Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 7

Capítulo 2: El Rey Demonio Lleva Un Gatito Callejero A Casa

Parte 5

 

 

La profundidad de los sentimientos de Maou y Ashiya que se produjo por Ginshari, había llegado a un nivel donde no podía ser removida.

— ¿Miau, miau irá al doctor?




Alas=Ramus miró a Maou desde el asiento de niños del carruaje adorado del Rey Demonio – la bicicleta Dullahan II.

— Vamos a ver a su nuevo dueño.

Maou, empujado su bicicleta hacia adelante, asintió y dijo eso.

Ginshari, dentro de la caja de cartón asegurada en la canasta de compras al frente, está más tranquilo que nunca debido al nerviosismo que sentía de una salida extraña.

Luego que Maou le dijera a Emi que Ginshari sería entregado a su nuevo dueño, sin saberse el motivo, ella apreció con Alas=Ramus.




Luego de confirmar que el hospital estaba cerca del Villa Rosa Sasazuka…

— Es una oportunidad única, llévala contigo.

Raramente, Emi le entregaba a Alas=Ramus a Maou para que la cuidara.

— ¿…tuvo gripe de gato?

Aunque Maou estaba sorprendido por la sugerencia que no encajaba con el estilo de Emi, esta, quien últimamente parecía carecer de motivación, dijo indiferentemente.

— Escuché de Rika. En el camino a casa luego de entregar la mascota acogida a alguien más, surge una sensación de soledad anormal. ¿Por qué no llevas a Alas=Ramus a comer? Hoy hace calor, tienes que tener cuidado de la deshidratación y asegurarte que no se resfrié por el aire acondicionado.

—….una vez que te escucho decir esto, solo siento que es muy extraño.

Incluso si Maou se sentía de pocos ánimos porque su negativa de separarse de Ginshari fuese vista a través, acoplado con el hecho de aceptar la generosidad de su enemiga…

— Oh, cielos. No me digas que quieres que uno de nosotros vea tu estado desmoralizado porque te sientes perdido luego de separarte de Ginshari, ¿no?

Una vez que fue regañado de esa forma, él solo pudo cerrar obedientemente su boca.

— En realidad si quieres ir solo, no me interesa. Alas=Ramus, papá no parecer querer ir contigo, ¿Qué se puede hacer…?

— ¡Ahh, hay que ver! ¡Me largo!

Maou ignoró la actuación maligna de Emi, y bajo las miradas de Ashiya, quien parecía negativo a separarse, Suzuno y Chiho, se dirigió a la Clínica Animal Aurora.

— Miau, Miau~~ Miau, Miau~~

Alas=Ramus sacudió sus manos, y recitó algo extraño sin ningún ritmo.

Maou mostró una sonrisa torcida al ver esa situación, y prestó atención a la caja que tenía a Ginshari, previniendo que Alas=Ramus golpeara la caja debido a su emoción, y luego padre e hija, así como también el gato, lentamente llegaron a la Clínica Animal Aurora.

Una vez Maou detuvo la bicicleta, primero tomó a Alas=Ramus de su asiento y la bajó, y luego de darle instrucciones de que fuese buena niña, Maou tomó la caja que tenía a Ginshari, la cual había sido atada a la canasta.

Por razones desconocidas, Alas=Ramus comenzó a caminar junto a Maou usando sus manos para cubrir su boca.

— Alas=Ramus, ¿por qué te cubres la boca?

Maou preguntó, curioso.

— Siendo buena, shhh~~

Hataraku Maou-Sama Volumen 7 Capítulo 2 Parte 5 Novela Ligera

 

Parece que para Alas=Ramus «ser buena», era lo mismo que «estar quieta».

Descubriendo que la niña que lo veía como un padre en realidad interpretaba eso de esa manera, Maou inconscientemente mostró una sonrisa, y por eso, Maou, quien se sentía seguro, abrió la puerta principal de la Clínica Animal Aurora.

— Ah, Maou-san, estaba esperándolo… ¿eh? Esta pequeñita es…

El veterinario Yoshimura, quien había estado esperando en la sala de espera desde hace rato, quedó sorprendido cuando vio a Alas=Ramus junto a Maou.

— Uh, ¿cómo debería decirlo?, esta es mi hija.

— ¿Ah, s-sí?

— ¡Guau, guau!

Tras ver al perro de porcelana en la entrada de la habitación, los ojos de Alas=Ramus brillaron y de inmediato liberó su modo «tranquilo».

— Oye, Alas=Ramus, shhh~ ¿bien?

— ¿Shh~? Guau, guau debe shh~ también.

Aunque el perro de porcelana solo tenía colgada una señal de «ABIERTO» y no emitía sonido, Alas=Ramus seriamente ubicó su dedo índice frente a su boca.

