The Death Mage Who Doesn’t Want a Fourth Time (NL)

Volumen 1

Capítulo 2: Gentil Venganza

Parte 6

 

 

Ya pasó un mes desde el primer cumpleaños de Vandalieu. Y ahora era la temporada de mosquitos transmisores de enfermedades, los cuales estaba matando con su habilidad [Insecticida], Vandalieu por fin estaba en camino a eliminar al grupo más grande y más hábil de bandidos del territorio del cuasi barón Bestero.

Para evitar ser descubierto por los viajeros y guardias que viajaban por los caminos, Vandalieu se entrenó para perfeccionar sus habilidades y se movilizó por los bosques y en las profundidades de las praderas.




“Sus oponentes en esta ocasión son diferentes de los bandidos que enfrentaron en el pasado. Su cabecilla es un soldado desertor, y sus subordinados se han entrenado hasta cierto punto para utilizar bien sus destrezas en batalla. En otras palabras, no son simples bandidos que usan sus armas para amenazar a sus víctimas, sino que son enemigos que pueden ‘luchar’ ”.

De esto se trataba la lucha de este día.

“Oooohhhh…”

“Guurrrrrr…”

Escuchando el discurso de Vandalieu, los no-muertos se estimularon al punto de que las llamas en sus cuencas oculares casi parecían intentar saltar de sus cráneos. Con la experiencia que habían obtenido al asesinar bandidos, el hombre óseo había sido promovido de ‘Esqueleto’ a ‘Soldado Esqueleto’, los monos, lobos y el oso óseo, habían sido promovidos de ‘Huesos Vivientes’ a ‘Bestias de Hueso’. 




En términos de habilidades, los no-muertos habían logrado adquirir [Poder Monstruoso] y, tal vez por los constantes asesinatos sorpresa de los bandidos, [Pasos Sigilosos]. Gracias a eso, cuando usaban sus habilidades, no hacían ya ningún sonido de huesos frotándose. Además, el hombre óseo también había logrado dominar las habilidades de [Espadachín], [Arquero] y [Arte del Escudo].

Y aunque ahora sus habilidades aún estaban en el nivel uno, era todo un logro para un ser que aprendió eso en sólo un mes al realizar batallas consecutivas contra golems.

“……”

Por otro lado, el pájaro óseo seguía atrapado en el rango dos. Sin embargo, su nivel ya estaba en el nivel noventa, por lo que si la incursión de Vandalieu tenía éxito esa noche, lograría su promoción.

“Ten cuidado al luchar hoy. Tengo suficientes huesos como repuestos para tu cuerpo, pero ten cuidado de que no te aplasten el cráneo. Además, si ves a alguien que no parece un bandido, y que está atado con una cuerda o atrapado en una jaula, no lo mates. Por último, les colocaré un hechizo de apoyo, vamos a iniciar la redada”.

Con su habitual tono inexpresivo e indiferente, Vandalieu pronunció un hechizo sin poder expresar el nerviosismo que sentía en su interior.

“Primero, [Incremento de Poder Asesino] será colocado en sus armas, colmillos y garras. Ahora, [Absorción de Energía] en sus armaduras y huesos”.

La habilidad [Incremento de Poder Asesino], era un hechizo que aumentaba el poder de ataque de los no-muertos contra los seres vivos, y que podía robar la vitalidad de un enemigo con cada ataque, su efecto incluso traspasaría las armaduras y escudos que portaran.

[Absorción de Energía] era un hechizo capaz de absorber y disipar poder mágico, calor, electricidad, e incluso la energía cinética. Era un hechizo defensivo que en Lambda era eficaz contra hechizos y ataques físicos.

Ambos eran hechizos poderosos, pero no tan poderosos como las habilidades del atributo muerte, por lo que eran muy fáciles de dominar.

“Oh…”

El primero en caminar al frente fue el hombre óseo, preparando su arco y flecha envuelto en un poder mágico de tonalidades azul y negro.

El escondite de los bandidos, estaba conformado por cabañas sencillas con un perímetro cercado por cercas de madera, el hombre óseo apuntaba a la torreta de observación, para utilizar por primera vez el arco y las flechas que le había quitado a Orby y sus compañeros.

