Hataraku Maou-sama! (NL)

Volumen 5

Capítulo 3: El Rey Demonio Y La Héroe, Se Concentran Primero En Manejar Lo Que Está Delante De Ellos

Parte 7

 

 

— ¿Chi-Chiho-dono?

— Esto es una mentira, ¿cierto? ¿P-por qué?




La persona que resultó ser Chiho, aun debería estar recluida en el Hospital Afiliado a la Universidad Saikai.

Hataraku Maou-Sama Volumen 5 Capítulo 3 Parte 7 Novela Ligera

 

— Ah… ¡pero si son Suzuno-san y Urushihara-san!

Aunque las dos personas estaban naturalmente sorprendidas, Chiho parecía no esperar verlos tampoco. Luego que Chiho pusiera su mano contra su oreja, comenzó a hablar:




— ¡No está aquí! ¿Eh? ¿Ah, e-eso es todo?

Aunque parecía estar hablando con alguien, por supuesto, Suzuno y Urushihara no escuchaban nada.

— ¿Eso es comunicación mental?

Como la luz alrededor de Chiho parecía magia sagrada sin importar que, Urushihara comenzó a sospechar que si esa magia fue perfeccionada hasta ese punto, Chiho había despertado alguna habilidad extraña.

— ¿Eh? Ah, no, no es nada de eso. Esto es solo que le conecté al teléfono un auricular con micrófono que compré en Yodogawa Home Electronics. Aunque es un poco incómodo caminar dentro de la tienda con este traje.

—…. Ya veo.

— ¡Está bien, sin importar como haya sido! ¿Qué le sucedió, Chiho-dono?

Urushihara quien descubrió que había un cable que hacia la oreja de Chiho desde el bolsillo del pijama, se arrodilló en el suelo deprimido, mientras Suzuno le preguntó a la chica con un poco de pánico.

— ¡Eh, no tengo tiempo para entrar en detalles! Ahora bien, quien emitió el sonar justó aquí fue Suzuno-san, ¿cierto?

— S-sí.

Chiho, brillando en una luz dorada, preguntó eso con un tono normal, y Suzuno, que aún no podía aceptar esa situación anormal, solo asintió en respuesta.

— Eso es, como esto no parece buena idea, es mejor no repetirlo.

— ¿Eh?

— Alguien dijo que esto destruiría el balance del poder de este mundo, por lo que es mejor no provocar un final.

— Oye, Sasaki Chiho, ¿Con quién estás hablando?

Urushihara respondió las palabras de Chiho con una mirada penetrante.

— Definitivamente no sabes nada de esto. Esa llamada, ¿con quién estás hablando?

En respuesta a la pregunta de Urushihara, Chiho con una expresión incomoda con la cual parecía que iba a llorar por razones desconocidas.

— ¡No seas entrometido, idiota, bleaah! – fue lo que dijo esa persona.

— ¿Ah? ¡¿Qué es esto?!

— ¡N-no soy yo la que dice esto! Ugh, es, la persona al otro lado de la línea telefónica….

Chiho le explicó a Urushihara con una expresión como si estuviese a punto de llorar.

Suzuno, sin embargo, se calmó un poco al ver la extraña escena.

De acuerdo a las palabras de Emi y el anillo en el dedo de Chiho, al menos ella podía estar segura que quien pudo transferir el exceso de magia sagrada sin herir el cuerpo físico de Chiho no podría estar del lado de Gabriel.

Además, la Chiho frente a sus ojos ya había sido controlada por alguien, y ella aún mantenía la personalidad de ‘Sasaki Chiho’ con la que Suzuno estaba familiarizada.

Aun asi, la persona que le hablaba a Chiho desde el otro lado de la línea telefónica había venido por algún propósito.

Pero Suzuno no cuestionó a Chiho, en lugar de eso ella agitó su martillo a una velocidad ensordecedora.

— ¡Explosión Sagrada!

— ¡Yahhh!

La onda de choque perforó más allá de Chiho quien se encogió de miedo y Suzuno, como si persiguiera esa onda de choque que produjo, saltó de la Torre Docodemo hacia el cielo nocturno. Con el martillo sostenido por sus delgadas manos, ella envió más ondas de choque que volaban hacia los cuatro orbes brillantes que estaban detrás de chillo suspendidos en el cielo.

