Uchi no Musume no Tame naraba, Ore wa Moshikashitara Maou mo Taoseru kamo Shirenai

Volumen 6

Capítulo 4: Precuela, El Fin, el Inicio y un Encuentro

Parte 2

 

 

Un día, sus pacíficos y aislados días juntos se acercaron repentinamente a su fin.

Aunque el papel de la sacerdotisa de más alto rango había sido confiado a Mov, la anterior gran sacerdotisa, Epilogi, todavía tenía una gran autoridad. El comienzo y el final de todo se produjo cuando ella transmitió una profecía.

- Gracias ( ◠‿◠) -

[Es la luz del sol el que ilumina nuestro futuro.]

Esas palabras de dios eran como el fragmento de un poema, y hablaban del futuro que la gente quería saber.

[La luz de la luna llevará a una noble ruina.]

La palabra sol contenía letras indicando oro. Además, las letras para Platino estaban incluidas dentro de la palabra luna. (NT: Para explicarlo un tanto mejor… es un juego de palabras donde Sol representa a Chrysos como ‘oro/dorado’ que trae bien y prosperidad mientras que a Platina la representan como ‘platino’ que trae desgracia según la profecía.)

El rostro de Smaragdi se congeló cuando escuchó las palabras de esa profecía.

Había tenido sus dudas todo este tiempo. Había sentido muchas veces desde que vino a vivir con Mov que los que estaban afiliados con el templo tenían una fe ciega en las palabras de dios, considerándolas absolutamente justas. Afortunadamente para él, la actual sacerdotisa de más alto rango en el templo era Mov, que era su discípula personal. En lugar de enseñarle a confirmar o negar inmediatamente el modo de pensar del templo, se había asegurado de que ella supiera cómo pensar por sí misma sobre si algo estaba bien o mal.

Además, habiendo servido como asesor en el templo durante tantos años, Smaragdi había ganado bastante popularidad. La razón por la que alguien como él, que ni siquiera era sacerdote, había oído el contenido de la profecía de Epilogi, era por sus diversos alumnos. También le informaron de otros asuntos relacionados con el estado del templo. Como gran sacerdotisa, Mov estaba atrapada en medio de la turbulenta vorágine en la que se había convertido el templo. Estaba aún más ocupada de lo que había estado, y el tiempo que podía pasar con su familia era bastante limitado.

[Las circunstancias parecen haberse agravado. La Dama Oráculo se ha opuesto vigorosamente, pero…]

Aspida informó sobre la reunión del templo que se había convocado, y la cara de Smaragdi mostró una clara incomodidad en respuesta. Era tranquilo por naturaleza, y era increíblemente raro verlo expresar esas emociones tan abiertamente.

[Estoy seguro de que fueron esos vejestorios los que dijeron esas tonterías, ¿Cierto? Pueden haber sido súbditos leales en los días de Lady Epilogi, pero esos idiotas cabeza hueca que han renunciado a pensar por completo deberían haber sido despedidos de inmediato.]

[Gurú…]

[Sé que no puedes hablar mal de esos viejos tontos considerando tu posición. Sólo informarme del estado de las cosas es suficiente. Gracias, Aspida.]

Las agudas palabras de Smaragdi habían sido naturales, teniendo en cuenta las crueles palabras dirigidas a su amada hija.

Con esta predicción de Epilogi, la idea de juzgar inmediatamente a la niña como ‘criminal’ fue planteada por aquellos que eran considerados conservadores incluso entre los miembros del templo.

Aquellos a los que Smaragdi llamaba ‘viejos tontos’ se burlaban de las declaraciones de Mov, que debería haber sido la sacerdotisa de más alto rango, y aunque sus mentes se habían atrofiado con la edad, sus posiciones por sí solas los hacían difíciles de manejar.

En este país, la palabra ‘Señor’ indicaba el legítimo gobernante de la nación, el Primer Señor Demonio. Habiendo perdido al anterior gobernante y al candidato que le siguió, este país había estado esperando durante bastante tiempo que se entronizara un nuevo rey. Como ciudadanos, eso no era diferente para Smaragdi o Mov.

