Assassins Pride (NL)

Volumen 1

Lección 02: Palabras de un Tutor Privado

Parte 3

 

 

–¿¡Por qué~~~~~~~!?

El grito desgarrador de Melida se podía escuchar desde la entrada de la Academia de chicas St. Frideswide.

Acababa de pasar el mediodía. En un horario normal, las lecciones prácticas ya deberían haber comenzado. Sin embargo, Melida, quien estaba caminando por el edificio lateral, no estaba faltando a clase.

A partir de hoy, la academia de chicas St. Frideswide estaría cambiando a un horario especial debido a los torneos abiertos de final de periodo. La asistencia obligatoria era solo por la mañana, y en la tarde la totalidad del cuerpo estudiantil recibían práctica libre. Como los torneos abiertos se realizaban en grupos formados por equipos—Unidades de varias personas, este era un tiempo de preparación con eso en consideración.

Con las lecciones terminando finalmente, las estudiantes se reunieron en el campo de entrenamiento, entrenando con los torneos en mente. Incluso en circunstancias normales, no habría estudiantes que abandonaran la escuela tan temprano, y como tal, nadie podría haber escuchado el grito de Melida.

Con una expresión tranquila como una escultura sin cambios, Kufa la seguía a su lado.

–¿No te lo explique ya? Acabas de despertar tú <Mana> y aún está en una condición incompleta. Si deseas “vivir” como una Noble, enfócate en el presente. Es una semana demasiado pronto para siquiera comenzar a pensar en querer ser mimada por todos.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

–Nunca pensé en querer ser mimada. Pero ni siquiera tener permiso para entrenar es un poco…

Frente a su ama quien dejó caer sus hombros lamentablemente, como era de esperar, era imposible que no sintiera culpa.

Por supuesto, la “Condición incompleta” no era más que una fachada.

El objetivo de Kufa era solo uno. Antes de exponer a Melida al ojo público, quería entrenarla lo más posible.

Y entonces, veré el verdadero valor de la <Chica sin talento> Melida Angel.

Si vale o no realmente la pena apostar esta vida por ella.

Kufa suavemente coloco su mano en el delicado hombro de Melida.

–Ojou-sama, el día destinado está a solo una semana de distancia. Hasta entonces, por favor ten paciencia con tus amigas de la escuela. Si es así, podrán ver un milagro hecho realidad.

–… Entiendo, Sensei. ¡Definitivamente obtendré un buen resultado en el torneo!

–Oh. Ese seguro es un espíritu encomiable, Ojou-sama.

Cuando Kufa estaba sintiendo empatía, Melida se dio la vuelta y con una linda voz sonrió “ehehe”.

–La cosa es que, Elly y yo hicimos una promesa. Eres consciente de que hay un festival para los caballeros sagrados después de que terminen los torneos abiertos, ¿Cierto? Y en ese festival… ah.

Justo en ese momento, casi como si tratara de evitar que Melida hablara, numerosas siluetas humanas aparecieron.

La luz de fondo que se extendía desde la entrada del túnel, estaba permeando el color de sus coletas.

–N-Nerva…

El cuerpo de Melida se puso rígido de inmediato. Esa chica de coletas y las otras que la seguían, eran un grupo que habían añadido a Melida a su propia Unidad—aunque eso era muy dudoso—al que llamaron <Blumen>.

Cruzándose de brazos, Nerva habló de una manera altiva.

–¿Te olvidaste a pesar de ser miembro de mi <Blumen>? Me pregunto si tu cerebro finalmente se convirtió en jugo. Tenemos práctica después de esto así que cámbiate rápido.

–Y-Yo…

Incluso mientras tartamudeaba, la temblorosa voz de Melida resonó en todo el túnel.

–Y-Yo, he decidido unirme a la Unidad de Yuffie y las demás.

–¿Haa? ¿La presidenta de la clase? Esa—

–Y-Ya les dije, así que ya no puedo unirme a tu Unidad.

Las chicas que estaban con Nerva comenzaron un gran alboroto.

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

–¡No lo puedo creer! ¡Qué manera más cobarde de hacer las cosas!

–¡Apostaría a que ni siquiera has pensado en los problemas que nos estarías causando!

Nerva levantó una mano en el aire para silenciar a las chicas.

Con una mirada fría como si mirara un bicho repugnante, Nerva escupió.