— ¡….Tropas Celestiales!

— Ah, tienes razón, Gabriel está aquí después de todo.

Urushihara y Suzuno miraron en la dirección de la que provenían los orbes de luz.

Allí estaban cuatro figuras humanas flotando en el cielo…

— ¡Todos lo que están aquí no deberían moverse!

Ellos eran Tropas Celestiales que sostenían espadas. Pertenecían al ejercito angelical de Gabriel y se encontraban confiadamente flotando en el cielo nocturno, con toda la intención de derribar a Suzuno y los demás.

—….Chiho-dono, si ya ha hecho todo lo que necesitaba hacer aquí, por favor aléjese inmediatamente. ¡Podemos encargarnos de estos rufianes!

Suzuno dijo mientras cuidadosamente levantaba su martillo.

— Eh, p-pero.

— Usted prestó ese tipo de poder por el bien de lograr algún propósito, ¿cierto? Pero ahora, no tiene el tiempo para explicarnos cual eso, y este nivel de poder no le permitiría a usted, Chiho-dono, ser algún tipo de guerrera de primera clase. Maou y Ashiya están en la Tokyo Tower mientras que Emilia está en la Tokyo Skytree.

—…..E-entendido.

Chiho, cuyo cuerpo estaba cubierto por un aura dorada, levantó sus manos sobre su cabeza.

Justo cuando hubo un destello de luz plateada entre sus palmas, Chiho ya había separado sus manos mientras se volvía un poco a un lado.

Chiho empujó su mano derecha detrás de su oído derecho y dejó la mano izquierda extendida con su dedo índice apuntando mientras mantenían la misma altura de su mano derecha.

En ese momento, Urushihara entendió que el anillo en la mano izquierda de Chiho estaba brillando con una luz purpura que era del mismo color de sus ojos.

Chiho sacó un arco de luz plateada de la nada.

Adoptó la última pose de practica en la arquería japonesa, la posición ‘Kai’, si no fuese por el pijama decorado con flores y las zapatilla de hospital, uno pensaría inmediatamente en la majestuosa pose de la diosa de la luna de la mitología.

— Maou-san, está en la Tokyo Tower, ¿cierto?

Chiho le preguntó a Urushihara para confirmar. Viendo que éste asintió con su cabeza, ella sonrió ligeramente y dijo:

— ¡Siluk, Eteo, Luciet!

A pesar que era la voz de Chiho, esta no era en el lenguaje que ella conocía. De forma similar a lo que Suzuno hizo antes, ella apuntó a la antena de la Torre Docodemo y disparó una flecha de luz.

Era algo que excedía la escala y cantidad de magia sagrada del ‘Sondeo de Onda Sagrada’ que Suzuno invocó. Las palabras usadas por Chiho para activar el hechizo, tenía el mismo significado que ‘Sondeo de Onda Sagrada’ en el Lenguaje Sagrado Weiss.

Un enorme anillo dorado se extendió rápidamente por los alrededores con la Torre Docodemo como epicentro.

Comparado con el Sondeo de Onda Sagrada de Suzuno, el brillo que Chiho producía no mostraba signos de disiparse sin importar que tan lejos fuera, esparciéndose de forma radial en los cielos de Tokio.

— ¡Se los explicaré a todos luego, por favor tengan cuidado!

Cuando dijo eso, Chiho voló hacia el este de la dirección noreste donde estaba la Tokyo Skytree como si fuese una estrella fugaz.

— ¡Halt!

Las Tropas Celestiales vieron la situación y se prepararon para perseguir a Chiho.

— ¡Su oponente soy yo!




Sobre la afilada Torre del Edificio Yoyogi Docodemo, Suzuno estaba bloqueando a los cuatro pares de alas.

— Esos orbes mágicos de ahora, estaban apuntando directamente a Chiho-dono,¿cierto? Y esos ojos que tenían ustedes cuando intentaron perseguirla, no era muy angelicales, ¿no? ¡¿Qué intenciones tienen?!