Pero con eso dicho, no había manera de que aceptaran el absurdo acto contra Platina, quien no había cometido un solo crimen, siendo juzgada como una criminal basada en una profecía.

Smaragdi y Mov hicieron que Platina y Chrysos permanecieran en su habitación. Aunque antes los lugares a los que podían ir eran limitados, hasta ahora sus hijas habían gozado de cierto grado de libertad. Era doloroso, tener que robarles aún más su libertad y encerrarlas en una sola habitación. Sin embargo, no tuvieron más remedio que hacerlo. No se sabía cuándo los sacerdotes conservadores tomarían medidas más fuertes. Su decisión también estaba fuertemente influenciada por el deseo de proteger a las niñas de la malicia, miedo y odio que se estaba dirigiendo contra Platina desde que se transmitió la profecía.

Sin embargo, Smaragdi también entendió de dónde venían esos sentimientos. Las palabras de Epilogi, la anterior gran sacerdotisa, tenían gran peso, por lo que su profecía de que la niña traería la ruina en el futuro despertó un gran malestar en los corazones de la gente.

Chrysos y Platina eran sensibles a la mala voluntad de los demás.

Sintiendo ese remolino de malicia que se arremolinaba dentro del templo con ella en el centro, Platina tembló, y al ver a su otra mitad de esa manera, Chrysos se unió a su hermana y pareció asustarse ella también.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

Tanto Smaragdi como Mov eran conscientes de que parecer nerviosos sólo hacía que las chicas se pusieran más nerviosas, pero, aun así, ninguno de los dos era capaz de relajarse.

Cuando Mov regresó por fin a su habitación a altas horas de la noche, parecía exhausta. Su expresión no se iluminó ni siquiera después de ver a Smaragdi y a sus hijas. Smaragdi, sintiendo claramente que el día de hoy no había ido bien, se acercó a ella para consolarla, diciéndole:

[¿Estás bien, Mov? No deberías presionarte a ti misma también—]

[No se trata de presionarme demasiado o no. Usare cada onza de energía que tenga en mi cuerpo para proteger a mi hija.], interrumpió, haciendo que Smaragdi mostrara una sonrisa un poco incómoda.

[Cierto. Pero también es importante por el bien de Platina. Si terminas colapsando, ya no podrás protegerla.]

[Entiendo eso.]

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

Mientras pasaba sus dedos por su cabello púrpura, Smaragdi preguntó: [Mov, ¿Hay algún registro de las profecías de Lady Epilogi que demuestren que están equivocadas?]

Por su tono analítico, estaba claro que su pregunta no se decía por desesperación, sino para asegurarse de que estaba pensando las cosas a través del uso de información precisa.

A Smaragdi también le estaba destrozando el corazón la ira y la impaciencia. Pero no sería posible hacer que las cosas mejoraran de esa manera. Entendiendo eso, decidió que en lugar de dejar que sus emociones se manifestaran y gritaran, debía hacer todo lo que estuviera en su mano para pensar las cosas con calma.

Mov, por otro lado, dejaba ver claramente su agitación e inquietud.

Cuando cumplía con sus deberes como gran sacerdotisa, nunca dejaba que los demás la vieran temblar. La primera y única vez que expuso su propia debilidad fue frente a Smaragdi. Ese fue el compromiso al que esa mujer, mucho más joven que Smaragdi, había llegado con sus propios sentimientos.

[Por lo que yo sé, las profecías de Lady Epilogi nunca se han equivocado.], contestó Mov con voz ronca, haciendo que Smaragdi pensara en voz baja durante un rato.

[Con esa profecía que una vez recibiste, y el trono abierto… con esta profecía, creo que es seguro asumir que Chrysos se convertirá en la Primer Señor Demonio.]

[Smaragdi…]

[Aun así, no me imagino a Platina deseando hacerle daño a Chrysos. La única manera que se me ocurre de que eso suceda…]

Empezó Smaragdi, una expresión claramente disgustada y poco característica se veía claramente en su rostro.

