The Death Mage Who Doesn’t Want a Fourth Time (NL)

Volumen 1

Capítulo 3: Subiendo Niveles

Parte 1

 

 

Después de la misteriosa transformación del muro exterior en un golem, Evbejia enfocó la energía de sus habitantes en obras públicas a gran escala para la reconstrucción del pueblo, el Gremio de Aventureros estaba intentando ayudar al pueblo, enfrentando los problemas de seguridad mientras aprovechaban la nueva marea de aventureros de rango E, y al mismo tiempo la nación del escudo Mirg estaba enviándoles solicitudes a renombrados magos y aventureros para que investigaran lo ocurrido. Mientras todo esto sucedía, el verdadero culpable estaba disfrutando un viaje en carruaje.

Vandalieu descansaba en la parte trasera del carruaje, sobre la piel de una bestia, esta estaba arreglada de tal manera que daba la forma de un cojín, mientras escuchaba el zumbido de los insectos y se murmuraba para sí mismo que ya era hora de que llegara el otoño.




“Ahora que caigo en cuenta, esta es la primera vez que realizo un viaje”.

Para ser más precisos, en la Tierra, Vandalieu había ido a una excursión escolar, pero el barco en el que iba explotó durante el camino y terminó ahogándose, así que no lo podía considerarlo un viaje ni siquiera en broma. Además, Vandalieu podía recordar que las experiencias previas a la explosión no habían sido muy divertidas.

(Ahora que estoy pensando en viajes.)

“Mi destino es un lugar diferente, podré hacer nuevas experiencias, veré paisajes inusuales, probaré comidas deliciosas, charlaré con mi familia y amigos… No, esto no es como aquella excursión, este es un verdadero viaje”.

“…¿Cuál es la diferencia entre una excursión y viajar?…”




“El propósito de una excursión es la meta, no los placeres de viajar”.

(Sé que algo más decía el diccionario de la Tierra.)

“…Oh, ya veo. Mi pequeño Vandalieu ya sabe más que su madre…”

Darcia parecía sentirse feliz, escuchando a Vandalieu. Si sólo se le prestara atención a la charla, la escena podría considerarse como un divertido viaje entre madre e hijo.

Sin embargo, la madre, era el espíritu de una elfa oscura con su cuerpo espiritual débilmente brillante, y con múltiples cicatrices debido a la miserable tortura que le dieron en vida.

Y el niño, era un dhampiro de un año de edad, que tenía una presencia aún menos perceptible que la del espíritu que lo acompañaba, sus ojos eran brillantes y de colores diferentes, uno era púrpura azulado y el otro carmesí, ambos brillaban en el interior del oscuro carruaje.

El carruaje en el que viajaban esos dos seres, era un no-muerto de rango dos, ‘Carruaje Maldito’, el cual tenía la capacidad de hacer que giraran sus ruedas sin caballos que tiraran de él y sin que una persona lo condujera.

Por encima del carruaje se encontraba haciendo guardia, el ‘Ave Fantasmal’, un no muerto de rango tres con un cuerpo compuesto de nada más que huesos, los cuales estaban envueltos en un cuerpo espiritual de colores azul y blanco.

Y escoltando el carruaje por todos los flancos se encontraban, una figura humanoide, compuesta de huesos de la especie ‘Guerrero Esqueleto’, un oso óseo, monos y lobos óseos, de la especie ‘Bestia de Hueso’, todos pertenecientes a la clase de no-muertos de rango tres.

Si alguien viera como un grupo conformado por todos estos seres avanzaba durante la noche, lo llamaría ‘la marcha de los demonios’ sin dudarlo, aunque sus números fueran inferiores a cien, no dejarían de ser una pesadilla demoníaca para cualquiera.

Si hubiese aventureros cerca, tendrían que enfrentarlos o huir.

“Creo que ya es hora de que me vaya a dormir… y ustedes deben esconderse en algún lugar, antes de que el cielo comience a iluminarse”.

Siendo consciente de su situación, Vandalieu y sus no-muertos habían estado viajando por los caminos durante la noche.

Su objetivo era el Reino Orbaum, un reino que se había mantenido en guerra con el Imperio Armid durante cientos de años.

Inicialmente, Vandalieu había planeado dirigirse a la aldea de los elfos oscuros, donde su madre Darcia había nacido y crecido, pero esa idea había sido detenida por la propia Darcia.

