The Death Mage Who Doesn’t Want a Fourth Time (NL)

Volumen 1

Prólogo: El Final de la Primera y la Segunda Vida

Parte 1

 

 

The Death Mage Who Doesn't Want a Fourth Time Volumen 1 Prólogo Parte 1 Novela Ligera

 




 

Durante un viaje escolar, un barco abordado por los estudiantes de la escuela secundaria Yasaka, terminó hundido por una bomba plantada por terroristas. 

Como resultado de este trágico accidente, los ciento dos pasajeros a bordo murieron, excluyendo a los terroristas. 

“Oh, justo cuando pensaba que estaba fuera del agua fría y salada, resultó que también estaba muerto”.

Amamiya Hiroto se dio cuenta de su muerte con una profunda sensación de pérdida.




Ahora se encontraba en un lugar tenuemente brillante, donde había muchas otras personas además de sí mismo. Aunque no era fácil entender por dónde circulaban los flujos del río Sanshin y los hermosos campos de flores que se extendían hacia el horizonte a su otro lado, de lo que sí podía estar seguro, era de que este lugar representaba la entrada del mundo que viene después de la muerte.

Muchas de las almas de las personas fallecidas, reaccionaban de manera diferente, algunas lloraban y se consolaban mutuamente, otras se sentían aliviadas de que no hubiese amigos o seres queridos aquí.

“¡NO! ¡No quiero estar muerto!”

“¡¿POR QUÉ?! ¡¿Por qué tenemos que morir?!”

Entre esas almas ruidosas Hiroto pudo distinguir algunos de los rostros de mis compañeros. Según mis recuerdos, estaba seguro de que el chico era Miyaji Konoe, y la chica era Tsuchiya Kanako.

 “Jaah, maldita sea. Si de verdad iba a terminar muriendo, debería haberme divertido más jugando. Oh, ¿Pero por qué no empezamos ahora?”

“Tú eres Machida del otro grupo, ¿Cierto? Entonces, discúlpame pero no tengo tiempo para eso. ¡Todos, por favor! ¡Sé que quieren llorar, pero les pido que se calmen!”

Ignorando la invitación, el presidente de mi clase, Shimada Izumi, estaba hablando en voz alta tratando de calmar a los estudiantes que todavía estaban haciendo mucho ruido. Los otros miembros que formaban parte del comité de la clase, Rokudou Hijiri, el chico más guapo de la clase y el primero de mi curso, así como la señorita que formaba parte de la tripulación del barco, también estaban tratando de ayudarlo.

“¡Todos, por favor! ¡Intentemos mantener la calma! Llorar y gritar, ¡No servirá de nada! ¡No sé qué va a pasar ahora, pero deberíamos calmarnos!”




Asagi Minami, era quien estaba levantando la voz. Mientras que Hiroto miraba a quienes lo rodeaban, pudiendo ver que había varios rostros familiares. Parecía que la mayoría de los estudiantes no logró sobrevivir.

“Hmm, ahora que lo pienso, el maestro… oh, ahí está”.

Cuando volteé mi cabeza para ver a mi maestro, Junpei Murakami, él también me miró y me pellizcó la mejilla.

“Haces un buen trabajo después de morir”.




Mientras me decía eso, volvió sus fríos ojos a Shimada y Rokudou. Aparentemente, no tenía la intención de cumplir con sus deberes después de la muerte. Aunque para empezar, no fue un maestro dedicado, por lo que bien podría continuar siendo así.

Durante esos momentos Shimada, Rokudou y Asagi, en ningún instante pusieron sus ojos sobre Hiroto. Ellos no vieron la necesidad de decirle algo porque él ya estaba sentado solo y tranquilo.

Hiroto tampoco quería morir, él también quería llorar, aún quería vivir, pero ya no tenía la energía para continuar haciéndolo.

“Jaaa… Así que morí en vano después de todo”.

Ese pensamiento se manifestó en su mente cuando encontró a su compañera de clase, sentada un poco lejos de él.

Ella era, Naruse Narumi. Apodada Naru, la cual era conocida por ser la creadora de las bromas y risas en la clase. Hiroto murió intentando salvarla.