Su objetivo, era el bandido que se encontraba en la torreta, y que también llevaba un arco y un aljaba de flechas, pero no tenía ninguna motivación para estar concentrado en su guardia en absoluto.

“Que pésima suerte. Mañana nos iremos y no volveré a hacer guardia”.

El grupo de bandidos planeaba irse a otro lugar con las ganancias que habían obtenido hasta ahora. Y claro, también después de recibir el rescate por los rehenes que habían logrado capturar en el camino, planeaban irse inmediatamente del territorio o de la nación, para comenzar un nuevo grupo de bandidos.

Recientemente, habían escuchado que otros grupos de bandidos habían estado desapareciendo repentinamente, y junto con estos sucesos, se rumoreaba que el señor estaba del deterioro de la seguridad en los caminos, por lo cual había formado una fuerza de sometimiento. Esto era lo que los había hecho pensar que ya era hora de irse del territorio.

El grupo de bandidos estaba en medio de un festín, tratando de comer y beber tanto como pudieran, ya que estas provisiones serían un obstáculo cuando fueran a movilizarse.

El bandido que estaba haciendo guardia estaba quejándose por no haberse podido unirse al festín, y estaba demasiado distraído para hacer su trabajo, algo que empeoró más su mala suerte.

“¡¡Gajh!!”

La flecha del hombre óseo, voló a través de la oscuridad de la noche cortando el aire y le perforó la garganta a su objetivo. El bandido dejó escapar un corto y ahogado grito, cuando cayó de la torre después de perder su equilibrio.

Los bandidos que habían estado emborrachándose de buen humor, recuperaron su sobriedad cuando vieron a su compañero centinela cayendo de la torre con una flecha atravesando su garganta.

“¡Tch, es un ataque enemigo!”

“¡Bastardos! ¡Preparen sus armas!”

En el momento en que los bandidos estaban tratando de levantarse para recoger armas como hachas, mazas y lanzas…

“¡Burrg!”




“¡Guooooohhhh!”

“¡Ruaf! ¡Ruaf, ruaf!”

Un oso y un mono compuesto de huesos, destrozaron la cerca de madera y corrieron hacia ellos mientras dispersaban los trozos de la cerca.




“¡¡Ah!! ¡¡Son no-muertos!! ¡¡Demonios, es el ataque de los demonios!!”

“¡Idiotas, tranquilícense y manténganse juntos!! ¡Cualquiera que tenga un hacha y una maza, que dé un paso al frente! ¡Cualquiera que tenga una espada o una lanza, retroceda a la parte de atrás! ¡Los que utilicen arcos también!”




El cabecilla de los bandidos instruyó con calma a sus subordinados, mientras él mismo sostenía una alabarda.

Este hombre poseía la experiencia de cuando luchó contra esqueletos, zombis y otros no-muertos mientras era un soldado. Así que contra los no-muertos que acababan de aparecer, sabía que armas de impacto pesado como hachas y mazas eran más efectivas que las que cortaban y apuñalaban como espadas y lanzas, por lo que ordenó según sus habilidades a sus subordinados.

“Si son unos pocos demonios de rango uno y dos, no serán un problema para nuestro grupo de veinte, ¡No tengan miedo!”




La moral caída de los bandidos, que se había marchitado con la muerte de su compañero y la llamativa incursión, se levantó de nuevo al escuchar las órdenes de su jefe. Por lo que se apresuraron a repeler a los no-muertos que les arruinaron su festín.

“¡Guoooohhh”!

“¡¡¿Qué?!!”




El bandido que había agitado su hacha, vio cómo rebotaba al chocar contra las garras delanteras del oso óseo cuando se levantó en dos patas.

La cabeza de otro bandido fue aplastada como un huevo ante el golpe de un mono óseo.

Los colmillos de los lobos óseos perforaron y desgarraron las piernas de los bandidos para hacerlos caer, y una vez en el suelo destrozaron sus gargantas.

“¡Auuuuuuhhhhh!”

Cuando el hombre óseo entró en acción, bajó su arco y sacó una espada larga, esta espada la había obtenido de los otros grupos de bandidos que habían asesinado.

“¡¿Qué?! ¡No, no puede ser!”