Suzuno sonrió ferozmente y miró a los ángeles que detuvo antes.

— Si intentan pedir prestado el nombre sagrado de Dios para herir a los humanos…¡entonces permítanme reformarlos a todos!

— Ah… Bell, si me permitieras dirigirme verbalmente a ellos un momento, eso… Urushihara estaba de pie en la base de la antena, intentando darle instrucciones a
Suzuno pero ella lo detuvo…

— Lo sé. Pero si dejamos que alguien superior a ellos se encargue de esto, ellos nunca serían capaces de probar el dolor de la derrota, y nunca podrán reflejar sus errores.

— ¿Ah, Si?

— Sus acciones han dañado a muchos humanos inocentes, y han traído desgracias a este mundo alterno. Este no debería ser el camino de un ángel. ¡Como tal, tengo la labor de corregir sus acciones!

Al otro lado, viendo que Suzuno estaba llena de espíritu de lucha, los cuatro ángeles de las Tropas Celestiales comenzaron a dudar.

— ¡Humano, enfunda tu arma! ¡Somos las tropas celestiales de Lord Gabriel! Tus acciones han ido contra la voluntad de Dios y las metas de nuestro señor…

— ¡Rufianes vulgares como ustedes deberían contener sus lenguas!

— ¿…?

Las tropas celestiales fueron sacudidas como tal por un humano.




Pero esas personas aún parecían como los ángeles que invadieron Villa Rosa Sasazuka la vez anterior, ahora bajo sus ropas había camisetas y suéteres. Viendo sus esfuerzos a medias por imitar a los japoneses, aun si no se tratara de Suzuno, uno sentiría como si los estuviese reprimiendo y llamándolos vulgares.

La razón por la que esos ángeles se sintieron sorprendidos, era quizá porque tenían algún grado de auto-conciencia.

— ¡¿Cuál es la voluntad de Dios?! Para Dios quien declaró que deberíamos ‘Amar al Prójimo’, ¡¿cómo es posible que Él permita que otros sin razón alguna hieran a una chica inocente y a su nación?! Soy la única que quiere saber de ustedes bastardos que hieren a los demás usando falsamente el nombre de Dios…

Suzuno pateó una punta de la torra y se lanzó hacia el cielo nocturno de Shibuya.

— ¡¿Quién diablos son ustedes?!

La antigua oficial del consejo de inquisidores, Crestia Bell, levantó su enorme martillo y emitió una fuerte aura al usar la magia sagrada dentro de su cuerpo

causando que los cuatro grandes arcángeles de las tropas Celestiales se congelaran en el acto.

— ¡Acepten lo que viene, tropas Celestiales! La inquisición está por comenzar.

Suzuno extendió su gran martillo hacia los ángeles posicionados ante ella, su cabello emitió un profundo brillo gris y se balanceó con el viento.

— ¡Número uno! Las acciones de su maestro hirieron a ciudadanos inocentes y dañaron sus propiedades. ¡La voluntad de Consejo de la Gran Iglesia, basada en la justicia, les ordena a todos ustedes compensarlo como es debido! ¡Número dos! ¡Para todos ustedes que perjudicaron a un discípulo del Consejo de la Gran Iglesia sin previo aviso, solicito que declaren sus motivos! ¡Si todos están dispuesto a confesar y arrepentirse de esos dos pecado bajo el nombre de ‘Dios’…. Ugh!

Suzuno anunció el juicio en un tono de voz alto y claro, pero las tropas no le dieron oportunidad de terminar.

Los silenciosos ángeles sacaron sus armas y usaron las espadas largas, que usaron para amenazarla antes, para atacar.




Suzuno calmadamente usó su martillo de metal sagrado para bloquear las espadas.

Comparada con la espada sagrada de Emilia, la hoz de Sariel y la espada sagrada, Durandal de Gabriel, las armas de los oponentes eran solo espadas de metal ordinarias.




— ¡Oh, que emocionante!

Urushihara, que estaba observando toda la escena desde el tejado de Docodemo, silbó.

— Tu, simple humano, ¿en realidad crees que puedes juzgar a los apóstoles del Cielo? ¡No bromees!

