Mushoku Tensei: Isekai Ittara Honki Dasu (NW)

Volumen 4

Capítulo 36: Un Cruce Para El Desencuentro – Continuación

 

 

Ojos místicos… Es difícil de creer, y opino que cualquiera en mi situación estaría igual. Además, ¿qué hacía la Gran Emperatriz Demoníaca en medio de un callejón, muerta de hambre y por qué me dio algo tan especial como este ojo?

El evento que acababa de vivir era tan irreal y fortuito que mi mente era incapaz de comprender todo lo ocurrido. Pero debido a que estaba siguiendo las palabras de un Dios, en mi cabeza comprendo que debo de haber ocurrido exactamente lo que planeaba cuando me mandó al callejón con comida.

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Cada vez que pienso de esa forma, me dan ganas de sacarme el ojo con mis propias manos y aplastarlo, pero como da la impresión de que me dolerá muchísimo, por miedo siempre acabo deteniéndome.

Actualmente, estoy de camino a la posada mientras me recrimino por mi excesiva inocencia. A mi paso puedo ver doble a las personas de la ciudad con las que me cruzo, siendo incapaz de saber a ciencia cierta cuál de los clones era el real, acabé teniendo que disculparme muchas veces al chocarme con ellos por error.

Veo doble hasta cuando me disculpo con ellos, aunque algunos se acabaron poniendo más bravucones de la cuenta y acabábamos peleando, hasta en los combates veía doble, aunque al ser peleillas sin importancia, les vencía con facilidad. Y tras la primera, hice lo posible para que el número de discusiones y peleas hasta llegar a la posada fueran las mínimas posibles.

Lo único que puedo hacer ahora es darme prisa para aprender a usar este ojo tan pronto como pueda, porque mientras no lo haga, no podremos continuar el viaje.

***

 

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Finalmente, regresé a la posada.

Les conté la fantástica historia ¡Ludeus Greyrat conoce a la Gran Emperatriz Demoníaca!, y puedo ver como los dos acabaron bastante sorprendidos.

«Así que te encontraste con la Gran Emperatriz… y pensar que reviviría por esta época…»

Noto que el punto que llama la atención de Ruijerd no es el que esperaba.

«No consigo entender por qué me dio de repente un ojo místico.»

«Porque la habilidad de la Gran Emperatriz Demoníaca es conceder ojos místicos.»

La Gran Emperatriz Demoníaca, Kishirika Kishirisu, conocida como la Emperatriz Demoníaca de la Resurrección; también conocida como Portadora de Ojos Místicos. No es especialmente famosa por su habilidad en combate, sino por poseer 12 tipos distintos de ojos místicos alojados en su cuerpo, permitiéndole observar el mundo de todas las maneras posibles; y la parte más importante y que llevó a su renombre es que tiene la habilidad de alterar los ojos de quienes quiera por ojos místicos.

Solo por este motivo, y gracias a ello, todos y cada uno de los subordinados de Kishirika poseían ojos místicos, consiguiendo suficiente poder y estatus como para controlar a las razas demoníacas, siendo, algunas de estas, seguidores de Kishirika solo para conseguir ese poder.

«Me pregunto qué hacía en esta ciudad.»

«Bueno, soy incapaz de imaginar como piensan los distintos Reyes o Emperatriz Demoníacos.

Ruijerd se encoge de hombros al decirme esto.

Claro, casi se me olvidaba que ni sabías la verdadera intención del Dios Demonio para el que trabajabas hace varios años.

Es un comentario que evito decir en alto para no hacer que Ruijerd se desanime. Me fijo en Eris, y veo que las palabras Gran Emperatriz Demoníaca le han llamado la atención, y sus ojos brillan de la emoción.

«¡Menuda sorpresa, yo también quiero conocerla!»

«¿En serio?»

Eris y Kishirika… ¿qué tipo de conversación habría entre ellas? Siento curiosidad por saberlo, es posible que hasta se lleven bien.

«¿Sabes si todavía seguirá en la ciudad?»

«No lo sé…»

Puede que nos sorprenda y se encuentre tirada en otro callejón, nuevamente hambrienta. Daba la impresión de que ese chiste va a ser bastante recurrente por su actitud. Aunque lo dudo, porque daba la sensación de que andaba buscando a alguien, por lo que estoy casi seguro de que ya ha dejado la ciudad para continuar su viaje siguiendo el camino que un anillo, colgante o brazalete le estará indicando…

«Pero si soy sincero, ya debería haber dejado la ciudad.»

«Jo, qué lástima.»

Puede que diga eso, pero estoy seguro de que Eris seguramente se vaya a dar vueltas por algún callejón mañana.

