Kuitsume Youhei no Gensou Kitan (NL)

Volumen 1

Capítulo 3: Buscando la Salida

Parte 1

 

 

“De todos modos” Dijo ella “¿No crees que esta cueva es bastante extraña?”

Lapis habló de repente desde la espalda de Loren; quién había estado corriendo en silencio durante algún tiempo.




Loren quien estuvo corriendo con bastante facilidad, evitando tropezarse con los desniveles del suelo debido a la luz que Lapis había creado con magia, de pronto miró por encima de su hombro el rostro de la sacerdotisa, preguntándose internamente a que se refería.

“Me refiero a que has estado corriendo por bastante tiempo desde que fuimos atacados por los Goblins” añadió ella “Pero, aun así, no estamos ni cerca de ver el final de la cueva.”

Loren estuvo de acuerdo con lo que acababa de oír.

Aun cuando cargaba a una persona en la espalda, la distancia que éste había recorrido desde entonces fue considerablemente larga.

Sin embargo, no parecía que estuviesen por llegar al final de los del lugar.




Mientras recorrían el lugar, pudieron encontrar múltiples habitaciones donde los Goblins almacenaban la basura que recolectaban del exterior; pero las últimas que vieron fueron hace ya algún tiempo y frente a ellos solo se cernía un extenso pasillo rocoso sin intersecciones. 

“Solo pensaba que los Goblins suelen vivir en cuevas naturales, esto parece demasiado extraño.”

“Tienes razón” Respondió él “¿Por cuánto tiempo hemos estado avanzando de esta manera?”

Loren, quien había estado pensando que tarde o temprano encontraría la salida, estaba pensando que probablemente sería mejor encontrar un desvío y volver; sin embargo, el corredor dejó de tener intersecciones.

Si se hubiese tratado de una cueva formada naturalmente el ancho de la misma tendría que haberse ido estrechando poco a poco conforme fueron avanzando; pero, la anchura del lugar continuó con la misma medida que al comienzo. 

Debido al aspecto del suelo y las paredes Loren pensó que la cueva debía de haber sido creada naturalmente, pero empezaba a preguntarse internamente si no se trataría de algo creado artificialmente por el hombre.

“¿Quizás deberíamos regresar?” 

Loren comenzaba a sentirse amenazado por el hecho de estarse adentrando demasiado en las profundidades en la cueva; pero si decidían volver por el mismo camino inevitablemente se verían obligados a pasar por esa habitación repleta de Goblins.

A pesar de que él no quería pensar siquiera en lo que estaba sucediendo ahora mismo en ese lugar podía presentir que los Goblins sólo comenzarían a reunirse conforme fuese pasando el tiempo en esa habitación.

No habría manera alguna de que pudiese pasar a hurtadillas a través de ellos y en dado caso de que lo hiciera, tendría que hacerlo cargando a Lapis en su espalda.

“Solo nos queda esperar a que haya una salida al final de este pasillo.” 

“Si encontrásemos tal cosa al llegar al final, significaría que tu suerte es realmente inconmensurable.” 

A Loren le resultaba difícil determinar si en verdad era una persona afortunada. 

No sólo no había muerto en todos sus años luchando como mercenario, sino que nunca había sufrido ningún tipo de lesión grave en su cuerpo que le dejase secuelas; por lo tanto, podría considerarse bastante afortunado.

Sin embargo, el hecho de que el antiguo grupo de mercenarios al que pertenecía fuese destruido sin lugar a dudas sería considerado un evento muy desafortunado; por lo cual le era imposible saber si realmente era alguien afortunado. 

“Por el momento, sería bueno si no contásemos con mi suerte para poder escapar.”

“Me temo que tampoco podemos contar con la mía” respondió ella.

Loren volteó a ver a Lapis con una mirada interrogativa; quién por algún motivo en particular respondió con una advertencia ante sus palabras.

“Descuida, me refiero a que cuando salí de los dominios de los demonios mis padres me arrancaron mis ojos y las extremidades con el pretexto de limitar mi poder en el exterior.”

“Ah” agregó él, después de una pausa “ya veo, eso sin lugar a dudas es bastante desafortunado.” 

Loren se sorprendió al escuchar que ella tenía familiares; pero cuando se detuvo a pensarlo detenidamente, descubrió que sería natural que ésta los tuviese, después de todo no es como si los de la raza demoníaca nacieran de un árbol. 

Sin embargo, el hecho de que éstos le hubiesen robado la visión y sus extremidades le hizo pensar que era normal que ésta se estuviese quejando en estos momentos e internamente no pudo evitar preguntarse quién de los dos había sido más desafortunado.

“Todo eso, solo porque quise explorar el mundo humano y convertirme en aventurera.”

“Bien, lo entiendo” Respondió él “Te ha ido peor a ti que a mi.”