Cuando el barco estaba a punto de inclinarse y volcarse, Narumi no logró agarrarse de la barandilla y quedó a punto de caer, sin embargo, Hiroto logró agarrar su mano y hacer que ella se agarrara de la barandilla. Por lo que en lugar de ella, él rodó por el piso, se estrelló contra una pared, cayó al mar y se ahogó.

Su acción fue resultado de la adrenalina del momento, y no fue resultado de alguna idea en su cabeza. Ahora que veía su acción en retrospectiva, lo que hizo fue una imprudencia. Si por lo menos ella hubiera logrado salvarse, aún podría obtener algo de consuelo.

“No, aun creo que fui una buena persona antes de morir”.

De todas formas, no hay nadie que se aflija por mi muerte. Mis padres murieron cuando era más joven, y no tengo un hermano o hermana ‘de sangre’. Tuve una pésima relación con mi tío paterno y su familia, quienes me acogieron en su hogar. Ellos ya me habían dicho que me fuera cuando me graduara de la escuela secundaria, tampoco tuve amigos ni novias. Ahora en lo que se refiere a mi tío, es seguro que suponga que mi deuda con él por acogerme ya ha sido pagada, porque además de la herencia de mis padres, de la que aún debe quedar algo, habrá una compensación por pérdida y un dinero en compensación por este incidente en el que morí.

Con eso ya debería pagarse la flagrante discriminación que recibí cuando niño, y el tratamiento que recibí hasta ahora.

El único sueño que tengo para mí futuro, es uno vago en el que sólo pueda ‘ser feliz’. Sería bueno que ese sueño se hiciera realidad en el cielo. Al menos no tendré que estar con mi tío y su familia.

Sin embargo, aunque lo que pensara pudiera ser una locura, la realidad no era así de dulce e ingenua.

“Almas, sus siguientes vidas ya han sido determinadas, y ustedes han sido elegidas. A partir de ahora, les otorgaré un poder especial, un nuevo destino y una nueva fortuna. Quiero que la usen para vivir una nueva vida en un mundo diferente de la Tierra en la que vivieron”.

Quien dijo eso tal vez fue Dios o algo así. Porque tan pronto como la misteriosa figura se manifestó frente a Hiroto y los demás, declaró eso.

Parece que en lugar de ir al cielo, lo que nos estaba esperando era la reencarnación. Además, me sorprendió mucho saber que ahora iría a un mundo diferente.

“Por supuesto, pueden rechazar mi petición. En ese caso, perderán todas las memorias de su vida anterior como de costumbre y renacerán en algún lugar de la Tierra. Aquellos que deseen renunciar pueden hacerlo ahora”.

Hiroto se preguntaba quién se negaría a esos términos, pero sí hubo un hombre que se negó. Hiroto no pudo ver su apariencia ni saber en realidad que dijo porque estaba lejos de él, pero concluyó que debió negarse porque desapareció cuando Dios dijo: “Entonces retorna al samsara normal”.

Por supuesto, Hiroto como muchos otros, iba a aceptar la invitación que Dios había dado.  Pensando que con ese poder especial y su ayuda, lograría ser feliz naciendo en el hogar de una nueva familia en un nuevo mundo. Lo único que no tuvo en cuenta, fue que las cosas no siempre resultan aunque uno tenga esperanza.

“Bien, los elegidos deben venir a presentarse ante mí, según los vaya llamando por su nombre”.

“Yakuya Endo”

“Shojoin Mari”

“Naruse Narumi”

“Kanata Kaito”

“Asagi Minami”




De esa forma, procedió a llamar a cada alma una tras otra, les otorgó un poder especial, un nuevo destino y fortuna, y uno a uno abandonaban el lugar. El nombre de Narumi también había sido pronunciado.

Sin embargo, el nombre de Hiroto no fue pronunciado hasta que la mitad de las personas que se habían reunido en el lugar se habían ido.

“Ame… Amemiya Hiroto”

Pensó por un momento que lo habían llamado, pero se equivocó. Una figura con un nombre similar al de Hiroto se había parado frente a Dios.

“¿Amemiya…?”

Era un nombre que nunca había escuchado. Si esa persona hubiera estado en su misma escuela, aunque hubiéran estado en clases diferentes, habría escuchado de un nombre que fuera tan similar al suyo.

¿Fue un pasajero casual o un miembro de la tripulación? Esa persona era casi un adolescente, e incluso yo tenía una altura parecida a la suya. Su cara era similar a la mía, probablemente fue un doble o un hermano separado durante mi vida.

