Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 6

V4: Dejando la Desdicha Atrás

 

 

El día después de que nos encontráramos con el pontífice de la Palabra de Dios, Merazophis se desmayó.

La causa: pérdida de sangre.




Se desmayó porque bebí demasiado de su sangre.

Bu-Bueno, ¡no pude evitarlo!

Por alguna razón, en aquel momento en particular, ¡sentí que tenía que beber la sangre de Merazophis, pasara lo que pasara!

¿Bebí demasiada?

Vale, ¡lo siento!




De todas formas, por su estado y todo, acabamos quedándonos una noche extra.

Después de eso, Merazophis volvió a la normalidad, afortunadamente.

Alegando que era un reclamo de perdón para Blanca por haberla hecho esperar un día de más, Ariel ordenó otro barril de licor, pero estoy bastante segura de que sólo era que quería beber ella.

Resulta que a Ariel le gusta mucho beber.

Cuando nos volvemos a encontrar con Blanca, la noche pasó a ser una pequeña fiesta. Sin embargo, ¿quién era ese hombre que se nos unió como si nada?

Ya que Ariel no puso quejas, asumí que era un amigo suyo.

Y como Blanca tampoco estaba diciendo nada, sentí que de algún modo no deberíamos decir nada, así que lo dejé pasar.

Pensando que me vengaría por la última vez, tomé otro sorbo de alcohol, pero por supuesto terminé desmayándome.

Lo siguiente que supe es que era por la mañana y que el hombre de negro se había ido.

Qué misterio.

***

 

 

Después de eso, comenzamos con nuestro viaje de nuevo.

Como siempre, pasamos días viajando a través de bosques, montañas y cualquier sitio en que la gente nunca pasara.

Luego, por fin, alcanzamos la capital de Sariella.

Dado que es la sede de la religión de la diosa, hay iglesias allí donde miras, y todo el lugar tiene un aire muy solemne.

Pero también está lleno de mercados muy animados y cosas por el estilo. Puede que pienses que parecen dos cosas fuera de lugar, pero de algún modo todo junto funciona en armonía. Creo que es porque la religión de la Diosa es una parte normal de la vida de la gente de aquí.

Me recuerda a cuando fuimos de viaje a Kioto en la escuela secundaria.

Por otra parte, me acosaron todo el tiempo, así que tampoco es que me lo pasara en grande.

Nuestro grupo entra en un restaurante al azar y cenamos.

Luego conseguimos una habitación en la posada y nos relajamos para la noche.

Es la misma rutina siempre que llegamos a un pueblo. Pero esta vez es diferente.

Este es nuestro destino, y ahora que lo hemos alcanzado, tengo que dar mi respuesta sobre lo que vamos a hacer a continuación.

¿Decir adiós a Ariel y Blanca y quedarnos en Sariella?




¿O acompañarlas al territorio demonio?




Bueno, supongo que debería haber otras opciones, también.

“Entonces, ¿quieres quedarte aquí unos días para decidir qué vais a hacer a continuación?” Propuso Ariel, pero sacudo la cabeza.

“No, no necesito unos días.”

Ya he decidido mi respuesta.

“Señorita Ariel. Por favor llévenos con usted al territorio demonio.”

“¿Estás segura?”

“Sí. Le he dado muchas vueltas.”

Cuando le contesté inmediatamente, la mirada de Ariel fue hacia Merazophis.

Pero antes de que ella pueda decir nada, le doy una orden.

“Merazophis, ven conmigo.”

Merazophis es mi sirviente.

Tiene que hacer lo que yo le diga.

Ariel probablemente iba a preguntarle qué quería él, pero eso no importa.

No voy a aceptar un no por respuesta.

“Por supuesto, señorita.”

Efectivamente, Merazophis está de acuerdo.

El día que nos encontramos con el Pontífice de la Palabra de Dios, le dije a Merazophis que podía irse por su cuenta si quería.

Él fue quien rechazó eso y decidió quedarse conmigo.

Así que, de ahora en adelante, pase lo que pase, no lo dejaré ir.

Incluso si todavía tiene apego por este país, si digo que nos vamos, nos vamos.

O tal vez debería decir porque todavía tiene apego.

Merazophis nació y creció en este país, encontró varias cosas aquí y luego lo perdió todo.




Tiene que desprenderse de este lugar, tanto física como mentalmente.

En última instancia, Merazophis está sirviendo a mis padres, no a mí.

Él se ha quedado a mi lado protegiéndome porque ellos querían que lo hiciera.

Pero eso no es suficiente.

No quiero que esté conmigo por amor a mis padres.

No puedo tolerar eso.

Tiene que estar a mi lado por amor a mí.

Nunca le diría que se olvidara de mis padres, por supuesto. Esos recuerdos son valiosos para él.

Pero quiero que él me ponga por encima de todo.

Merazophis es mío, después de todo.

No permitiré que nadie más lo tenga, ni siquiera mi madre y mi padre.

Por eso no podemos quedarnos en este país donde él tiene tantos recuerdos.

Nos iremos para que los dos podamos empezar de nuevo.

Dejándolo todo atrás.

Y luego me aseguraré de que Merazophis me reconozca como su verdadera ama.

Para que eso suceda, tengo que crecer y convertirme en alguien acorde con ese papel.

Quiero ser amable y comprender los sentimientos de otras personas, como Ariel.

Quiero ayudar a la gente sin pedir nada a cambio, como Blanca.

Aunque odio admitirlo, Blanca es realmente alucinante.

Incluso dejando a un lado sus estadísticas y habilidades y todo eso, creo que ella es más que una humana en su interior.




No conozco a ningún ser humano que haría algo así por alguien más de forma gratuita.

Ella emite una sensación de convicción inquebrantable y orgullo.

Puede que aún sienta un poco de envidia hacia ella, pero más que eso, estoy empezando a respetarla.

Realmente no era solo su aspecto lo que hacía que la gente la adorara en nuestras anteriores vidas.

Si mejoro la persona que soy por dentro, quizás mi vida también mejore un poquito.

Recuerdo a mis padres de mi antigua vida, cuyo único merito fueron sus bondadosas personalidades.

En realidad, no tenían nada a su favor.

Pero en lugar de sentirse mal por ellos mismos, ellos siempre parecían felices.

La apariencia realmente no lo es todo.

Tienes que ser buena persona en tu interior también.

Es por eso por lo que trato de mejorar como persona.

Usaré la apariencia que heredé de mis padres en este mundo, y añadiré las cualidades positivas que aprendí de Blanca, Ariel, y mis padres del viejo mundo, y me convertiré en la perfecta señorita, una digna de ser la ama de Merazophis.

“Merazophis, asegúrate de que siempre estarás a mi lado y me apoyarás, ¿de acuerdo?”




“Por supuesto, joven señorita.”

Le tiendo una mano. Y Merazophis se arrodilla y la besa con reverencia.

“¿Eh? Espera un segundo. Esto es lo mejor, ¿verdad? Creo que sí, pero… ¿Hmm? Algo no encaja aquí. ¿Se está convirtiendo en una yandere? ¿Qué? ¿Cómo han acabado las cosas así?”

Ariel se rasca la cabeza y murmura para sí misma, pero voy a ignorarla.

Por lo tanto, decidimos ir al territorio demonio.

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