— Entonces, acerca de la persona que está dispuesta a adoptar a Ginshari…

— Bien, déjame presentártelo. Es…

Una vez que Maou vio a la persona que se levantó de la banca al final de la sala de espera ante la llamada del veterinario Yoshimura, el amplió sus ojos por la sorpresa.

— ¿Eh? ¿Hirose-san?

— ¿Eh? ¿Ambos se conocen?




Una vez que Yoshimura escuchó las palabras de Maou, él quedó sorprendido. La persona de pie allí, era el propietario de la Tienda de Bicicletas Hirose, el Gerente Hirose.

Como Maou había sido rechazado cuando le comentó a Hirose acerca de Ginshari, cuando descubrió que el adoptante era realmente Hirose, encontró difícil de ocultar su sorpresa.

— Me siento un poco avergonzado, Maou, pues antes te rechacé fríamente. Hirose dijo con vergüenza y una sonrisa torcida.

— ¿Escuchaste de boca del Doctor Yoshimura que antes yo cuidaba de gatos?




— Escuché que los gatos pueden vivir mucho tiempo…

— Si, eso también, acerca del punto de «vivir mucho tiempo», no debería ser necesario explicar más. Han pasado dos años desde eso.

— Pero siento que tu Luna, Hirose-san, vivió alegremente. Yoshimura dijo con sinceridad como si reviviera el pasado.

— ¿Luna es el nombre de ese gato?

— Si.

Hirose, con un carisma ecuánime, dijo tímidamente.

— Comencé a cuidar de él antes de casarme, para ser directo, la edad de esa gata es mayor a la de mi primer hijo. Luego que se fuese, toda mi familia estuvo triste por un tiempo, por esa razón, yo originalmente no quería cuidar de otro gato además de Luna, esa fue la razón por la que te rechacé al principio… ehmm, ¿puedo abrir esa caja?

Luego de tener la aprobación de Maou, Hirose abrió la caja en los brazos de Maou.

— ¿Miau?

Luego de eso, Ginshari asomó su cabeza sin dudarlo.

— Me sorprendí al ver la foto, este chico se parece bastante a Luna. Luna también era una Gata Ruso Azul, y su piel era especialmente brillante, quizá no podría ser de raza pura, incluso así, era muy hermosa. Solo porque vine por coincidencia a visitar al Doctor Yoshimura porque el aniversario de la muerte de Luna se acerca, mis ojos inmediatamente fueron atraídos por esa noticia, y sentí que no podía dejar ese gato solo… ¿ya le has dado un nombre?

— Se llama Ginshari.

— Ginshari…

Aunque Hirose quedó un momento sin hablar, él sonrió de inmediato.

— ¿Estás dispuesto a dejarlo ir a mi casa? Claro, no pienso tratarlo como un reemplazo de Luna, sino como un nuevo miembro familiar. Ehmm, aunque no sé si los niños puedan aceptar el nombre «Ginshari», intentaré encontrar una forma de convencerlos.

— Mientras puedas atesorarlo, puedes darle el nombre que quieras.

Luego que Maou respondiera con una sonrisa, le entregó la caja con Ginshari a Hirose.

— ¿Puedo ir y verlo de vez en cuando?

— Por supuesto.

— Miau.

Parecía que Ginshari no tenía opinión especial sobre su nuevo dueño.

***

 

 

— ¿Qué?, es alguien que vive cerca.

— Y es realmente alguien que conozco.

Emi escuchó el reporte final de Maou con una mirada de desinterés.

— ¡Guau, guau, guau, guau!

Alas=Ramus estaba sosteniendo un muñeco-cachorro de porcelana, y Emi suspiró tras descubrir que Maou mimaba a la niña.

— Huh, esto está mal. Originalmente pensé que podrías terminar como la vez que Alas=Ramus desapareció, es decir, llorando cuando regresabas, desmoralizado por la depresión.

—…hay que ver que tú…

El tono preocupado y burlón de Emi hizo que Maou se sintiera incómodo.

— Hirose-san, ese el mismo Hirose-san que administra la tienda de bicicletas en la calle comercial, ¿no?

Como era de esperar de una local, Chiho parecía saber dónde estaba la tienda de Hirose.

— ¿No es grandioso? ¿No queda cerca? ¡Así, Ginshari y tú ya no estarán solo nunca más, Maou-san!

La frase descuidada de Chiho, hizo que Maou se sintiera peor.

— E-en primer lugar, no me sentiré solo. Y después de eso, aún tengo que enviar cosas a la casa de Hirose-san, por lo que no tengo sensaciones de despedida.

Maou, quien se sintió atravesado por las palabras inocentes de Chiho, en realidad tenía que entregarle a Hirose algunas cosas adicionales necesarias para el cuidado de Ginshari.