Un bandido se paró frente al hombre óseo. Como bandido, no había recibido en ningún momento un entrenamiento formal en artes marciales, por lo que rápidamente tomó la iniciativa de un ataque de daño mutuo.

Las diferencias entre las destrezas de ambos eran las mismas que se obtenían al comparar una espada con una bellota. La espada larga que portaba el hombre óseo era una espada forjada con hierro que obtuvo de otro bandido, pero también era un arma mal elaborada, por lo que el arma de su oponente era un poco mejor que la que tenía.

Sin embargo, las habilidades físicas que obtuvo como ‘Soldado Esqueleto’ de rango tres estaban por delante de las de su rival, especialmente en términos de fuerza muscular, donde el hombre óseo poseía una abrumadora ventaja gracias a su habilidad [Poder Monstruoso].

Las artes marciales y la magia fueron originalmente aprendidas por los seres humanos que no tenían habilidades físicas o especiales, refinándolas y perfeccionándolas para combatir contra los demonios invasores, si no las hubieran perfeccionado, los seres humanos nunca hubiesen sido considerados rivales para los monstruos y demonios.

“kah, kahkha, kah…”

El hombre óseo avanzó cubierto de sangre, temblando de placer por haber arrebatado una vida y ganar experiencia. Continuó enfrentándose a los bandidos para ganar aún más experiencia.

“¡Jefe! ¡Estas cosas no están en el rango dos!”

“¡No somos rivales para ellos, ayúdanos, jefe!”

El cabecilla de los bandidos chasqueó la lengua ante los patéticos gritos de sus subordinados, que perdían constantemente terreno y disminuían en número.

(¡Inútiles! Si siguen así, no tendré más remedio que huir sólo.)

El cabecilla de los bandidos eligió huir solo sin dudarlo. Era imposible creer por un momento que lucharía contra los no-muertos por sus subordinados.

En primer lugar, en su lista de habilidades, no había ninguna que le diera la posibilidad de ganar en contra de demonios de rango tres o superior.

Su cabecilla era de hecho un soldado desertor, ya que entre sus habilidades estaba la habilidad [Arte de la Alabarda] en el nivel dos. Sin embargo, en su vida había trabajado más como un guardia de ciudad. Si se colocaba entre aventureros, su habilidad de lucha lo clasificaría como rango E en el mejor de los casos.

En Lambda, se decía que para derrotar en un combate uno a uno a monstruos y demonios de rango tres se necesitaba tener la habilidad de un aventurero de rango D.

Si este cabecilla hubiera utilizado bien las habilidades que tenía a mano, podría haber tenido la posibilidad de derrotar a alguno de estos no-muertos de rango tres.

Sin embargo, cuando observo el campo de batalla habían cuatro no-muertos. No, cinco.

“……”

El pájaro óseo había enterrado su pico en la cabeza de un bandido, que estaba tirado en el suelo e inmóvil y que aún continuaba respirando. Este había sido la única excepción.

No tenía sentido para él atacar, si los demás no-muertos mataban cada bandido que atrapaban. Incluso si el pájaro óseo se lanzara como una flecha sería inútil, si en medio de su ataque no lograba sobrevivir.

“¡Bastardos! ¡No sean cobardes, háganlos retroceder!”

El cabecilla de los bandidos ahora les gritaba órdenes imprudentes a sus subordinados sobrevivientes, mientras retrocedía continuamente sin que ninguno de sus subordinados se diera cuenta. Planeaba subir al carruaje que le había robado a un mercader y salir corriendo. Mientras lograra escapar, podría organizar un nuevo grupo de bandidos.

‘Levántate’

Pero su pequeño plan fue destrozado, cuando una pared de tierra se levantó detrás de él.

“¡Whoa! ¡¿Qué?! ¿Qué? ¡¿Un alquimista?!”

El jefe intuyó que esto había sido creado por la voz aguda que sonaba igual a la voz de un niño, y la cual logró escuchar por detrás de los gritos de sus subordinados y los rugidos de los no-muertos, mientras su mirada intentaba encontrar al dueño de esa voz.

Entonces, su mirada como si fuera guiada, lo encontró inmediatamente.