–Ya veo. Eso está bien, después de todo solo saldremos nosotras cuatro de todas formas. Y entonces, ¿Por qué intentas irte tan temprano?

–M-Me dijeron que no tendría que unirme a la práctica… Y-Y tengo que asistir a la lección de sensei de todos modos…

–¡¡Una-lección-con-sensei!!

La risa altanera de Nerva llenó el aire. Sin embargo, sus ojos no sonreían.

–Ya~ veo~. ¡Así que priorizas una lección con tu sensei sobre la práctica conmigo o incluso con Yuffie! Que despreciable. ¡Como se esperaba de la hija de una familia Noble!

–N-No, no es así, eso no es lo que quise decir…

–El torneo, disfrútalo.

Mirando a Melida—y luego a Kufa, Nerva paso por un lado de ellos y se marchó caminando. El resto de las chicas siguieron a su líder, manteniendo las mismas emociones negativas.

Después de que el sonido de sus pasos ya no se podía escuchar, Melida dejó escapar un profundo suspiro de alivio.

–Estaba tan nerviosa…

–¡Ojou-sama, deberías haber tomado represalias correctamente!

Cuando Kufa se acercó sin poder tolerarlo más, Melida tiró nerviosamente del dobladillo de su falda.

–P-Pero…

–Ya no hay necesidad de cohibirse ante ellas. Deberías haber replicado ferozmente.

–I-Incluso si me dices eso tan repentinamente, es demasiado difícil de hacer. He sido intimidada por ellas todo este tiempo después de todo…

–Vaya, vaya. Parece que esto requiere no solo fuerza física, sino también fuerza mental.

Mientras se encogía de hombros, Kufa se giró hacia la entrada sin preocuparse.

— —En cuanto a la persona espiando por allí, ¿Tienes algún problema con Ojou-sama?

Con eso, desde la sombra de la entrada al castillo aparecieron dos chicas asustadas.

–¡N-No lo hagas sonar como si estuviésemos haciendo algo malo! ¡Como parecía que estaban en medio de una conversación privada, solo estábamos esperando una oportunidad desde la sombra!

–… Rose-sensei. Creo que eso es lo que las personas llaman espiar.

–¡Pero…!

Como maestra y pupila, eran un magnifico contraste con Kufa y Melida.

Con respecto a la más pequeña, la estudiante de cabello plateado que vestía el uniforme de la academia de chicas St. Frideswide, Kufa aun tenia recuerdos frescos. Ella era la prima de Melida, la señorita Elise Angel.

A su lado estaba una chica pelirroja que era una cabeza más alta que Elise. La chica vestía ropa tan glamorosa que cualquiera podría pensar que venía de un cuento de hadas. Sorprendentemente también era una conocida de Kufa.

Cuando levantó sus cejas con “Oya”, también pareció notarlo y como un cachorrito de buen humor, se acercó corriendo y apretó las manos de Kufa.

–¡Ehehe ……! ¡Nos encontramos de nuevo, señor caballero!

–… Así que eres tú.

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

En realidad, no había pensado que volverían a encontrarse. Dos días antes de su llegada a este distrito, se había encontrado con esta chica con apariencia de modelo quien esperaba en la estación.

Melida, que estaba junto a él, miró hacia arriba con inquietud en sus ojos.

–U-Um, sensei. ¿Quién podría ser esta persona…?

La atención de la chica pelirroja se desvió hacia abajo, y aun sujetando la mano de Kufa con su mano izquierda, extendió su mano derecha hacia Melida, formando una forma de cruz con sus brazos. Era una chica extremadamente relajada.

Una sonrisa despreocupada brotó de su rostro.

–¡Encantada de conocerte! Desde ayer soy la tutora privada de Elise Ojou-sama, me llamo Rosetti Pricket. Pero puedes llamarme Rose, ¿De acuerdo, Melida-sama?

–Rosetti… ¿¡Esa Marquesa Honoraria Rosetti Pricket!?

Cuando Melida abrió los ojos, la chica pelirroja aflojo sus mejillas.

–V-Vamos, no soy alguien tan importante… Es preocupante si me adulas demasiado, dehehehe… Si las personas saben mi nombre donde quiera que vaya, me hace ver como si fuera una celebridad, ¿No?

