Mushoku Tensei: Isekai Ittara Honki Dasu (NW)

Volumen 3

Capítulo 28: El Primer Encargo & El Valor de la Vida

 

 

La ciudad de Rikaris, 2ª Circunvalación, Edificio Kiribu.

El edificio posee una arquitectura de una única planta construida como un edificio prolongado con 4 entradas que seguramente sean viviendas. Sus habitantes no parecen exactamente ricos, per tampoco tan pobres como para tener que vivir en los barrios bajos.

Básicamente son una representación de la clase media del continente demoniaco.

Por aquel edificio, 3 sombras se mueven deambulando por el lugar; 2 sombras pequeñas y una más grande. Se pasean lenta aunque ruidosamente, como si nadie pudiera observarlas, por el lugar; el grupo de 3 personas se detiene frente a la puerta númerada con el número 3 sin causar ningún incidente.

“Buenos días, venimos del gremio de aventureros par-”

La voz de un joven resuena fuertemente mientras llama a la puerta.

Es poco común, los aventureros de esta zona no usan un tono tan cordial. Y es que por lo general, los aventureros son personas bastante toscas.

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

Pero el residente de la casa, se ve engañado por la voz tan educada y la puerta de su casa se abre sonando con un crujido metálico.

La persona que ha abierto la puerta es una jovencita de unos 7-8 años, tiene una lengua biperina y una larga cola escamosa, posee los rasgos reptilianos propios de la raza Houga.

La pequeña mira a las 3 personas que se encuentran frente a su puerta, y el joven que antes habló le sonríe.

“Buenas tardes, pequeña, ¿es esta la residencia de Masel-san?”

“Sí, ¿q-quiénes sois?”

“Ah, disculpe mi falta de educación, me llamo Ludeus y formo parte del grupo Dead End, saludos.”

“¿D-Dead End?”

La pequeña Masel conoce ese nombre; se trata del malvado diablo de la raza Supard que mataba indiscriminadamente a aliados y enemigos, durante la guerra liderada por Laplace hace 400 años.

De entre todos los temidos Supard, Dead End fue el más brutal de todos.

Cualquier que se cruce con él, acabará encontrando su final. Y todos y cada uno de los que han sobrevivido el encuentro aseguran las siguientes palabras Si no hubiera huido desesperadamente, habría encontrado la muerte.

Ese nombre es la definición del miedo, y hasta los aventureros que se atreven a decir que pueden acabar con cualquier monstruo, tiemblan aterrados al escuchar las palabras Dead End.

Aunque Masel conoce los rasgos característicos de Dead End y tiene claro que no es el enano que le habla.

“Hemos aceptado la tarea de encontrar a tu mascota, por ello, me gustaría hacerte algunas preguntas que nos ayudarían a buscarlo, ¿es mal momento?”

Dead End… solo escuchar el nombre es aterrador, y las personas que acompañan al pequeño son bastante sospechosas, pero tras ver y escuchar al joven que le habla de forma tan educada, su temor disminuye.

Además que son aventureros que han aceptado su petición.

“De acuerdo, espero que encontréis a mi querido Mii.”

“Lo haremos. Así que se llama Mii-chan, ¿me equivoco? Es un nombre precioso.”

“Se lo puse yo.”

“Vaya, tienes muy buen gusto para los nombres.”

Masel, al escuchar esas palabras, se alegra muchísimo.

“Y otra cosa, ¿cómo es Mii-chan? Para que podamos buscarle.”

Masel, poco a poco les describe la apariencia de su mascota, así como que desapareció hace 3 días y que desde entonces no sabe nada de ella. Es raro, porque por lo general, cuando lo llama viene corriendo; y que deberías tener hambre, y alguna cosa más.

Habla de una forma propia de su edad, y le da mucho bombo a aspectos poco importantes.

Por lo general, cualquier adulto, al escucharla, acabaría cansándose y dejaría de prestarle atención a lo que dice; pero el joven con el que está hablando escucha hasta el final todo lo que tiene que decir sonriéndole y prestándole atención haciendo gestos en respuesta a todo cuanto le dice.

“Creo que eso es todo, iremos a buscarla de inmediato. ¡Puedes confiar en Dead End!”

El joven sin venir a cuento le muestra el pulgar en una pose, y extrañamente, sus 2 acompañantes le imitan. Masel les imita haciendo el mismo gesto por mucho que no comprenda lo que significa.

Tras el gesto, el joven muchacho se da media vuelta y se aleja de la joven; la chica que le acompaña que lleva puesta una capucha le sigue, y el mayor de sus acompañantes se pone en cuclillas frente a la niña, poniéndole la mano sobre su cabeza y habla.

“Te aseguro que lo encontraremos, así que espera hasta que volvamos con tu mascota y no te preocupes.”