“…Puede que sea mejor que no vayas aun a la aldea de tu madre. Debido a que he muerto, no tengo forma de probarles que tú eres mi hijo, y no sé si todos creerían mis palabras en esta forma…”

Debido a que la piel de Vandalieu era tan blanca como la de un hombre muerto. Y aunque sus orejas eran puntiagudas, su color de piel sería lo que haría que uno de sus padres no pareciera ser un elfo oscuro.

Según Darcia, las relaciones entre los elfos y los elfos oscuros no eran muy buenas en Lambda. Algunas tribus de elfos eran amistosas con los elfos oscuros, pero esas tribus eran una minoría, muchas de las otras tribus de elfos odiaban a los elfos oscuros, tachándolos como los ‘sucios elfos engendrados por Vida’.

Por lo que Vandalieu no tenía que gastar su energía mental adivinando qué tipos de sentimientos tenían los elfos oscuros con aquellos que los odiaban.




Si Darcia misma hubiera estado presente los elfos oscuros le creerían, pero desafortunadamente ya estaba muerta. Y aunque existía como un espíritu, sólo aquellos que tuvieran raras profesiones como ‘Psíquico’ o ‘Médium’, exceptuando a Vandalieu, podrían verla y escucharla.

“…Además, no sé si me perdonarían por estar con tu padre. Ya que tu padre era el vampiro subordinado de un vampiro de sangre pura que cree en un dios malvado…”

Los elfos oscuros eran una raza creada por Vida, y como muchas otras razas creadas por ella, le eran devotos a Vida y a los espíritus. Por ello no tenían problemas en interactuar y relacionarse con otras tribus creadas por la diosa.

Así que naturalmente, eran amistosos con los vampiros y los dhampiros, pero esta reacción venía suponiendo que estas nuevas tribus no creyeran en otros dioses como Arda y los dioses malvados.

También podían relacionarse con las razas creadas a partir de los demonios, como lo fueron las Lamias y los Scyllas, ya que podían coexistir con su domador cumpliendo el papel de subordinado, algo que no era considerado un problema. Sin embargo, todos los que estuvieran del lado de los dioses malvados que acompañaron al Rey Demonio eran tachados como enemigos permanentes. Todos los que creyeran en ellos eran traidores, y sería con todos, incluso si eran tribus creadas por Vida.

“…Este parece ser un mundo muy difícil mamá”.




“…Lo es, por eso creo que la mejor idea es que nos dirijamos al Reino Orbaum…”

El reino Orbaum era una gran potencia, y tenía el poder suficiente para dividir en dos todo el continente ‘Baan Gaia’ junto con el Imperio Armid.

La forma del continente ‘Baan Gaia’ era descrita como el ‘Martillo de Zantark’, es decir, tenía la forma de una T. Se decía que en la parte del mango había sido el lugar donde el héroe caído Zakkart había llegado al final de su vida por segunda vez, esta zona estaba repleta de cordilleras e innumerables nidos demoníacos, la mayor parte de ese lado del continente era tierra inexplorada, una tierra en la que incluso los aventureros más poderosos no habían colocado un pie.

En cambio, la parte del mazo, había sido dividida por el Imperio Armid al oeste y el Reino Orbaum al este, quienes se habían mantenido luchando por la unificación del continente durante cientos de años.

El Reino Orbaum, al que se dirigían actualmente, había nacido de una alianza entre naciones orientales pequeñas y medianas que buscaban contrarrestar el creciente poder del Imperio Armid hacía quinientos años.

Sin embargo, como originalmente era un conjunto de varias naciones se creó un sistema electoral llamado ‘sistema real’, para resumirlo, las familias reales que se habían unido a la alianza habían sido nombradas duques, mientras que el Rey que dirigiría al reino sería elegido entre ellas.

El mandato de cada Rey sólo duraría diez años, y la reelección era posible sólo por una segunda vez. Por lo que el mandato real era de unos veinte años, ya que en la mayoría de los casos el Rey sería reelecto.

Como consecuencia de los mandatos cambiantes, la política cambiaría dependiendo del carácter y los ideales del Rey electo, por lo que la influencia de Arda, el Dios de la Ley y el Orden, como religión de la nación enemiga, era muy débil.

“…Algunos de los duques del reino son en realidad bestias y gigantes, así que seguro estarán bien con que mi pequeño Vandalieu sea un dhampiro…”

Darcia nunca había estado en el Reino Orbaum, así que no podía estar segura de lo que ella misma dijo, pero si estaba segura de que entre los que escogían al Rey estaban duques bestias y gigantes, así que ella podía tener una idea de que el tratamiento que recibirían las tribus creadas por Vida sería diferente al del Imperio Armid.