«Como hemos llegado a esto, voy a encerrarme en mi cuarto hasta ver como controlar esto. Vosotros 2 podéis hacer lo que creáis oportuno mientras tanto.»

Mis 2 compañeros asintieron a mis palabras.

***

 

 

Tardé una semana en aprender a controlar mi ojo místico a partir de que me encerré en el cuarto de la posada.

Para ser sincero, no fue demasiado complejo, lo único que necesitaba para controlar el ojo místico era el flujo de maná, de una forma muy similar a cuando conjuro en silencio; algo que he practicado en innumerables ocasiones hasta la fecha.

El primer día no sabía muy bien como manejarlo, pero en cuanto comprendí que había 2 puntos importantes para el control todo se volvió más simple.

El primero es la transparencia, me recordó muchísimo a cuando instalas un eroge y puedes cambiar la transparencia de la barra de conversaciones; pues con el ojo, ponerlo de esa forma me hacía verlo todo doble, porque se me suponía la imagen del futuro sobre la real como si fuera un clon ninja de estos que no poseen masa. Pero vamos, con transparencia me refiero a la nitidez con la que puedo ver el futuro.

Cuando bajé este caudal hasta el mínimo posible, disminuyendo la cantidad de maná que llegaba a mi ojo, el futuro se volvía más y más transparente hasta conseguir ver únicamente el presente. Además, como pensé que sería más práctico actuar como si no lo tuviera, lo bajé tanto como pude y lo dejé permanentemente en ese nivel; consiguiendo de esa forma que mi ojo se viera normal.

Cuando pierdo la concentración, poco a poco el nivel de transparencia variaba y tardé 3 días en conseguir que se estabilizara.

El otro aspecto importante es el retardo, que para simplificar lo llamaré distancia, que es lo lejos en el futuro que soy capaz de observar. Y que podía ajustar a partir de la cantidad de maná que concentrara en mi ojo.

Tras varias pruebas, lo más lejos que podía ver en eventos futuros era aproximadamente un segundo; aunque por supuesto, inyectando más maná en el ojo, podía llegar hasta 2 segundos o más, pero cuando lo hacía, la imagen se volvía borrosa… fijándome, aparecían como 2 o 3 sombras borrosas que se movían al mismo tiempo.

Básicamente, el futuro no está escrito y siempre está sujeto a cambios; había conseguido ver 3, 4 o hasta 5 segundos avanzados en el tiempo, pero las sombras borrosas llegaban a multiplicarse hasta 10 o más de ellas… que lo que representan es la existencia de esas posibilidades futuras para cada individuo.

Y otra prueba que hice fue intentar concentrarme en un evento futuro más alejado. Cuando lo hice, sentí dolores de cabeza, seguramente por la sobrecarga en mi cerebro o algo similar.

Sintiendo esta molestia, recordé la advertencia de Kishirika, que me avisó que con los 2 ojos místicos podría quedar impedido completamente.

Me hace pensar que lo rara que parece pueda deberse a un efecto secundario de los 12 ojos místicos que posee…

Pero en definitiva, la distancia prudencial en la que puedo ver el futuro es de 1 segundo; esta resolución tarde 3 días en conseguirla.

Y el último día lo necesité para ser capaz de ajustar tanto la transparencia como la distancia al mismo tiempo; llegando a una semana en total.

Y así conseguí controlar a la perfección mi ojo de futuro.

***

 

 

Pues bien, mientras yo me dedicaba a controlar mi ojo místico mientras gritaba ¡Desata tu poder, ojo de la verdad!, resulta que Eris y Ruijerd se iban a diario por ahí, juntos. Cada vez que volvían, Eris venía bañada en sudor y a Ruijerd se le podía ver aseado como siempre aunque también algo sudoroso.

Esos 2 están haciendo algo juntos que les hace sudar… ¡CADA DÍA!

«Esto… Solo pregunto por curiosidad, pero, ¿qué habéis estado haciendo últimamente?»

Y Eris, mientras se secaba con una toalla, me respondía.

«¡Jujum, es un secreto!»

Esa fue la única respuesta que recibí, y todo mientras sonreía de oreja a oreja.

Me pregunto si estarán haciendo algo secreto en secreto… ¿acaso tendrá que ver con hollo en 1 o goles en portería reducida? ¿Voy a tener que olisquear la ropa de Eris para saber lo que hacen? Nah, no creas que me preocupa tanto, estoy seguro de que el secreto es que se van los dos a entrenar en alguna parte.

Vaya, ya no me acordaba, pero Eris es de las que se esfuerza mucho a espaldas de la gente; todavía recuerdo cuando estábamos en Roa, que en sus días libres se iba a menudo a entrenar con Ghyslaine y cuando le preguntaba lo que hacían, me respondía de una forma similar diciendo ¡Es un secreto!. Estoy seguro que esta vez es lo mismo.