Su cara tiene una enorme cicatriz, y en su frente hay una gema, su color es de un color azulado sucio y su cara es aterradora; aunque la mano que nota la pequeña Masel sobre su cabeza es agradable y la acaricia de manera dulce.

La joven responde dando un suave gesto con su cabeza.

“M-muchísimas gracias.”

“Claro, déjanoslo a nosotros.”

De las 3 personas que se marchan, Masel, a su espalda no vuelve a meterse en su casa sino que le pregunta al mayor de todos ellos.

“D-disculpe, ¿cómo se llama?”

“Ruijerd.”

Tras dar una breve respuesta, vuelve a girarse y continúa su camino.

Las mejillas de Masel se ruborizan mientras repite el nombre que acaba de escuchar casi susurrándolo.

***

 

 

— Desde el punto de vista de Ludeus —

Tras hablar con la clienta, he obtenido toda la información necesaria y he entendido los pormenores del asunto.

He hecho lo posible por imitar la actitud de un vendedor que van casa por casa de lo que conocía de mi anterior vida, y creo que me ha quedado bastante bien. Puede que otros aventureros se rían de mí, pero necesitamos causarle una buena impresión a nuestros clientes.

Y para eso, lo mejor es usar una actitud respetuosa cuando hablemos con ellos.

Cuando nos alejamos, Ruijerd habla conmigo.

“Buena actuación, como imaginaba, se te da bien interpretar.”

“No, no, Ruijerd-san, la mejor parte fue lo que hiciste al final.”

“¿Lo que hice al final? ¿A qué te refieres?”

“¿No le pusiste la mano sobre la cabeza a la niña y le dijiste unas palabras?”

Eso fue completamente improvisado e inesperado; hasta el punto de que me hizo temer lo peor por un instante. Pero parece que obtuvo resultados inesperadamente buenos.

“Ahhh, te refieres a eso, ¿qué tiene de especial?”

¿Cómo dices algo como ¿qué tiene de especial?, Ruijerd? Esa niña te estaba mirando con una cara completamente colorada. Si me hubiera pasado a mí, habría perdido la razón y hubiera sido incapaz de controlarme.

Pero si dijera algo semejante con total seriedad, Ruijerd me daría una advertencia con una cara bastante enfadada.

Siente debilidad por los niños después de todo, aunque no de la misma forma que yo.

“Jajaja, pero si has hecho que esa mujercita se quede totalmente prendida de ti, aniki, fuejejeje.”

Por eso lo digo usando un tono bromista mientras le doy golpecitos con el hombro a Ruijerd (solo llego a su pierna), a lo que responde sonriendo irónicamente y diciendo no muy convencido.

“Eso no es cierto.”

“Ojojojo, si Aniki se hubiera esforzado, es mujercita…… ¡Auh!”

Recibo un sonoro golpe en la cabeza, y al girarme veo a Eris poniendo muecas.

“¡Deja de reírte así! ¡Ya no hace falta seguir actuando!”

Parece que no se acostumbra a verme actuar de una forma tan burda y sórdida.

Creo que es porque desde el secuestro, odia a la gente que actúa de forma semejante; porque cada vez que me fijaba que veía a habitantes de Roa que parecían bandidos o similar, acaba frunciendo el ceño.

Parece que no puede soportar ni la broma que le hacía a Ruijerd.

“Lo siento.”

“¡Mooo! Los Greyrat deben sonreír de una forma más elegante que esa.”

Casi se me escapa una risotada al escucharla decir eso.

Quién te ha visto y quién te ve, cariño. Eris hablando de elegancia, esa misma Eris que abría las puertas a portazos y que ahora es tan educada. Pero aunque digas eso, no deberías hablar viendo como ayer le diste semejante paliza a ese chico.

Aunque claro, quizás si pienso que la ha educado Sauros tiene sentido, y que darle una paliza de forma tan brutal a alguien sea considerado como actúar con educación…

No, ¿no? Eso no tiene sentido, ¿no crees? …………… Aunque no sé con seguridad lo que los nobles de Asura consideran educación.

“…. ¿crees que podrás encontrar rastro de la mascota, Ruijerd?”

Cambio de tema por falta de información.

Por lo que nos ha contado la niña, su mascota es un gato, es de color negro y lleva varios años con ella. Por los gestos de la niña, parece ser bastante grande, al verla abrir los brazos completamente.

A juzgar por el gesto, diría que es del tamaño de un shiba inu… que es bastante grande para un gato. (NT: SHIBA INU, Raza de perro originaria de Japón, originalmente usado para la caza y que por lo general tiene un pelaje dorado y el vientre de un tono blanco).

“Por supuesto, además que ya le prometí encontrarla.”

Ruijerd me asegura que podremos con convicción.