[Sería después de haber sido llevada a las profundidades de la desesperación tras haber sido expuesta a toda esta absurda malicia.]

Estas dos hermanas estaban muy unidas, pero no había ninguna garantía de que se mantuvieran así para siempre. Sin embargo, para que estas chicas tan naturalmente amables se deformen tanto, es evidente que se necesitaría que ocurriera algo para influir en ellas en gran medida. Por eso sus padres pensaron que necesitaban protegerlas.

Mov sofocó su propia ansiedad y levantó la cara.

[Está la posibilidad de que Platina pueda dañar a Chrysos sin querer hacerlo.]

[… Eso puede ser posible. ¿Puedes ver eso usando tu protección divina?]

[Tanto si puedo como si no, lo intentaré… De lo contrario, ni siquiera existe propósito alguno para tener ese poder.], dijo Mov, impulsada por sus emociones. Smaragdi la abrazó, conteniendo sus propios sentimientos turbulentos todo el tiempo. Él sabía muy bien que ella amaba a sus hijas gemelas tanto como él.

Aunque fue por amor, quizás no estaba cualificada para servir como gobernante, siendo incapaz de emitir un juicio imparcial sobre sus propias hijas.

[Siento lo mismo que tú.]

Aun así, Smaragdi juró en su corazón que nunca le negaría el derecho a hacerlo.

[Para mí, si tuviera que escoger entre esas niñas y Vassilios, ellas ganarían después de todo.]

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

Incluso si no podían encontrar una respuesta clara al problema, ambos estaban preparados para no dejar de luchar contra ese destino. Las mayores fuentes de apoyo para los dos padres eran sus amadas y queridas hijas.

Las dos hermanas habían estado cerca al principio, pero ahora no se dejaban ni por un instante. Incluso ahora dormían juntas en la misma cama, abrazándose tan cerca cómo podían la una de la otra.

Las niñas comprendieron que las circunstancias en las que se encontraban de repente habían empeorado. Y era difícil imaginar que Platina en particular no se hubiera dado cuenta de que ‘lo malo’ estaba dirigido hacia ella. Era tan observadora que la palabra ‘inteligente’ ni siquiera empezaba a describirla.

Sus padres no eran conscientes de la capacidad de detectar la mala voluntad que tenían las niñas, pero sabían que sus hijas no eran lo suficientemente densas como para no darse cuenta de que algo estaba mal. Después de todo, nunca dejan pasar ni un solo cambio.

La primera en llorar siempre fue Platina, que era más bien una tímida llorona. Pero últimamente, ya ni siquiera parecía estar llorando, como si hubiera olvidado cómo hacerlo.

[… Chrysos ha estado llorando, y siempre está tomando la mano de Platina. Es como si estuviera tratando de hacerlo en lugar de Platina, que ya ni siquiera puede llorar.], dijo Smaragdi con voz amarga, recordando el estado en que se encontraban sus hijas. Esas niñas habían sido muy animadas y alegres, pero ahora no sólo no se quejaban de estar encerradas en una sola habitación, sino que se acurrucaban en un rincón de esa habitación oscura, como si se escondieran. Seguramente estaban compartiendo su terror/miedo. Chrysos en particular, siempre estaba abrazando a su otra mitad, como si tratara de defender a Platina de esa ‘cosa mala’ dirigida hacia ella. Ella siguió protegiendo desesperadamente a su hermana.

[Nunca imaginé que podría ser tan doloroso no poder tomar el lugar de alguien.]

No fue ninguna sorpresa que Smaragdi terminara sintiéndose impotente y enojado, después de haber visto a sus hijas permanecer en ese estado. Sentía que podía entender un poco del deseo que esos seres llamados Señores Demonio de la Calamidad tenían de destruirlo todo. Incluso sintió que quería ahuyentar a todos aquellos que le hacían daño a su amada hija.

[Pueden ser momentos como este los que hacen que la gente desee poder…] Smaragdi murmuró, y Mov lo abrazó un poco más fuerte.