Esa noche, soñé con un viejo NEET de unos 34 años me daba bofetadas mientras me susurraba al oído De ahora en adelante, te llamaré Perro Apaleado.

Seguro que fue culpa de Hitogami, no puedo esperar nada bueno de él.

***

 

 

Una semana más tarde, cuando conseguí controlar el ojo místico, se lo comenté a Eris y a Ruijerd. A lo que Eris me contestó.

«En ese caso, pruébalo teniendo un duelo con Eris.»

Supuse que no era mala idea, para confirmar exactamente lo útil que podría serme en cuerpo a cuerpo, aunque quizás era para enseñarme el resultado de su entrenamiento especial.

Pero vamos, supongo que puede valer para ambos propósitos.

Y acepté sin dudarlo, por lo que ese día nos dirigimos a la playa. Ruijerd hizo de árbitro, y armados con palos de madera que encontramos por el lugar, nos pusimos cara a cara Eris y yo.

«¡Me pregunto si serás capaz de vencerme aun habiendo obtenido algo tan extraordinario como un ojo místico!»

La Eris que hay hoy ante mí está desbordante de seguridad, incluso más que de costumbre; seguramente se deba a que ha avanzado mucho en esta última semana.

Quiero proteger esa sonrisa.

«No me importa perder, tan solo quiero comprobar lo útil que es este ojo en combate cuerpo a cuerpo.»

Dicho esto, decido ir sin magia hoy, pelearé tan solo usando mi ojo místico viendo 1 segundo adelantado en el tiempo.

«Hmmmn, esas palabras son muy típicas en ti, Ludeus, ¡pero-»

A media frase, pude ver a Eris actuar.

Eris se lanza hacia mí por mi flanco izquierdo.

Si no la hubiera visto con el ojo de futuro, seguramente no habría sido capaz de reaccionar a tiempo a su ataque, se le dan bastante bien los ataques inesperados.

«¡¡Ia~~!!»

«Jop.»

Como pude verla aproximarse sin dificultad, conseguí impactarle con un contraataque a Eris en el lateral de su cara.

Tras lo que pude ver lo que iba a hacer nuevamente.

Sin reaccionar apenas, Eris continúa su ataque en un combo posicionando el palo en su mano derecha.

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Este es el punto fuerte de Eris, que no importa el ataque que le impacte, apenas se inmuta y se lanza por el siguiente ataque. Debido a la fuerza y control en sus piernas, la mayoría de ataques ni la relentizan; es más, al hacerle daño, lo que aumentas es su barra de furia y su daño de ataque aumenta.

«¡¡Ta~~!!»

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«Toma.»

Le impacto en su antebrazo con un golpe potente y acertado, haciendo que suelte el palo de madera.

Por lo general, llegando a este punto, se consideraba que el combate había terminado, o al menos, cuando entrenábamos con Ghyslaine, se consideraba derrota si perdías o soltabas tu espada.

Pero eso no es lo que pude observar con mi ojo místico.

Eris se prepara para lanzarse nuevamente contra mí.

Básicamente, lo que ha hecho es una finta, más o menos, ha dejado caer su espada para que bajara la guardia.

Lanza un puñetazo con su izquierda a mi mandíbula.

La especialidad de Eris, el Puño Boreas; usándolo de continuación para la finta, y pillar desprevenido. No es la primera vez que veo algo similar, ya lo llamo el combo Hombre Bala, porque lanza a sus enemigos por los aires.

«…. ¡U!»

«Descuidaste tus pies.»

Con una patada, le hice la zancadilla a sus piernas, haciendo que callera al suelo; su puñetazo no encontró un objetivo y Eris va de camino al suelo, aunque no aparenta haberse dado por vencida.

Mientras cae, se empuja con los brazos para dirigirse con un giro brusco hacia mi pierna izquierda para morderla, cayendo de espaldas.

«Casi.»

Alejo mi pierna izquierda y con el mismo movimiento, de un salto caigo de rodillas para caer sobre Eris, bloqueándole cualquier movimiento; fue posible porque intentó morderme desde una postura extraña, retorciéndose en el aire. Acabó con un brazo a su espalda, y una de sus piernas presionada bajo su propio culo.

¿Qué más puede intentar desde esta posición?

Justo cuando pensaba esto, comenzó a retorcerse nuevamente intentando soltarse.

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«Es suficiente.»

El arbitro se hace oír, deteniéndonos. Y Eris se detiene bajo mi cuerpo.

¿Gane…? Gane… Le he ganado a Eris en cuerpo a cuerpo, por primera vez, y sin magia

«He sido el vencedor…»

Eris me observa con una cara más apacible de lo que estoy acostumbrado, me levanto dejándola libre y ella se levanta lentamente para ponerse a sacudirse el polvo y la arena de la ropa.