Pero el camino para dirigirse al Reino Orbaum no era directo y corto. E incluso, durante este momento en que realizaban su viaje pudieron obtener información de que una nueva guerra se estaba gestando entre el Reino Orbaum y el Imperio Armid.

“Bueno, esta información es por ahora información clasificada, por lo que es tratada como una información nacional, especial y de alto secreto”.

Esta información la había obtenido Vandalieu del espíritu de un agente de inteligencia del Imperio Armid, un agente que recientemente había muerto.




Para ser honesto consigo mismo, Vandalieu tampoco estaba seguro si debía confiar en la veracidad y el tiempo que tenía esta información, ya que para él sería insoportable acercarse a la frontera entre el Reino Vasallo, Mirg, y el Reino Orbaum, en pleno inicio de la guerra. Él tendría que burlar la frontera justo cuando la seguridad estaba en su momento más alto, y porque no tenía la confianza de lograr salir secretamente de la nación. 

Si lo atrapaban le sería difícil demostrar que no era un espía, eso claro, si es que lo atrapaban y lo mantenían con vida. En primer lugar, desde el punto de vista de los soldados, sólo verían un grupo de no-muertos. Un grupo que no tendría la presencia de un domador de monstruos, por lo que no habría dudas de que cuando los vieran reaccionarían con un ‘Vamos a derrotarlos primero’ en lugar de ‘Vamos a escuchar qué tienen que decir por el momento’.

“Si tengo suerte, mis no-muertos me protegerán, pero no que quiero que los destruyan ya que me ha costado mucho entrenarlos, y tampoco sé qué podrían hacer si lograran encontrar el espíritu de mi madre.”

Vandalieu, ahora era un niño de un año y dos meses, así que mientras no fuera atacado por ataques mágicos a distancia estaría protegido, pero sus no-muertos no.

En el caso de Darcia, lo más seguro es que no habría ningún soldado con la profesión de médium que la escuchara, por lo que lo más seguro es que agarraran sus restos y los enterraran, algo que podría hacer que esta vez si desapareciera por completo.

“Hmm, será más difícil cruzar las cordilleras y los nidos demoníacos, pero es una opción mucho mejor que ser visto por los ojos humanos”.

A menudo este pensamiento era común en la Tierra. Donde había un dicho que decía que lo que más le debería temer una persona, es a otra persona. Por lo que Vandalieu vio su situación descrita con ese mismo dicho.

Una razón por la que Vandalieu no había decidido entrenar golems o no-muertos de tipo zombi hasta ahora, fue porque estaba pensando en las circunstancias de este viaje.

Los golems eran lentos para moverse y sus tamaños los hacían destacar por la noche, incluso si eran cubiertos. Los zombis también eran lentos. Algunos zombis podían ser como los de las películas de la Tierra, donde tenían grandes capacidades atléticas, pero la ficción era ficción. Sin embargo, este mundo era uno de pura fantasía, por lo que dicha ficción podría volverse realidad aquí en Lambda.

Además, en el caso de los zombis, Vandalieu sólo podía utilizar los cadáveres de los bandidos y del grupo de Orby como objetos de posesión, pero sus rostros eran algo que no quería ver todo el tiempo.

Por eso, el grupo de Vandalieu sólo estaba conformado por no-muertos compuestos  solo de huesos.

El viaje de Vandalieu y su grupo transcurrió sin problemas, exceptuando el hecho de que no podían moverse durante el día. 

Su viaje consistía en salir de los caminos cuando el sol saliera y ocultarse en el bosque, y luego regresar al camino cuando el sol se pusiera. Cuando encontraba un grupo de aventureros o vendedores ambulantes acampando cerca de los caminos durante la noche, saldrían del camino sin dudarlo, y si se encontraban puestos de guardias o fuertes que vigilaran los caminos, continuaría su viaje por el bosque.

Incluso cuando el viaje de Vandalieu iba bien, su velocidad era menos de la mitad del ritmo que tendrían los viajeros ordinarios, pero eso era de esperarse.

“No puedo esperar a que llegue el momento en el que pueda viajar por los caminos de forma rápida y majestuosa”.




