Goblin Slayer

Volumen 9

Capítulo 7: La Cueva de la Bruja de Hielo

Parte 1

 

 

“¡Bien, todos! ¡Es hora de prepararse!” En respuesta a la voz de la Bruja de Hielo, los Sasquatch se pusieron de pie uno tras otro. “Hoy no aceptaré que cometan la estupidez de no traer ni un conejo como ayer.”

Debido a eso ellos no podían apaciguar su hambre actualmente ── ante las palabras de la Bruja de Hielo, la mirada de los Sasquatch se posó sobre uno de ellos.




Él murmuró algo con resentimiento, pero no parecía tener el coraje para oponerse a las miradas de sus compañeros.

── Así está bien.

Pensó la Bruja de Hielo. Está bien que el estúpido sea criticado por sus tontos compañeros y gruña.

Aunque era improbable, si sintieran odio hacia ella, no sería ella quien tuviera que soportarlo.

Sin embargo, aunque estaba preparada para cuando eso pasara……




── Seria extremadamente molesto.

Era hora de lidiar con ello y volver a reunir este ejercito fácil de usar.

De todos modos, con solo unas pocas palabras los Sasquatch ya estaban frunciéndole el ceño a aquel que cometió el error ayer.

Qué fáciles de manipular. Sin embargo, parece que la orden que les dio al principio ya había desaparecido de sus mentes.

Sin tratar de ocultar su frustración interna la Bruja de Hielo aplaudió con sus manos varias veces.

“Oigan ¿¡ya olvidaron lo que les dije!?”

“Es que, por culpa de este nosotros ──……”

“¡Si no se apuran ese molesto sol ya habrá salido!”




Los Sasquatch Fruncieron el ceño y finalmente comenzaron a moverse con ruidosas pisadas.

Hoy también saquearían la aldea de la gente conejo, sería algo simple pero bueno, la Bruja de Hielo pensaba que así estaba bien.

Aun no era hora de las acciones llamativas, de todos modos. Ahora era el momento de acumular poder.

El clima siempre estaba de su lado. No necesitaba apresurarse.

Ahora solo debía poner a dormir a los espíritus de la primavera, prolongar el invierno y fortalecer a los Sasquatch. Si hacia eso ── ……

──  Aunque tuviera miedo nunca lo admitiría.

Aun así, sabía que se volvería muy fácil de hacer.

En cualquier caso, sin ir a la capital, solo con conseguir una ciudad podía vivir tranquilamente por cientos de años.

De todos modos, aunque pensaba que la gente conejo tenían un sabor exquisito, ya sentía que comenzaba a hartarse de comérselos.

Después de todo, había comenzado a amar el sabor de las jóvenes chicas humanas ── ……

“…… ¿Oh?”

¿Será porque se lamió los labios mientras pensaba en eso?

La Bruja de Hielo de repente sintió ese olor. Más que el juvenil olor de la orina, olfateó el olor de una chica.

Cuando miró alrededor moviendo su nariz, vio una pequeña y solitaria sombra parada en la entrada de la cueva.

Era una diminuta, frágil y delgada jovencita. Llevaba un atuendo de sacerdote y un bastón.

“── ¿¡Una aventurera!?”

“¿¡Es nadiee!?”

Antes de que se oyera el grito del Sasquatch, la joven había alzado en alto su bastón.

“《¡¡Oh Madre Tierra abundante en misericordia, concede tu sagrada luz a aquellos que estamos perdidos en las tinieblas!!》”

La deslumbrante luz blanca, emitida por un brillante sol sagrado, cubrió la oscuridad de la cueva.

***

 

 

“¡Ahora, vamos!”

“¡Sí! ¡Los hombres lagarto son la mejor espada! ¡¡Hiyaaaaa!!”

El Sacerdote Lagarto lanzo un gran corte con un grito de guerra, en medio de los Sasquatch confundidos que se agacharon debido a que sus ojos fueron cegados por la 《Luz Sagrada》.