Mientras lo observaba, Amemiya Hiroto recibió la impresionante cantidad de ocho poderes especiales de parte de Dios, mientras que otros sólo habían recibido uno o dos, o como máximo tres poderes especiales. Y todos los poderes que recibió eran bastante impresionantes. Además, también había recibido una cantidad doble del destino y buena fortuna, sin embargo, Dios los había combinado en uno y se los entregó.

Mientras Hiroto se preguntaba si esto era lo que significaba ser una persona amada por Dios,      por recibir no sólo dos poderes, sino ocho de ellos, Dios continuó llamando un nombre tras otro. Y al final sólo quedó él, Amamiya Hiroto.

Después de que Dios confirmó que ya no quedaba ningún poder especial en sus manos, exhaló como si hubiera terminado con su trabajo.

“¿Hmm? ¿Y tú?”

Fue asi, hasta que finalmente, se dio cuenta de Hiroto.

“Soy Amamiya Hiroto”.

Ante este Dios de voz imponente, Hiroto pronunció su nombre. Sin embargo, su nombre había sorprendido mucho a Dios.

“¿Amamiya Hiroto? ¿Amamiya, no Amemiya? Tu apellido se escribe como Palacio Celestial, y completo se escribe como Hombre Erudito o Aprendiz Sabio?”

Ante Dios, que estaba comprobando a detalle su nombre, Hiroto respondió: “Sí, eso es correcto”. Seguido a su respuesta escuchó a Dios gemir.

“Que gran error… Cometí este error sólo porque ese nombre era similar. Pensé que eras la misma persona que Amemiya Hiroto, y le concedí todo el poder especial que tenía reservado para ti. Incluso le di el gran destino que debería haberte impuesto, y hasta una gran suerte para que lo protegiera”.

Fue un error completamente involuntario. Sólo porque había dicho el nombre de Hiroto una vez, y eso fue todo.

“Pero Amemiya Hiroto ya no está aquí, así que no puedo recuperar lo que es tuyo, y no puedo preparar nuevamente el poder que se suponía te debía dar. Tampoco el destino, ni la buena suerte”.




“Eso significa que, ¿No tengo más remedio que empezar desde cero? ¿Sin nada?”

“No, va a ser un comienzo en negativo. No podrás salvarte por casualidad o por alguna broma del destino, ni tampoco serás bendecido con buena fortuna”.

(Así que no sólo será un comienzo desde cero, sino un comienzo en negativo. ¿No es esto demasiado?)




“Bueno, en ese caso me voy a retirar. Por favor, devuélvame al samsara normal como con aquel sujeto”.

Incluso si se reencarnaba en un mundo diferente, parecía que solo lo estarían esperando tiempos difíciles, pero Dios negó la petición de Hiroto, quien estaba dispuesto a renunciar a reencarnar en un mundo diferente.

“El momento para la confirmación de sus intenciones ya ha pasado”.

“……¿Hablas en serio?”

No había forma de que vetara su anterior elección. Hiroto trató de protestar, porque tal cosa burocrática estaba permitida en su vida anterior, pero antes de que pudiera continuar, su conciencia comenzó a desvanecerse, al mismo tiempo que su cuerpo era envuelto gradualmente por una luz.

“Parece que ha llegado el momento para que te reencarnes”.

“¡No! ¡¿No te parece demasiado que sea el único que no tenga nada?!”

“Bien, ya que tu alma tiene una gran ‘ranura vacía’ a diferencia de los otros reencarnados, en lugar de un poder especial, pondré una inconmensurable cantidad de poder mágico en ella. Pero debido a que no tienes aptitud para la magia dentro de ti, no podrás aprender los atributos mágicos que existen en ‘Origen’, el mundo en el que te reencarnarás. Por lo tanto, lo que te concedí terminará siendo el desperdicio de un tesoro”.

¡Esto podría ser un premio de consolación! Pero incluso si tengo un gran poder mágico, no podré aprender magia, ¡Entonces, claro que es un desperdicio de tal tesoro!

“Creo que me compadezco un poco por ti. Porque lo pasarás muy mal, no fuiste bendecido con poder, destino ni fortuna, y por ende no podrás crecer en un ambiente bendecido. Tu futuro será limitado porque no podrás utilizar magia. Serás atormentado por la soledad aún más que en tu vida anterior, te invadirá un sentido de rechazo, y mucho sufrimiento. Pero no quiero que te rindas, ni te resientas con nadie, así que intenta mantenerte positivo”.