Se lanza hacia mí para golpearme.

PAH

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Agarro su puño con la mano, y al hacerlo, la cara de Eris se oscurece y se pone de mal humor.

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«¡Me vuelvo a la posada!»

Eris grita esas palabras, y con sus hombros temblorosos se va en dirección a la posada en la que nos alojamos.

Así que la hice enfadar… Aunque no… es más otra cosa, creo que le he herido su orgullo.

Hasta ahora para ella, yo era un oponente al que podía vencer con facilidad, y de improviso la supero en ese ámbito, hasta yo me enfadaría y sentiría envidia.

Al verla partir y alejarse, Ruijerd dice lo siguiente.

«Eris todavía es una niña.»

«Simplemente actúa como una persona a su edad.»

Tras sus palabras, Ruijerd se gira hacia mí, me miró a los ojos y asintió con la cabeza.

«Buena coordinación.»

«Con este ojo místico, cualquier podría haber hecho lo mismo.»

Es cierto que he entrenado físicamente mucho desde pequeño, pero en este mundo muchas personas poseen al menos mi habilidad física, es un hecho; si esas mismas personas obtuvieran este ojo místico, como mínimo podrían haber hecho un combate similar contra Eris.

«Los ojos místicos no son algo tan simple como para aprender a controlarlos al poco de recibirlos.»

«¿De verdad?»

«Tiempo atrás, a un Guerrero Supard le hicieron entrega de un ojo místico, que siempre llevaba tapado con un parche, y que no supo controlar en su vida. Es inusual que en solo una semana hayas sido capaz de controlarlo…»

Entiendo… claro, tiene sentido, ya veo, ya veo… bueno, después de todo, le he dedicado mucho tiempo y esfuerzo a saber controlar el maná de mi cuerpo, y es cierto que solo tardé una semana en aprender a controlarlo… vaya, vaya, así que nadie antes había aprendido a manejarlo tan rápidamente… fufufu…

«Es posible…. ¿que ahora pudiera ganarte en combate, Ruijerd-san?»

«Quizás, si usas magia.»

«¿Y en cuerpo a cuerpo?»

«¿Quieres probar?»

«Si insistes…»

Acepté alegremente su invitación. Y lo diré abiertamente, se me había subido a la cabeza.

Ruijerd dejó a un lado su lanza y se preparó para un combate sin armas.

Me pregunto si ese gesto es como decir no necesito armas para pelear con morralla.

«Si quieres, puedes utilizar magia.»

«No, ya que es un mano a mano.»

Y antes de terminar mis palabras, pude observar el movimiento de Ruijerd.

Ruijerd se dirige hacia mí, con la mano en alto para taparme la vista, preparando su puño para después golpearme.

¡Le he visto! ¡He conseguido ver el movimiento de Ruijerd! ¡Y si puedo verlo, puedo defenderme!

«¡Oh!»

Me preparo para bloquear la mano que viene a taparme la visión y a la vez me coloco para esquivar el puñetazo.

Me agarra de la muñeca y me detiene.

Viendo esto con mi ojo de futuro, retiro la mano en un acto reflejo y el futuro que observo comienza a volverse borroso.

El puñetazo de Ruijerd me impacta en la cara.

Las visiones se entremezclan, denotando 2 futuros, uno en el que Ruijerd me agarra del brazo que le quiere bloquear y otro en el que su puñetazo me impacta en la cara. Son 2 futuros casi idénticos y superpuestos, pero diferentes en sí mismos.

¿Por qué pasa esto? No debería ponerse borroso en solo 1 segundo del futuro.

El tiempo que me quedé paralizado preguntándome esto fue 1 segundo.

«¡Uooohh!»

Me retorcí para alejarme de él como pude y de una forma u otra conseguí esquivar su ataque.

El puño de Ruijerd sale disparado y me impacta en la cara.

Cuando el futuro llegó, pude ver claramente el movimiento de la muñeca, y aun viéndolo, fui incapaz de reaccionar a tiempo y esquivarlo.

PAM

«¡¡Bu-ge!!»

El puñetazo de ruijerd se detuvo tras rozar mi nariz, pero por la impresión, caí de espaldas, golpeando mi arena contra la arena de la playa, y dando una vuelta de campana. En resumen, una caída penosa.

Toco mi cara para comprobar que mi cara sigue intacta.

Pensé que mi cabeza iba a hundirse hacia dentro, pero parece que está bien. ¿Mi bellísima cara estará hecha un desastre? Me imagino que tengo la misma cara que niños de 5 años que vienen del recreo a clase o que se restriegan la comida por la cara…

«¿Seguimos?»

Tras escuchar sus palabras, comprendí que había perdido.

