Goblin Slayer

Volumen 10

Capítulo 1: El Frente de la Tormenta

Parte 1

 

 

Goblin Slayer Volumen 10 Capítulo 1 Parte 1 Novela Ligera

 




 

La Sacerdotisa gritó mientras era acorralada hacia un arbusto por la feroz mandíbula que se acercaba hacia a ella.

“¡Uh, ah, ah……!”

Su sonoro bastón, que fue puesto frente a ella en un instante, fue mordido por esos colmillos.

Sucia saliva goteaba desde los enormes colmillos sobre su delgado rostro, haciéndola temblar de miedo.




El monstruo, con sus ojos inyectados en sangre ── era un can demoniaco particularmente grande. El huargo no tendría ningún problema en meterla completamente en su boca. (NOVA: Un huargo, o Worg en inglés, se parece a un lobo típico, aunque es mucho más grande y tiene un brillo inteligente y malvado en sus ojos.)

“¡Uh, kuh…… kuh!”

La Sacerdotisa pataleaba con sus blancas piernas ejerciendo fuerza para tratar de mantener, aunque fuera un poco, la distancia entre los colmillos que lentamente se acercaban.

Las extremidades del huargo, más gruesas que el cuello de la Sacerdotisa, estaban pisando su frágil cuerpo, y sus garran habían comenzado a enterrarse en su delicada carne.

“¿¡Ugh, ah……!?”

No parecía dolerle demasiado gracias a la cota de malla. Pero sus pulmones y abdomen estaban siendo aplastados y su aliento se escapaba de su boca mientras jadeaba con dificultad.

Su visión comenzó a volverse borrosa debido la falta de oxígeno. Podía ver los árboles del oscuro bosque detrás del huargo.

Tenía la figura de una presa, siendo aplastada en el suelo y retorciéndose mientras esperaba ser comida, ella estaba obviamente inmovilizada.

Sin embargo, a pesar de que la Sacerdotisa estaba desesperada y ansiosa. Podría decirse que era prudente.

Sabía que, si aguantaba hasta la siguiente jugada, solo un breve instante más, todo estaría bien.

“¿¡GARW!?”

Al momento siguiente, el huargo gritó al ser pateado desde el costado, quitándose de encima de la Sacerdotisa.

“¿Estás bien?”

“¡S…… sí!”

La Sacerdotisa tosió violentamente, y al mirar hacia arriba mientras acomodaba su respiración, vio frente a ella un solo aventurero.

Usaba una sucia armadura de cuero, y un casco de aspecto barato. En su mano derecha tenía una espada de una longitud extraña, y un pequeño escudo redondo atado a su brazo izquierdo.

“¡Goblin Slayer, ahí viene otra vez……!”

“Entendido.”

“¡¡GAAWRG!!”

Él golpeó firmemente con su escudo al huargo que le saltó encima mientras emitía un gran rugido.

“Hmm.”

Saltó hacia el huargo que cayó emitiendo otro grito, clavó su espada en su tráquea, la perforó y lo mató.

Lo oprimió con su escudo, inmovilizándolo hasta que dejó de respirar, y luego se puso de pie lentamente.

“…… Me acabo de dar cuenta.”

“Sí…… Tal vez.”

“Me he vuelto menos perceptivo.”

La Sacerdotisa se paró sin contestarle mientras se limpiaba el barro y la maleza que tenía sobre sus ropas.

Frente a sus ojos, como si hubiera aparecido de repente en medio del bosque, estaba la entrada a una cueva.

En ella había una misteriosa torre que combinaba desechos y una variedad de huesos… probablemente humanos.

El hedor de la montaña de desperdicios y el olor de los excrementos y relaciones sexuales que provenía del hoyo contaminaban el aroma de los árboles.

Era obvio para la Sacerdotisa que era un nido de goblins.

“Un chamán y…… como el perro guardián no era un lobo, sino un huargo, parece que está en un nivel alto.”

“Um” dijo Goblin Slayer estando de acuerdo. “Es una emboscada.”

No hacía falta decirlo habiendo llegado a este punto, pero los dos aventureros habían acudido para exterminar goblins.

