Goblin Slayer

Volumen 10

Capítulo 2: Con Cadáveres y Fantasmas

Parte 8

 

 

“¡Que te vaya bien!”

Um, fue todo lo que dijo Goblin Slayer, dejando atrás la granja.

¿Anoche había llovido, o solo era el rocío matutino?

La hierba fresca resplandecía bajo el sol, y el cielo era tan azul como para lastimarle a uno los ojos.

Goblin Slayer caminó lentamente, observando el sol y las nubes blancas a través de la visera de su casco.

Extrañamente, hoy su amiga no le había dicho ‘Vayamos juntos’.

“Será mejor así, ¿no crees?” él solo inclino su cabeza, sin saber cómo responder a tal pregunta.

Quizás ella comprendió mejor la situación.

Por eso, él se fue obedientemente. Después de todo, los demás siempre comprendían las cosas mejor que él.

Mientras avanzaba por el camino a lo largo de la cerca, vio a lo lejos al Dueño de la Granja con una vaca, por lo que inclinó su casco para saludarlo.




No logró ver si hubo alguna respuesta. Pero ni siquiera se le pasó por la mente comprobarlo.

El aire estaba húmedo, pero él siguió avanzando por el camino de tierra, calentado por los rayos del sol.

Poco después llegó a la carretera, y luego, al camino que conectaba con la ciudad fronteriza, poco a poco el número de personas a su alrededor aumentó.

Este era el camino por el que siempre quiso transitar desde que era niño, cuando soñaba con volverse un aventurero.

Este era el camino por el que iba y volvía todos los días a la ciudad, desde que se registró en el gremio.

Sin darse cuenta, Goblin Slayer se había perdido en sus pensamientos mientras lo recorría.

Fue directamente al gremio, deslizándose entre la multitud.

Antes de atravesar la puerta, se detuvo para observar las instalaciones.

Ahora que lo pensaba ── ¿alguna vez se había puesto a contemplar este edificio antes?

Ya casi se cumplían siete años ──……

“…… ¿No vas a entrar?”




Goblin Slayer giró lentamente su casco de hierro debido a la voz que le habló desde atrás.

Ahí estaba la Chica del Gremio, con quien estaba bastante familiarizado, ocultándose bajo su sombra con una sonrisa.

Estaba sosteniendo entre sus brazos nuevos tarros de tinta, plumas, y otros pequeños artículos que parecían importantes.

Al percatarse de su mirada, la Chica del Gremio le recalcó “Llegas un poco tarde, ¿no?” con una alegre voz. “Estas son de uso provisional. Parece que los tarros de tinta de reemplazo se secaron porque las tapas estaban algo flojas.”




Goblin Slayer bramó en voz baja mientras buscaba las palabras adecuadas para contestarle.

“No” negó él, aunque ni siquiera tenía idea de qué estaba negando. “Solo, estaba viendo.”

“Ya veo…… ¿No lo vez todos los días?”

“Um.”

Hmm. La Chica del Gremio comenzó a reflexionar mientras cargaba los bien organizados artículos sobre su pecho.

Alzando su mirada, interceptó la de Goblin Slayer, oculta tras la visera en su casco.

“…… Pero, ciertamente, aunque lo veas todos los días, es posible que quieras echarle un vistazo más de cerca.”

“¿En serio?”

“En serio.” La Chica del Gremio asintió una y otra vez, sonriendo como si fuera algo divertido.

Goblin Slayer murmuró una vez más “Ya veo”, miró a la Chica del Gremio, y luego volteó hacia el gremio.

Nada en el edificio del gremio había cambiado.

No, más bien no recordaba cómo era en primer lugar. Ni siquiera podía imaginarse que hubiera cambiado.

Después de observar el gremio un rato más, sacudió su cabeza, y giró su casco hacia la Chica del Gremio una vez más.




“Tal vez” dijo él en voz baja, esforzándose por hablar. “Hoy, o mañana no salga a exterminar .”

“Oh vaya” dijo la Chica del Gremio sorprendida. “¿Te tomarás un descanso?”

“No es eso……”

“…… Fufu, ya veo. Debe ser problemático ¿cierto?……”

No, no es eso. La Chica del Gremio puso una sonrisa en su rostro mientras jugueteaba sorprendida con sus trenzas.

Goblin Slayer abrió su boca, pensando que debía decir algo. Pero, las palabras simplemente no salieron.

Finalmente, se las arregló para dejar salir un “Ya veo……” con voz grave.