Ellos planean ante todo usar algunas herramientas a las que el gatito está acostumbrado, luego lentamente pasar algo de tiempo para que se ajuste al estilo de vida de la familia de Hirose.

Maou empacó unas cuantas cosas relacionadas con Ginshari en una bolsa, pero solo cuando estuvo guardando la vara de juguete con las marcas frescas de sus dientes, sintió una puñalada en el corazón.




— Oye, Emi.

— ¿Ahora qué quieres?




—…gracias por traer a Alas=Ramus.

—……

¿Qué, después de todo te sientes solo? –Aunque Emi casi dice eso, como Maou desvió la mirada inmediatamente, ella perdió la oportunidad de abrir su boca.

—…huh. Se siente como si en lugar de ser motivación creada de repente, es más como perder la sensación de tensión.

Esto en realidad era uno de los varios suspiros que Ashiya hizo esa noche. Quizá comparado a Maou, era Ashiya el que estaba más apático.

Como Ashiya y Maou tomaban turnos para encargarse de alimentar a Ginshari, ambos fueron temporalmente incapaces de acabar con el hábito de verificar la hora y dirigir una mirada hacia la esquina de la habitación donde la caja de Ginshari se ubicaba anteriormente.

Maou, quien jugaba con Ginshari una vez que llegaba de trabajar en los últimos días, se tendía en el tatami porque de repente se vio muy libre.

En cuanto a Urushihara…

—……..

Él aun no salía del armario.

— Oye, ¿no es hora de que salgas de una vez?, Ginshari ya no está cerca. Allí dentro debe estar muy caliente.

—………

Con el llamado de Maou, Urushihara abrió la puerta corrediza del armario y asomó media cabeza.

— Que miedo. ¿Eres Zashiki Warashi?

—….ah, no es bueno después de todo.

Urushihara ignoró a Maou y cerró el armario de inmediato.

— Ashiya, incluso mañana está bien, por favor usa la aspiradora para limpiar todo.




— ¿…y por qué tengo que limpiar de acuerdo a lo que digas? Ashiya respondió con un rostro inexpresivo.

— El pelo y olor de Ginshari aún están cerca. ¡Por lo que se siente que mi nariz comenzará a picarme de nuevo! Piensa como si te lo estoy implorando, mañana en la mañana, usa la aspiradora… ah, ah, ah….

Urushihara de repente dejó de hablar y comenzó a producir unos sonidos de respiración extraños.

Luego…

— ¡Ah-chú…!

…estornudó exageradamente.

— Es duro en ti también…

A diferencia de Urushihara, Maou, quien no sentía nada relacionado a Ginshari, dijo con sentimiento.

— Pero…esta habitación tuvo un gato una vez.

— Exacto… pero Maō-sama, decirlo de esa forma, hará que otras personas piensen que Ginshari ha muerto. Debemos rezar para que crezca saludablemente en la casa de Hirose-san.

—….si, tienes razón.

Una vez que Maou asintió, una voz airada se oyó desde el armario.

— ¡No empiecen a recordar por culpa de mis estornudos! ¡Ah… ah-chú!

El estornudo de Urushihara sacudió las puertas del armario, y ese sonido hizo que Suzuno, en la puerta vecina, frunciera el ceño.

— Rezar para que crezca saludablemente, ¿eh…?

— ¿Maō-sama?

—…ugh, solo siento que esto realmente no puede llamarse una broma.

— ¿Hm?

—….no es nada. A dormir. ¡Oye, Urushihara! ¡Apúrate y abre la puerta, quiero tomar una manta!

— ¡Wah! ¡E-espera, déjame colocarme la máscara primero… ¿no te pedí que esperaras? ¡Ah-ah-chú!




Aunque Suzuno estaba estupefacta por el acuerdo juvenil de la Fortaleza Demoniaca, solo en el punto de rezar porque el gatito creciera saludablemente, ella tuvo la misma opinión que ellos.

—…el Rey Demonio salvó una pequeña vida, ¿eh…?

Aunque los cielos sobre la tierra no tenían Dioses algunos a los que rezarles, Suzuno aun pensó eso mientras miraba hacia el interminable cielo sin nubes que lo atravesara.

— Si esta acción virtuosa puede traer un rayo de esperanza al Rey Demonio, entonces ¿quién le dará una mano amiga, y de qué forma lo hará?

Las emociones de los demonios, las emociones de los humanos, la noche de verano ignoraron todas esas emociones y solemnemente se oscureció bajo el calor de verano y el ruido de la ciudad.

0 0 votos
Calificación de este Capítulo
Mantente Enterado
Notificarme
guest
0 Comentarios
Respuestas en el Interior del Texto
Ver todos los comentarios