Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 8

Interludio 06: El Señor Demonio y el Dragón de Hielo

 

 

“¡La he cagaaadooooooo!”

¡Las cosas estaban yendo tan bien que bajé la guardia!

Elegí la forma incorrecta de lidiar con esos monos, a lo grande,

Mierda.

¡Blanca va a morir!

“¡Aaaargh!”

Pateo a uno de los monos muertos para desahogar mi frustración.




Es culpa suya que las cosas se hayan complicado tanto.

Podría haber acabado con el resto de ellos con un movimiento fugaz, pero tenía miedo de crear otra avalancha, por lo que terminé tardando demasiado en matarlos a todos.

Y mientras hacía eso, Blanca y los demás fueron arrastrados fuera del alcance de mi detección.

Solo espero que estén bien…

“¡Vamos a buscarlos, rápido!”

Gritándole órdenes a Ael y compañía, miro hacia abajo donde se dirigía la avalancha.

“¿Tenemos prisa, verdad?”
Una voz telepática desde arriba me detiene en seco.

Mirando hacia arriba, veo a la dragón de hielo Nia, la gobernadora de las Montañas Místicas.

Desciende al suelo cerca de nosotros, aterrizando con mucha más gracia de la que esperarías por su cuerpo gigante.

“Sí. ¿por qué necesitas molestarme ahora mismo?” Mi tono suena más duro de lo que pretendía, pero estoy bastante molesta ahora mismo.

“Oh, querida. Pareces estar de mal humor.”

“Si no tienes ningún asunto que hacer conmigo, me voy ya, ¿de acuerdo?”

“Si no tuviera ningún asunto contigo, seguro que no me habría mostrado así.”

El tono burlón de Nia me molesta incluso más.

“Oh vaya, que miedo.”

Reconociendo mi frustración, Nia sonríe de una manera aún más exasperante.

Por medio segundo, considero matarla en el acto, pero ese tiempo podría estar mejor gastado buscando a mis amigos perdidos.

“Venga ya—espera un momento.”

Cuando comienzo a darme la vuelta, Nia me detiene de nuevo.

Honestamente, hablar con ella me estresa tanto que quiero ignorarla.

“No hablaría si simplemente estuviera de paso, pero deseo presentar una queja o dos por toda la destrucción que acabas de causar en mis dominios.”

“¿… a qué quieres llegar?”




“Pobre de mí. Una disculpa después de una mala conducta es lo normal, ¿no es así?”

¡Maldita sea!

¡¿Me está amenazando en un momento como este?!

“No creo que haya hecho nada malo, en realidad. Solo fue un accidente. No es nuestra culpa.”

“Ay, piensa en mi pobre descendencia. Con todos estos poderosos forasteros causando estragos en mis dominios, y justo ante mis narices, seguro que no han podido dormir tranquilos con todo ese terror. Qué destino tan cruel.”

El dragón de hielo niega con la cabeza en un lamento exagerado.

Casi lo había olvidado.

¡Hacía tanto tiempo que la vi que casi me olvido cuál de los dragones era el más detestable!

“¿Quieres que los alivie de ese terror poniéndolos a dormir para siempre, entonces?”

Voy medio en serio con esta amenaza, pero Nia parece indiferente.

“¿Estás segura? Dudo que mi señor se quedara de brazos cruzados mientras aniquilas a mis descendientes.”

Es terriblemente mezquino por su parte nombrar a Gülie en este momento, si me lo preguntas.

Supongo que mientras su dios no está, los dragones juegan.

Con esto dicho, el dios realmente la respaldaría en esta situación, lo que solo la hace aún más desagradable.

“Además, no pienso pedirte nada tan dramático. El licor que tienes en ese carruaje, por ejemplo, sería más que suficiente.”

Ya, supongo que ese sería un pequeño precio que pagar por que me dejara en paz.

Pero fue una mala idea el cabrearme en un momento como este.

“Paso.”

“¿Hrmmmm?”

Nia parece sorprendida; no debía esperar que le dijera que no.

Si cree que mencionar a Gülie es suficiente como para que todo el mundo haga lo que ella quiere, está completamente equivocada.

“¿Estás segura?”

“Esa es mi respuesta final. ¿Segura que quieres seguir cabreándome? Porque acabaré contigo. No creas que no lo haré.”

Nia se pone nerviosa, probablemente siente que hablo en serio.

“¡Espera, espera! Si me pasara algo, mi señor se enfadaría mucho, ¿lo sabes?”

“Ya, bueno, es demasiado tarde para eso. Ya he matado a Gakia. ¿Tengo que especificarte el resto?”

Nia se queda paralizada. “¿Qué has dicho?”

“El dragón de tierra Gakia está muerto. Yo lo maté. Las ruedas ya están girando; simplemente no lo sabes.”

El dragón de tierra Gakia.




El líder de los dragones de tierra, que protegía el Gran Laberinto de Elroe.

Él era uno de los más poderosos dragones, justo como Nia aquí presente.

Con él fuera, ya se están produciendo grandes cambios.

Acabar con otro dragón no cambiaría eso ahora.

“¿Bien? Te toca.”

“¡Está bien! ¡Lo siento!”

Nia se disculpa apresuradamente, siempre rápida asimilando.

