Kumo Desu Ga Nani Ka?

Volumen 6

R5: El Viejo Desafía a las Arañas

 

 

Persigo a las arañas, pero ya han desaparecido completamente.

Deben haber usado Teletransporte a Gran Escala para irse a otro lado antes de que pudiera alcanzarlas.

No puedo evitar admirar la destreza mágica que se necesitaría para transportar tal multitud en tan poco tiempo.

Sin saber qué hacer a continuación, de repente recuerdo las palabras que me dijo el hombre vestido de negro.

Ponte algo de ropa, ¿eh?

Es cierto que he estado desnudo tal vez demasiado tiempo.

Supongo que podría volver al pueblo por el momento para recuperar algunas prendas.




Puedo intentar buscar a las arañas después de eso.

Con eso decidido, me teletransporto de vuelta al pueblo.

Específicamente a la habitación donde me habían permitido quedarme.

Incluso yo tengo el suficiente sentido común como para reconocer que aparecer desnudo en público no sería lo ideal.

Sin embargo, escucho bastante alboroto fuera.

¿Hay un festival o algo así?

En cualquier caso, debería empezar poniéndome algo de ropa.

Rebusco entre mis cosas.

“¡Ah!”

Sigo buscando prendas cuando escucho una exclamación a mi espalda.

Dándome la vuelta, encuentro a Aurel mirándome.

Oh cielos. Me olvidé completamente de ella.

“¡Vejestorio! ¡¿Dónde demonios has estado todo este tiempo?!”

“Ah, emm, bueno… ¿encontrándome a mí mismo?”

Parece estar bastante enojada de que la dejara aquí por tanto tiempo.

Hmm. Supongo que no la puedo culpar.

Pero cuando llevaba una vida tan intensa, no puedes culparme por olvidarme de una niña pequeña o dos, tampoco.

“¡¿Por qué narices tienes que estar desnudo?! Espera, ¡ahora no es momento para esto! ¡Has llegado justo a tiempo! ¡Un enorme enjambre de arañas está atacando el pueblo! Tienes que usar esa elaborada magia tuya aquí. ¡Ve a deshacerte de ellas por nosotros!”

“¡¿Qué dices?!”

¡¿Un enjambre de arañas?!

¿Podría ser?

¿Las mismas arañas con las que estuve hasta hace poco?

“Solo para asegurarnos, ¿puede que ese enjambre de arañas sea blanco?”

“¡Diablos si lo sé! ¡Sólo ponte algo encima y sal ahí, hombre!”




Aurel recupera algo de ropa y la empuja hacia mis manos.

Y aun así, no es tan simple.

Si este enjambre de arañas es el mismo que yo conozco, ¿tengo alguna oportunidad de ganar?

Aunque, dado el momento de este asunto, deben ser ellas seguramente.

Entonces, en efecto, es una tarea imposible.

“Vamos, Aurel. ¡Debemos huir!”

“¡¿Eh?!”

Mi precipitada declaración se encuentra con un grito salvaje de Aurel.




“¡No seas idiota! ¡Todos esos soldados están luchando en este mismo momento! ¡¿Si no vas a esforzarte ahora, ¡¿para qué eres bueno entonces?! ¡Sin tu magia, simplemente eres un vejestorio inútil!”

¡¿No es ir eso un poquito demasiado lejos?!

Hmm. Pero mi magia no está cerca de ser lo suficientemente fuerte como para hacer frente a esas arañas.

“¡Vamos, por favor! Sir Héroe… ¡Julius está ahí fuera luchando! ¡Tienes que salvarle!” Aurel me miró suplicante, sus ojos estaban llenos de lágrimas. “¿No eres el mago más fuerte del mundo? ¡Simplemente sal ahí fuera y dales una paliza a esos monstruos como siempre haces! ¿Te lo suplico, por favor!”




La súplica de Aurel me llena de consternación.

No soy el mago más fuerte del mundo.

Al fin y al cabo, fui completamente destrozado por la maestra.

Seguramente, no puedo enfrentarme a esas nueve arañas, cada una de las cuales rivaliza en poder con ese grandioso ser.

No tengo más remedio que correr… y aun así.

“¿Saliste corriendo?”

Una voz hace eco en algún lugar de las profundidades de mi mente.

Esas son mis propias palabras de hace mucho tiempo.

“¿Fue ese juramento que hicimos una mentira? ¡Pensaba que se suponía que debíamos proteger a la humanidad juntos! ¿Dónde huiste? ¡¿Por qué?!”