Sé nota que puedo confiar en ti.

Y solo con ese intercambio, Ruijerd se pone a nuestro frente y nos guía sin dudar en sus pasos.

Aun así, sigo algo intranquilo; porque aunque Ruijerd tenga lo más parecido a un radar de seres vivos, no será tan fácil encontrar a un animalito en esta ciudad.

“¿Cómo piensas hacerlo?”

“Los movimientos de animales son simples, observa.”

Ruijerd señala una ozna, y aunque no veo nada especial o característico, confirmo que noto marcas de pisado de gato o algo similar.

Eres sorprendente, ni me había dado cuenta de que estaban ahí.

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

“¿Si seguimos esas pisadas lo encontraremos?”

“No, son de otro gato, el que describió era más grande.”

Ya veo, ciertamente el tamaño de las pisadas parece de un gato más normalito, aunque claro, la pequeña puede haber exagerado los gestos un poco.

“Esto-”

“Algo o alguien invadió el territorio del gato que buscamos.”

“¿De verdad?”

“Estoy seguro, el olor es más superficial.”

¿El olor? ¿Acaso este tío es capaz de distinguir los territorios de los animales usando su olfato?

“Por aquí.”

Ruijerd se adentra en un callejón como si estuviera siguiendo un rastro. Le sigo en silencio, aunque no entiendo bien lo que está pasando, pero nada cambiará si no nos movemos.

Me siento como el ayudante del famoso detective; seguramente se sintiera igual que yo en algunas situaciones. Siguiendo pistas tras un examen detallado y acorralando al criminal, interrogándole para obtener una confesión sin importar la raza demoníaca; para conseguir resolver los casos con rapidez. El gran detective Ruijerd, ha llegado. Jajajaja, es broma.

“Lo encontré, me temo que se trata de este.”

Ruijerd señala a la esquina del callejón.

¿Qué encontraste qué? ¿Y a qué te refieres con que temes que se trate de este?

No tengo ni idea de lo que está pasando y soy incapaz de ver huellas de pisadas de gato por ninguna parte.

“Aquí.”

Ruijerd avanza suavemente por el callejón andando con firmeza. Se adentra bastante por la callejuela, que cada vez es más estrecha, hasta una zona por la que solo pueden atravesar gatos y otros animales.

No estoy seguro de cómo lo hace, pero parece que está siguiendo el rastro del gato a la perfección.

“Mirad aquí, hay señales de que hubo un enfrentamiento.”

Ruijerd se detiene al final de otra calle y nos dice que observemos algo. Soy incapaz de ver señal alguna, ya que no veo ni sangre, ni ningún otra indicación de que estuvieron peleando aquí.

“Por aquí.”

Ruijerd vuelve a tomar la delantera y continúa andando frente nuestra.

Menudo trabajo tan maravilloso que hemos cogido, lo único que tenemos que hacer Eris y yo es seguirle y ya está.

Salimos del callejón, cruzamos la calle y entramos en otro, repetimos esto unas cuantas como si estuviéramos recorriendo una laberinto enrevesado.

Salimos nuevamente de otro callejón y siento que estamos en una zona menos poblada, todo está menos cuidado; como si fuera una zona pobre, algunos edificios están parcialmente derruidos y otros edificios no están ni pintados ni cubiertos de forma alguna.

Varias personas se nos quedan mirando inseguros, veo a un hombre durmiendo en la calle y varios chicos vestidos con harapos y poco aseados corretean por la zona.

El cambio es brusco y me impacta.

Pensé que los barrios bajos tendrían un cambio más gradual según fuéramos adentrándonos en ellos; pero lo noto casi como si hubiéramos atravesado un camino secreto y acabado perdidos en algún lugar extraño.

Mi nivel de alerta se dispara notando la diferencia en el ambiente.

“Eris, ten a mano tu espada en todo momento.”

“…..¿Para qué?”

“Es solo por precaución; además, si alguien se cruza contigo, protégete las espaldas.”

“V-vale, ¡de acuerdo…!”

Por si acaso, pido a Eris que esté atenta.

No creo que nos pase nada porque Ruijerd está con nosotros; pero podríamos meternos en graves problemas si cometo el error de depender completamente de otra persona. La propia seguridad debe ser protegida por uno mismo.

Pensando esto, agarro con fuerza la bolsa en la que tenemos todo nuestro dinero; puede que no tengamos mucho, pero no podemos permitirnos el ser robados.

De vez en cuando, gente sospechosa miraba penetrantemente a Ruijerd, pero en cuanto Ruijerd les devolvia la mirada, miraban para otra parte.

La intensidad de sus ojos no es para tomársela a broma.

En esta ciudad, casi seguro que se le teme especialmente a los fuertes, sin importar si son o no aventureros.

