Goblin Slayer

Volumen 10

Pausa: De una Historia de Aquellos que Corren por las Sombras de la Metrópolis

 

 

Si el empleador te dice ‘Solo tienes que ir, hacer el trabajo y regresar. Es algo muy sencillo’, debes tener cuidado. Porque es sinónimo de un trabajo urgente, fastidioso, peligroso, y con mucho dinero de por medio.

── Para empezar, si fuera un trabajo simple y seguro, no necesitaría pagar un precio tan alto para que lo hagamos.




Recordando el rostro de un buen amigo risueño, el joven ladrón fijó su gancho para escalar y subió por la pared.

Casi quería disculparse por infiltrarse en un lugar así, aunque le estuvieran pagando por hacerlo.

“¿E-Estas bien……? ¿No soy muy pesada?”

“Sí descuida, te dije que no hay problema.”

Una risueña y dulce voz venia desde su espalda hasta su nuca. Sin embargo, esta no era una situación que provocara que se le agitara el corazón.

Él frunció el ceño en respuesta a la ligereza y suavidad del cuerpo de su compañera de grupo, una maga, quien colgaba de él con sus manos alrededor de su cuello.

── ¡Demonios!, ¿¡qué pasa con los elfos……!?

El ladrón era lo suficientemente joven como para sentir vergüenza y timidez solo de pensar que lo abrazaba su compañera, que parecía ser de la misma edad y era del sexo opuesto.

Pero su atención debía centrarse en hacer coincidir la imagen de la mansión que había observado durante el mediodía con el boceto que había examinado previamente.

El ladrón, colgado de la ventana que creía que era la correcta, golpeó con su dedo el brazo que rodeaba su cuello.

“Te lo encargo.”

“Sí, déjamelo a mí.” Respondió ella, luego extendió su brazo por encima del hombro del ladrón, y colocó en el marco de la ventana el objeto que tenía en su dedo.

Esa cosa, sacada de la bolsita en su cintura, era una larva que parecía una combinación entre un ciempiés y una babosa.

Luego de pedirle su ayuda en un murmullo, con dos o tres palabras, la oruga se arrastró de inmediato y devoro el yeso.

Esto es lo que sucede si eres infestado por larva de un Devorador de Rocas, tus muros de yeso no tendrán salvación alguna. (NOVA: Devorador de Rocas o Rock Eater, es un monstruo mencionado en la precuela Goblin Slayer Year One.)

No importa qué tan fuertes sean tus persianas, cerraduras o la magia que proteja la ventana, el marco será atravesado.

El ladrón se infiltró silenciosamente, al mismo tiempo que el marco de la ventana se desprendió de su lugar y caía.

Era el estudio de alguien ── ¿o quizás debería llamarlo una oficina? Había libreros, escritorios, botellas de vino medio vacías y tazas finas.

El pelaje de la alfombra era tan largo que parecía que te hundirías, él nunca podría acostumbrarse a caminar sobre ella.

Atrapó el marco de la ventana y lo colocó a un lado de forma que no hiciera ruido, luego de eso la maga descendió suavemente hasta el suelo.

Al mismo tiempo, giro su brazo y preparó con un movimiento fluido la ballesta de repetición que colgaba de su hombro con una correa.

Comprobó que el cartucho estuviera cargado. Eligió una posición en la que pudiera proteger los puntos ciegos de su compañera.

Todo esto ya era rutinario. Una vez que volvieran a reunirse, todo estaría perfecto.

“Busca cuidadosamente, ¿bien? Si encuentras algo valioso, tráetelo. Deja todo lo demás atrás.”

“Por supuesto.”

“Terminaremos pronto.”

Cuando un asaltante logra irrumpir en una propiedad, lo único que importa son los objetos importantes robados, nadie presta atención si falta algo extra.

Una misión de estas no consistía únicamente en realizar métodos burdos.

Asaltar, hurtar, secuestrar, infiltrar, distraer, perseguir escoltas, huir, y ocasionalmente, ayudar a las personas.

Haciendo cualquiera de estas, alguien se beneficiará. Te darán dinero. Por eso tomas el trabajo. Eso es todo.

Así es como ellos reciben dinero, y a veces son los héroes, y a veces son los villanos.

Hay bastantes personas dispuestas a oponerse al gremio de aventureros, a naciones o a los dioses, pero ──……

Aceptar que estarán en las garras de algo más grande que ellos mismos es el primer paso a la hora de aceptar uno de estos trabajos después de todo.

── Si no puedes hacer eso, morirás.

Pensó el joven ladrón mientras mataba el tiempo, tarareando una quintilla cómica de moda que escuchó ayer en la Ciudad del Agua.

(Si una canción sobre un héroe asesino de goblin no es una comedia, ¿¡entonces qué es!?)

Había muchos mercenarios que morían por interesarse por cosas innecesarias, o por aferrarse a no relacionarse con nadie.

Aunque este trabajo no parecía ser el caso.

Había una persona para recoger lo robado. También otro que hizo la investigación previa, y alguien que iba a la acción.

Seguro que ellos serían los que limpiarían cuando todo termine, y ahora estarían matando el tiempo de la misma manera.