(¡No seas ridículo!)

Incapaz de soltar sus quejas, la segunda vida de Amamiya Hiroto empezó en ese instante.

El nombre del mundo diferente en el que Rodkorte, el Dios de la Reencarnación envió a Hiroto, se llamaba ‘Origen’. Era un mundo muy similar a la tierra, pero consistía en una fusión de la ciencia y la magia.

Los cien reencarnados en ‘Origen’ quedaron muy desconcertados por las diferencias con la Tierra, pero con la ayuda de sus nuevos padres, y con la ayuda de sus poderes especiales, fueron reunidos por el destino y aceptados.

En algún momento comenzaron a ser conocidos como ‘Los Cien Héroes’, pero el asunto de la reencarnación se mantuvo en secreto entre los mismos reencarnados.

Excepto por la centésima primera persona.

Rodkorte era el único Dios de la reencarnación para las almas de los múltiples mundos como lo eran la ‘Tierra’ y ‘Origen’. Era un ser que no podía ser adorado directamente por las personas, un ser que no podía controlar oráculos ni sacerdotes,  y mucho menos descender para intervenir en el mundo, realizando milagros o cualquier otro acto.

Todo lo que podía hacer era manejar la reencarnación del alma e interferir en casos raros, muy raros. Sin embargo, el mismo Rodkorte realizaba muy pocas interferencias.

Esto se debió a que el sistema de reencarnación estaba muy bien diseñado, y eran muy pocas las situaciones que requerían ajuste por parte de Rodkorte.

Sin embargo, un problema comenzó a aparecer recientemente.

Sólo uno de entre todos estos mundos en los que logró hacer su trabajo de reencarnación, estaba quedándose por detrás de los demás.

A medida que los otros mundos se desarrollaban de manera constante, sólo este mundo en cuestión se había estancado por mucho tiempo.

Ya fuera, magia, artes marciales, literatura, química, ingeniería, arte, nutrición. Eran campos que en repetidas ocasiones se desarrollaban y terminaban perdiendo su camino al final.

La máxima nación gobernante que lograba aparecer terminaba en repetidas guerras, ninguna nación logró durar nunca, más de mil años. Ocasionalmente una de las muchas naciones pequeñas que ganaba una guerra, se impulsaba hacia delante con la aparición de un héroe y terminaba convirtiéndose en una gran potencia, pero con el tiempo terminaba agotándose y era finalmente incapaz de mantenerse unida como una nación, por lo que se terminaba dividiendo en naciones más pequeñas y las luchas volvían a empezar.

Incluso si todas esas pequeñas naciones eran capaces de lograr la paz, las apariciones constantes de poderosos demonios terminaban causando más daño que las guerras.

Existía la presencia de dioses que intercedían y manejaban el mundo directamente mientras dirigían a la gente. Sin embargo, esos mismos dioses apenas habían recuperado su poder, ya que habían luchado junto a los héroes que convocaron desde otros mundos para derrotar a un loco Rey Demonio que había provenido desde otro mundo. Entre esos dioses, algunos habían desaparecido y otros habían caído de sus posiciones. 

Tenía que hacerse algo para que este mundo lograra avanzar. Y aunque sólo estaba estancado por ahora, algo podría aparecer de repente y hacer que cayera en un declive que lo terminará llevando a un colapso completo.

Esta era una situación que Rodkorte no debía permitirse, porque la disminución de los mundos incurriría a una disminución en el número de almas que se dirigían a la reencarnación.

Mientras Rodkorte reflexionaba sobre qué hacer, escuchó de otros dioses un rumor sobre cómo manejaban los otros mundos.

Ese rumor se basaba en que las almas de otros mundos se reencarnaban con los recuerdos de sus vidas anteriores y ‘sus habilidades tramposas’, como ellos le decían comúnmente,  haciendo que el mundo se  desarrollara sorprendentemente bien y avanzara en una buena dirección.

Esto para él sólo era un rumor ‘increíble’. ¿Cómo podría una persona, aunque tuviera recuerdos de su vida anterior y habilidades tramposas, tener un impacto tan grande en el mundo?