(¡¿Todo esto es el trabajo de ese niño?!)

No podía creerlo, su cabeza le decía que todo esto se debía a ese pequeño niño, pero sus ojos seguían muy abiertos con incredulidad, y ese niño era… Vandalieu.

Cabello gris, un ojo carmesí y otro de color púrpura azulado. Y aunque este era un campo de batalla muy sangriento, sus signos vitales eran casi imperceptibles, como si fuera un fantasma. Si no hubiera levantado la voz, no lo habría notado aunque lo tuviera frente a él.

“¡Oye! ¿Tú eres el que está manipulando a los no-muertos? Para, me rindo, me rindo, te daré todos nuestros tesoros, me entregaré al Gremio de Aventureros o en donde sea que tú quieras”.

Dejando caer su alabarda, el cabecilla de los bandidos levantó sus manos en señal de rendición.

El cabecilla había concluido que no podía ganar, pero si podría escapar; y si no podía escapar, se rendiría y sobreviviría. La fuerza de voluntad y el orgullo no eran las mismas cosas.

“¿Te rindes?”

“Ah, sí, sí.”

El cabecilla de los bandidos le asintió a Vandalieu, quien le preguntó en un tono plano, con lo que parecía ser una sonrisa de amabilidad.

“Hay una recompensa por mi cabeza, e incluso tengo información sobre los otros grupos de bandidos del territorio. Además, la mitad del dinero que puedes obtener al venderme como un esclavo criminal, irá a tu bolsillo. ¿Por qué mejor no me capturas vivo?”

Todo lo que había dicho el cabecilla era cierto. Después de todo, era el tipo de hombre que vendería a sus compañeros si con eso aseguraba su supervivencia.

Por otro lado, los bandidos que eran capturados vivos, tenían buen valor dependiendo de la magnitud de sus heridas, y normalmente eran vendidos como esclavos criminales. La mayoría de ellos serían forzados a trabajar en exceso en las minas o haciendo trabajos ocasionales en el ejército. Dependiendo del número de personas que fueran atrapadas vivas su precio como esclavos era innegable, y no era raro que lo que se ganaran con su venta superaría con creces los tesoros que hubieran podido esconder los bandidos.

“……¿Eres idiota?”

Sin embargo, lo que el cabecilla obtuvo del niño fue una respuesta humillante en forma de pregunta.

“¡¿Qué?!”

“Como has podido ver, soy un dhampiro. Si intentara entregarte al Gremio de Aventureros, me matarían sin pensarlo dos veces. Estaría muerto antes de que pudiera venderte como un esclavo criminal”.

Los dhampiros eran vistos como un tipo de demonio, no como seres humanos, en el imperio Armid y sus reinos vasallos, y donde la religión del Dios Arda, el Dios de la Ley y el Orden, los clasificaba como verdaderos demonios. Por lo tanto, incluso si Vandalieu los atrapaba con vida e intentaba entrar en una ciudad, los soldados y aventureros irían corriendo a matarlo en lugar de prestarle atención al bandido.

El cabecilla de los bandidos no había sido un aventurero, y no sabía del suceso que ocurrió el año pasado relacionado con ‘el bebé dhampiro’, por lo que tardó en darse cuenta de que Vandalieu era un dhampiro. 

“¡Entonces hazme tu sirviente! ¡Soy útil, tus no-muertos son fuertes, pero necesitas al menos un subordinado humano también!” 

La impresión de Vandalieu sobre este cabecilla cambió cuando este le contestó inmediatamente, este bandido era más inteligente de lo que parecía.

De hecho, las palabras que le había dicho el cabecilla eran algo sobre lo que Vandalieu estaba muy consciente desde hacía mucho tiempo. Contaba con sus no-muertos que obedecerían de manera absoluta cualquier orden que les diera. Tenía a Darcia con su cuerpo espiritual. Pero con ellos, no podría resolver los pequeños inconvenientes de su vida diaria. 

Sin embargo, no se le ocurrió ni por un momento utilizar a ese hombre para resolver dichos inconvenientes.

“Ciertamente necesito compañeros que estén vivos, pero no requiero de un bandido que sea capaz de abandonar a sus subordinados y escapar por su cuenta. Pero puedes volverte mi amigo después de morir”.