Debido a la constante influencia del Orden y el Caos, las batallas continuaban sin llegar jamás a un final.

Este lugar, que solía ser territorio del Orden, ahora era una zona intermedia alcanzada por ninguno de los dos bandos.




Naturalmente, si las personas construían ahí su aldea y ampliaban su espacio vital, era posible que ocurriera un encuentro con monstruos.

Si fueran uno o dos goblins, quizás los jóvenes del pueblo podrían ahuyentarlos.

Era muy común que aquellos que adquirían confianza de esa manera se volvieran aventureros.

Hace dos primaveras, la Sacerdotisa también se agrupo con ese tipo de aventureros, y emprendieron su primera aventura.

Era solo una exterminación de goblins después de todo.

Unos goblins de un nivel tal que los jóvenes del pueblo no pudieron controlar, cuando ocurría ese tipo de situaciones, era el turno de los aventureros.

── ¿Ya han pasado…… tres años?

Ocultos en un arbusto, la Sacerdotisa silenciosamente miro hacia su casco, mientras él permanecía agachado a su lado.

Esta primavera se cumplirían tres años desde que empezó a trabajar con el extraño aventurero llamado Goblin Slayer.

También cumplí diecisiete y he madurado un poco ── o eso pensaba ella, pero, ¿cómo sería realmente?

── La verdad era que no se sentía así.

Ella hizo una pequeña y amarga sonrisa, y sostuvo firmemente su sonoro bastón con ambas manos.

“¿Qué haremos?”

“También están las chicas secuestradas” dijo él con calma. “¿Los hacemos salir con humo y reducimos su número?”

“¡Entendido, estoy lista!”

La Sacerdotisa asintió sin demora, examinó su set de aventurero en su bolsa y sacó una cuña, un martillo y un rollo de soga.

“Cuando salgan no olvides que……” (NOVA: Al parecer ella lo dejo con las palabras en la boca xD)

Cubriéndose la boca con un pañuelo para evitar el mal olor, ella se acercó con pisadas silenciosas a la entrada de la cueva.

Entonces golpeó la cuña contra el suelo, amarró firmemente la cuerda en ella y la arrastró lentamente volviendo al arbusto.




Mientras tanto, Goblin Slayer blandió su espada para hacer caer algunas ramas de los árboles y recogerlas.

Pasando al lado de la Sacerdotisa, se dirigió a la entrada de la cueva y dejó caer las ramas.

“La madera verde no es adecuada como leña, pero es buena para sacar humo.”

Sí. La Sacerdotisa asintió con una sonrisa y observó a Goblin Slayer golpear un pedernal.

Encendiendo la yesca que guardada en una tela impermeable, rápidamente comenzó a elevarse un denso humo blanco.

Por supuesto, esto haría que el humo fuera arrastrado por el viento, haciendo que, en el peor de los casos fluyera hacia ellos y les lastimara los ojos.

La Sacerdotisa parpadeó ligeramente debido al humo, y luego sacudió su sonoro bastón de una forma familiar.

“《¡¡Madre Tierra, abundante en misericordia, por el poder de la tierra, concede seguridad a los que somos débiles!!》”

Como respuesta a su súplica, que conectaba su alma directamente con lo alto de los cielos, un campo de fuerza invisible apareció en la forma de un milagro.

《Protección》, un milagro que defiende a los fieles seguidores de la Madre Tierra, rechazó el humo que venía hacia ellos y lo encerró dentro de la cueva.




Después de un rato los goblins, envueltos por el humo, intentaron salir y cayeron al tropezar en la trampa que habían colocado y los asesinaron.

Ese fue todo el trabajo ── una jugada parecida a la que usaron antes en la fortaleza de la montaña. Aunque aquel fue un ataque con fuego.




“Parece que el humo no llega a mucha profundidad. Parece que tendremos que ir a aniquilarlos…… Además, tienen un rehén.”

No tenemos más opción que entrar. Concluyó Goblin Slayer en voz baja.

La Sacerdotisa llevó la punta de sus delgados dedos a sus labios y tras reflexionar un poco dijo preocupada.

