Goblin Slayer

Volumen 10

Capítulo 5: Defendiendo la Torre

Parte 3

 

 

Las sirvientas y los criados corrían en círculos.

El resto del personal, ya fueran cocineros o agricultores, estaban trabajando duro, independientemente de su puesto o rango.




El sonido de las herramientas hacía eco a través de la vacía mansión, de repente se había vuelto un lugar muy animado.

Habría sido algo gratificante para la casa, si no se tomara en cuenta la verdadera razón del trabajo.

“Estas son las huellas.”

Un viejo sirviente, que usaba una lanza oxidada como bastón, estaba guiando a Goblin Slayer.

Él dijo que un demonio lo había atacado con su magia, mientras golpeaba su pierna de madera y sonreía con su arrugado rostro.

“Mi señor y mi señora me dieron un trabajo. Si no les devuelvo el favor, habría fracasado como hombre.”

“Ya veo.”

Asintiendo brevemente, Goblin Slayer se agachó sobre la zona en el suelo que le fue indicada.

Estaban al final de un camino formado entre dos hileras de árboles en el viñedo frente a la mansión.

Las ramas y hojas de los arbustos cubrían el cielo como un domo, y ahí, en medio de su sombra podían verse esas molestas huellas.

Mientras contaba las huellas a través de la visera de su casco de hierro, de repente, recordó la primavera de hace dos años.

No eran tantas como aquella vez.

“¿Dejan huellas a diario?”

“No, solo fue la primera vez. Desde que colocamos los espantapájaros los goblins han mantenido la distancia.”

“Pero aconsejó que llamaran a unos aventureros.”

“Así es.” Asintió el viejo sirviente, haciendo lo mejor que pudo por fruncir lo que alguna vez debió ser un intrépido rostro. “Es la manera de ser de los goblins. Les molesta demasiado que se metan en su camino, así que al final vendrán a atacar.”

“Um.”

── Sin duda alguna.

Desde el punto de vista de los goblins, todos merecían ser atacados y asaltados por ellos.

Era obvio que, si interferían con ellos, con lo engreídos que eran, se enfadarían y harían lo que quisieran.

En otras palabras, era un hecho que, tal como se asumió en un principio, atacarían pronto. Eso no cambiaría.

El problema era ── esos espantapájaros.

De pie, Goblin Slayer miró al espantapájaros con los rayos del sol a sus espaldas, ya que había comenzado a ponerse.

Era un héroe de paja, con arma en mano y vistiendo casco y armadura, que vigilaba a los goblins y demás alimañas.

Tenían buena vista de noche por lo que descubrirían su identidad su se acercaban, así que, ¿qué tan buena era su vista?

Si observaban desde la distancia ── ¿lo habrán tomado como que estábamos preparando un gran ejercito?

── Ya que no borraron sus huellas, supongo que incluso su líder es un goblin.

Si son parte de la vanguardia del ejercito del Caos, sin duda recibieron algo de equipamiento como ayuda.

Necesitaba averiguar lo que tramaban y prepararse para ello.

“…… También me gustaría ver el río.”

“Claro. Si sales por detrás y bajas por el banco de tierra llegarás al río.”

“¿Banco de tierra?”

“Es algo como un terraplén. El señor de hace algunas generaciones mandó a apilar tierra a lo largo del río. Aquí estamos sobre eso.”

Ya veo. Asintió Goblin Slayer y se pudo de pie.

Los rayos rojizos del sol, que se deslizaban a través de los árboles lo iluminaban como una lluvia de sangre.

Hm. Goblin Slayer sacó una bolsita con el polvo que había preparado en el carruaje.

“Esto es algo que hemos preparado. ¿Podrías esparcirlo por todos los caminos de la granja?” Después de entregárselo al sirviente y pensar por un momento añadió “Puedes pedírselo a alguien más”.

“Hey, puedo manejar algo como eso por mi cuenta. Yo me encargaré.” El viejo se rió, tomó la bolsa y comenzó a caminar dando saltitos. Luego, dijo “Por cierto” se detuvo poco después y pregunto “¿Qué haremos con esos espantapájaros? ¿Deberíamos quitarlos ya?”

“No” dijo Goblin Slayer, sacudiendo la cabeza de lado a lado y tras pensarlo un replico. “Déjenlos.”

“Muy bien.”

Goblin Slayer esperó a que el anciano se alejara, y giró su casco de hierro.

Después de todo ── algo como esto es solo una pequeña batalla, a ojos del mundo entero.

No era más que una pequeña contienda en un lugar que no ocupaba ni una casilla del tablero.

Eran solo unos de los menos poderosos entre los soldados del Caos contra unos simples aventureros.

Tal vez los jugadores en el cielo tiraban los dados con una intención más grandiosa en mente.

Aunque ganasen o perdiesen, solo sería cuestión de sacudir ligeramente la balanza.

“── Como si importara.”




Además, Goblin Slayer no tenía ni idea del problema al que se enfrentaría.




***

 

 

“¡M-Muchas gracias por la ayuda!”

La Sacerdotisa corría por toda la mansión diciendo eso una y otra vez.

Después de todo, no sabia nada de carpintería y el trabajo duro tampoco era su fuerte.

Si necesitaban quien vigilara los alrededores, podían dejarlo en manos de la Arquera Elfa Superior, y los sirvientes conocían mucho mejor la mansión.