Smaragdi había expuesto una parte de sus verdaderos sentimientos y había dejado que el malestar de su voz se escuchara ante Mov, pero no lo hizo frente a sus hijas. Como mínimo, no quería que sus hijas se asustaran aún más. Porque era por el bien de sus amadas hijas y de nadie más, ahogó los sentimientos de su corazón.

[Latina… Ryso… mis preciosas hijas…]

Abrazó a las niñas, que no se habían movido de la esquina de la habitación que se estaba convirtiendo en su posición normal. Había procurado usar una voz gentil y amable cuando las llamaba por su nombre.

[Mov y yo las amamos a las dos. Eso nunca, nunca cambiará. Pase lo que pase, siempre estaremos de su lado… recuérdenlo. Latina, Ryso…], dijo palabras llenas de amor. Esas palabras no fueron inventadas, venían de lo más profundo de su corazón. Precisamente por eso sintió la necesidad de decirlas, aunque no llegaran a sus hijas en su estado actual.

[Rag…]

Solo Chrysos respondió, su voz sonaba como si estuviese a punto de estallar en lágrimas. Lagrimeando todo el tiempo, ella enterró su cara en el pecho de Smaragdi. Incluso mientras lo hacía, no soltó las manos de Platina.

Platina no reaccionó realmente, permaneciendo en silencio mientras miraba hacia abajo con la cara completamente pálida. Aun así, cuando Smaragdi acarició suavemente el cuerno de Platina, como si la envolviera en su mano, Platina extendió la mano y agarró su ropa. Incluso a partir de ese frágil movimiento, pudo ver que ella seguía confiando en él, dándole una extraordinaria sensación de alivio.

¿Qué podía hacer por el bien de estas niñas? ¿Cómo podría ayudar a sus hijas? Mientras pensaba en esas cosas, Smaragdi abrazó con fuerza a las niñas.

La predicción de Epilogi, de que Platina algún día ‘conduciría a una noble ruina’, no podía ser revocada.

Seguramente había alguien mucho más adecuado para ese destino que una chica de buen corazón como Platina. Al pensar tal cosa, Mov recordó un terror que había empezado a olvidar.

Esa presencia había teñido todo el mundo, ella pudo ver el color de la desesperación aquel día. Esa niña sonriendo en medio de un charco de sangro, haciéndola parecer aún más retorcida y repulsiva.

La Segunda Señor Demonio.

Masacró a otros con el único objetivo de matarse a sí misma. Esa Señor Demonio había aparecido ante una joven Mov moviendo una espada chorreando sangre fresca y una sonrisa alegre en su cara. Incluso ahora, Mov todavía podía oír claramente su voz.

‘No es divertido matar tan fácilmente. Tal vez dejarlos crecer un poco más hace que los juguetes sean más interesantes… ¿Me pregunto que pasara contigo?’ susurró la Señor Demonio con una voz tan dulce que casi parecía causarte acidez estomacal, extendiendo sus delgados dedos hacia Mov, quien ni siquiera era capaz de moverse.

[Qué hermoso oro y púrpura. Es muy raro ver colores tan hermosos. Sinceramente adoro las cosas que son raras.]

Sus casi ominosamente rojos labios se retorcieron en una sonrisa.

[Sería un desperdicio matarte ahora. Creo que sería mejor dejarte crecer un poco más antes de añadirte a mi colección… Debería ser aún más agradable, después de haber esperado mucho.]

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

Los dedos de la Señor Demonio embarraron una buena cantidad de sangre fresca en las blancas mejillas de Mov. Esa sangre pertenecía a esa niña con la que acababa de hablar…

Mov detuvo sus recuerdos allí, moviendo la cabeza de un lado a otro. Agarró con fuerza su mano, ya que había empezado a temblar sin que ella se diera cuenta.

No podía permitirse vacilar sobre este nivel de terror. Ella no era la misma persona que había sido en ese momento. Ya no era alguien que simplemente necesitaba ser protegida.

Había gente a la que quería proteger. Quería protegerlos sin importar lo que pasara, incluso si se enfrentaba a una Señor Demonio.