“《¡Oh cuernos y garras de nuestro padre, Iguanodón, que tus cuatro extremidades, se conviertan en patas para caminar sobre la tierra!!》”

Detrás de él, un guerrero diente de dragón alzó un grito y avanzó con su esqueleto traqueteante.

Sus garras, garras, colmillos y cola fueron furiosas hacia sus pies, y los Sasquatch dieron pisotones gritando sin poder soportarlo.

“¿¡Gyaaa!?”




“¿¡Duelee!?”

Además, tampoco pudieron soportar las muchas flechas que cortaban el viento acercándose hacia ellos.

A pesar de su grueso pelaje era como ser apuñalado varias veces por insectos venenosos.

Adentrándose en el salón, la Arquera Elfa Superior se escabulló entre los pies de los Sasquatch como si atravesara una jungla y preparó su siguiente flecha.

“¡Vamos, Enano! ¡Eres muy lento!”

“¡Demonios, orejas largas! ¡Deberías calmarte un poco!”

Si las piernas de los Sasquatch eran como grandes árboles, bastaría con un golpe de un hacha de guerra para talarlos.

A los pies de los Sasquatch que se retorcían, el Chamán Enano blandía su hacha como si podara árboles.

“¡¡Oyee!!”

“!¿?!¡¿?¿¡!?¿¡!?¿¡!?”

Los gritos ya no parecían voces.

Goblin Slayer Volumen 9 Capítulo 7 Parte 1 Novela Ligera

 

El Sasquatch, cuyo dedo del pie fue cortado hasta la mitad, se dejó caer provocando un temblor, lloriqueaba mientras se agarraba los dedos del pie.

“¡¡Oigan, ¿qué están haciendo?!!”

Los gritos de la Bruja de Hielo, que tenía su visión restringida, también eran obstruidos por el llanto de los Sasquatch.

Ellos no podían dejar pasar esta oportunidad.

“¡Disculpa, por favor……!”

La Sacerdotisa le pidió a la Arquera Elfa Superior, que había pateado la pared para ganar altura para poder apuntar al oído de un Sasquatch, y luego ella comenzó a correr.

“¡Yo me encargo!”

El Sasquatch gritó de dolor junto con su respuesta. Detrás de la Sacerdotisa la seguían tres personas más.




El Guerrero Novato, la Aprendiz de Clérigo y la Coneja Blanca Cazadora.

“¡Wow, genial……!”




Cuando el Sacerdote Lagarto golpeó a un Sasquatch en la espinilla y lo derribó, el Guerrero Novato inconscientemente dejó escapar su asombro.

Su expresión mientras atravesaba la sala sumida en el caos estaba llena de emoción, no solo por él sino también por los otros dos.

“De ninguna manera” dijo la Aprendiz de Clérigo mientras contenía la respiración. “Es descabellado adentrarse directamente a la acción……”

“En momentos como este, el método más simple parece ser el mejor.” Respondió tímidamente la Sacerdotisa. “Como hay una distracción, apuntar a sus pies es…… conveniente.”

Miró a las tres personas a su espalda mientras corría.

Aunque ya había actuado antes con dos de ellos, esta era su primera vez con la Coneja Blanca Cazadora.

Parecía no tener problema en correr ligeramente, y ciertamente se movía por la montaña como una cazadora.

Pero en cuanto a su experiencia como aventurera── aunque no quería pensar en compararla consigo misma ── ella no la tenía.

La Sacerdotisa era consciente de que debía prestarle atención. Así como él siempre lo hizo con ella.

“¡Vayamos más profundo por aquí!”

Tras anunciar eso, la Coneja Blanca Cazadora asintió profundamente. Se sentía aliviada de poder saber qué hacer.

“Después, ¿en qué dirección?”

“¡Es este……!” La Aprendiz de Clérigo, a la que le pidieron que prosiguiera, dirigió su atención a la llama de la vela.

Afortunadamente, la vela mágica no mostró signos de apagarse en medio de la reciente batalla.