«No, acepto mi derrota.»

Pensé que podría ganarle en el momento que pude adelantarme a sus acciones con mis visiones, pero no me fue tan bien como esperaba.

«Sin problema, pero ahora lo entiendes, ¿no es así?»

Ruijerd me ofrece su mano para levantarme, al cogerla, me incorpora a su lado.

«No, por algún motivo el futuro se hizo borroso… ¿qué hiciste?»

«No sé bien lo que viste, pero si te intentabas defender con tu mano, la agarraba y si no, te pegaba. Eso fue todo lo que tenía en mente e hice.»

Hmmm…. bueno, supongo que es algo cercano a que si es capaz de adelantarse a mis movimientos podrá adaptarse a la situación y sumado a nuestra diferencia en habilidad, por mucho que pueda verle actuar un segundo en el futuro, siempre podrá contrarrestar mis movimientos con sus inhumanos reflejos. Si lo pasamos a términos de ajedrez por mucho que un novato sepa el movimiento que un experto vaya a hacer a continuación, es imposible que le gane; más o menos.

Si algo he aprendido de este mundo, es que sus ciudadanos poseen habilidades absurdamente altas; por lo que es muy probable que haya muchos con una habilidad a la altura de Ruijerd, que puedan imitar sus acciones.

«Aunque claro, ya he peleado con anterioridad con enemigos que poseían ese mismo ojo místico; y desde entonces, he peleado teniendo eso en consideración, así que podría tomarse como una diferencia en nuestro nivel de experiencia en combate.»

«Puede que sea eso.»

Por lo que me ha contado, Ruijerd tiene años de experiencia a su espalda en los que ha peleado contra personas con ojos místicos; y seguro que también existirán técnicas en los distintos estilos de espada hechos explícitamente para contrarrestar estos mismos.

Algo me dice que, por ejemplo, aunque sepa que me van a atacar con una hoja de luz del estilo Filo Celestial, sería incapaz de reaccionar y esquivarla a tiempo.

«Creo que se me estaba subiendo demasiado a la cabeza…»

Si lo pienso bien, los ojos místicos llevan existiendo siglos y milenios… es muy probable que desde entonces se hayan descubierto y explotado debilidades de cada uno de ellos, como por ejemplo, bloquearles la visión, escudarte con un espejo o atacar por la espalda… o hasta a oscuras… Pero aun teniendo eso en cuenta, el poder que ofrecen los ojos místicos sigue siendo suculento, es un hecho que pude vencer a Eris en cuerpo a cuerpo.

Mi mente vuela emocionada viendo las ventajas de estos ojos místicos, pensando algo así como…

Pude ver sin problemas los movimientos de Eris y adelantarme a ellos, algo que hasta ahora fui incapaz de hacer; así que, en otras palabras, podré ver los movimientos de Ruijerd y contraatacar si sigo esforzándome, por mucho que haya perdido hoy.

Y llegado a ese punto, el ermitaño que habita en mí me trajo de vuelta a la tierra con el equivalente a una colleja.

Ermitaño: ¡De ahora en adelante podrás acercarte y comprobar el crecimiento de la pequeña Eris sin que esta pueda pegarte!

¡Ohh, cierto, muchísimas gracias, ermitaño de los pechotes! ¡Vaya, definitivamente mi mente vuela emocionada viendo las ventajas de estos ojos místicos!

***

 

 

Volví a la posada con la nariz todavía enrojecida y ardiéndome, cuando llego a nuestra habitación, encuentro que Eris está sobre la cama abrazando sus rodillas.

Mierda, se me olvidaba que estaba deprimida…

Y viéndola, el ermitaño que tan emocionado se encontraba se retrajo como el cuello de una tortuga, desapareciendo.

«Hmm… ¿Eris…san?»

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«¿Qué quieres?»

El tono de voz de Eris es el mismo que de costumbre.

Antes, en la playa, Ruijerd me contó lo que habían estado haciendo esta última semana.

Después de todo, resultó que estaban haciendo un entrenamiento especial en el que estuvo entrenando durante toda la semana sin descanso. Parece ser que Eris había sido capaz de impactar a Ruijerd una vez, la primera hasta ahora.

Le ha dado a Ruijerd, guau… yo creo que no podré hacerlo nunca.

Por lo que pudo contarme Ruijerd, da la impresión de que como se le había subido un poco a la cabeza y estaba siendo arrogante, me utilizó para calmarla y traerla de vuelta a la tierra.

¡¿Cómo es posible?! ¡Ese maldito bastardo, pederasta y pretencioso que se cree un guerrero me ha utilizado para enmendar su error!