— ¿Oh, es asi entonces? Incluso el gran arcángel que posee la habilidad de la Luz de los Caídos, confesó todos sus pecados ante mí. Huh, de todas maneras…

Suzuno sonrió ligeramente, movió el mango y desvió las espadas.

Aparte de eso, Suzuno usó esa acción para mover su gran martillo hacia atrás y apuntar directamente a la espalda de uno de los soldados celestiales.

— ¡Meteoro Sagrado!

— ¡Gwaahh!

Incluso si no logró hacerlo volar, este impacto que pasó a través del cuerpo, hizo que el soldado perdiera la conciencia y cayera en el tejado de la torre donde Urushihara estaba.

— ¿Qué, no pueden derrotar a un ‘simple humano’ sin depender de una emboscada?

Suzuno balanceó su martillo, luego rápidamente lo giró tres veces, y lo descansó en sus hombros.

— Esta es una habilidad que usa magia sagrada para fortalecer y exceder los límites del cuerpo humano. Inicialmente, se suponía que era un hechizo para derrotar demonio… pero ahora, ¿Quién quiere probarla? ¿O les parece mejor aceptar obedientemente mi juicio y admitir sus errores junto con Gabriel…? parece que no es posible.

Los tres soldados restantes corrieron hacia Suzuno sin esperar que terminara.

Las tres espadas angelicales que la apuntaban en tres direcciones distintas, fueron bloqueadas con la parte anterior del martillo de Suzuno y las capturó con el mango.

— ¡¿Qué?!

— ¡Whoa!

Los soldados celestiales y Urushihara soltaron exclamaciones de sorpresa al mismo tiempo.

Suzuno usó la manga de su kimono para envolver la espada y capturarla con las manos vacías. Luego imbuyó su sandalia de paja que cubría su pie derecho con magia sagrada antes de patear un lado de la hoja.

Se suponía que era una espada hecha en el Cielo pero fue fácilmente de romper junto con la muñeca de la mano que la sostenía.

— Si los fragmentos cayeran de un lugar alto como este, no sería bueno. La basura debería ser llevada a casa.

Con una mirada de comodidad, Suzuno tomó los fragmentos de la espada y el mango que cayó de la mano del soldado y los mantuvo en su manga.

— Bueno, les di dos oportunidades de rendirse, ahoya ya no hay más. Los budistas en esta ciudad pueden tolerar tres oportunidades, pero creo que con dos es más que suficiente.

Suzuno levantó el gran martillo una vez más con ambas manos y suavemente respiró.

— ¡¡!!

Los ángeles no tuvieron tiempo para poder reaccionar.

Suzuno imbuyó sus talones con magia sagrada y pateó el aire, produciendo un similar al de un gran cañón. Justo en el momento que los ángeles estaban distraídos por el estridente sonido, la dama vestida con kimono se había situado frente a ellos y luego se posicionó a sus espaldas.

Luego de eso, Suzuno que estaba justo detrás de ellos reapareció nuevamente delante de ellos en un abrir y cerrar de ojos, su espalda los enfrentaba mientras ella estaba en el aire. Las Tropas Celestiales tuvieron una mirada incrédula en sus rostros al tiempo que se preparaban para enfrentar el impacto del enorme martillo, pero solo se encontraron con la sensación del aire corriendo tras ellos.

Suzuno blandió su martillo cabeza abajo y usó su mano izquierda vacía para reorganizar su cabello desordenado. Entonces como si estuviera desenfundando una katana luego de usar un ‘Jutsu Batou’, convirtió el Martillo de Metal Sagrado en un accesorio de cabello y lo colocó en su cabellera.




— Danza de la Luz, Impatiens Balsamina. Fue en ese momento.

Tres explosiones de magia sagrada resonaron a través de la noche de Shibuya.

Los tres soldados celestiales fueron incapaces de resistir el impacto generado en el interior de sus cuerpos, y por lo tanto, al igual que el primer soldado, perdieron la conciencia y cayeron juntos en el tejado del edificio donde Urushihara se encontraba.

— No menosprecien a los humanos. Experimenten el dolor de vivir.




— Ohh, eso realmente da miedo.

Urushihara expresó el miedo que sintió en el fondo de su corazón.