“¿Estás seguro de que es por aquí?”

“No estoy completamente seguro.”

La respuesta de Ruijerd no es tan clara como esperaba.

¿No te estabas moviendo antes con total seguridad? Mejor no pensar así… Ruijerd es una persona de pocas palabras, así que es posible que haya descubierto algo. Confío en él.

Tras caminar durante un rato, Ruijerd finalmente se detiene frente a una casa.

“Es aquí.”

Frente a nosotros, unas escaleras bajan a un sótano, al final de estas puedo ver una puerta.

Se parece a esos bares que los músicos en plan Visual-Kei suelen visitar. Aunque claramente, no hay música pop ni rock viniendo de la puerta; y tampoco hay un calvo musculoso y enchaquetado con gafas de sol frente a la puerta para saludar a los clientes que quieran entrar.

Lo que sí emana de este lugar es un fuerte olor de animales, similar al olor que puede encontrarse en las pajarerías y tiendas de animales; es bastante característico. Y otra cosa que sí emana de este lugar, es el olor del crimen.

“¿Cuántas personas hay dentro?”

“No hay nadie salvo muchos animales.”

“En ese caso, entremos.”

Si no hay nadie dentro, no tenemos motivos para dudar.

Bajo el primero por las escaleras con la intención de abrir la puerta, que encuentro cerrada, por lo que utilizo magia de Tierra para abrirla. Antes de adentrarme en la habitación, confirmo que no hay nadie cerca y finalmente entro en la habitación.

Solo por seguridad, una vez entramos, cierro la puerta por dentro.

Me siento como un ladrón.

Continuamos andando por un pasillo oscuro.

“Eris, cúbrenos la espalda.”

“Yo me encargo.”

Aunque si alguien entra, seguramente Ruijerd se dé cuenta de inmediato, pero mejor prevenir.

Dejo a Ruijerd delante y seguimos adentrándonos en la vivienda, atravesamos un largo pasillo hasta encontrar una puerta que lleva a una habitación pequeña con otra puerta.

Entramos por la segunda puerta, y nuestros oídos son invadidos por un caótico ruido proveniente de muchos animales. En la última habitación del edificio, encontramos una gran cantidad de jaulas pegadas unas a otras con animales en su interior.

Perros, gatos y otros animales que nunca he visto hasta la fecha; están amontonados en gran medida en una habitación que tiene el tamaño de una clase normal de instituto.

“……E-esto es…”

Puedo oír a Eris hablar con voz temblorosa.

Por mi parte, mientras me planteo lo que puede significar esta habitación, considero que la posibilidad de encontrar nuestra mascota perdida es elevada debido a la gran cantidad de animales que hay en en este lugar.

“Ruijerd-san, ¿el gato que buscamos se encuentra en este lugar?”

“Sí, es aquel.”

Me contesta inmediatamente y me señala un lugar que busco con la mirada…………….. Parece haber algo parecido a un gato que más bien se asemeja más a una pantera negra.

Enorme… ¡ese bicho es enorme! Es 2 veces el tamaño que nos dijo la niña cuando abrió sus brazos al completo.

“¿S-seguro de que es ese?”

“Totalmente seguro, fíjate en su collar.”

Intento fijarme y compruebo que, ciertamente, el collar de la pantera negra tiene escrito Mii-chan.

“Pues parece que de verdad es Mii-chan.”

Genial, hemos completado la tarea, tan solo tenemos que sacar a esa pantera de su jaula y llevársela a la pequeña a su casa para que nos la den por completada. Aunque espera, ¿qué hacemos con el resto de animales?

Me fijo detenidamente, y compruebo que casi todos los animales tienen collares o lazos, con nombres escritos en ellos de manera similar a Mii-chan.

Solo hay una posibilidad, todos deben de tener dueño, al igual que la pantera.

Observo en una esquina de la habitación que hay algo similar a cuerdas y redes. La palabra que asocio a esos elementos es captura.

Este parecer ser algo similar a un negocio en el que se capturan mascotas caras para venderlas en otras ciudades. Aunque no creo que tengan leyes que prohiban o controlen algo así en este mundo, pero está claro que no entra dentro de lo que se considera bueno. Si yo tuviera que darle una palabra a lo que estoy viendo, es robo.

“¿Hmm—?”

Ruijerd se gira hacia la puerta, y parece que Eris también ha notado algo.

“Alguien ha entrado en la casa.”

Yo no me di ni cuenta al estar completamente ensordecido por los ruidosos animales. Pero dejando a Ruijerd, hasta Eris se ha dado cuenta de inmediato. Pues bien, ¿qué deberíamos hacer? No tardarán mucho en llegar desde la entrada hasta esta habitación. ¿Deberíamos huir? No creo, no tenemos por donde escapar, la única salida es ese pasillo por el que vienen.

