Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 9

Epílogo 2: Los Elfos Malvados Sí Se Burlan

 

 

“¿Entonces tienes la intención de rebelarte contra el Señor Demonio?”

“Sí. Si cumplimos sus deseos, toda la raza demonio será destruida.”




Una tonta declaración llega a través del teléfono.

El hombre tiene bastante influencia entre los demonios, pero francamente, es insignificante.

Especialmente comparado con Erguner.

Ese hombre tiene algunas conexiones con el pontífice de la palabra de Dios, por lo que no se le puede tomar a la ligera.

Indudablemente, está tramando alguna forma de burlarnos a mí y a Ariel incluso ahora.




Sin duda también tiene alguna conexión con esta rebelión desde las sombras, también.

Es bastante irritante, que siempre tenga cuidado de no dejar ninguna prueba de sus acciones en lugar de atacarnos de frente.

Por otro lado, no tengo tales preocupaciones sobre el hombre con el que estoy hablando en este momento.




Esto simplifica las cosas.

“Así que también esperaba pedir tu ayuda, Potimas.”

“Por supuesto. Me duele pensar en dejar que esa mujer destruya la relación que los elfos hemos construido con los demonios durante tanto tiempo.”

Hay verdad tras esta declaración mía. E invertido mucho en convencer a los demonios de que confíen en los elfos.

Parte de eso fue para evitar que la raza demonio se debilitara, no fuera que su contienda en curso con los humanos cayera en el transcurso. Porque si esta disputa se desmoronaba, no tengo ninguna duda de que el pontífice de la Palabra de Dios manipularía la opinión pública para volver a la humanidad en contra de nosotros los elfos.

Incluso cuando la raza demonio estaba prosperando, el pontífice intentó muchas veces difundir la idea de que los elfos eran malvados.

Y dado que las invasiones de los demonios a los reinos humanos habían disminuido en los últimos tiempos, ya no podía prevenir por completo su control de la información.

Cuanto más poder caía en manos de los humanos, específicamente en la Palabra de Dios, más inconveniente se hacía para mí.

Es por eso por lo que necesito que sus antiguos enemigos, los demonios, mantengan sus manos ocupadas hasta cierto punto, incluso aunque tenga que ayudar personalmente a los demonios.

Además, el actual señor demonio es la maldita Ariel.

Dudo que tenga la fuerza como para causarme mucho daño por sí sola, pero sin duda no me entusiasma ver a alguien que desea mi mal a la cabeza de la raza demoniaca.

“¡Oh! ¡Muchas gracias! ¡Con los elfos de nuestro lado, no tenemos nada de lo que temer!”

Hmm. Supongo que eso sería cierto, si los elfos fueran a hacer todo lo posible.

Pero por supuesto, no tengo intención de poner todas mis energías en ayudar a este don nadie.




Estaría más satisfecho si mis fuerzas pudieran reducir lo suficiente las de ella.

Un don nadie insignificante como este hombre no tiene ninguna oportunidad de derrotar a Ariel.

Por supuesto, el hecho de que no lo entienda es lo que lo hace un don nadie.

“Os ayudaré lo mejor que pueda.”

“¡Excelente! ¡Te debo una!”

La genuina gratitud en la voz del hombre casi me hace reír.

Su patética rebelión no tiene ninguna posibilidad de triunfar.

Sin embargo, aquí estoy, apoyando a una rebelión que sé que va a fracasar.

No haré todo lo posible, pero supongo que debería hacer los preparativos si quiero obtener algunos resultados.

Mis intentos de interferir con Ariel y sus amiguitos ha fallado hasta ahora porque contuve mis recursos. Las bajas sufridas como resultado no me preocupan demasiado, pero es irritante que no hayan causado ningún daño al bando de Ariel.

Ahora es un buen momento como cualquier otro para deshacerme de algunos de sus aliados.

Por supuesto, no me enfocaré en sus inútiles súbditos demoniacos.

Es a su supuesta e irremplazable familia, las reencarnaciones que ella alberga.

Y luego está Blanca.

Si deseo hacer algo con ese grupo supongo que sería una tontería enviar un asalto a medias.

Intentar luchar contra ellos con un gran número no sería más que un desperdicio de recursos.

Ser tacaño con los recursos porque temo perderlos solo garantizara la pérdida de todo aquello que envíe.

… No tengo opción, entonces.

Aceptaré cierto grado de riesgo y enviaré artillería pesada.

“Ahora bien, debo excusarme para hacer mis propios preparativos.”

“Por supuesto. Por favor, hazlos.”

Al finalizar la llamada, pienso en qué hacer a continuación.

Entonces me levanto de mi silla y empiezo a moverme.

Mi primera parada es el área donde las Glorias humanoides están perfectamente alineadas.

Dado que las partes principales aún no se han instalado, no están operativas, pero todas están equipadas con Barreras Anti-Técnicas.

“Director.”

“¡Sí, señor!”

“Prepare todas estas para que puedan ser enviadas.”

El director a cargo de esta área palidece frente a mi solicitud, pero no puede ignorar una orden directa.

“Estarás a cargo de seleccionar las piezas principales a instalar. Estoy esperando un trabajo bien hecho, ya sabes.”

“¡S-sí, señor!”

Ahora, una vez que mis preparativos están completos, iré al ataque.

Será mejor que estén listos para entretenerme con los gritos de su última hora.

 

 

 




– FIN DEL VOLUMEN 9 –

 

 

 

Kumo Desu ga Nani ka Volumen 9 Epílogo 2 Novela Ligera

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