La Chica del Gremio rio entre dientes porque lo que decía casi no tenía sentido.

“Está bien.” Dijo ella. Goblin Slayer parpadeó sorprendido dentro de su casco de hierro. “Tampoco es como si fuera a dejar que te encargues de todo tu solo.”

¡No necesitas preocuparte! La Chica del Gremio dijo eso, expandiendo orgullosamente su bien formado pecho. “¡Así que no te !”




“Ya veo” exhaló aliviado Goblin Slayer. “Trataré de terminar lo antes posible.”

“Sí. Así que, gracias por toda tu ayuda.” La Chica del Gremio sonrió ligeramente y corrió a toda prisa hacia la entrada. Luego, ella se detuvo frente a la puerta y se dio la vuelta. Su trenza onduló como una cola mientras giraba para ver nuevamente a Goblin Slayer. “¡No importa lo que hagas, haz tu mayor esfuerzo! Recuerda que yo te apoyo.”

Goblin Slayer Volumen 10 Capítulo 2 Parte 8 Novela Ligera

 

“Um.” La respuesta de Goblin Slayer fue grave, breve y discreta.

Aceptándola con felicidad, la Chica del Gremio entró por la puerta.

Él la vio irse, contempló la puerta balanceándose, y, lentamente, dio un paso al frente.

Un paso brusco, natural y espontaneo, como siempre.




“¡Te digo que es parte de las aventuras!”

En el momento en que dio un paso en el gremio, él se detuvo debido a la voz que llegó a sus oídos.

Era el Lancero.

Giró su casco de hierro, y lo vio en un rincón en el que los aventureros podían relajarse cuanto quisieran.

Sentados en un banco estaban el Chico Explorador y la Chica Druida, además del Guerrero Novato, la Aprendiz de Clérigo y la Coneja Blanca Cazadora.

No ── al pensar en eso, Goblin Slayer sacudió su cabeza. ── Ya no son ni ‘Novato’ ni ‘Aprendiz’, ¿cierto?

Todos los jóvenes estaban rodeados por aventureros .

“Solo están sentados esperando por una solicitud, ¿no? Si actúan de esa forma jamás podrán llamarse aventureros de primera clase.”

Al lado del Lancero, que estaba hablando como alguna clase de profesor, la Bruja, que estaba recargando su sensual cuerpo en el banco, movió sus labios.

“Es, verdad” murmuró ella, alcanzando de alguna manera los oídos de Goblin Slayer. “¿En qué, momento…… comienza, una aventura……? Solo los Dioses lo saben…… ¿no?”

Hmm. A pesar de que ya tenían bastante experiencia, parecía que estos cinco muchachos aun no podían captar una broma.

El Chico Explorador inclinó su cabeza confundido.

“¿De verdad?”

“Pero por supuesto que sí. No se puede saber dónde están sembradas las semillas de una aventura que salvará el mundo.” La Caballera cruzó sus brazos sobre la armadura en su pecho y asintió con un rostro de satisfacción. “Un presagio de la resurrección del Dios del Mal, una puerta a otra dimensión, un agujero al infierno. No lograrás sobrevivir si no eres capaz de detectarlos.”

No me vengas con eso. El Guerrero Pesado posó su barbilla en sus manos sorprendido, aunque no de una forma burlesca.

Quizás porque, en cierto sentido, eso era cierto para él.

El Guerrero Pesado dijo “Se refiere a que” a los jóvenes que no lograban imaginar formar parte de una aventura que salvaría al mundo. “Si en lo profundo de una cueva, a donde solo ibas a exterminar unos cuantos monstruos, encontraras unas ruinas, deberías ir a investigar, ¿cierto?”

“Ah, ahora lo entiendo.” Asintió la Chica Druida Rhea, aplaudiendo con sus pequeñas manos de rhea. Eso sí lo podía entender. “Puede que sean el origen de un brote de monstruos, y si son unas ruinas inexploradas, podría haber muchos tesoros.”

Sin embargo. El Guerrero Ligero Medio Elfo se deslizó en medio de la conversación con un elegante movimiento. “Deben prepararse adecuadamente con antelación. Podrían morir si solo se adentran valientemente.”

Por eso hay que asegurarse de que las cuñas estén bien colocadas, ¿cierto? ‘Jum’, la Caballera infló sus mejillas debido a su reproche, ya que iba dirigido a ella, al ver esto el Guerrero Pesado no pudo aguantarse la risa.