“Pues de momento, vamos a capturarles.”

Hemos entrado ilegalmente aquí, así que la opción de negociar está descartada; por no decir que este lugar seguramente sea la escena de un crimen, pero existe la posibilidad de que sea un lugar legal y no tenga que ver con robos.

Asi que lo que vamos a hacer es atarles, y si vemos que son buena gente intentaremos negociar con ellos para que no cuenten nada. Si en su lugar son malas personas, les daremos una paliza y amenazaremos hasta cerrarles la boca.

***

 

 

Pasados unos minutos.

Esperamos en la esquina de la habitación escondidos para emboscar a los recién llegados; son 2 hombres y una mujer. En un parpadeo, Ruijerd los deja K.O., y yo, con magia de Tierra, creo grilletes con los que les atamos las manos a la espalda, para después despertarles con un chorreón de agua.

Debido a que uno de los hombres comienza a gritar fuertemente, le tapo la boca con un trapo que encuentro cerca; mientras que los otros 2 están bastante más calmados y callados, aunque por si acaso y para ser justos, también les tapo la boca con otros trapos.

“…….¿Hm?”

Mi mente se pregunta de improviso por qué llegamos a estos extremos. Porque nuestra misión claramente no tenía nada que ver con atrapar gente, lo que aceptamos fue una tarea de rango E, que trataba sobre encontrar un gato perdido.

Recuerdo que seguimos a Ruijerd, viendo que era capaz de seguir el rastro, y acabamos llegando a los bajos fondos sin saber muy bien cómo. Después llegamos a esta vivienda y encontramos a varios animales capturados y cuando quiero darme cuenta, tenemos a gente maniatada y amordazada….

La situación se ha complicado bastante, si tan solo no hubiéramos aceptado el encargo de buscar esa mascota… Ese Hitogami debe de haber predicho que acabaríamos así… Todo es culpa suya.

***

 

 

Comienzo a analizar e inspeccionar a nuestros 3 invitados.

Al primero lo llamaré, Desconocido A, es una raza demoníaca. Sus ojos no muestran ninguna sección de blanco, y diría que son ojos compuestos, que por cierto me dan bastante asco. Es el que se puso a montar alboroto antes y diría que es alguien acostumbrado a meterse en peleas y en general combatir.

Me suena haber visto su raza en la enciclopedia que me regaló Roxy, pero soy incapaz de recordarlo con claridad; lo que sí recuerdo es que su saliva es venenosa, que cuando lo leí me pregunté que pasaría si se besara con alguien.

El segundo es Desconocido B, también raza demoníaca. Su cara es semejante a la de un lagarto, aunque es distinto del guardia que nos cruzamos cuando quisimos entrar a la ciudad. Debido a sus rasgos reptilianos soy incapaz de saber lo que está pensando, pero por su mirada diría que es astuto e inteligente y está atento a lo que hagamos.

Y finalmente la Desconocida Femenina, de raza demoníaca como los anteriores. Tiene ojos que se asemejan también a ojos compuestos de las moscas y parece aterrada; algo en ella me da mala espina pero como su figura es muy sugerente lo dejaré en que lo bueno y lo malo se cancelan.

Bueno, mirarles fijamente no nos llevará a nada. Pero si tuviera que interrogarles, ¿a quién debería escoger primero?

Pienso quién es la persona que más posibilidades tiene de soltar toda la información que necesitamos, ¿alguno de los hombres o la mujer?

La Desconocida Femenina parece aterrada, así que seguramente, si la amenazamos un poco acabará confesándolo todo… Aunque claro, mi experiencia con mujeres me dice que son propensas a mentir en esta situación. Quizás sea capaz de soltar alguna mentirijilla aquí y allá que nos acabe confundiendo con tal de sobrevivir.

No digo que todas las mujeres tengan que ser así, pero al menos mi hermana sí lo era.

Solo con imaginar que me puede mentir me hace enfurecer… lo que me llevaría a no saber distinguir la verdad de las mentiras; así que decido descartar a la Desconocida Femenina.

En ese caso, ¿a cuál de los Desconocidos debería escoger a A o B?

¿El Desconocido A? Parece que se enfada con facilidad, y es el que parece más fuerte de los 3, por no decir que esa cicatriz parece de un combate. Da la impresión de que es un simplón y que acabará diciendo cosas como ¿Qué os creéis que hacéis? o Soltadme antes de que me enfade.

¿O quizás el Desconocido B? Soy incapaz de averiguar sus intenciones por su rostro y no nos quita el ojo de encima. No parece nada estúpido, y si ese es el caso, es capaz de intentar mentirnos.

