The Death Mage Who Doesn’t Want a Fourth Time (NL)

Volumen 1

Capítulo 4: El Pueblo de los Ghouls

Parte 11

 

 

Vigaro, el jefe de los guerreros Ghouls, de repente se quedó observando la hierba que crecía a sus pies pensando que pronto sería primavera.

Para los Ghouls que no tenían un calendario, y no seguían las temporadas de cultivo de las zonas civilizadas, las estaciones se volvieron algo que ellos únicamente podían sentir. Cuando el aire se volvía húmedo y la lluvia caía de forma continua significaba que la temporada de lluvias había empezado; cuando hacía mucho calor estaban en verano; cuando los días eran frescos y las frutas abundaban más que en las otras estaciones significaba que estaban en otoño; cuando el aire se volvía seco y los días se sentían más fríos el invierno había llegado.




Y cuando el aire se volvía cálido y la hierba comenzaba a crecer la primavera había empezado.

“Han pasado casi seis meses desde que llegaste”.

Vigaro comentó un tanto desanimado mientras Vandalieu se sujetaba a su espalda como un pequeño mono se sujeta a la espalda de su padre. Por lo general Vandalieu se quedaba en la aldea entrenando con Zadiris o a menudo se dedicaba a hacer salsa de nueces con las mujeres, por lo que no participaba en las cacerías, pero esta vez él quería cambiar su rutina.

Los seis meses que habían pasado desde que llegó Vandalieu a la aldea no eran considerados una gran cantidad de tiempo por Vigaro, considerando todos los años que había vivido.

Sin embargo, en estos cortos seis meses se había producido un gran cambio en la forma de vida de la aldea donde Vigaro había vivido por más de cien años.




“¿Ya ha pasado tanto tiempo?”

Vandalieu a los ojos de Vigaro poseía aún más poder de lo que aparentaba, él era capaz de preservar la comida de la aldea con su magia del atributo muerte, de hecho, era algo que hacía casi todos los días mientras decía, ‘Estoy en deuda con ustedes’. En la aldea era un hecho que solo era posible preservar la carne cruda por sólo unos días, pero cuando vieron a Vandalieu utilizar su hechizo [Preservación], dependiendo de la temporada, la carne que únicamente podían conservar por pocos días, incluyendo los órganos de fuertes demonios, podía durar varios meses.

Hasta ese momento el único alimento que habían podido conservar era el ‘aperitivo goblin’ o trozos de carne secada al sol, por lo que ese nuevo cambio trajo una abrumadora cantidad de libertad y tiempo en sus vidas. Con ese nuevo tiempo libre los Ghouls no tenían que dedicarse a cazar todos los días, por lo que podían dedicarse a sus entrenamientos y ejercicios diarios, y menos habitantes de la aldea resultaron lesionados debido a que ya no tenían que esforzarse demasiado en actividades peligrosas.

Los Ghouls eran una raza perezosa por naturaleza, por lo que algunos de ellos se volvieron realmente perezosos debido a que tenían el tiempo para eso. Sin embargo, no duraron mucho con ese comportamiento gracias a Zadiris, que les explicaba la importancia del estudio y la práctica diaria, por otro lado Vigaro daba el mal ejemplo, siempre argumentando que ya se sabía todo de memoria.

“Jaaa, gracias a ti puedo comer carne excepcionalmente deliciosa todos los días”.




Vandalieu utilizaba su hechizo [Madurar] sobre la carne que Vigaro y todos los demás comían todo los días, justo antes de que la cocinaran. De ese modo, la carne que tardaría semanas o meses en añejarse en habitaciones con temperatura y humedad controladas en la tierra podría ser consumida en la aldea donde solo tenían viviendas, un pozo y un almacén.

Esto solamente podía ser visto como una bendición por los Ghouls.

“Yo también puedo comer, así que no te preocupes”.




“Pero tengo que decirlo, me he sentido mejor y más fuerte que nunca, y probablemente es debido a que he estado comiendo carne de mejor calidad. Desde el punto de vista de todos, tú has sido de gran ayuda”.