“Si lo sientes, ¿podrías detener ya esta estúpida ventisca? Normalmente no haces tanta nieve, ¿no?”

“P-por supuesto. Pero no podrías esperar un poco más primero, ¿por favor?”

“¿Que qué?”

“¡Está bien, está bien!” Mi mirada hace que Nia retire rápidamente su solicitud. “¡Ya paro! ¡Tan solo deja de mirarme así!”

Las personas mezquinas como ella cambian su tono rápidamente cuando se dan cuenta de que están en problemas.

“Sin embargo, controlar el clima no es poca cosa. Dejaré mi técnica de inmediato, pero no mejorará al momento. Por favor entiéndelo.”

“Bien.”

Supongo que ni siquiera Nia puede cambiar el clima tan rápido.

“Tengo prisa, así que adiós.”

“Por favor idos de una vez. Honestamente. Primero ese mocoso, ¿y ahora tú? Qué horrible secuencia de eventos.”

Necesito empezar a buscar a Blanca y los demás de inmediato, pero algo en el comentario de Nia me hace detenerme.




“¿Mocoso? ¿Fue un ogro, por casualidad?”

“¿Hrmmm? No, fue un oni. En cualquier caso, desde que regresó a mis dominios, no ha causado más que problemas, corriendo por ahí y matando todo lo que viera. De hecho, fue tal el alboroto que tuve que regañarlo con severidad.”

Oni… una evolución avanzada de un ogro.

Entonces supongo que ese infame ogro debió haber evolucionado.

¿Pero a qué se refiere con lo de regresó? “¿Es originario de las Montañas Místicas, entonces?”

“En efecto. Una vez, no era más que un simple goblin. Quién sabe que lo poseyó para convertirse en ogro. Bueno, supongo que debe haber sido por todos los eventos que lo obligaron a abandonar este lugar, lo más probable.”
¿Un goblin?

Vale, esto es raro.

Los goblins técnicamente pueden evolucionar en ogros, pero eso significa dejar de ser un goblin, por lo que estoy bastante segura de que ellos normalmente no hacen eso.

Los goblins se enorgullecen mucho de su especie. Es impensable que uno evolucione en ogro, a no ser que le haya sucedido alguna locura que no le haya dado otra opción.

“¿Qué pasó?”

“Por decirlo brevemente, los humanos atacaron la aldea goblin y la destruyeron. Creo que ese mocoso en particular fue esclavizado por los humanos que se lo llevaron.”

Ah. Bueno vale, entonces.

Supongo que esa sería una buena razón para que un goblin se convirtiera en un ogro.

Poniendo esta historia junto con las que escuchamos en el pueblo, estaría dispuesta a apostar que este goblin fue llevado a aquel pueblo ahora abandonado al pie de las montañas.

Entonces debió librarse de algún modo de su control y exigió su venganza.

Después de eso, se topó con aquellos aventureros y les dio una buena paliza, supongo.

“Lo tengo.”

“En verdad, esos humanos hacen cosas más que despreciables. No es de extrañar que ese pobre mocoso se enfureciera.”

¿Hmm?

Algo en las palabras de Nia me resulta extraño.

¿Esta idiota pomposa realmente se siente mal por alguien?

“¿Ellos no destruyeron su aldea y ya?”

“No puedo decir nada más, porque es demasiado repulsivo. Todo lo que diré es que lo mejor para el mocoso podría ser morir aquí.”

Supongo que hicieron algo más que dejar su aldea en ruinas, entonces.

“Espera, ¿dijiste que lo regañaste, pero no lo mataste?”

En efecto. No puedo matarlo directamente, por orden de nuestro señor. Es por lo cual, que simplemente arreglé las cosas para que muriera por sí solo con ayuda de esta tormenta de nieve. Sin embargo, esa criatura se aferra obstinadamente a la vida.”

… Si muere por la helada que tu causaste, ¿no sería eso como matarlo directamente?

Simplemente no entiendo la lógica de los dragones.

Y espera, ¿por qué Gülie le dijo que no le pusiera la mano encima?

Por cierto, ¿no tenías prisa?”

Algo empieza a hacer clic en mi cabeza, pero Nia me interrumpe antes de que pueda llegar a entenderlo.

“Oh sí, es cierto.”

Tengo que encontrar a esos cuatro que fueron arrastrados por la avalancha.

Los otros tres deberían estar bien, pero Blanca es débil en este momento.

Si no la encuentro pronto, podría ser demasiado tarde.




De hecho, podría estar muerta ya, por lo que sé…

¿Podría una persona normal sobrevivir al ser atrapada por una avalancha?

De algún modo, tengo el presentimiento de que Blanca no dejaría que algo así la matase, pero no tengo ningún fundamento para eso.

De cualquier forma, realmente la tengo que encontrar tan pronto como sea posible.

“Ael.”

Asiento con la cabeza a la teratect marioneta que lleva el carruaje.

Ael entiende lo que quiero decir de inmediato, saca algo del carruaje, y lo coloca frente a Nia.




“¿Qué es esto?”

“Simplemente lo llamaremos pago por la información.”

Empujando el barril lleno de alcohol hacia Nia, me dirijo en dirección a donde acabó la avalancha, esta vez de verdad.

“Muchas gracias.” Nia suena complacida.

Despidiéndome con la mano sin detenerme, comienzo mi búsqueda.

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