Ellos estaban a cargo de solo un extremo, solo de una parte, ni siquiera podrían saber el panorama completo del trabajo.

Y a pesar de todo, había alguien que podría obtener algún beneficio de todo esto.

Quizás él era solo una simple distracción o algún señuelo. Era algo que debían entender y aceptar.

Por supuesto, después de haberlo aceptado ── obedecer o no ya era otro asunto.

Alguien que hace que los mercenarios actúen a su manera, los desecha fácilmente y solo busca beneficio para sí mismo no podría vivir mucho.

Nosotros somos pequeños. Eso es un hecho. Pero no nos subestimes. ¿Entendido?

Él había tomado esa postura en su estilo de vida ── o eso se suponía.

 ── Por supuesto, ‘él’ no diría algo como “Te engañé, lo siento”, ¿verdad?

Recordó el rostro de su empleador y amigo. Quizás podría meterlo en un trabajo peligroso, pero no lo traicionaría.

Esta vez no sabía de quien venía el trabajo, pero tenía una identidad determinada.

Al menos alguien así era confiable. Obviamente. Porque era un compañero de equipo.

“…… Terminé.”

“Sí, listo” asintió el joven ladrón, concentrándose en la voz de su compañera. “Nos subiré de inmedia──……”

En el instante en que la puerta de la habitación se abrió, el joven ladrón presionó el gatillo de su ballesta.

Entonces, las flechas, que atravesaron la habitación como una lluvia, se desviaron como las gotas dispersadas por un paraguas, provocando un grito de la maga.




“¿¡《Desviar misiles》!?”

“¡Maldito Gygax! ¡¡Esta ni siquiera es una cueva!!” (Zeth Ito: Lol, ese es el nombre del creador de D&D xD) (NOVA: D&D, es Calabozos y Dragones por si no lo sabían, santas referencias Batman xD)

Se quejó él, mientras sacaba el cartucho vacío, tomaba otro a tientas de su cinturón y lo cambiaba.

Su mirada estaba fija en el gigante, parado imponentemente en medio de la oscuridad, con uno ojo con magia prohibida incrustado en su rostro.

── ¡Un troll!

Desde que el ejército del Rey Demonio fue derrotado, habían aumentado los soldados caídos del caos que se sumergían en el mundo de las sombras.

Elfos oscuros, wights, vampiros, definitivamente no querrías encontrarte con alguno de ellos.

Los monstruos gigantes que se abalanzaban hacia ti a pesar de que les lanzaras una ráfaga de ataques eran los más peligrosos.

¡Y si además colgaba de su cuello un amuleto que desvía las flechas ──!

“¡¡¡¡TOOOOORREOOTTTTTT!!!!”

“¡《Umbra…… Lupus…… Libero》!”

Sin embargo, él no estaba solo.

Una bestia que fue liberada de sus ataduras gracias al cantico dulce, como el sonido de una campana, salió de la sombra de la maga y atacó.

El ladrón capto el momento en que los colmillos potenciados con poder mágico se clavaron en el monstruo, rasgándole la carne.

“¡Vámonos!”

“¡Sí”

No hubo ni un momento de duda. Estaba un poco contento de la confianza de su compañera para saltar hacia él.

Sosteniendo sus delicadas extremidades, el ladrón atravesó la ventana y voló hacia la noche.

Goblin Slayer Volumen 10 Interludio 2 Novela Ligera

 

Primero sintieron como si flotaran. Luego cayeron. Ella reprimió su grito. Él lamentaba haber perdido su gancho para escalar. Pero bueno, fue un gasto necesario. Se lo cobraría más tarde.

Aterrizaron mientras él absorbía, con sus cuatro extremidades reforzadas con magia, el impacto que atravesaba por todo su cuerpo.

Esta era una bendición de un recipiente purpura prohibido. Al parecer había valido la pena el gastar un poco de su humanidad para obtener este beneficio.

“¡……! ¡Lo siento, lo arruiné!”

“¡No hay problema!”

La voz de su compañera alcanzó sus oídos. En el mismo instante en que él respondió, patearon el suelo y se echaron a correr. Justo después, el gigante cayó sobre el mismo lugar en el que habían estado hace un momento.

“¡¡¡¡OOOOOLE!!!!”

La bestia de las sombras, que le había arrancado un trozo, ladraba enfurecida mientras los perseguía. Era realmente odioso de ver.

Pero, nuevamente, él no estaba solo en esto. Por eso, estaba realmente agradecido.

“¡Apúrense, no se queden ahí!”

“¡Justo a tiempo!”




Deslizándose frente a la puerta de la mansión, con el magnífico sonido de los cascos, estaba su compañero el conductor, manejando un carruaje tipo Hansom de dos ruedas y un caballo. (NOVA: El carruaje tipo Hansom, es un carruaje tirado por caballos diseñado y patentado en 1834 por Joseph Hansom, un prolífico arquitecto Ingles.)

“¿Tienen problemas?”

“Eso es lo mejor de esta línea de trabajo, aunque también lo peor. Te lo encargo.”

“¿¡Kya!?”