Eso era lo que pensaba Vandalieu, él pensaba que no había hecho nada malo (Excepto la venganza que llevó a cabo).

Cuando se salía del camino, no podía dejar de estar alerta de los ataques de las bestias salvajes, monstruos, demonios y bandidos, aunque por la zona hubiese pocos.

Las bestias y bandidos no se continuaron acercando cuando vieron las apariencias del hombre y los monos óseos protegiendo el carruaje.




Las bestias como lobos y osos salvajes, le temerían instintivamente a los monstruos incluyendo a los no-muertos, sólo si eran más débiles que ellos. Lo mismo ocurría con los bandidos. Ellos evitarían a los monstruos, y se enfocarían en los comerciantes y viajeros.

Por supuesto, si los bandidos derrotaban monstruos podían obtener ganancias de los materiales que recolectaran de ellos y, dependiendo del rango del monstruo, podían esperar ganar incluso más dinero. Sin embargo, si los bandidos hubieran tenido la habilidad de derrotar monstruos en un primer lugar no se abrían dedicado al robo y asesinato, y así que se      habrían vuelto aventureros.

Y en el caso de los mismos monstruos y demonios, no había casi ninguno al que le gustara atacar no-muertos, de hecho ni siquiera atacarían a los no-muertos de las especies más básicas, como los ‘Huesos Vivientes’.

La razón, es que no tendrían nada que obtener de ellos, porque los esqueletos no tenían nada en sus cuerpos que se pudiera comer.

Los monstruos y demonios sí podrían atacarlos por otras razones, como disputas territoriales y en autodefensa, pero como Vandalieu y sus no-muertos no se habían adentrado en sus propios hábitats y territorios, sólo podían verlos como llegaban y se iban.

“¡¡Roaaarrr!!”

Bueno, de vez en cuando habría un monstruo con un pésimo instinto.

Un lobo óseo mordió sin piedad al goblin que vino a atacarlos, dejándolo con una respiración igual a la de un insecto, cuando lo soltó lo dejó debajo de las ruedas del carruaje.

Entonces, con un sonido de crujido, la cabeza del goblin fue aplastada.

“Últimamente, ya no pueden subir niveles matando goblins”.

Vandalieu pronto se olvidó del goblin y lo dejó atrás. Sin mencionar la recolección de su oreja derecha, ni siquiera le interesó buscar la piedra mágica.

Cuando Vandalieu le había preguntado a Darcia sobre las piedras mágicas, ella le había dicho que la posibilidad de encontrar una en un monstruo de bajo rango era de uno entre cien, por lo que incluso los aventureros avanzados a menudo ignoraban a los goblins, aun si hubieran asesinado muchos de ellos. Ya sabiendo esto, Vandalieu decidió continuar su camino sin detenerse.

Lo que más le preocupaba y le interesaba ahora era la creciente dificultad con la que estaban subiendo de nivel sus no-muertos.

Cuando los no-muertos estaban en el rango uno matar un solo goblin aumentaría sus niveles, pero ahora, no importaba cuantos goblins mataran, no subirían un solo nivel.

El ‘Carruaje Maldito’ seguía subiendo de nivel poco a poco mientras los atropellaba, pero los lobos óseos de rango tres no progresarían.

“Parece que tengo que seguir cazando bandidos después de todo. Me gustaría que el ‘Carruaje Maldito’ subiera al rango tres antes de cruzar la cordillera”.

«…Vandalieu, entre la gente normal, el rango tres es considerado como un rango bastante fuerte, ¿Sabes? Incluso si el carruaje permaneciera en el rango dos, no importaría si fuera atacado por una gran cantidad de personas comunes, porque no podrían hacerle nada…”

En el rango dos, el nivel de amenaza de un monstruo o demonio era tal que no importaba cuantas personas comunes se reunieran para hacerle frente, sólo serían aplastadas unilateralmente. Por lo menos, era algo que se podía presumir ante las personas comunes de Evbejia y sus guardias, quienes eran conocidos por la gran fuerza de sus brazos.

“Pero mamá, no habrán personas comunes en los lugares por donde pasaremos, y como yo no puedo mostrar mucha fuerza en este momento, quiero que mis compañeros sean lo suficientemente fuertes para hacerle frente a cualquier situación”.




“…Tienes razón en eso, pero mi pequeño Vandalieu también puede crear golems en poco tiempo, por lo que aún estaría bien…”

Esta madre, parecía haberse vuelto muy optimista, después de su muerte.

 

 

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