Pero viendo los resultados, parece que todo salió a la perfección, porque la pequeña que se creía ahora demasiado especial por simplemente conseguir impactarle en una ocasión a alguien que la vence con facilidad, tuvo su ego destrozado por completo al perder contra alguien que ella por lo general puede vencer sin problemas.

Aunque… por mucho que parezca perfecto, no me parece lo más acertado.

«¿Te importa si te hago compañía?»

Porque sé muy bien lo que se siente cuando tu ego se viene abajo porque alguien es mejor que tú… todavía recuerdo cuando estaba en esa habitación y me daba por vencido al ver a otros que me superaban sin dificultad… Te hace creer que por mucho que te esfuerces no podrás superarles, como si se te denegara tu mérito, como si no valieras para nada.

Pero está claro que necesitaba calmar sus ánimos, podría haber llevado a que cometiera errores graves. Pero hay que tener en cuenta que ahora es cuando Eris se está desarrollando física y mentalmente; por lo que dudo que sea buena idea hundirla de una forma tan excesiva, porque tiene derecho a ir aumentando su experiencia y confianza en sí misma poco a poco para seguir avanzando. Personalmente, la dejaría a su aire una temporada, para que ella misma se diera cuenta de su error e intentara corregirlos por sus propios medios.

«Eris, te puedo asegurar que ahora eres fuerte.»

«Ya me da igual, no hace falta que me reconfortes, tengo claro que no soy nada a tu lado, Ludeus, es algo que comprendí desde el principio.»

Eris se pone a hacer pucheros totalmente desanimada.

Hmmm…. ¿qué debería decir en una situación como esta? No conozco nada que valga para un momento como este. Y encima Ruijerd parece que no tiene intención de volver pronto… debería ser él quien viniera a arreglar un poco el ego que él mismo rompió… aunque en realidad lo rompí yo mismo.

Aunque no me cabe duda de que si consigo animarla hoy, aumentará su opinión de mí… podría llegar a adorarme, y cuando llegara el momento de cumplir su promesa acabaría pegada a mí tras el baile horizontal. Y como es probable que Ruijerd asumiera que iba a tratar de animarla, decidió dejarnos tranquilos en la habitación.

«En serio, no te vengas abajo, he oído que fuiste capaz de golpear a Ruijerd. ¿Acaso eso no te hace sorprendente?»

Mientras le decía esto, me senté a su lado y Eris se apoyó en mi hombro y pegándose a mí.

Mushoku Tensei Volumen 4 Capítulo 36 Novela Web

 

Desde mi posición, podía oler el suave aroma a sudor que provenía de su cuerpo.

Qué bien huele… pero… debo… contenerme… soy… un caballero……..

«Ludeus, has hecho trampa; mira que conseguir ojos místicos sólo para ti, aún cuando yo me estaba esforzando tanto…»

Me quedé de piedra, porque sólo en una décima de segundo, mi mente se había detenido y enfriado. El lobo que amenazaba con salir, huyó con el rabo entre las piernas.

No sabía qué responderle a esas palabras.

«…….»

No entiendo por qué estaba tan contento, tiene razón, hice trampas, es injusto; porque un ojo místico no es un poder que haya obtenido a base de esforzarme mucho, sino simplemente algo que acabó en mis manos; lo único que tuve que hacer fue comprar comida y pasear por callejones… Es cierto que tardé una semana en controlarlo, pero ni eso fue excesivamente complicado.

Y con solo esa semana, con un poder que me habían regalado, fui capaz de vencer a Eris que en esa misma semana se dedicó a entrenar hasta acabar bañada en sudor. ¿Qué tiene eso de especial o emocionante?

«Lo siento.»

«No te disculpes…»

«…….»

Tras ese intercambio, Eris simplemente se quedó en silencio donde estaba, aunque en ningún momento hizo por alejarse de mí.

El Ludeus de siempre se habría animado o excitado al sentir el calor u olor de Eris, pero en esta ocasión no aparecieron esas emociones. Lo único que hice fue continuar sintiéndome el castigo por mi crimen, dejando que el cuerpo a mi lado de forma silenciosa continuara echándome en cara mis acciones. Y tras pasados unos segundos en ese ambiente tan cargado, llegué a una conclusión.

Este ojo místico solo lo usaré cuando sea necesario. Porque un instrumento tan útil solo conseguirá detener mi progreso. Ah, ahora lo entiendo, eso fue lo que quiso que viera Ruijerd, que lo importante no era inventar más formas de aprovechar el ojo místico, sino de mejorar mi propia habilidad en combate. Porque si usara el ojo místico, claramente mejoraría mi habilidad, pero llegaría el día en el que me estancaría y no pudiera avanzar más, porque es lo típico que pasa en manga a los personajes que dependen de herramientas para combatir, que llega el día en que lo pierden y les pasa factura.