El grito, adecuado para su edad, provino de su compañera, que fue arrojada con ligereza hacia el interior del carruaje.

Después, tan pronto como el ladrón se subió en el asiento posterior junto al conductor, el caballo comenzó a correr vigorosamente.

Por supuesto que dentro del carruaje ya venían otras dos personas, no, para ser más exactos una persona y un animal.

“………… Sí, ok, lo logré. Pude quitarle el amuleto de Disipar Misiles.”

“¡Yo también, confundí a las tropas de guardias con una ilusión! ¡Parece que tendremos suficiente tiempo!”

Eran una sacerdotisa del Dios del Conocimiento obsesionada con la meditación, y absorta en sus sentidos, y el familiar de una hechicera.

Él no sabía por qué ella se había convertido en una sierva rebelde de dios.

La sacerdotisa solo decía ‘Nunca caigas en la oscuridad’ con una sonrisa. Así que quizás sea por eso.

Y a diferencia de su compañera, él tampoco sabía porque la hechicera solo se mostraba a través de su familiar.

Lo que si sabía era que, a pesar de no mostrar su rostro, podían contar con sus encantamientos a través de su familiar.




Así que, aunque solo conocieran a su familiar, ninguno tenía razón para no creer en ella ── asumiendo que era una ella en primer lugar.

Bueno, aunque no tuvieran sus currículums vitae, podían ser compañeros. Ya sean una sacerdotisa o una hechicera.

Este es un buen grupo. Pensó el ladrón.

“¡Saldremos volando! ¡《Corre, oh kelpie, con todas tus fuerzas, de la tierra a los ríos, del mar a los cielos》!” (Zeth Ito: Kelpie, Un espíritu del agua capaz de cambiar de forma, el cual habita en los lagos y estanques de Escocia. En sus apariciones usualmente se describía con la forma de un caballo.)

Cuando el conductor invoco a los espíritus, el kelpie que tiraba del carruaje aceleró relinchando.

Se dirigían a toda velocidad hacia ── un canal que atravesaba la Ciudad del Agua. Era la mejor ruta de escape.

“En ese caso, yo solo debo cumplir con mi rol……”

El empleador había hecho la investigación previa y el plan para este trabajo.

Un sacerdote del Dios del Conocimiento y un mago que dominaba el uso de los familiares proporcionaban apoyo logístico. El conductor, un usuario de espíritus, estaba a cargo del transporte.

La que había hecho un trabajo destacable momentos antes era su compañera, y él ── era un simple ladrón reemplazable.

Recordó a su amigo, el empleador, solo se reía diciendo “Hay otras alternativas aparte de la personalidad”.

Aunque así está bien, pensó él.

Esa era la mejor evaluación para alguien sin ninguna habilidad. ¿No es así?




Él se enfocó en el ojo con magia prohibida en el rostro del troll, que se acercaba arrogantemente desde la oscuridad.

Preparó su ballesta con una sola mano mientras se sostenía del asiento.




Con la cuerda emitiendo repetidamente un ligero sonido tras cada disparo, la lluvia de rugientes proyectiles atravesó el cuerpo del monstruo.

Pero era un troll del que estamos hablando. No es como si fuera a morir debido a que lo atravesaran algunas flechas. El enorme demonio hizo una mueca de burla al recibir su ataque.

“Hasta luego.”

Sin embargo, él ya había sacado de su cintura un arma de un solo barril, y apretado el gatillo.

El destello del arcabuz y el humo blanco provocado por el misterioso polvo usado para hacerlo funcionar taparon su vista, y de repente un montón sangre salió volando.

El gigante, que había perdido su cabeza, se sacudió violentamente, arañando el aire mientras se caía sobre su espalda ── más bien se desplomaba.

── Así está bien. Sin testigos.

Con una sonrisita, el ladrón volvió a preparar la ballesta que había bajado y que colgaba con una correa de su hombro, y soltó un enorme suspiro.

Los que dicen que hay que tener un arsenal completo o que hay que disparar incesantemente, no ven la realidad.

Un solo disparo de un arma de un barril es una carta de triunfo, ya que podía atravesar armaduras a corta distancia, su uso fue acertado después de todo.

── El único, y mayor, problema es que un solo disparo sale muy caro.

Eso sin contar las municiones, y las mechas. Aunque, si se le comparaba con la vida de uno, era un precio muy barato.

Todo tiene un precio. Así son las cosas.

Sería bueno proponer que primero se deduzcan los gastos de la recompensa y después se la repartieran, pero ──……

Cuantas ganancias se pueden extraer de la misión ya es trabajo del empleador.

Podía oírse el vago sonido del carruaje traqueteando.

Al mirar a través de la ventana sobre el respaldo del asiento, la maga le devolvió una agradable sonrisita.




El ladrón le sonrió de vuelta. Luego, juntaron sus puños con la ventana interponiéndose entre ambos.

“Buen trabajo.”

“Igualmente.”

Las risas se perdieron entre las salpicaduras de agua, y ellos huyeron hacia las sombras de la metrópolis.

Para aquellas criaturas sin nombre, esta era solo otra noche más, solo otro trabajo más.

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