“Bueno, por ahora ir a la Ciudad del Agua. Esta vez iremos al templo del Dios Supremo.” El Guerrero Pesado se rio a carcajadas mientras acariciaba bruscamente la cabeza de la malhumorada Caballera. “Parece ser algo relacionado con el templo de la Misericordiosa Madre Tierra. Así que todos deben usar todas sus conexiones para investigar sobre los rumores.”

“Sí, yo…… ¿qué debería hacer?” El Lancero frunció el ceño, murmurando que no se le daban bien las aventuras en la ciudad.

Ahora que lo pensaba, debería haber escuchado con más atención a los aventureros de rango cobre que conoció en su primer año.

Sin duda, aquellos trucos que usaron durante la exterminación de los Devoradores de Rocas habían sido muy útiles.

“Bueno, conozco a un aventurero que está en la Ciudad del Agua, así que nos quedaremos con él.”

Cuando el Lancero manifestó sus pensamientos en voz alta, la Bruja asintió “Ya, veo” con un hermoso movimiento. “Quizás…… pase, algo…… grande, ¿no?”

Ella tomó su larga pipa mientras balanceaba sus enormes senos, y le dio un golpecito a la punta diciendo un hechizo.

Una chispa se encendió, luego inhaló el dulce humo, y exhaló lentamente.

“No, importa…… cuantas jugadas, tengan…… no tendremos, problemas.”

“Si, bueno, pero…”

“¿Es verdad?” El Guerrero Novato y la Aprendiz de Clérigo, que hasta ahora habían estado escuchando en silencio, se miraron el uno al otro y asintieron. “Que hace dos años, cuando la granja fue atacada dijo ‘Si no publicas una solicitud no te ayudaré’……”

“Ejeje…… Yo no le presto atención a los rumores de los que habla la gente.”

La Coneja Blanca Cazadora, que estaba inmersa en su plato de esponjosas gachas de avena, agitó repentinamente sus orejas.

Ella estaba masticando con los cachetes llenos a reventar, mientras decía “Ya veo”, entrecerrando los ojos en un tono despreocupado. “…… Entonces, eso quiere decir, que este sujeto es una buena persona, ¿verdad?”

“¡No, claro que no! ¡El mayor deseo de un hombre es salvar a una hermosa mujer en problemas!”

Los jóvenes gritaron “¡Kyaa, kyaa!” burlándose del Lancero que acababa de alzar su voz para negar que era una buena persona.

El Guerrero Pesado y la Caballera se divirtieron observándolos, hasta que el Guerrero Ligero Medio Elfo intervino para detenerlos.

Entonces, la Bruja, riendo entre dientes, .

“……”

Goblin Slayer solo los observó, sin decir nada, desde donde estaba parado.

No estaba impresionado, o asombrado. Ni siquiera sabía qué decir.

“Fufun.”

Se escuchó a alguien resoplando sarcásticamente a través de su nariz. Su voz era tan bella como el canto de un pájaro.

Goblin Slayer siempre había visto todo desde ese punto de vista, el de un grupo preparándose para una aventura, pero ahora los veía desde la perspectiva opuesta.

“Así es como son los aventureros.” La Arquera Elfa Superior sacudió orgullosamente sus largas orejas mientras miraba con una sonrisa a Goblin Slayer.

A su lado estaba el Chamán Enano, ebrio, descansando su barbilla en sus manos. El Sacerdote Lagarto estaba de pie, con una expresión comprensiva, junto a la pared.

En medio de todos ellos, estaba la Sacerdotisa, encorvada con una expresión que mostraba que había estado bebiendo una copa tras otra sin parar.

Cuando ella finalmente alzó la mirada, lo vio. Esto provocó que su rostro floreciera de alegría.

“¡Goblin Slayer, bueno, veras……!”

Él sacudió su casco de hierro lentamente de un lado a otro. Ella se dio cuenta que, detrás de su visera, sus

Así es, no importaba lo que pasara. Tal como decía su maestro, él era muy torpe.

Así que, por supuesto, los demás siempre comprenderían las cosas mejor que él.

“Um” dijo él. “Ahora, vamos.”

Goblin Slayer caminó hacia sus compañeros.

Sus pasos fueron mucho más ligeros que los que dio en su camino a casa.

5 3 votos
Calificación de este Capítulo
Mantente Enterado
Notificarme
guest
4 Comentarios
Mas Votados
Mas Recientes Mas Antiguos
Respuestas en el Interior del Texto
Ver todos los comentarios