Ignorando al asustado de Urushihara, Suzuno secó el sudor que había resultado de su batalla y sacó algo de su manga izquierda para examinarlo.

— P-pero… ¿qué es esto… los ángeles…. que son exactamente ellos?

Las espadas usadas por las Tropas Celestiales no estaban hechas de ‘Metal Celestial Desarrollado’, pero tampoco era un súper material desconocido.

Este era un metal con el que Suzuno diariamente entraba en contacto. Era ‘hierro’.

— Oye, Bell, ¿Parece ser que algo se acerca?

Urushihara llamó a Suzuno quien estaba inclinando su cabeza por la confusión mientras permanecían en la parte superior del edificio.

— ¿….?

Suzuno levantó su cabeza cuando escucho a Urushihara y cuidadosamente devolvió los trozos de la espada a su manga para evitar perderlas.

Había algo acercándose del cielo distante.

Parecía el halo que Chiho había liberado antes, pero esta vez estaba acompañado por algo más.

Incluso si la forma era diferente, lo que Chiho hizo era lo mismo que Suzuno, ambas emitieron un sonar. Como tal, de forma similar debería haber algún tipo de ‘reacción’ para transmitir el mensaje de vuelta a la ubicación que el lanzador había determinado.

Pero cuando ese halo esparcido se concentró, lo que traía de vuelta…

— Uuuh…..

Imposible. Suzuno inconscientemente levantó su estado de alerta.

Chiho definitivamente había enviado un sonar de magia sagrada, sin embargo…

— ¿Magia Demoniaca?

Suzuno y Urushihara, no sabían que decir mientras observaban el cinturón de luz dorada hecho de magia demoniaca que volaba sobre sus cabezas señalando la dirección sureste.

— ¿……..Hmmm…?

Cuando el cinturón de luz pasó sobre su cabeza, aunque no fue mucho, Suzuno sintió que cualquier sensación maligna que ella tenía en su interior se había desvanecido con eso.

— ¿Qué demonios está haciendo Urushihara?

En la base de la Tokyo Tower estaba un edifico comercial que permitía el acceso directo al nivel de observación a través del elevador – Tokyo Tower Leg Town; Maou y Ashiya estaban de pie frente al espejo de uno de los lavabos en el interior del edificio.

Diez minutos después que Urushihara colgara el teléfono, como si fuese una broma que consistía de un plato de metal y electricidad estática, el cabello de Maou y Ashiya de repente se erizó debido a un frio extraño.

— ¿No te contactó de nuevo?

— No, en lo absoluto.

Como los dos estaban tan fuera de moda hasta el punto de no llevar con ellos cera y peines, ahora usaban el agua del grifo para organizar sus cabellos.

Especialmente desde que esta era la segunda vez en el día que el cabello de Ashiya era afectado por el sonar de Suzuno, pero por supuesto, esos dos que no conocían la situación ignoraban el hecho.

— Seriamente, Emi no tomará el teléfono y no podremos encontrar a Raguel, realmente no puedo entender para que vinimos.

Después de enojarse, Maou y Ashiya finalmente lograron que su cabello adoptara una apariencia presentable, salieron del edificio sombríamente y volvieron la mirada a la Tokyo Tower de la que habían descendido.

Aunque los dos ya habían estado en ese lugar por un rato, la densidad de la gente en la Tokyo Tower no mostraba signos de disminuir, y en lo que Maou y Ashiya juzgaron que definitivamente no podrían ser capaces de encontrar a una persona cuyo rostro no habían visto antes, comenzaron a sentirse desesperanzados…

—….Oye, Ashiya, ¿te sientes un poco incómodo?




— Si… tengo un mal presentimiento.

Maou y Ashiya fruncieron el ceño y se miraron mutuamente. Al igual que la vez anterior cuando sus cabellos se erizaron, una sensación molesta comenzó a recorrer sus espaldas.

— Oye, ¿Qué es eso? ¿Una estrella fugaz?

En ese momento, alguien entre la multitud miró al cielo y gritó. Maou y Ashiya también levantaron la vista en la que la gente apuntaba.

Una estrella fugaz ahora se acercaba allí desde el sur.

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