“Sería bueno que no hubiera otra salida, pero……”

“En un rato iré a revisar por los alrededores. Cuida tus espaldas.”

“¡Sí, estaré atenta!”

Por supuesto que ella lo entendía. La Sacerdotisa golpeó orgullosamente su delgado pecho y firmemente volvió a ponerse su sombrero.

En esta ocasión eran solo ellos dos.

Él dijo “Me he vuelto menos perceptivo” pero quizás fuera porque no estaba acompañado por sus otros compañeros.

Normalmente, el huargo habría muerto por un disparo de la Arquera Elfa Superior, y el grupo habría ingresado cautelosamente al nido.

El Chamán Enano habría descifrado la estructura del nido e informado de la presencia de una entrada trasera o los movimientos de los goblins exploradores.

En caso de una batalla el Sacerdote Lagarto habría blandido sus garras, colmillos y cola emitiendo el penetrante grito de una misteriosa bestia prehistórica.

Si los dos enfrentaran solos la cueva, terminarían de entender cuan confiables eran todos.

── Pero.

Aunque era consciente de su imprudencia, cierta felicidad surgió en el pecho de la Sacerdotisa.

Después de todo, sucedieron muchas cosas últimamente, y no había muchas oportunidades para que los dos solos fueran a exterminar goblins juntos.

── Ha pasado mucho tiempo desde la última vez, ¿no?

Extremadamente feliz por alguna razón, la Sacerdotisa volvió su mirada hacia su casco.

“Ah ──……”

Entonces, de repente un ligero aroma dulce flotó hacia su nariz.

Cuando ella miró en la dirección de la que provenía ese olor, noto que unas uvas silvestres se sacudían con el viento.

La Sacerdotisa no supo qué decir al ver eso, y dudando mientras las apuntaba con su dedo, abrió su boca unas dos o tres veces.

“¿Qué pasa?”

Entonces, cuando Goblin Slayer repentinamente giró su casco hacia ella, sin quererlo la Sacerdotisa tuvo dificultades para respirar.

“A-Ahora que lo pienso…” La Sacerdotisa puso su mano sobre su delgado pecho para tratar de calmar su acelerado corazón y finalmente pudo formular sus palabras luego de que él le diera de beber algo de agua. “Esta vez, con las uvas de la cosecha temprana…… haré algo de vino.”

“Vino” repitió Goblin Slayer como un loro. “¿En el templo de la Madre Tierra?”

“Sí” dijo la Sacerdotisa moviendo su cabeza verticalmente varias veces, como un cachorro agitando su cola.




Para entonces, la mirada de Goblin Slayer se dirigía hacia el nido, y la Sacerdotisa la siguió con sus mejillas sonrojadas.

“Es un vino para ofrendas usado también durante el festival de la cosecha. Aunque no es suficiente como para fabricarse en el templo sagrado del Dios del Vino.”

“Ya veo.”




“Así es” trató de decir la Sacerdotisa de manera serena. Luego observó de reojo la apariencia de Goblin Slayer. “…… Cuando termine, ¿querrías probar un poco?”

“No hay problema” dijo brevemente Goblin Slayer. “Pero después de matar a los goblins.”

Parece que ya van a salir. La Sacerdotisa respondió vigorosamente “Sí” a esa voz baja.

Ella estaba apretando sus labios, pero en su rostro floreció una hermosa sonrisa.

No era necesario contar lo que pasó con los goblins después de eso.

Era solo un cálido día, que indicaba que se acercaba el verano.

 




 

 

Goblin Slayer Volumen 10 Capítulo 1 Parte 1 Novela Ligera

Goblin Slayer Volumen 10 Capítulo 1 Parte 1 Novela Ligera

Zath Ito: ¡Oh, sí volviste querido lector! Debe gustarte mucho lo que hacemos aquí. Muchas gracias, eso me motiva a mí también a seguir adelante. Te prometo que haré que no te arrepientas de elegir seguir con nosotros. Vamos, demos inicio a una nueva historia juntos.

NOVA: ¡Que empiece la caceria de goblins!

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