Tras analizar mis opciones, decido escoger al Desconocido A. Viendo como antes se enfadó con facilidad, estoy seguro de que si le provocamos un poco y le llevamos a nuestro terreno, acabará soltando todo lo que queremos saber por sí solo.

Y bueno, si eso no funcionara, siempre tenemos a otros 2 rehenes que interrogar.

Le saco el trapo de la boca del Desconocido A, pero al hacerlo solo me mira enfadado sin decir palabra.

“Tengo unas preguntas que hacerte, y te sugiero que nos respondas honestamente, porque no…. ¡¿wha?!”

Me lanza por los aires de una patada de buenas a primeras.

No he podido mantener el equilibrio ni esquivarle, en parte porque estaba malamente arrodillado. Caigo de espaldas, y tras rodar un poco mi cabeza golpea el suelo; puedo ver estrellitas por el ajetreo.

Maldita sea, eso dolió. El tipo ha resultado ser más estúpido de lo que creía, en su situación va y se atreve a pegarle a la persona que lo tiene amarrado. Estoy seguro de que ni se ha parado a pensar lo que conseguirá enfadándonos.

“¿Eh? ¡Oye! ¡QUIETO!”

Eris se pone a gritar y yo intento ponerme en pie. Creo que se ha soltado nada más darme esa patada. Por los gritos, seguramente haya agarrado a Eris o algo similar.

Mira que coger a Eris de rehén bajo la atenta mirada de Ruijerd…

“¡Haz l-!….¿?”

Y mis ojos captan una escena inesperada.

Frente a mí, puedo ver como una lanza corta atraviesa la garganta del Desconocido A, y comprendo que Ruijerd lo ha matado de un solo golpe, hasta Eris observa la escena completamente paralizada y sorprendida.

Veo como Ruijerd retuerce la lanza en su mano antes de sacarla de la garganta del asaltante. La sangre salpica por toda la habitación, llenando las paredes de goterones rojos; el Desconocido A cae al suelo como una marioneta a la que le cortan las cuerdas, su cara acaba golpeando el suelo y su sangre sale a borbotones de su garganta.

Lentamente un charco de sangre se va formando alrededor de su cuello, rodeando su cuerpo, la habitación se llena de un fuerte olor a sangre. El cuerpo convulsiona unos instantes hasta detenerse completamente.

Ha muerto.

No tuvo oportunidad de decir una sola palabra o hacer un solo ruido antes de que Ruijerd lo matara.

“P…..P……¿Por qué lo mataste?”

Me tiembla la voz.

Es raro, no es la primera vez que veo matar a una persona; recuerdo cuando Ghyslaine mató a los secuestradores de Eris para salvarnos, pero en este ocasión algo es distinto.

Por algún motivo mi cuerpo tiembla y mi corazón se encoge aterrorizado.

¿Qué ocurre? ¿A qué le tengo miedo? ¿Me ha aterrado verle morir? No tiene sentido, sé que en este mundo la muerte es algo casi cotidiano, lo tengo presente. Aunque claro, tenerlo presente y aceptarlo realmente son 2 cosas bien distintas. Quizás ha sido por verlo tan de cerca… Pero si ese fuera el caso, ¿por qué no me sentí igual cuando Ghyslaine mató a los secuestradores?

“Porque se atrevió a patear un niño.”

Ruijerd responde casi de manera indiferente usando un tono como si dijera que el motivo es obvio.

Ah, ahora lo entiendo. Todo tiene sentido, no estoy aterrado por verle morir. Dice que porque me dio una patada, por semejante pequeñez, Ruijerd lo mató sin pestañear como si fuera tan normal para él como respirar.

¿No me lo explicó Roxy en su día? ¿Que los humanos y las razas demoníacas difieren muchísimo en su sentido común, y que algo que dijeras o hicieras podría llevar a enfados y discusiones?

Exacto, pues bien. ¿Qué hago si Ruijerd decide levantar su lanza contra mí? Hablamos de un hombre increíblemente fuerte, que creo que es más hasta que Ghyslaine; dime, aunque usara magia, ¿podría vencerle?

Debería ser capaz de defenderme, llevo muchos años imaginándome combates contra quienes conozco que se especializan en combate cuerpo a cuerpo, Paul, Ghyslaine y Eris. Y aunque Ruijerd es mejor que ellos, siguen siendo bastante poderosos.

Por eso puedo decir con seguridad que aunque soy capaz de resistir, no lo soy de ganar; pero dime, ¿qué hago si se lanza contra Eris? ¿Sería capaz de protegerla? Imposible.

“¡N-No puedes matarle!”

Entro en pánico y digo casi que lo primero que se me viene a la mente.

“¿Por qué no? ¿No es un villano?”

Enormemente sorprendido al escucharme, Ruijerd es incapaz de comprender lo que le estoy diciendo por mucho que lo intenta.