“Pensaban que sería mejor ocultar mi identidad entre toda esa gente para evitar llamar su atención.”

“Detente, no tienes que seguir.”

Si Loren se comparase con la sacerdotisa definitivamente tendría que admitir que ella había sido más desdichada que él.

A su vez, se preguntó si la mala reputación de su raza se debía a que éstos hablaban de una manera tan directa. 

“Además, a mis padres no les bastó con restringirme, sino que también pensaron que al esconder mis extremidades y ojos ganaría experiencia en el mundo humano y no solo eso, si no puedo encontrarlos no tengo permitido volver a mi ciudad natal.”

“No tengo ganas de seguir compitiendo por ver quién de los dos es más desafortunado.”

“Tampoco tengo idea de que tengo que hacer una vez que los encuentre” Lapis siguió quejándose “¿Cómo se supone que los voy a volver a adherir a mi cuerpo?”

“Solo vuelve a tu casa y pregúntales a tus padres.”

Loren no tenía idea de que pudo haber ocasionado que sus padres le robaran las partes de su cuerpo, para luego esconderlas en algún lugar lejano.

Además de que tampoco podía entender porque ella lo describía como un simple evento desafortunado en su vida.

“Hmmm ¿Loren?”

Loren estuvo envuelto en esos pensamientos hasta que escuchó la voz de Lapis quién fue la causante de que estuviese distraído, dirigirse a él.

Al mismo tiempo éste volvió su atención cautelosamente a Lapis, que aun estaba sobre su espalda; pensando que probablemente estaba a punto de platicarle más infortunios en su vida, pero en lugar de eso la vio apuntando al final del pasillo por donde estaban corriendo, haciendo que volviese a girar su mirada al frente.

En el pasado, la cueva se mantuvo con la misma anchura y oscuridad; pero, en esos momentos, Lapis notó que al final del pasillo había una tenue luz brillante.

“No me estás diciendo que se trata de un callejón sin salida” preguntó él inseguro “¿Verdad?”

“Si fuese un callejón sin salida no debería de haber ningún tipo de luz en el.”

“Entonces ¿Qué crees que signifique esa luz?” Continuó hablando él “¿Eso quiere decir que hay más Goblins ahí?”

“No sabría decirte” añadió ella “Además, no siento la presencia de ningún Goblin.”

Loren no sabía si debería fiarse de los sentidos de las personas de la raza demoníaca. 

Sin embargo, los rumores que existían sobre esta especie hablaban de sus habilidades y sentidos superiores a los de los humanos; por lo que llegó a la conclusión de que deberían de ser bastante confiables. Así que redujo su velocidad de carrera a un trote ligero, teniendo cuidado de no causar ruido.

“Desactiva el hechizo de luz.”

Loren se percató de que aun sin la magia podría conservar cierta visibilidad debido a la luz que se filtraba al final del túnel por el que viajaban; por lo cual le pidió a Lapis que deshiciera su magia.

En respuesta Lapis actuó desactivando inmediatamente; provocando que el entorno se oscureciera al solo depender del brillo que se filtraba por la cueva.  

“¿Aún no puedes caminar?”

“Lo siento” dijo ella “Aun no puedo.”

“Descuida, no te preocupes” 

Lapis estaba avergonzada por no poder moverse; pero Loren se dio cuenta de ello y le respondió amablemente para no hacerla sentir mal.

“Será mejor que me disculpe por adelantado” Añadió él “Ya que si algo ocurre y me veo en la necesidad de pelear, tendré que arrojarte al suelo. 

“No te preocupes, se que mi cuerpo impide que tomes tu arma.”

En un espacio estrecho como lo era el de esa cueva, Loren no podía mostrar las cualidades de su gran espada.

Sin embargo, él no tenía otras armas a la mano y en caso de que surgiese una emergencia no tendría más remedio que intentar utilizarla; pero al llevar a Lapis en su espalda éste no podría sacar el espadón sin tener que desprenderse de la mujer con anterioridad.

Si eso llegase a suceder, la sacerdotisa, cuyas extremidades se encontraban inhabilitas, terminaría por estrellarse contra el piso sin poder hacer nada para evitarlo; por lo tanto, Loren pensó que sería mejor disculparse con ella con anticipación.




“Aun así, espero no tener que utilizarla.”

Dijo Loren al caminar lentamente hacia la luz que se filtraba al final del pasillo.

Finalmente, después de avanzar cuidadosamente por un tiempo, llegaron al lugar de donde provenía el brillo.

Encontrando un callejón sin salida con una grieta en una de sus paredes, lo suficientemente espaciosa como para que cupiese un niño, de la cual provenía la luz que habían visto.