En ese caso, solo había una cosa que podía hacer.

Ella ató su cabello con una toalla, se puso un delantal, se lavó las manos y se quedó en la cocina con un cuchillo en la mano.

Después de todo, cocinar para que una gran multitud de gente pudiera comer era algo que había hecho en el templo desde siempre.

Por supuesto, algo como un estofado no era la mejor opción para detenerse a comer mientras trabajabas.

Afortunadamente había muchos ingredientes. Sería suficiente para llenar los estómagos de todos en la mansión.

── Así qué.

Usando panes viejos como plato, puso encima todos los ingredientes restantes, otro pan encima y los cortó en rebanadas.

Algo como unos sándwiches no eran comida de nobles ni comerciantes, así que no sabía si les gustarían, pero ──……

“¡Está es la mejor manera de comer en medio del trabajo……!”

Inclinando su cabeza para expresar su gratitud hacia las camareras que le ayudaron, les entregó una cesta a cada una.

No importaba la hora del día o de quien se tratase, siempre había algo que podía hacerse.

Parecía que esto era lo único que la Sacerdotisa podía hacer en este momento, y de hecho lo era.

El Chamán Enano que había estado arrojando ordenes a los sirvientes, sonrió y todos se separaron.

El Sacerdote Lagarto que llevaba la madera de un lugar a otro giró sus ojos alegremente, se llevó un trozo de queso a la boca y se lo comió de un bocado.

La Arquera Elfa Superior que estaba en el techo brincó hacia abajo, tomó un sándwich diciendo “Gracias”, y regresó a su posición.

Los sirvientes, las demás camareras, el anciano de la pierna mala, todos le decían “Gracias”.

Eso la hacía muy feliz. El ser de utilidad era incentivo suficiente.

Tras dar vueltas de una habitación a la otra, finalmente llegó a ── la habitación más alejada de la mansión.




Estaba sin aliento. Respiró hondo. Sacó el aire contenido en su delgado pecho, y tocó la puerta.

“Adelante.”

La Sacerdotisa respondió “C-Con permiso” a esa fría voz, y abrió la puerta.




Dentro, había una serie de estantes llenos de más libros de los que había visto en toda su vida.

Quizás sería más apropiado decir que este era un estudio.

Mirando abrumada a su alrededor, la Sacerdotisa entró silenciosamente en la habitación.

El Hijo del Comerciante de Licor pasaba su pluma sobre los documentos en el enorme escritorio, y la anciana abría un libro en su silla.

Cuando la Sacerdotisa se acercó a la anciana, esta levantó su mirada de las páginas y dijo mordazmente.

“Ah, esto es lo que a ese aristócrata adicto a las apuestas le encantaba comer.”

“Madre……”

Ese fue el Hijo del Comerciante de Licor deteniendo su pluma.

Él se levantó de su asiento, se acercó a la Sacerdotisa y con un “Muchas gracias” expresó su gratitud. “Nosotros también debemos luchar contra muchas cosas. Deberíamos estar agradecidos por los suministros.”

Esa parecía una queja hacia su madre. “Lo sé” respondió la anciana de mal humor. “Ese aristócrata era dedicado y no se la pasaba jugando. Seguro era bueno para comer mientras trabajaba.”

La Sacerdotisa pensó en qué debería decir, pero al final solo respondió “Sí”. No quería ser un de esas personas descaradas que remarcaban los sentimientos guardados de una persona orgullosa. “Por ahora, las cosas están bien para nosotros. Disculpen si estamos siendo un poco ruidosos……”

“No habrá otra opción cuando estemos en medio de la batalla.” El Hijo del Comerciante de Licor sacó un sándwich de la cesta, lo mordió y sonrió diciendo “Oye, está delicioso”.

Ese era un comportamiento de mal gusto, pero no era sarcástico y de alguna manera le quedaba bien.

“Pero, ¿batalla…… dices?” la Sacerdotisa inclino la cabeza confundida.




“Lo que vendrá después de esto” dijo el Hijo del Comerciante de Licores. “Un testamento en contra de posibles contingencias. Una estrategia en caso de sobrevivir. Hay mucho trabajo por hacer antes de una batalla.”

Está bien darlo todo por la victoria, pero no puedes perder de vista tus prioridades y acabar muriendo a causa de ello.

Era como el hábito de un comerciante de pensar más, y más, y más allá antes de actuar.

“Pero oye, en serio, esto está muy rico…… ¿Qué piensas tú, madre?”

“La victoria no está conectada con la supervivencia…… Gracias por sus esfuerzos.”

Después de todo, la anciana ni siquiera intentó tocar su comida delante de la Sacerdotisa, pero le agradeció por ella.

“¡No, no hace falta!” sonrió la Sacerdotisa e inclinó su cabeza antes de salir de la habitación.

Cerró la chirriante puerta y dio un respiro en el pasillo.

Todos y cada uno, sin importar quien sea, hacían todo lo que podían.




También ellos, y también ella misma. Tal como siempre había sido.

Hace no mucho que recibió su respuesta, pero no podía evitar reírse de lo preocupada que estaba.

── Cuando termine de revisar afuera, haré que Goblin Slayer también coma.

El sol se puso en un abrir y cerrar de ojos mientras corría con eso en mente, y la noche llegó.

Y con ella, también el momento que tanto esperaban.

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