Mientras Vigaro le decía eso a Vandalieu, le rascaba la cabeza y la espalda a Vandalieu con sus largos brazos.

Aun entonces Vandalieu permanecía silencioso, sin expresión, y solamente temblaba ligeramente. En este punto ambos se habían acercado lo suficiente como para que Vigaro reconociera que no estaba enfadado, sino que temblaba al sentir cosquillas y era como una forma de reírse.

Además de que Vigaro se había vuelto un amigo muy cercano de Vandalieu, había otros que se preguntaban si Vandalieu y sus compañeros de verdad se irían en la primavera, por lo que ya habían pensado en muchas maneras de hacer que Vandalieu se quedara en la aldea.

Incluso pensaron que era una buena idea que algunas mujeres se dedicaran a atenderlo, pero algunas cosas serían difíciles de hacer con un niño menor de dos años.

“Pensando en ello, ¿Cómo te va con Basdia? Ella es tu preferida, ¿No?”

“Ella ciertamente tiene una gran belleza física, pero la espalda amplia de Vigaro también es asombrosa”.

(Me pidieron que lo intentara y esto es lo que me respondió. Sabía que era demasiado pronto para alguien que todavía es menor de dos años.)

(Pero Zadiris me dijo que todavía le tomará un poco más de tiempo dominar sus habilidades, así que lo más seguro es que se quede hasta el verano.)

(Él es un buen chico, deseo que le vaya bien en su entrenamiento, pero al mismo tiempo también deseo que se quede en nuestra aldea el mayor tiempo posible. Que sentimiento tan complicado.)

Frente a Vigaro, que estaba inmerso en un estado de ánimo complejo, sus discípulos se desafiaban a sí mismos cazando a un poderoso enemigo.

“¡Guorr, Guauu!”

“¡Guarr!”

“¡Maten primero al tipo que sujeta el arcoo al que sostiene el bastón!”

Las presas y los discípulos de Vigaro se estaban enfrentando en una batalla grupal, esta era la forma en que Vigaro entrenaba a los jóvenes de la aldea.

Sin embargo, las presas en esta ocasión no eran aventureros. Vigaro no seleccionaba a los aventureros como sus objetivos tan seguidamente como Vandalieu se había imaginado y en realidad tampoco entraban tantos aventureros a este nido demoníaco con el fin de explorarlo.




Zadiris, la gran anciana, cuando era más joven una vez se encontró con un grupo de aventureros y había sido perseguida por ellos, desde entonces se había convertido en una regla del pueblo evitar atacar a los aventureros tanto como fuera posible. Si en algún momento se los encontraban lo primero que tenían que hacer era esconderse y escapar, solamente debían luchar cuando ellos los atacaran primero.

Los Ghouls eran muy conscientes de lo deliciosa que era la carne de los aventureros y lo valiosas que eran sus cosas, pero el miedo a los aventureros era aún mayor.

Vandalieu no sabía qué sucedía cuando los aventureros eran encontrados por habitantes de  otras aldeas de demonios.

Y aunque Vigaro y los demás en la aldea no sabían por qué el número de aventureros que se aventuraban en el interior de los nidos demoníacos era bajo, Vandalieu podía más o menos asumir que era debido a lo complicado que era el entorno en el interior del nido.

La cantidad y los rangos de los demonios en el interior de este nido demoníaco eran perfectos para aventureros del rango D y C. Sin embargo, lo molesto del nido era que estaba a tres días de viaje de la ciudad humana más cercana.

Además, la ciudad de Barcheburg tenía un nido demoníaco del mismo tamaño que el nido demoníaco en el que residían Vigaro y los otros Ghouls a pocas horas de viaje, junto con varias mazmorras que habían nacido cerca de la ciudad.