[La Segunda Señor Demonio… si está decidido que Chrysos es candidata a ser la Primera Señor Demonio, entonces esa chica seguramente algún día estará expuesta a la malicia de esa Calamidad…]

No había forma de que fuera posible ocultarla para siempre.

Ya que una predicción de que ‘se ha decidido un nuevo rey’ era una noticia auspiciosa, lo que hacía más fácil que se convirtiera en un tema de chismes. Sería imposible mantener a todo mundo callado. En algún momento saldría a la luz. Y ese tiempo se acercaba cada vez más.

Esta vez, Mov la protegería.

Además de esa determinación, Mov también empleó su propio poder. La compleja red entrelazada de posibles futuros era como las sombras proyectadas por las innumerables ramas de un gran árbol, por lo que incluso si se intentaba descifrarlas, no era una tarea fácil. Aun así, Mov miró esos futuros, que sólo ella podía ver. Persiguió los fragmentos que la llevaron a un futuro en el que su amada hija llegó a ser catalogada como responsable de la ruina.

Esas muchas, muchas posibilidades—

Y así, llegó a una sola conclusión.

[La Segunda Señor Demonio encuentra a Platina. Entre los futuros que vi, para proteger a nuestras dos hijas, eso debe ser absolutamente evitado.]

Al escuchar las palabras de Mov, Smaragdi frunció un poco el ceño.

[Por lo que he oído, la Segunda Señor Demonio ha sido vista acompañada por aquellos con rasgos de maná… pero Platina no tiene uno, ¿Verdad? ¿No es un requisito en aquellos que tomo como sus asistentes que posean uno?]

[Esa Señor Demonio… dijo que le gustaban las cosas que eran ‘raras’.], contestó Mov, haciendo que la expresión de Smaragdi palideciera.

[Si se entera de que la Primera Señor Demonio tiene una hermana gemela… la Segunda Señor Demonio ciertamente vendrá tras Platina…]

Mov no puede negar esas palabras. Para alguien como Mov, que podía ver innumerables posibilidades, la palabra ‘ciertamente’ tenía un peso significativo. Sin embargo, como tenía una posibilidad increíblemente alta de ocurrir, ella no podía descartar lo que él había dicho.

[Mov. Puedes ver lo que sucederá si la Segunda Señor Demonio se entera de Platina… que la nueva Primera Señor Demonio tiene una hermana gemela.]

[… Sería un juguete.], contestó Mov, temblando de resentimiento por el futuro que había visto.

[Platina seria tomada y su mente se rompería. Y entonces, Chrysos también…]

[… Ya veo. Ese ciertamente sería un camino a la ruina.]

Sin duda, ese sería un futuro más doloroso y trágico que simplemente ser asesinado.

Una Platina rota sería la clase de visión desgarradora que nunca, jamás querría ver. Si eso sucediera, Chrysos también sería arrastrada por su otra mitad y enloquecería. Y ese seguramente no sería el final de las cosas. Esa Señor Demonio amaba el derramamiento de sangre y la masacre. Ella derivó la alegría suprema de jugar con las vidas de otros. Seguramente forzaría a las dos a enfrentarse y matarse la una a la otra. No importa cuál de ellas quedara viva, ese era un futuro digno de ser descrito como ‘ruina’.]

[He vivido aquí por mucho tiempo, no soy especialmente devoto… pero aun así…]

Smaragdi susurró sonriendo.

[Creo en tu poder, en tus palabras. Sé que amas a nuestras hijas más que a nadie.]

Según la predicción de Mov, para proteger a las dos, era un requisito indispensable que la Segunda Señor Demonio no se enterara de ellas. En ese caso, tendría que elaborar el mejor plan posible por su bien.

[Alejemos a Platina de este país.]

Mov probablemente también había previsto esas palabras de Smaragdi. No dijo nada, simplemente llevaba una expresión adolorida en la cara como si se estuviera tragando todas sus emociones.

[Aceptemos la decisión de juzgar a esa niña como criminal.]

Incluso si eso resultaba en que fuera llamada criminal y expuesta a una intensa malicia, era mucho más preferible que perderla.