Al escuchar lo primero que dijo Vandalieu, el cabecilla tuvo esperanza, y cayó en la desesperación con lo que dijo después, cuando le escuchó ordenarle al oso no-muerto que lo acabara. 

“¡Espera, espera! ¡No quiero morir!”

“¿…? ¿No? ¿No era eso algo que también deseaban las víctimas que has asesinado?”

(Este tipo no sabe lo que está pidiendo.)

Pensando en eso, Vandalieu se dio la vuelta y vio como el oso óseo aplastaba desde la cabeza al cuello, al cabecilla de los bandidos. 

“Gurr, gurruru” 

“Oye, ¿Cómo lo hice?”

Vandalieu exhaló profundamente mientras le hablaba al oso óseo, parecía mirarlo como diciendo, “Estuvo excelente, amo”.

“Jaaa, estaba muy nervioso. Esta fue la primera vez que tuve una conversación con alguien que no fuera mi madre Darcia, así que estaba emocionado”.

Después de eso, Vandalieu no quería seguir hablando con el oso óseo en un lugar con un olor tan espeso a sangre, no quería que apareciera algún extraño y que ocurriera un malentendido como ocurrió en la Tierra y en Origen, acá en Lambda.

“El olor a sangre es tan espeso que me está dando hambre. Pero no quiero parecerme mucho a los vampiros, succionándole la sangre a estos bandidos, así que tengo que tener paciencia, paciencia. Por ahora, revisaré si hay algún sobreviviente”.

‘[Detectar Vida]’

Para desviar su atención del olor a sangre que estaba estimulando su apetito, Vandalieu usó magia del atributo muerte para detectar a todos los seres vivos dentro del rango de su alcance.

Ignoró todas las reacciones que venían del moho, los insectos, hierbas y hongos, y buscó reacciones de animales grandes, como humanos y monstruos que pudieran poseer signos de vida.

Según las reacciones que obtuvo, encontró tres señales provenientes de animales grandes más allá de la gran cabaña. Y pensó que tal vez pertenecían a caballos. Posteriormente, encontró otra señal en el sótano de la cabaña. Esa reacción era humana. 

Según la información que Vandalieu pudo confirmar de los espíritus, el número de bandidos en este grupo tenía que ser de veintiún personas. Y en el suelo de hecho, había veintiún cadáveres.

“Hay una persona en el sótano de la cabaña, ¿Será algún recluta nuevo?”

“…No, no es un bandido. Es un vendedor ambulante que atrapamos hace unos días. Es un joven que pertenece a una familia de comerciantes, y que son dueños de negocios en el pueblo vecino, perteneciente al territorio del vizconde Maggio, por lo que pensamos que sería una buena idea pedirles un rescate a sus padres. Si no ya le hubiéramos cortado el cuello…”




Vandalieu arrugó la frente cuando se enteró de la situación por parte del espíritu del cabecilla de los bandidos, cuyo cuello seguía torcido después de que maduró su cuerpo espiritual, el cual se veía así por el shock causado por la herida fatal que recibió en el momento de su muerte.

Esto parece haberse vuelto problemático. 

 


Estado




Nombre: Hombre Óseo.
Rango: 3
Raza: Soldado Esqueleto
Nivel: 39

Habilidades Pasivas
[Visión Nocturna]
[Poder Monstruoso: Nivel 1 (¡NUEVA!)]

Habilidades Activas
[Espadachín: Nivel 1 (¡NUEVA!)]
[Arte del Escudo: Nivel 1 (¡NUEVA!)]
[Arquería: Nivel 1 (¡NUEVA!)]
[Pasos Sigilosos: Nivel 1 (¡NUEVA!)]


 


Estado

Nombre: Monos Óseos, Lobos Óseos, Oso Óseo
Rango: 3
Raza: Bestia de Huesos
Nivel: 24-32




Habilidades Pasivas
[Visión Nocturna]
[Poder Monstruoso: Nivel 1 (¡NUEVA!)]

Habilidades Activas
[Pasos Sigilosos: Nivel 1 (¡NUEVA!)]


 

 

NOVA: Revisado y corregido

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