“Porque……”

¿Cómo lo explico correctamente? O mejor, ¿qué es exactamente lo que quiero que haga Ruijerd? Aunque si me centro en lo importante de este asunto, ¿por qué no debe matar a nadie?

En mi anterior vida, cuando en las series y novelas decían algo similar a No podemos matar a nadie me echaba a reír. Recuerdo que hasta cuando mis padres murieron, no quise ir a su funeral, al no darle importancia, diciendo algo así como Ya están muertos, ¿qué más da? y preferí quedarme en casa tocándome frente al ordenador.

No soy nadie para decirle algo como ¡No debes matar a nadie!, porque mis remordimientos me harán titubear.

“Había una razón por la que no matarle.”

No puedo dejar de temblar.

Venga, contrólate.

En este preciso momento estoy totalmente bloqueado, necesito calmarme para pensar.

Así que dime, ¿por qué tiemblo? Porque estoy aterrado. Desde el principió pensé que Ruijerd era un hombre amable, pero ahora lo he visto matar con tal facilidad a otra persona. Siempre pensé que la raza Supard solo había sufrido una discriminación injusta al ser incomprendida por la sociedad, pero me equivoqué.

Porque aunque no sé si todos los Supard son iguales, Ruijerd sigue siendo Ruijerd, alguien que ha matado a sus enemigos desde la guerra de Laplace, y para él, este es solo un encontronazo más entre 2 personas. Eso conllevaría a que existe la posibilidad de que un día decida levantar su lanza contra Eris o contra mí.

Porque no puedo descartar esa posibilidad, principalmente porque no soy el niño que Ruijerd cree que soy; tarde o temprano le enfadaré con mis palabras. Lo sabía de antes, pero no le di importancia a hacerle enfadar, porque pensé que no había más remedio viendo como podíamos no estar de acuerdo en algo; pero nunca se me pasó por la cabeza que me intentaría matar por ello.

Necesito darle a entender a Ruijerd que se ha equivocado, es algo indispensable en este preciso momento; necesito explicarle un razonamiento por el que entienda que no hay necesidad de matar a una persona que me pueda ayudar para más adelante.

“Ruijerd-san, escúchame un segundo, por favor.”

Pero todavía no sé qué decirle. ¿Qué puedo decir? ¿Que podría decirle que consiguiera hacerle entender? ¿Suplicarle que no nos mate a nosotros 2? Menuda estupidez, ¿no le dije hace pocos días que éramos guerreros como él y que lucharíamos a su lado y no estaríamos solo bajo su protección?

Le di a entender que éramos iguales, en el sentido de guerreros, lo que convierte en inútil una súplica por nuestras vidas.

Y por mucho que le explique que debemos permitir explicarse a la otra persona antes de matarle, no lo aceptará, porque nuestra lógica es muy diferente.

Así que piensa, ¿por qué vamos con Ruijerd?

Para resarcir el nombre de los supard… En ese caso, si Ruijerd matara a alguien, solo conseguiría ensuciar más el nombre de los Supard, eso no tiene lugar a dudas, así que él lo entenderá; además de que por esa lógica no se metió en discusiones con el resto de aventureros cuando fuimos al gremio.

Debido a la mala fama de la raza Supard, si mata a una persona en público, será suficiente para que jamás pueda resarcirse sin importar las cosas buenas que haga después.

En definitiva, si se hiciera público que ruijerd ha matado a una persona, su fama caería enormemente, llevándose consigo la fama de la raza Supard; y por ese motivo no debe matar.

Nuestra finalidad será no permitir que la gente enlace el miedo con su raza.

“Cuando matas a alguien, la fama de los Supard empeora.”

“……. ¿Entonces tampoco puedo matar a los malhechores?”

“En este caso, no importa al que mates, sino quién lo haya matado, un Supard.”

Elijo mis palabras con mucho cuidado.

“No entiendo.”

“Para las personas, hoy por hoy, si un Supard mata a una persona, es casi como si un monstruo fuera el culpable.”

Ruijerd se vuelve algo sombrío al escuchar mis palabras, es posible que lo haya tomado como un insulto hacia su gente.

“………. No concibo por qué puede ser tomado de esa forma.”

“Es debido a que hoy en día, las personas piensan que los Supard son una raza que lo único que hace es matar, porque desde pequeños han oído cuentos en los que estos malvados seres matan a cualquiera que los haga enfadar.”

Puede que haya usado palabras demasiado duras, pero es la visión general del mundo; y es lo que intento cambiar.

“Decir que los Supard no son seres malvados es sencillo, pero si quieres cambiar su opinión realmente, lo que debes hacer es demostrarlo con hechos y acciones.”

“……..”

“Pero en el momento que mates a una persona, todo cuanto has hecho se vendrá abajo y todos en el mundo podrán confirmar que los Supard son seres malignos.”