Más bien, estaba preocupada por la longitud restante ── pero parecía que aun estaría bien.

“¡Por ahí! ¡Parece ser el camino de en medio!” Ella apuntó a uno de los innumerables caminos que se extendían desde el salón. La Coneja Blanca Cazadora sacudía sus orejas mientras corría.

“¡Pero, me parece que los Sasquatch no podrían entrar por ese agujero……!”

“¡Es por eso!”

La Sacerdotisa asintió y mientras preparaba su bastón saltó a la vanguardia y entró al camino. “¡Vamos!”

── Sí, si la Bruja de Hielo es la líder de los Sasquatch.

Entonces ella definitivamente no querría que los Sasquatch tomaran la flecha plateada ── pensó la Sacerdotisa.

Entonces la flecha plateada estaría en un lugar inalcanzable donde los Sasquatch no podrían entrar.

Inevitablemente, si buscaban la flecha podrían evitar el combate contra los Sasquatch. Si lograban soportarlo solo un momento.

── Aunque también necesitaban un poco de suerte, no, tenía mucho que ver con la suerte……

Qué bueno que todo está yendo bien. Secretamente la Sacerdotisa acarició su delgado pecho.

“No sé bien que habrá adelante. ¡Vayamos rápidamente y apurémonos en recuperarla!”

El Guerrero Novato tomó su garrote y lo alzó con vigor.

Tal vez era porque estaba en presencia de la batalla de tres aventureros de rango plata.

Sus ojos desprendían una determinación que decía “¡Yo lo haré!”, la Sacerdotisa sonrió amargamente.

“Ese es el espíritu, pero vamos con cuidado y deprisa. Lo que viene podría ser ──……” Antes de que terminara de hablar, un escalofriante viento sopló desde detrás del grupo. “……Ah, esto podría ser malo.”

La Coneja Blanca Cazadora repentinamente bajó sus largas orejas y su cuerpo se estremeció.

Ciertamente la Sacerdotisa también lo escuchó. Era un zazazazaza. Era un sonido raro, como si la arena se derrumbara.

Algo estaba ocurriendo. Algo. ¿Pero qué……?




“Ugh……”

“¿Aquí también……?”

Por su parte, el Guerrero Novato y la Aprendiz de Clérigo fruncían el ceño como si estuvieran pidiendo perdón.

El sonido se aproximaba desde atrás, como si envolviera al grupo.

Preparando su bastón en ambas manos, la Sacerdotisa se volteó y en la entrada del camino vio a una mujer, con una molesta expresión, de pie a la sombra de una maligna presencia.

“¡¡¡¡¡Uus…… tee……dees!!!!!”

Un viento helado sopló junto con la maldición de la Bruja de Hielo y las sombras alrededor de la mujer se enfurecieron.

No, esas no eras sombras.

Se ondulaban como el mar y serpenteaban abalanzándose hacia la Sacerdotisa y los demás, era un grupo de ──……

“¿¡Ratas Gigantes!?”

“¡¡Malditas!!”

El grito de la Sacerdotisa y el rugido de guerra del Guerrero Novato fueron casi simultáneos.

El torbellino de golpes que él dio en el hocico a la rata que estaba al frente, la mandó a volar hacia atrás, llevándose consigo a dos o tres más.

Los enormes roedores volaron por el aire haciendo un extraño sonido, se estrellaron contra la pared y tras retorcerse un poco dejaron de moverse.

Él se había enfrentado a demasiadas ratas e insectos en las alcantarillas como para dejar pasar esa oportunidad.

Saltó al frente sin retraso y con el garrote en su mano derecha dio un golpe, y luego otro, y otro.

“¡¡Si me dieran dinero por cada rata que he matado, ya sería muy rico!!”

“¡¡No digas tonterías, vienen más!!”