Mi yo más joven grita profundamente en mi interior.

Fue entonces cuando el anterior rey espadachín desapareció.

Durante su reinado, la gente del Imperio lo llamaba un dios de la esgrima.

Ese hombre era mi camarada y mi amigo.

“Con mi espada y tu magia, protegeremos a la humanidad”, me dijo una vez.

Luchamos lado a lado, protegiendo al humano de la invasión demoniaca.

Pensé que seguiríamos luchando juntos para siempre.

Nunca lo dudé ni una sola vez.

Y aun así, un día él desapareció.

Huyó de sus propios deberes como un cobarde.

De su rango como el espadachín más fuerte del mundo.

De su papel en el mismísimo futuro de la humanidad.

Sentí que había sido traicionado.

Y al mismo tiempo, juré que yo jamás huiría.

Ni de mi rango como mago más fuerte del mundo, ni de las expectativas de la gente, ni del futuro de la humanidad que reposaba directamente sobre mis hombros.

… ¿Por qué estaba tan decidido a alcanzar el pináculo de la magia?

… ¿Cuál es la razón por la que tan apasionadamente busqué más poder?

Ah, ahora lo recuerdo.




¡Recuerdo por qué me he estado esforzando todo este tiempo!

¡Para poder proteger a las personas en lugar den antiguo rey espadachín que huyó de su papel!

Y sin embargo, ¿pensé en huir del peligro que amenaza a la gente porque no puedo ganar?

Increíble.

No debo hacer tal cosa.

Mi habilidad mágica existe con el propósito de proteger a la gente.

Su huyo, no seré más que un inútil, espeluznante y desnudo vejestorio.

“No llores, niña.”

Saco la ropa de las manos de Aurel y me la pongo apresuradamente.

“Déjamelo a mí.”

No huiré.

No de mi rango como el mago más fuerte del mundo.

Incluso si ese es un título falso y poco confiable, no debo huir de él.

La victoria será una tarea difícil.

Pero al menos podré salvar al héroe por el que Aurel está tan preocupada.

Me apresuro al exterior, dejando a Aurel ahí de pie en estado de shock.

***

 

 

Cuando llego, la batalla está en una situación desalentadora.

Los soldados no tienen una formación de batalla o una estrategia de la que hablar, sencillamente tratan de contraatacar a las arañas que les oprimen.

Dudo que las formaciones funcionaran contra las arañas de todos modos, dado que pueden moverse libremente en un espacio tridimensional.

Saltan sobre los escudos de los soldados, atacándolos por la espalda. No es de extrañar que sus formaciones estén destrozadas.

“No piensen mal de mí por esto, hermanas y hermanos.”

Apunto a un lugar donde muchas arañas están juntas y lanzo un hechizo de Magia de Fuego de gran escala.




Todavía no he dominado el arte de añadir más poder mágico en un hechizo.

Pero las arañas son naturalmente débiles contra el fuego, así que incluso un hechizo de Magia de Fuego básico tendrá su impacto.

Si las nueve arañas líderes no aparecen, podría ser capaz de enfrentarlas después de todo.

“¡Aquí voy!”

Lanzo Magia de Fuego en el lugar todo lo que puedo sin alcanzare a ninguno de los soldados en ella.

Por todas partes, las arañas arden hasta las cenizas.

Perdiendo su número y su ímpetu, las arañas empiezan a ser expulsadas por los soldados, quienes han recuperado un poco de espíritu de lucha gracias a mi ayuda.




Entre ellos, veo a un joven de baja estatura.

Ese debe ser el héroe del que Aurel estaba hablando.

Dios mío, un niño tan pequeño no debería participar en una batalla como esta de ninguna manera.

Mirando más allá de él, veo otra araña abalanzándose sobre él.

El chico es incapaz de reaccionar a tiempo y simplemente mira horrorizado los colmillos que se le acercan.

Rápidamente, aparto a la araña con una bola de fuego.

“Has trabajado duro, muchacho. Déjame el resto a mí.”

Apenas hablo con él, el chico se desmaya, tal vez exhausto por la tensión física y mental.




Lo atrapo antes de que se golpee contra el suelo.

“¡Maestro Ronandt!” Justo a tiempo, Tiva viene corriendo hacia mí.

“Cuídalo por mí.”

Entrego al chico a Tiva, entonces me giro hacia delante.

Ante mis ojos, las arañas con las que conviví no hace mucho están listas para pelear.

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