No era una cuestión de verse como una, esta chica realmente era una súper celebridad. Incluso dejando de lado eso, contrariamente a ser alguien del distrito de clase baja donde vivían los que no eran Nobles, poseía el título de <Usuaria de Mana> de Primera línea.

Ese distrito de clase baja era llamado por el alias de “la calle pobre sin muros”.

25 Canvells formaban Flandor. Cimientos de metal sostenían los Canvell. Y lo que se extendía justo debajo de esos cimientos de metal, era el distrito de clase baja donde 300 mil personas vivían.

Un Canvell, junto con el límite de personas que podía sostener, también mantenía un problema con su poder de producción.




Hablando de eso, dentro del mundo artificial llamado Flandor no existían tierras agrícolas. Y obviamente tambien eran necesarios recursos humanos capaces de extraer el <Néctar> que era la línea de vida de la ciudad. Ellos—quienes cumplían esa función y vivían fuera del Canvell—eran los trabajadores de bajo rango que componían la mitad de las bocas de Flandor.

Esta chica llamada Rosetti, incluso mientras vivía en ese distrito de baja clase, despertó <Mana> repentinamente. Al instante ella y su familia fueron ascendidos a Nobles de manera especial.

Era una persona que sin ir a ninguna escuela especial de <Mana> y entrenando de forma autodidacta, había ganado en solitario un torneo organizado por equipos, siendo la primera en toda la historia.

Acabando de completar su ingreso a la Legión Crest como la más joven, recibió una recompensa por parte de su majestad el rey: “Limitado al tiempo de vida de Rosetti, le otorgo a la casa Pricket la posición de Marqués, equivalente al alcalde de un Canvell”, ella quien recibió el título especial de Marquesa Honoraria—no sería una exageración decir que representaba el dicho de con esfuerzo puedes lograr cualquier cosa.

–Bueno, todo el mundo está haciendo un gran alboroto, pero ahora que soy un sirviente de la Casa Angel, no deberías preocuparte por eso, ¿De acuerdo? ¡Somos básicamente familia ahora! ¡Sii, encantada de conocerle!

Con una sonrisa Rosetti sacudió las manos de Melida. De alguna manera esta chica cabeza hueca, claramente parecia no comprender la relación entre la casa principal y la casa secundaria.

Melida, aun sin comprender muy bien, miro en dirección a Kufa.

–¿A-Ambos se conocen?

–… Si, sólo de cara y nombre. Aunque me preguntaba qué podría estar haciendo una Marquesa Honoraria en un lugar como este.

Entrecerrando ligeramente sus ojos, Kufa miro de frente a Rosetti.

–Nunca pensé que nos encontraríamos de nuevo de esta manera.

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

–Ehehe, realmente es así, ¿¡Verdad!? ¡Es como el guion de una obra de teatro!

Rosetti estaba riendo sin ningún cambio. Sin prestar atención al cambio de expresión de Kufa, una vez más envolvió sus manos.

–He escuchado un poco sobre ti de Elise-sama. Kufa Vampir-san, ¿Verdad? ¡Ya que ambos trabajamos para la Casa Angel, siendo tutores privados de sus hijas y estamos juntos en la academia a la que asisten, desde ahora en adelante deberíamos poder llevarnos bien, ¿¡No!?

–…

Sin cambiar su expresión, Kufa miró la palma de su mano por un rato.

… Parece que esta despreocupada mujer pelirroja no entiende el significado de la posición en la que ambos estamos.

No se trataba solo de Melida y Elise. Incluso Kufa y Rosetti como sus tutores eran objetivos de comparación por parte del mundo. Desde su comportamiento, educación y logros alcanzados por sus pupilos, un sinnúmero de miradas estaría evaluándolos continuamente. “¿Cuál de ellos es el mejor?” sería solo una pregunta común.

Si entendiera eso completamente, solo habría una respuesta.

— No puedo perder. Por el honor de Ojou-sama, solo con esta mujer absolutamente no puedo perder.

Kufa allí finalmente le regreso una sonrisa. Levantando su propia mano que seguía envuelta en las suyas—sin vacilación, la sacudió.

Como si no pudiera creer lo que acababa de suceder, Rosetti parpadeó.

–¿Eh? Ah, esto, ¿¡Eee…!?

–Es desafortunado, pero, ya no puedo permitirme ser más amigable contigo que esto.

–¿P-Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿¡Por qué!?

