Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 8

Interludio 3: Los Próximos Pasos de Cierto Aventurero

Parte 2

 

 

Y ahora esa misma espada está en mi mano.

Es una de las espadas mágicas que había empuñado el ogro.

Cuando luchó contra Sir Ronandt y compañía, parece que el ogro se dejó atrás una de sus espadas mientras huía.

El ejército imperial se la llevó como botín de guerra, pero por alguna razón, Sir Ronandt consideró oportuno dármela.

Hice todo lo que pude por negarme, insistiendo en que no podía aceptarla, pero me obligó de todos modos.

“¿Qué se supone que debo hacer con esto?”

Miré a la espada, perdido.

No logré nada en la batalla con aquel ogro.

¿Realmente tengo algún derecho de recibir esta espada?

No, no lo creo.

Quizás debería devolverla después de todo.

Además, ya estaba pensando en dejar el negocio de aventurero.

Escapé del ogro, y Regg y mis otros amigos aventureros están todos muertos.

Perdí la confianza y las ganas.

Así que pensé que una vez las cosas se calmaran, me retiraría de ser aventurero y pasaría el resto de mis días en mi tiempo libre.

Pero si renuncio ahora que quedan tan pocos aventureros, el gremio podría estar acabado.

Planeaba seguir haciéndolo a medias hasta que el gremio se recuperara, pero ahora que me han dado esta elaborada espada, me siento como que no tengo más remedio que trabajar como un perro.

Recoger las recompensas a pesar de que no fui de ninguna ayuda en la batalla contra el ogro haría que todos pensaran mal de mí.

Especialmente los amigos y familiares de los aventureros que murieron.

Si los dejo de lado y acepto este regalo, no los culparía de que me odiaran.

La única forma de evitar estar sujeto a tal resentimiento sería trabajar duro y contribuir a la recuperación del pueblo.

“Ugh. ¿Qué voy a hacer?”




Mientras gruño para mí, la puerta del gremio se abre.

“Ah, Sr. Gotou.”

Volviéndome, veo a Rukusso entrar.

Estuvo gravemente herido tras la batalla con el ogro, pero le trataron justo a tiempo para poder sobrevivir.

Si le hubieran curado sólo un poco después, probablemente estaría muerto.

Aunque Regg entregó su propia vida para conseguirnos el suficiente tiempo para que lo llevara a un sanador…

“Rukusso, ¿eh? ¿Qué pasa?”

Rukusso está vestido con ropa informal.
Son los ropajes de un civil, no de un aventurero.

Así no es como se viste la gente para ir al gremio de aventureros.

“Sr. Gotou… Creo que me voy a retirar de aventurero.”

“Ya veo.”

Sospeché que diría algo parecido.

Probablemente haya bastantes aventureros que como yo se estén planteando el dejarlo después de todo lo que pasó.

Rukusso tan solo es uno más de esos.

“Y probablemente abandone el pueblo, también.”

“Ya veo.”

Esto tampoco es muy sorprendente.

Este pueblo está lleno de recuerdos del tiempo que pasó de aventuras con sus amigos.

Probablemente sea duro el quedarse aquí, recordando constantemente todo eso.

“¿Sabes dónde vas a ir?”

“Sí. Tengo la intención de volver a casa con mi familia. Mis padres son granjeros, pero me escapé para ser aventurero porque no quería quedarme con la granja. Voy a volver, a disculparme con mis padres y a empezar de nuevo.”

Muchos aventureros suelen ser desterrados o proscritos.

En una profesión en la cual tanta gente se ha unido sólo porque no tienen otra opción, Rukusso es uno de los pocos afortunados que tiene un lugar al que regresar.

“Claro que sí. Bueno, te extrañaremos.”

“Gracias, Quería asegurarme de hablar con usted antes de irme, Sr. Gotou, ya que ha hecho tanto por mí. Sólo desearía que también pudiera darle las gracias al Sr. Regg.”

El hombre que murió protegiendo a Rukusso.

Estoy seguro de que es una pesada carga en el corazón de este joven.

“Venga ya. Ya lo conocías. Estoy seguro de que te gritaría algo sobre que no tuvieras una cara tan larga.”

“Ja-ja. Supongo que tiene razón.”

“Te salvó la vida. Lo mínimo que puedes hacer por él es ser más positivo, como lo era él, y llevar una vida larga y feliz, ¿vale? De esa manera, él sabrá que valió la pena dar su propia vida.”

Ese es el tipo de hombre que era Regg.

No dudaría. Estaría orgulloso de morir protegiendo a sus compañeros.

“Cierto. ¡Lo haré!”

Rukusso asiente entre lágrimas.

“Cuídate, chico.”

Sí, señor. Sr. Gotou, siempre les admiré a usted y al Sr. Regg. No fui capaz de convertirme en un increíble aventurero como ustedes dos, pero ambos me salvaron la vida, ¡cosa que atesoraré siempre!”

“Bien. Encuentra una bella esposa y esas cosas, y ten hijos y nietos. Asegúrate de decir que al final tuviste una buena vida.”

“¡Sí, señor! Supongo que lo mejor será que empiece a buscar alguna novia, entonces.”

“¡Ese es el espíritu!”

Ambos nos reímos entre dientes y le ofrecí la mano.

Rukusso la agarró y me dio un firme apretón de manos.

“Cuídate.”

“Usted también, Sr. Gotou. Hágalo lo mejor posible.”




Rukusso sonría cálidamente mientras se aleja.

Lo mejor posible, ¿eh?

Estoy seguro de que no se refería a nada en especial, pero el momento es bastante acertado.

“…Supongo que intentaré hacerlo lo mejor posible un poco más.”

Dado que Regg le salvó la vida y todo eso, no estaría de más tratar de ser el tipo de hombre al que Rukusso seguiría admirando.

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