Goblin Slayer

Volumen 9

Capítulo 3: Un Marcha Ligera

Parte 4

 

 

“Bien, ¿quién luchará contra nosotroos?”

“¡Yo!” Un valiente joven conejo salió de su madriguera de un salto, como respuesta a la pregunta hecha por la rasposa voz que reverbera en el valle.




Los rechonchos Sasquatch tenían pelaje blanco y una figura humanoide.

Eran mucho más débiles que sus antepasados, los gigantes originales, y a primera vista solo parecían monos enormes.

Sin embargo, su estatura superaba ligeramente los 3 metros y todo su cuerpo estaba lleno de músculos.

Para el diminuto hombre conejo, quienes estaban imponentemente parados frente a él eran literalmente gigantes.

“Ya veoo, ¿tuu?”




“¿Qué hacemoos?”

“En una prueba de fuerza, sería nuestra victoriaa.”

Además, ellos eran tres.

Y a pesar de que estaban riéndose estrepitosamente con cara de tontos, tenían fuerza más que suficiente para aterrorizar esta aldea.

Así que por supuesto, fueron estos Sasquatch los que comenzaron a hablar de realizar duelos ── o algo así.

Era evidente que si se descontrolaban ganarían. Era natural que ellos pudieran arrasar con una insignificante aldea como esta.

Sin embargo, ¿no era esto más interesante?

Por eso los Sasquatch dijeron: Juega con nosotros, y si ganas te salvaras. Pero, si pierdes haremos lo que queramos. Te comeremos, serás nuestro juguete, etc.




Por supuesto, la gente conejo no tuvo más opción que aceptar.

Ya que esto era mejor ── a que se descontrolaran y los masacraran a todos.

“Bueno, entonces está bieen.” Dijo uno de los Sasquatch y señaló un arbusto de arándanos a las afueras de la aldea. “El primero que tome esa fruta gana. ¿Bieen?”

“¡Bien!”

El joven conejo se alistó entusiastamente y comenzó a correr cuando el Sasquatch gritó “¡Ahora!”

Él no era el más rápido del pueblo, pero estaba familiarizado con su topografía. Tampoco era el más inteligente, pero no tenía intención de perder, incluso si no pensaba que podría ganar.




Pero todo eso fue aplastado con un solo paso del Sasquatch.

“¿¡¿¡──────!?!?”

No fue él quien gritó, quienes alzaron la voz fueron los ciudadanos que observaban desde sus madrigueras.

Luego el Sasquatch redujo aún más la distancia con su segundo paso, y con el tercer paso arrancó el arbusto de arándanos.

“Jajaa, yo ganee.”

“Ah…… uh…… ih…… gya……”

Era como si los huesos de todo su cuerpo ya no tuvieran ningún sentido.

Al principio, no pudo sentir ningún dolor, solo sabía que no podía respirar. Pero ahora el joven conejo no podía mover ni un dedo.

Se retorcía en agonía y ese dolor se incrementaba, decenas de veces, recorriendo todo su cuerpo. Era como si hubiera sido alcanzado por un rayo. Y debido a ello no noto que su fin no estaba lejos.

Ni siquiera se dio cuenta cuando fue alzado por las orejas y arrojado a la boca del Sasquatch.

“Hmm. Los conejos tienen muchos huesos pequeños y poca carnee.”

“¿Que, esperas que todo lo que comes sea rico?”

“Además es muy poca cantidad y aun siento hambre.”

“Pero, lo atrapaste vivo y lo aplastaste.”

“Ni si quiera notas que has comido unoo.”

Los monstruos tenían una conversación despreocupada mientras uno de ellos masticaba ruidosa y crujientemente el cuerpo del hombre conejo.

La Sacerdotisa y los demás, que finalmente llegaron a donde se encontraban, observaron la escena con terror.

“¡Llegamos demasiado tarde……!” Oculta en las sombras, ella sostuvo firmemente su bastón y apretó los dientes.

── Pero no creo que pudiéramos haber hecho algo si hubiéramos llegado antes.

La Sacerdotisa agito su cabeza, para despejar esos pensamientos pesimistas de su mente, y miró ferozmente a los Sasquatch.

Ella realmente odiaba esos pensamientos.

Pero ahora sabía que aquel día, en aquel momento, el haber entrado con su grupo de compañeros en el nido de los goblins no fue un error.

No solo lo digas para ti misma. Así es como es.

“¿Q-qué hacemos……?”

“¡Es obvio!” dijo la Coneja Blanca Cazadora, luego de que la Aprendiz de Clérigo murmurara esas palabras con una voz poco convencida. “¡Ahora iré yo!”

“¿¡Eres una idio……!?” gritó el Guerrero Novato. “Detente, ¿acaso no viste lo grandes que son?”

Él la contuvo nerviosamente, mientras la Coneja Blanca Cazadora se retorcía diciendo “¡Suelーtaーme!”

Afortunadamente parece que el Guerrero Novato estaba ganando en términos de fuerza, por lo que la Sacerdotisa volvió a enfocarse en verificar la situación.

Eran tres enemigos. Eran enormes y poderosos. Tal y como había dicho el Guerrero Novato.

Son lentos. Pero contrarrestan esa debilidad con su abrumadora fuerza física. Su inteligencia ── ¿cómo será?

── Si fuera Goblin Slayer……

La Sacerdotisa imaginó su comportamiento habitual en su mente. Entonces actuó en consecuencia.

“¿Cómo…… ves la situación?”

“Bueno……”

Ella apartó la mirada luego de hacerle la pregunta al Sacerdote Lagarto, que se veía muy interesado.

Sintiendo como si él pudiera ver a través de sus intenciones, la Sacerdotisa bajó la mirada. Su cara se estaba poniendo realmente roja.

“La respuesta a cuanta es la inteligencia de esas enormes criaturas podría estar en su cuerpo. No sería del todo incorrecto decir eso……” El Sacerdote Lagarto dijo eso mientras se golpeaba la cabeza diligentemente con una de sus garras. “Lo que importa es la proporción entre el tamaño del cuerpo y el tamaño del cerebro. Así podrías encontrar de forma simple su nivel de inteligencia.”

“Hmm…… Creo que su cabeza es más pequeña que la de los humanos. Tal vez sea como la de un mono.” La Arquera Elfa Superior forzó su vista y dijo su estimación con su pulgar levantado.

“Pero la ubicación no es buena como para tener un combate serio.” Comento, a su lado, el Chamán Enano mientras fruncía el ceño y bebía un poco de licor. “Están en medio de la aldea. Sería terrible si se descontrolan.”

“Entonces, sería un buen plan aceptar el duelo, y engañarlos para ganarles justamente.” Dijo el Sacerdote Lagarto, concluyendo sus palabras. “Bueno, ¿qué vamos a hacer?”

Los ojos del grupo se reunieron en la Sacerdotisa. La Coneja Blanca Cazadora, inmovilizada por el Guerrero Novato, también poso sus ojos sobre ella.

── E-este……




La Sacerdotisa puso su blanco dedo en sus labios y reflexionó “Hmm”.

No tenemos mucho tiempo. Nuestros métodos también son limitados. Debo ordenar mis pensamientos. Debo poner a trabajar mi mente.

── Él siempre se comporta así también, ¿verdad?

Al pensar eso, sus labios se relajaron y se sintió un poco más aliviada.

“…… Hagámoslo.” Dijo ella habiendo pensado finalmente en qué hacer. “Existe una manera.”

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