–Una mujer despreocupada como tú es una mala influencia para Melida Ojou-sama.

–Despreocupada—¿¡Eee!?

El chillido de Rosetti resonó por todo el túnel.

Con lágrimas en sus ojos, Rosetti se acercó a Kufa.

–¡Diciéndome que soy despreocupada, que soy despreocupada! ¡A pesar de que no dijiste nada de eso la última vez! ¡A pesar de que fuiste un amable caballero aquella vez!

–El pasado es el pasado. Momentos en los cuales ser cortés y momentos en los que debes ver a través de un ponente, es lo que significa la etiqueta de un caballero.

–¡N-No puedo creer a este tipo perverso! ¡A pesar de que me sentí tan conmovida! ¡A pesar de que en realidad pensé que realmente existía un príncipe de cuento de hadas! ¡Regrésame esa emoción en mi pecho!

–¿Haa? Como si pudiera existir un príncipe tan puro por ahí. Ya deberías haberte graduado de los cuentos de hadas desde los doce años, Señorita jardín de niños.

–¡Mu-Muu-Muukiiiiii—!! ¡¡Ahora si estoy enojada!!

Ante estos adultos que dieron un giro desde un ambiente de dulce romance a una pelea verbal, ambas damas nobles en uniforme quedaron desconcertadas.

–¡A-Awawawa…! ¿¡P-Por qué de repente terminó así…!?

De todos modos, las cosas ya no podían continuar así. Tan seria como de costumbre, Melida valientemente dió un paso adelante.

–¡Tenemos que detenerlos! ¡Vamos, Elly!

–¿Eh?

–Ah…

Girándose hacia un lado, ambas se miraron a la cara.

En contraste con Melida, cuyo rostro se enrojecía más y más a cada segundo, Elise sin expresión como siempre, asintió.

–Un.

–Em, um, ya ves, eso…

–¿Qué debemos hacer?

–¡¡Como esperaba, no hay nada!! ¡Nada! ¡Yo tendré que hacer algo después de todo!

Melida agitó los brazos mientras gritaba a todo pulmón.

–¡Sensei! ¡Por favor, deja de actuar como un niño mimado!

El par de tutores privados que seguían discutiendo cerraron la boca.

–Creo que eres el culpable ahora, sensei. No es agradable hablar groseramente de los demás.

–Guh… Estoy apenado.

Terminó siendo sermoneado por una chica menor. Cuando bajó un poco la cabeza, Rosetti, acerco su rostro a él mientras sonreía felizmente.

–Ya~i se enojaron contigo~

Kufa, mientras desviaba la mirada, movió rápidamente su brazo—abofeteando el trasero de Rosetti. Se escuchó un sonido realmente hermoso.

–¡¡Owwwwww—!! ¡Mi trasero, golpeaste mi trasero! ¡Pervertido! ¡Eso es acoso sexual!

–Bien entonces, Ojou-sama, ya que la mujer con cerebro de caramelo está siendo ruidosa, vamos a regresar rápidamente.

–¿¡Q-Quien tiene cerebro de caramelo!? ¡Tú caballero sádico!

Kufa puso su mano sobre el hombro de Melida y se dió la vuelta.

–Te deseo un buen día, Elise-sama. Y um… ¿Prikketttte-san?

–Kuh, ¿¡Cómo te atreves a burlarte de mi apellido tan descuidadamente…!?

Mientras apretaba los dientes con amargura, Rosetti, con lágrimas en los ojos se dió la vuelta.

–Bien, será mejor que esperes el día del torneo. ¡Mi Ojou-sama derrotará a tu Melida-sama apabullantemente después de todoooooooooooooo!

Como si estuviera haciendo una demostración de velocidad, se escapó creando una nube de polvo en su camino. Dejada atrás, Elise siguió lentamente la nube de polvo.

Después de que ambos se fueran, Melida se limpió el sudor frío del rostro.

–Um, Sensei, yo… ¿Esta realmente bien que haga enemigos indiscriminadamente de esta forma…?

Gracias (๑˃̵ᴗ˂̵)و

–Está bien. Por el momento…

Kufa puso su mano sobre el hombro de Melida y sonrió amablemente.

–Ojou-sama. Durante la semana que viene, por favor resígnate a que no habrá hora del té.

–¿¡Eeeeeeee~~~!?

El grito de Melida resonó en el túnel una vez más.

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