Si tomaban a Platina, que estaba bajo el cuidado del templo, y huían, entonces los perseguidores vendrían tras ellos y sus nombres serían conocidos como grandes criminales. Para poder sacar legalmente a Platina no sólo del templo sino también del país, entonces el método más razonable era que fuera juzgada como criminal y sentenciada al exilio.

Y así, Smaragdi tomó una decisión que parecía despiadada. Y al mismo tiempo, también tomó otra decisión.

[Seguramente, en ese momento… será una despedida final.]

Mov abrazó silenciosamente a Smaragdi. Smaragdi sintió un gran alivio por la forma en que podía ver directamente su corazón desde la forma en que ella estaba ligeramente temblorosa.

A ella también le costaba separarse, igual que a él. Pero seguramente se había decidido desde la primera vez que se encontraron, sabía que esta despedida llegaría.

[No podemos evitarlo, Mov. Tienes que proteger a Chrysos. Protegeré a Platina. Lo que puedo hacer es limitado, pero haré todo lo que pueda.]

[Smaragdi…]

[Cuida de Ryso, de acuerdo. De nuestra preciosa hija, que será una líder importante para nuestra raza… Estoy seguro de que eso es algo que sólo tú puedes hacer, Mov.]

Nunca había querido escuchar esas palabras de despedida, contadas con voz amable de Smaragdi, así que Mov ya no pudo contener esas lágrimas que fluían y caían por su mejilla.

Y entonces, ese momento llegó por fin.

Chrysos tenía una mirada de asombro en su cara mientras miraba las manos arrancadas de ella. Parecía dar un grito silencioso a su madre que la contenía y a su padre que se llevaba a Platina.

[Latina… Es hora de decir adiós a Ryso.]

Sus dos hijas tenían expresiones pareciendo no entender las palabras de su padre.

[¿Por qué…?]

Chrysos hablo con una voz ronca, mirando directamente a Smaragdi. Él había cuidado a esa niña desde que nació. Ciertamente no deseaba separarse de ella.

[Ryso, asegúrate de escuchar lo que te dice Mov. Puede que no entiendas nada ahora mismo, pero seguramente ganarás el poder que necesitas para recuperarla… Estoy seguro de que lo harás.]

[… ¿Rag?]

[Te amo. Eres mi preciosa hija, Ryso. Por favor, madura para ser feliz. Y nunca olvides que eso es lo que deseo para ti.]

Chrysos no era capaz de entender el significado de las palabras de su padre. Ella había pensado en su vida diaria con sus padres y su otra mitad como algo que continuaría para siempre, sin cambios. Ella no sabía nada más. Eran chicas inteligentes, pero no tenían ni idea de que algo tan obvio en sus vidas pudiera cambiar así de repente.

[No…]

Platina, que había sido alejada de ella, ni siquiera podía hablar. Era todo lo que podía hacer para alcanzar a Chrysos, que también extendía los brazos hacia su hermana mientras lloraba.

[No, no, no!]

Gracias (^▽^)

Todo lo que la joven Chrysos pudo hacer fue gritar esas palabras como resistencia. Lágrimas salían de sus ojos, extendió la mano hacia su otra mitad, intentando recuperarla. Sin embargo, su cuerpo petrificado no tenía suficiente fuerza para escapar de los brazos de su madre.

[Ryso…]

Platina gritó su nombre por última vez con una voz muy débil.

Esa visión de ella gritando y extendiendo una mano que nunca la alcanzaría justo cuando esa puerta se cerraba fue la última vez que Chrysos vio su otra mitad. Y esa fue también su eterna despedida con su padre, que se llevó su otra mitad más allá de la puerta con una mirada triste en su rostro.

Uchi no Musume no Tame Volumen 6 Capítulo 4 Parte 2 Novela Ligera

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Sergio_25
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Sergio_25

Que triste y desgarrador ;( de la nada ser alejado de tus seres queridos tan repentinamente.

DKP
Invitado
DKP

Que imagen para mas dolorosa :”v no se merecian esto maldita epilogi …… al menos la segunda lord demonio ya esta muerta