Por esta razón, los aventureros se concentraban cerca del nido demoníaco que estaba más cerca de la ciudad y a la vez cerca de las mazmorras. Por supuesto, para la ciudad también era importante controlar el aumento de los números de los demonios en este nido demoníaco y evitar que ocurriera una marea demoníaca, pero eso era algo sobre lo que el Gremio de Aventureros creía que había pocas posibilidades de que ocurriera, por lo que el peligro del nido demoníaco que se encontraba más lejos había sido clasificado como bajo.

Otra razón por la que este nido demoníaco no era muy visitadose debía a la presencia de muchos demonios subhumanos como Vigaro y los otros Ghouls. También existían aldeas de goblins, kobolds, orcos, e incluso otros demonios con inteligencia que pasaban su tiempo luchando entre sí, por lo que los demonios en el interior del nido demoníaco reducirían sus números por su propia cuenta sin que los aventureros tuvieran que intervenir.

Por lo tanto, se había decidido que no valía la pena tomarse la molestita de ingresar en este nido demoníaco. Sin embargo, dejarlo por completo fuera de supervisión también era un problema, así que el gremio emitía solicitudes de investigación en intervalos de tiempo regulares. Con esas solicitudes, los pequeños grupos de aventureros que ingresaban creyendo que podrían obtener una buena cosecha y los aventureros que ingresaban con propósitos ‘especiales’ como los que atacaron a Zadiris, eran más que suficiente para mantener cierto control sobre el nido demoníaco.

Por ese motivo, sólo una vez al año los Ghouls de la aldea se encontrarían con aventureros con los que no dudarían en combatir. Con esos peligrosos encuentros en mente, los discípulos de Vigaro se enfrentaban contra los Kobolds.

“¡Wouuu, guarrrr!”




“¡Gurrrrrr!”

Comparados con los humanos los kobolds eran de estaturas pequeñas. Pero su fuerza era igual o ligeramente inferior a la de los humanos. En cambio, poseían una agilidad excelente, una capacidad de pensamiento mucho mejor que la de los goblins y una gran coordinación para combatir en grandes grupos.

El rango promedio de ellos estaba en el rango dos y entre sus principales especies estaban los  ‘Jefes Kobolds’, ‘Kobolds Gerónimo’ y un ‘Rey Kobold’.

Este grupo en particular consistía en treinta kobolds armados con dagas y arcos, cinco ‘Jefes Kobolds’ de rango tres armados con lanzas y espadas, también llevaban puestas armaduras blindadas, y en el grupo también tenían la presencia de un ‘Kobold Mago’ de rango cuatro, que sostenía un báculo.

Del otro lado estaba el grupo de los discípulos de Vigaro, que consistía en unos trece jóvenes Ghouls. Aunque se encontraban en una abrumadora desventaja numérica, todos los Ghouls eran de rango tres. Esa era una victoria en calidad.

Sin embargo, Vandalieu no podía dejar de preguntarse si este enfrentamiento de verdad se debía a que era un encuentro entre dos razas diferentes de subhumanos.

“Que bien que estés aquí, me gustaría asegurar una buena cantidad de carne, ya que las cacerías recientes no han sido buenas”.

“¿La carne de Kobold sabe bien?”

Debido a que poseían cabezas de perros los Kobolds no se veían muy apetitosos desde el punto de vista de Vandalieu. Él recordó que en Japón se había comido carne de perro, pero eso fue mucho antes de que él naciera, por lo que no estaba familiarizado con dicho gusto.

“Si nos los comemos del modo normal su carne resultaría dura e insípida, aunque no es tan mala como la carne de los goblins, no es algo que se pueda comer fácilmente. Pero cuando la cocinamos de una forma especial se convierte en algo muy delicioso de degustar”.

De hecho, la carne de kobold si parecía tener un mal sabor, pero los Ghouls habían logrado encontrar un método con el cual mejorar la carne de los Kobolds, al igual que con los ‘aperitivos goblins’. Encontrar estos métodos parecía ser algo muy necesario si los Ghouls querían sobrevivir en este nido demoníaco donde había presencia de muchas razas demoníacas subhumanas.