Ha estado cerca… casi caigo en la trampa que ese maldito Dios Humano me puso, ese Hitogami… No me cabe duda de que ese tipejo lo que busca es que hunda mi futuro. Pero se acabó, tomaré mi ojo místico como un último recurso, sí, es lo mejor que puedo hacer.

***

 

 

Esa noche, le di vueltas en mi cabeza a que no conseguimos encontrar una forma de cruzar el mar.

Me pregunto si cometí algún error… pensé que esta vez todo saldría como la seda, porque hice exactamente lo que me pidió, pero tan solo obtuve el ojo místico… quizás sea algo que me vaya a servir, no sé, quizás para apostar.

Pienso esto, pero en el continente demoníaco, no está extendida la cultura de las apuestas salvo en peleas. Por lo que descarto esa forma de ganar dinero.

Bueno, podríamos usar a Ruijerd como alguien que si vences te lleves un premio, pero que tengas que pagar una moneda de hierro para retar… podríamos ofrecer 5 monedas verdes de premio.

Analizándolo, veo que puede ser una idea interesante, pero llegará el momento en el que nadie le quiera retar.

Hmm…. no se me ocurre nada, por muchas vueltas que le dé… y he vuelto a la misma situación que antes de recibir el consejo del dios humano; podría hasta decir que hemos malgastado una semana inútilmente.

«De acuerdo, pues voy a venderlo…»

Tras poner en palabras lo que sentía, no tardé en llegar a una conclusión. Y por suerte o algún otro motivo, Ruijerd no está esta noche en la habitación. Desde mi posición, puedo ver a Eris durmiendo en el otro extremo de la cama con su ombligo al aire, para evitar que se resfrié, la tapo con las mantas.

No hay nada que pueda detenerme, y seguramente encuentre alguna tienda de compra-venta en algún callejón que abra a estas horas. Todo el mundo sabe que las tiendas que compran cosas de procedencia dudosa abren de noche.

Salgo de la posada con el báculo en mi mano y 3 pasos después, nada más salir.

«¿A dónde vas a estas horas de la noche?»

Me encontré a Ruijerd, pensé que no estaría cerca al no estar en la posada, pero parece que me equivocaba.

Mierda, se encontraba cerca, seguro que me sigue, necesito inventarme algo….

«Umm, me voy a pasar la noche a un burdel para calmar los ánimos.»

«¿Necesitas tu báculo para acostarte con una mujer?»

«¿Mmm? Es que lo voy a usar para divertirme haciéndome pasar por mago con ella.»

.

.

.

Creo que eso último ha sido excesivo…

«¿Vas a ir a venderlo?»

«Así es.»

Llegó a una conclusión perfecta, por lo que decidí confesar y no alargarlo más.

«Lo preguntaré de nuevo, ¿planeas vender tu báculo?»

«Sí, sus materiales son de alta calidad y lo puedo vender por muchísimo dinero.»

«No es eso lo que me importa ni lo que te pregunto. ¿Acaso ese báculo no es algo importante para ti, como lo es este colgante?»

Ruijerd agarra con su mano el collar de Roxy, que todavía lleva en el pecho.

«Sí, es igual de importante.»

«Me estás diciendo que si ocurriera algo similar, ¿venderías también este colgante?»

«Si fuera necesario.»

Ruijerd respira profundamente.

Me pregunto si irá a gritarme…. pensé que era del tipo de persona que solo se enfadaba por cosas referente a niños…

«Si por cualquier motivo, estuviera entre la espada y la pared, jamás dejaría escapar mi lanza.»

El grito que esperaba nunca apareció, sino que sus palabras se parecieron más a casi un suspiro.

«Porque es un recuerdo de tu hijo, ¿no es así?»

«Te equivocas, es porque representa mi alma como Guerrero.»

Así que tu alma de Guerrero… Suena espléndido, la verdad, pero con eso no puedes cruzar el mar.

Puedo ver tristeza en los ojos de Ruijerd.

«La última vez dijiste que teníamos 3 opciones.»

«Lo hice.»

«Ninguna de esas 3 era sobre vender tu báculo.»

«Vaya, tienes razón.»

Me pregunto si su intención es ver si le he mentido en algún momento… y no, no lo he hecho, o no era mi intención, porque vender mi báculo era parte del método legítimo de pagar el billete.

«¿Todavía no confías en mí?»

«¿Qué dices? Ya confío en ti.»

«En ese caso, ¿por qué no lo hablaste conmigo?»

Aparto mi mirada en respuesta a su pregunta.

Porque sabía que estarías en contra, y por eso mismo no lo hablé contigo. Vamos, una prueba clara de que no confío en él.