Goblin Slayer Volumen 9 Capítulo 7 Parte 1 Novela Ligera

 

Por supuesto, si quería vencerlas de un solo golpe con un garrote, debía hacer barridos largos. Había demasiados oponentes. Pero ese siempre había sido el caso.

La Aprendiz de Clérigo tomo con un paño un afilado trozo de hielo que cayó a sus pies y lo lanzó.

La rata a la que golpeó limpiamente en el rostro se inclinó hacia atrás mostrando su barriga, y el Guerrero Novato saltó hacia ella.

“¡¡Es tuyo, Rompe Tórax!!”

Esta arma era buena atravesando piel gruesa. Cambiando a la espada sostenida en su mano izquierda, hizo un corte recto a través del pecho de la enorme rata.

Sacudió repetidas veces el garrote, en un movimiento destellante, para dispersar la sangre salpicada en el. Haciendo todos los cadáveres a un lado.

“¡Cuesta dinero si la sangre entra en tu boca……!”

“¡Ahorrar es importante! ¡Quiero decir, cúbrete la boca!”

“¡No hay tiempo!”

La Aprendiz de Clérigo arrojó piedras mientras discutía, haciendo que el garrote y la espada del Guerrero Novato retumbaran.

La Sacerdotisa que veía atónita la situación regresó en sí y dejó escapar un suspiro.

“── …… ¡Parece que lo tienen controlado!”

Cuando la Sacerdotisa asintió diciendo esas palabras, la Aprendiz de Clérigo gritó en respuesta “¡Pero no disfruto hacerlo!” Mientras agitaba su espada-balanza, golpeando a una rata cercana. Ella estaba realmente acostumbrada. “¡No puedo decir que las detendremos a todas, pero déjanos la retaguardia……!”

“¡Muy bien, vengan por mí!” El Guerrero Novato gritó enérgicamente agitando su garrote, que era ideal para combates en lugares cerrados.

Justo a su lado estaba la Aprendiz de Clérigo, diciendo “¡No te alborotes!” con aguda mirada.

Tal escena le recordó nostálgicamente a la Sacerdotisa la apariencia de alguien, cerró los ojos una vez y los volvió a abrir.

“¡Se los encargo!”

“¡Toma!”

Al recibir la vela arrojada por la Aprendiz de Clérigo, la Sacerdotisa en compañía de la Coneja Blanca Cazadora, empezaron a correr nuevamente.

A sus espaldas resonaba continuamente el sonido de los golpes. El grito de una jovencita. Los gritos de las ratas. El bufido de la Bruja de Hielo.

La Sacerdotisa frotó las comisuras de sus ojos y golpeó con su bastón a una enorme rata que se dirigía hacia sus pies.

“¡Eey!”

Parece que no es igual que huir mientras golpeas goblins.

Mientras pensaba eso, la Coneja Blanca Cazadora que corría al lado de la Sacerdotisa dijo suspirando.

“…… Todos ustedes son increíbles……”




“¡Sí!” La Sacerdotisa asintió como si se sintiera orgullosa, mientras trataba de controlar su respiración. “¡Todos son realmente increíbles……!”

La Arquera Elfa Superior, el Sacerdote Lagarto y el Chamán Enano. También la Aprendiz de Clérigo y el Guerrero Novato.

Todos, todos y cada uno, eran personas realmente increíbles. Totalmente diferentes de mí.

“……”

Al escuchar eso, la Coneja Blanca Cazadora inclinó su cabeza sorprendida mientras corría con pasos ligeros.

“También lo decía por ti.”

“Eh……”

Sin poder decir nada, la Sacerdotisa miró hacia el frente.

Mientras corría, sus mejillas se pusieron tan calientes que podía sentirlo. Pensó que era bueno que estuviera oscuro.

“¿A-ah sí……?”

“Sí”




Si ese era el caso…

── Pero, no era su propio poder.

Era gracias a esa persona, a quien no estaba ahí en ese momento.

La llama de la vela en las manos de la Sacerdotisa cobró fuerza.

La flecha plateada, casi estaban ahí.

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