“Eso no tiene sentido.”

“¿No te ha pasado nunca? Que alguien a quien salvaste y del que te hiciste un gran amigo, ¿de buenas a primeras cambia su actitud contigo de forma brusca?”

“………….. Sí, me ha ocurrido.”

Consigo llegar a una conclusión en mi cabeza con el que cerrar esta discusión.

“Pues si no vuelves a matar a nadie, sin excepción…”

“¿Qué pasará?”

“La gente empezará a pensar que se puede dialogar con los Supard y comenzará a limpiarse su honor.”

¿De verdad irá así en este mundo? ¿Acaso enlazan la idea de alguien que no mata personas como una persona cuerda y coherente? No, este no es momento para darle demasiadas vueltas, y tampoco creo que esté equivocado al pensar así. Porque si te paras a analizarlo, Ruijerd ha matado a muchísima gente, y es natural que eso lleve a que se piense de los Supard a que matan de forma indiscriminada a aliados y enemigos.

Por esto, si no volviera a matar a nadie más, el punto de vista debería ir cambiando poco a poco. O al menos, es una expectativa dentro de lo razonable.

“Por este motivo, te pido por favor que no vuelvas a matar a nadie, por el bien de los Supard.”

Cuándo matar y cuándo no… por lo general no necesito pensarlo demasiado para saberlo. Pero en este mundo el criterio con el que se evalua esa pregunta es algo que desconozco. Como es difícil situar la frontera entre esos 2 extremos, lo mejor para esos casos es prohibirlo completamente, para asegurar que no se cometen errores en el futuro.

“Ya que nadie sabe lo que ocurre en este lugar, no importa, ¿no es así?”

Las palabras de Ruijerd me llenan de ganas de mandar a la mierda todo y gritar desamparado. (ノ ゜Д゜)ノ ︵ ┻━┻ ¿Puedo saber de dónde ha salido un comentario tan propio de un niño de primaria del tipo Cuando nadie me ve puedo cometer crímenes atroces, ¿no es cierto?? ¿En serio, tío? ¿En serio has cumplido ya más de 500 años?

“Aunque creas que no te ha visto nadie, existe la posibilidad de que alguien te haya podido ver sin que te dieras cuenta, ¿no es así?”

“No, sé que aquí no hay nadie.”

Oh, mierda, me olvidé del radar de seres vivos…

“Pero hay gente que te ha visto hacerlo.”

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

“¿Dónde?”

Está justo delante tuya, Ruijerd.

“¿Acaso no te hemos visto hacerlo tanto Eris como yo?”

“Hm……”

“Por favor, no vuelvas a matar a nadie, porque no quiero llegar a sentir miedo cuando te vea, Ruijerd-san.”

“…… De acuerdo.”

Finalmente, parece que las lágrimas que asomaban en mis ojos fueron suficientes para convencerle.

Realmente no estoy seguro de que haya elegido las mejores palabras, pero he conseguido que Ruijerd lo acepte.

“Te lo agradezco enormemente.”

Me inclino ante Ruijerd mientras le doy las gracias y noto como mi mano no deja de temblar; intento que calmarme.

No ha pasado nada, tranquilo.

Respiro hondo durante unos segundos, pero sigo sin conseguir calmarme; mi pulso también sigue disparado.

¿Y Eris? ¿se habrá asustado tanto como yo?

Le echo un vistazo y está impasible, con los brazos cruzados bajo su pecho, las piernas algo separadas y su barbilla elevada.

Con la forma en la que te pusiste a gritar al principio pensé que estarías más intranquila, pero veo que no te ha afectado tanto como a mí, que me puse a discutir con Ruijerd para calmarme.

Aunque imagino que simplemente no lo ha visto como una muerte a sangre fría sino como algo justificable. Quizás simplemente actúa con normalidad aunque le haya afectado un poco.

Pero si ella está así de tranquila ya, ¿cómo puedo yo seguir temblando?

Pensando de esta forma, mis manos dejaron de temblar.

“Pues bien, continuemos con el interrogatorio.”

Tuve que obligarme a sonreír en la habitación que apestaba a sangre para dirigirme a nuestros otros 2 visitantes.

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Marco
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Marco

He leído un par de novelas donde prohibirle matar a un personaje no lleva a nada bueno. Esperemos y esto no resulte en un acontecimiento desagradable en el futuro.

Mortrexo
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Mortrexo

Hmmm, entiendo la lógica a la que quiere llegar Ludeus, pero, el mundo demoniaco por lo que parece es un lugar muy peligroso. Prohibirle matar tangantemente puede llevar a un resultado desastroso al verse en conflicto con sus valores que lleva arrastrando 566 años. Pero bueno, veamos como se desarrolla.