«En mi opinión, tras ver contigo el estado actual del mundo en este último año, sé que 200 monedas verdes no es una cantidad que se pueda alcanzar con medios normales como es hacer haciendo misiones o hasta metiéndonos en algún Laberinto.»

Ruijerd habla hoy de una forma inusualmente realista. Me hace preguntarme si habrá comido algo en mal estado o si estará enfermo.

«Estoy seguro de que has llegado a esa conclusión, al igual que yo, por eso se te ocurrió la idea de buscar a un contrabandista. A mí eso jamás se me hubiera ocurrido, pero no hay otra opción si queremos viajar a Milis, por lo que es la respuesta correcta. Así que dime, ¿por qué vas a vender tu báculo?»

Para mí, la respuesta correcta es solamente la mejor de las respuestas, aunque esas suelen ser complicadas y fallan llegados a algún punto. Por eso nunca estoy seguro de cuál es la verdadera respuesta correcta, pero creo que el contrabandismo no es la respuesta que buscamos.

«Porque aunque sea una respuesta correcta, si hace que nosotros, como grupo, entremos en conflicto, no tiene sentido llevarla a cabo.»

«En otras palabras, piensas que nuestro grupo tendrá problemas si utilizamos la opción de los contrabandistas, ¿no es así?»

«Sí, porque los contrabandistas son ese tipo de persona que consideras malas personas…»

Hablamos de contrabando, seguro que en la lista de cosas que transportan de mercancia hay esclavos; si además tienes en cuenta que el crimen más popular de este mundo es el secuestro, y que los niños son los blancos más fáciles… Vamos, que depender de un contrabandista hará que seamos cómplices de secuestradores y vendedores de niños.

«Ludeus.»

«Dime.»

«En esta ocasión, el problema surgió por mi culpa; si viajarais solo vosotros 2, no necesitaríais preocuparos de una cantidad tan absurda como lo son 200 monedas verdes.»

Es posible, pero a cambio, podríamos haber tenido problemas en el camino hasta aquí, en muchas ocasiones Ruijerd nos salvó…

«Mi orgullo no me perdonará dejar que vendas tu báculo para resolver un problema ocasionado por mí.»

Por mucho que digas eso…

«Si vendo mi báculo, tendremos una forma de seguir adelante, podremos pagar la tarifa y cruzar el mar. Nadie saldrá perjudicado, y nadie tendrá que soportar nada que no le guste; es el mejor de los métodos, ¿no te parece?»

«Mi orgullo me recriminará por permitirte vender tu báculo y a Eris también le molestará que lo hagas. ¿Acaso eso no es lo mismo que a lo que te referías con que nuestro grupo entraría en conflicto?»

Me quedo callado mientras los ojos de Ruijerd me miran directamente a los míos, sin titubear.

«Busca un contrabandista, apartaré la vista de los crímenes que cometan.»

Habla en serio, seguro que tiene en cuenta la posibilidad de dejar a su suerte a niños secuestrados; y todo para que no venda el báculo.

Por mí… está incumpliendo sus principios por mi bien. Si está tan decidido, solo puedo darle una respuesta.

«Si llegado el momento, te cruzas con algún asqueroso desgraciado que te haga perder los papeles, solo tienes que decírmelo. No estamos tan apurados como para no salvar a niños.»

Si Ruijerd está tan decidido a aceptar esa propuesta de verdad, haremos un uso inteligente de ella. Utilizaremos a los contrabandistas para cruzar el mar, pero cuando eso esté solucionado… no sé lo que ocurrirá. Si Ruijerd no pudiera soportar lo que ven sus ojos, les traicionaremos sin miramientos y salvaremos a Ruijerd junto a posibles niños.

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Después de todo, el único uso de una mala persona es aprovecharte de ella.

«En ese caso, pongámonos manos a la obra para buscar contrabandistas.»

«Vale, de acuerdo.»

«Opino que tendrás que soportar algunas situaciones incómodas, pero te pido que las soportes por nuestro bien.»

«Lo mismo te digo.»

Intercambiamos un potente apretón de manos Ruijerd y yo.

Y así fue como conseguí mi primera victoria en el amor… nah, solo bromeaba.

***

 

 

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Por supuesto, al día siguiente le expliqué a Eris la conclusión a la que llegamos, se sorprendió bastante.

«¿Eh? Pero…. ¿No te fuiste por los callejones para buscar a una persona con la que intentar hacer el contrabando?»

Por su expresión, da la impresión de que ya se pensaba que la única opción viable era el contrabandista. Es más, me comentó que había estado convenciendo a Ruijerd de que lo aceptara mientras realizaban el entrenamiento especial.

Solo puedo quitarme el sombrero y decirle chapó.

Aunque bueno, ahora que ya hemos llegado a esa conclusión y todo el grupo está de acuerdo, es hora de buscar contrabandistas.

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