Debido a la existencia de ese precedente anterior valía la pena intentarlo. En este mundo en cuestión, los dioses habían invocado a algunos héroes de un mundo diferente para luchar contra el Rey Demonio invasor. Sólo que esta invocación fue del tipo que invocó directamente a habitantes de otros mundos, y aunque no se les otorgó ninguna bendición hasta el punto de poseer habilidades tramposas, aun así lograron ganar la batalla contra el Rey Demonio.

Además, aunque la mayoría de los héroes murieron durante esa batalla, aun así habían logrado obtener algún tipo de éxito.

Si quería llevar a cabo este intento, ahora era el momento justo cuando los dioses malvados  detrás de los remanentes de ese Rey Demonio, aún no habían descendido a ese mundo en cuestión. Mientras no tuvieran que luchar enseguida con un ser súper anormal que pudiera herir a un Dios, y si se les diera la capacidad de utilizar ‘habilidades tramposas’, los reencarnados enviados por Rodkorte, podrían dejar que ese mundo obtuviera aún más logros y desarrollos.

(Afortunadamente, puedo lograr el envío de las almas de los muertos a ese mundo y permitirles reencarnar allá aprovechando mi autoridad y pagando un precio bajo. Tampoco es tan difícil para mí permitirles mantener sus memorias de su vida anterior.)

(En cuanto a sus habilidades tramposas, son cosas que puedo preparar simplemente utilizando el poder divino que he estado conservando hasta ahora.)

(Sin embargo, mi idea no puede apoyarse en sólo una persona reencarnada. Por si acaso, enviaré a unas cien personas.)

De esta manera, en la Tierra, en un país llamado Japón, cerca de cien personas murieron en el momento adecuado, justo cuando la preparación del plan de Rodkorte terminó de idearse. Según los rumores que había escuchado, todas estas almas que llegarían en poco tiempo se reencarnarían en un país con una cultura única, una en la que se había desarrollado a buenos términos la tecnología y la economía. Estas condiciones serían parecidas a las del Japón al que pertenecían dichas almas.

Debido a que no había nadie, que debatiera o se quejara con un Dios cuando decidía tomar y distribuir la buena suerte según sus gustos, Rodkorte optó por reencarnar el alma de todos esos japoneses en ese mundo en cuestión, excluyendo de estas dotes el alma del japonés que hizo que todos en el barco murieran. 

Sin embargo, no irían directamente a ese mundo en cuestión, sino a uno diferente llamado ‘Origen’.

Con el fin de ser lo más minucioso posible, Rodkorte eligió el mundo Origen como una mesa de prácticas, para que las almas que escogió acumularan experiencia y conocimientos.

De esta forma, cuando estas personas terminaran sus segundas vidas en Origen, irían al mundo en cuestión justo después de que volviera a realizar en ellas ajustes, tales como dotarles de nuevos poderes más apropiados y destinos más adecuados.

Si tenía mucho cuidado, estaba seguro de que su plan funcionaria.

Pero Rodkorte, que no estaba acostumbrado a hacer este tipo de planes, cometió un pequeño error. No estaba previsto ni siquiera para este Dios que su error resonaría más allá de sus intenciones más tarde.

Justo como lo predijo, el alma reencarnada que había terminado su segunda vida apareció delante de Rodkorte.

Aunque habría ligeras diferencias según el orden en que se reencarnaban, era todavía un reencuentro demasiado temprano para que de verdad hubiera completado el tiempo de su segunda vida. Pero al mismo tiempo, Rodkorte también esperaba que esta alma apareciera primero frente a él.

“Sabía que no podrías vivir tu vida de manera normal, Amamiya Hiroto”

Ese nombre pertenecía a la centésima primera alma reencarnada, el alma de Amamiya Hiroto, quien no tenía habilidades tramposas, cualidades mágicas, destino o fortuna.

Cuando el alma de Hiroto reapareció frente a Rodkorte, había resultado dolorosamente herida, aunque aún llevara ese gran poder mágico.

“¡¡Los mataré, mataré a esos tipos, nunca los perdonaré, aunque vuelva a reencarnar!! ¡¡Y a ti también!!”

A Hiroto en este momento no le importaba que Rodkorte fuera un Dios, quería darle una paliza… y por como actuaba realmente lo iba a hacer.

 

 

NOVA: Revisado y corregido

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