“Pero parece que se tardaran en esta lucha más de lo que pensaba. Bueno, igual creo que estarán bien”.

Dado que la tasa de fertilidad de los Ghouls era baja, no podían permitirse que se redujeran fácilmente los números de los suyos. Si se presentaba una situación peligrosa Vigaro no dudaría en unirseles, aunque no parecía necesario porque podía ver que se acercaban a la victoria, una difícil victoria.

Esto se debía a que entre sus discípulos había varios que poseían habilidades destacables.

“…Técnica de alabarda, ¡[Flash]!…”

La hoja de la alabarda fue esgrimida con mucho poder y como resultado las cabezas de dos kobolds, uno delante y el otro a un lado de un discípulo, fueron decapitadas.

“…Fue una buena idea venir y poder pasar un buen rato con estos tipos. Técnica de corte, ¡[Impulso de Dos Pasos]…!”

La garganta y la cola de un kobold, que estaba a punto de realizar un ataque desde el flanco derecho de un discípulo, fueron cortadas mientras el filo de la hoja que segó su vida emergía desde su espalda.

“…Hay demasiados y son muy rápidos. ¡No se apresuren en perseguirlos!…”




“¡…Déjanos la vanguardia a nosotras y tengan cuidado de no quedar rodeados…!”

Quienes estaban guiándolos eran Saria, la Armadura Viviente del Maillot de Perneras Altas, y Rita, la Armadura Viviente del Bikini. Ambas se habían mantenido aprendiendo artes marciales de Vigaro y aunque los niveles de sus habilidades todavía se habían mantenido en el nivel uno, gracias a estos combates habían aprendido como utilizar de manera más eficiente sus nuevas habilidades de artes marciales.

Las artes marciales consistían en técnicas superiores de los ataques normales, una vez que ellas se ocuparon de la vanguardia podían desatar el verdadero poder de sus habilidades y armas.

Un maestro de las artes marciales podía lanzar docenas de empujes en un instante y utilizar  una simple espada de hierro fundido para reducir un bloque de acero en simples trozos, pero Saria y Rita todavía se encontraban en el nivel uno de los ‘principiantes’, las habilidades [Flash] e [Impulso de Dos Pasos] eran más poderosas que un corte lateral normal y ambas se encontraban al máximo de lo que un principiante podía realizar.




Sin embargo, al ver cómo funcionaban en combate se podía concluir que estas habilidades de nivel principiante eran lo suficientemente efectivas durante una batalla.

Además, debido a que Saria y Rita habían aumentado sus nivelesahora eran capaces de comunicarse. Esto no sólo complació a Sam y a Vandalieu, sino también a Vigaro y los otros Ghouls. Esto se debía a que se habían mantenido confundidos acerca de cómo comunicarse con las dos, ya que no poseían rostros y solamente poseían sus formas de armaduras vivientes.

“¡Guaarrrrrrr!”

“¡Gurr, guarr, wauuu, gurrr!”

Los monos, los lobos y el oso óseo habían evolucionado del rango tres ‘Bestias de Huesos’ al rango cuatro Bestias de Huesos Pútridos.

El grupo conformado por las Bestias de Huesos Pútridos ya habían alcanzado un nivel en el que no era necesario que se enfrentaran a los Kobolds y otros demonios normales, y como este era un entrenamiento para los discípulos de Vigaro, sólo se mantuvieron observando cómo se desarrollaba la situación desde la retaguardia.

Ocasionalmente exhalaban alientos venenosos y amenazaban con sus aullidos a los kobolds que se pasaban de listos.

“Gyuyee”

“…Soy afortunado de poder ver cómo crecen mis hijas…”

El pájaro óseo y Sam se encontraban junto a Vigaro observando la batalla. El pájaro óseo ya se encontraba en el aire haciendo un reconocimiento de los alrededores a baja escala, y Sam comenzaría su propio reconocimiento después de que finalizara el enfrentamiento.

La situación del campo de batalla se inclinaba claramente hacia el lado de los Ghouls.

 

 

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