Al poco tiempo de haber llegado, Loren comenzó a examinar el estado de la abertura logrando obtener solamente dos datos importantes; el primero de ellos, sería que la grieta no parecía estar conectada con el exterior y el segundo fue que el tamaño de la misma no le permitiría a Lapis pasar por ella, ni mucho menos a él.

“Creo que puedo pasar por ahí si me arrastro” Dijo ella “Pero como no puedo moverme con fluidez me sería imposible atravesar por mi cuenta.”

Tras escucharle hablar Loren pensó que si ella decidiese intentarlo sería probable que su trasero se quedase atascado en la pared, además de los muchos otros inconvenientes que presentaba su condición actual, por lo que decidió no obligarla a adentrarse sola.

“¿Me pregunto si será posible romper los muros de alrededor para ensancharla más?”




Ya que no podían pasar en su estado actual, no tendrían más opción que intentar ampliar el espacio para poder cruzar al otro lado.

Loren no tenía a la mano ninguna herramienta que pudiera usarse para perforar la pared, así que llegó a la conclusión de que tendría que usar su arma en reemplazo.

Él esperaba que como la grieta era lo bastante grande, los muros a su alrededor fueran lo suficientemente débiles como para poder perforarlos con facilidad. Una vez que se había decidido, bajó a Lapis de su espalda y sacó su arma mientras se acercaba a la pared.

“Será un poco ruidoso” le espetó a ella “Vigila el perímetro y cuida que no se acerque nadie.” 

“Descuida, yo me encargo.”

Después de confirmar que Lapis asintió en respuesta, Loren apretó firmemente el mango de su espada con ambas manos y comenzó a raspar la apertura con la punta del arma.

Debido a que el espadón no era un arma filosa, la sensación que daba era la misma que estrellar un gran trozo de metal contra la pared; pero conforme fue pasando el tiempo pequeños pedazos comenzaron a desprenderse de la misma.

A pesar de que se trataba de un arma bastante poderosa, el hecho de que esta no se estuviese usando adecuadamente estaba ocasionando grandes daños en ella.

Lapis miró a Loren quién no dejaba de taladrar la pared, pensando que al volver sería probable que este tendría que acudir a un herrero para repararla o comprar una nueva.

“Parece que te tomará algún tiempo expandir la grieta.”

Al final de cuentas, un espadón no era una herramienta destinada a la excavación.




Además, incluso si la pared era ligeramente frágil, esta seguiría siendo de piedra; por lo que el grado con el que se iba agrandando seguiría siendo lento, dando la sensación de que no se estaba progresando en lo absoluto.

Lo que Lapis acababa de decir era cierto; pero Loren no se molestó en responderle y continuó cavando arduamente.

Afortunadamente para ellos el ruido producido al golpear la pared no atrajo a ningún monstruo.

Si alguna criatura los notara Loren tendría que luchar contra ellos protegiendo a Lapis; quién aún no podía moverse por su propia cuenta impidiendo que él pudiese luchar apropiadamente.

“Supongo que tuvimos algo de suerte de que la pared no fuese muy dura” dijo ella “¿Cierto?”

La parte donde se encontraba la grieta era más frágil y quebradiza debido a que probablemente esta fue desgastada por los años logrando expandirse hasta crear un agujero en el muro de piedra, haciendo que fuese posible agrandarla al utilizar el espadón para excavar en ella. 

Loren pensó que si pudiese blandir su espada para golpear la hendidura sería capaz de hacerlo con mayor facilidad y en menos tiempo del que le estaba tomando actualmente.

Eventualmente la abertura se ensanchó lo suficiente como para que Loren pudiese cruzar por ella arrastrándose, pero solo para estar seguro continuó golpeando por un poco más de tiempo para asegurarse de quitar los escombros antes de colocar su arma nuevamente en su espalda.

“Creo que con eso será suficiente.”

“Buen trabajo” Dijo ella “Perdón por molestarte de nuevo, pero te agradecería si pudieras ayudarme a cruzar al otro lado, tirando de mí.

Aun cuando había pasado tanto tiempo, Lapis seguía sin ser capaz de moverse por su cuenta.

La grieta no era lo suficientemente espaciosa como para que Loren pudiese cruzar por ella con Lapis en su espalda, así que la única manera posible para ayudarle a cruzar sería tal y como ella había dicho, primero tendría que cruzar él y luego tirar de ella hacia dentro.

“Tomará algo de esfuerzo poder hacerlo.”

“Me disculpo por ello.”




“No te preocupes” le tranquilizó él “Estamos en el mismo barco después de todo.”

Loren respondió quitándole importancia al asunto para evitar que Lapis se preocupara más de la cuenta y tras eso, se recostó en el suelo frente a la hendidura de la pared y lentamente comenzó a ingresar en ella arrastrándose.

 

 

NOVA: Revisado y corregido

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