Assassins Pride (NL)

Volumen 1

Lección 01: El Despertar del Ave Dorada

Parte 6

 

 

Ambos regresaron a la mansión. En el sendero rodeado por el jardín botánico, una sombra dorada y negra podían ser vistas.

Lloró, gritó hasta que lastimó su garganta, después de expulsar sus sentimientos internos, Melida se calmó. Como una chica de carácter firme, después de que alguien la viera así de débil, se sintió avergonzada por un tiempo.

Mientras caminaban con sus manos enlazadas como si fuese natural, la joven chica miro en su dirección tímidamente.

–Este, Sensei… ¿Recuerdas a la chica llamada Elise que conociste hoy en la escuela?

–¿Eh? Si. Escuché que es tu prima, ¿No es así?

–Nos viste discutir, ¿Cierto…?

Melida se obligó a sonreír. Había estado muy inquieta por su encuentro en la parte posterior de la catedral.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

Es una chica muy sensible.

Kufa pensó.

Melida caminó lentamente, y al mismo tiempo dijo.

–Nuestra relación solía ser muy buena. Elise era un poco taciturna y las personas a su alrededor la malinterpretaban porque no sabían lo que estaba pensando. Pero ella era muy débil y lloraba mucho… así que siempre pensé que “debo protegerla”.

Melida rió suavemente, pero su expresión se desvaneció.

–… Pero una vez que ingresamos a la escuela primaria unos años más tarde, nuestra relación cambió.

–¿Cambió?

–Sin importar cuánto tiempo pasara, mi <Mana> no despertaba, pero Alice se convirtió en <Paladín> y, de repente, se ganó el reconocimiento de todos. Sin saberlo, yo fui la que se quedó atrás. Entonces fue esa chica quien comenzó a preocuparse por mi… a pesar de que solía ser lo contrario.

Entonces ahora es así. Melida lo dijo de manera autocrítica.

–Ya me viste en la escuela. A pesar de que estaba siendo ridiculizada por mis compañeras de clase, solo pude sonreír, no puedo refutar ni una palabra. Una vez que pensé en que Elise me estaba viendo así, me sentí muy avergonzada… ¡Ni siquiera tengo las agallas de ver su cara…!

El monólogo de Melida hizo que el corazón de Kufa se tensara. Esto era lo que se llamaba trauma psicológico. Comparado con ser golpeado o regañado físicamente, enfrentar la vergüenza frente al público dejará una cicatriz mucho más profunda en el corazón.

–Puedo entender un poco tus sentimientos, Ojou-sama.

–¿Tú sensei? De ninguna manera, a pesar de que eres así de exitoso…

–Nací en el <Mundo de la Noche>.

Los ojos de Melida se ensancharon. Parecía incapaz de comprender.

–¿Eh…? ¿Eso es, en los barrios bajos a las afueras de los Canvell…?

–Aún más lejos. Es como dije, escapé hacia Flandor desde el territorio de la Noche.

Los ojos de Melida se hicieron más y más grandes a cada momento y como si acabara de recibir una gran conmoción, gritó:

–¿¡Eeh!? ¿¡Hay personas viviendo fuera de Flandor!?

–No se trata de vivir allí, sino de luchar por sobrevivir. Incluso si se dice que la Noche está maldita, los humanos no se convierten de inmediato en monstruos. Por eso, personas que por varias razones permanecen en el territorio de la Noche, conteniendo su respiración y ocultándose para no ser encontrados por los Licántropo, aunque escasas, aún siguen viviendo.

–Heeee~

La expresión sorprendida de Melida era tan graciosa, que Kufa no pudo evitar sonreír.

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

No estaba escrito en los libros de texto de la escuela, pero en la misión de “explorar el mundo de la Noche” dada al Gremio, además de recuperar nuevos recursos y áreas de supervivencia, también se incluía el rescatar a tales refugiados.

Kufa miró hacia el cielo a los lejos y mientras miraba lo que estaba más allá del recipiente de cristal que rodeaba el distrito educacional, continuó.

–Desde el momento en que tuve uso de razón, ya estaba deambulando en el mundo de la Noche. Rodeado por una oscuridad casi aplastante, incluso ahora recuerdo bien lo desesperanzador de la lámpara extinguiéndose. Mi madre y yo, tuvimos mucha suerte de poder venir a esta ciudad, de poder sobrevivir.

–¿¡Tú madre, Sensei!?

–Sí. Aunque ella murió apenas comenzamos a vivir en Flandor.

Al ver la expresión de Melida desinflarse, Kufa se sintió culpable pero aun así continuó.

–A pesar de que su cuerpo ya estaba en su límite por la marcha forzada a través del Mundo de la Noche, lo que más atormentó a mi madre fue el estrés. El estrés por la discriminación de los ciudadanos de Flandor frente a los que salimos de Mundo de la Noche.

–¿Discriminación?

–Se dice que “las personas que se quedaron en el Mundo de la noche tienen sus cuerpos contaminados y si te acercas a ellos te infectarán”. También cuando era joven, los niños del vecindario me llamaban “bacteria”.

–¡¡Eso es cruel!!

Melida frunció el ceño y se enojó, haciendo que Kufa se sintiera feliz.

–Por supuesto, todo era un rumor sin fundamento. Pero lo importante no está en si “es verdad”, sino en lo que “la mayoría piensa” después de todo, esa discriminación se ha filtrado profundamente en las mentes de los plebeyos, empeorando sin cesar… incluso así, mi madre hasta el final, deseó que solo yo, su amado hijo fuera feliz, hasta su último suspiro.

–…
Las cosas que sucedieron después no pueden contarse, nacido en el Mundo de la Noche, un niño que pierde refugio y por lo tanto pierde su lugar para vivir. Ahí fué cuando un cierto “Gremio Oscuro que no existe” lo adoptó.

Desde ese momento, Kufa sujetó una daga, tan naturalmente como recoger una cuchara, desperdiciando su juventud en entrenamientos infernales, y ahora haciendo trabajos sucios con hombres despreciables como ese—

–Es por eso… que me siento muy envidioso., ¿Sabes, Ojou-sama?

–¿Envidioso?

–Aunque recibí educación, no fui a una escuela. A veces, cuando veía a niños con sus uniformes, solía tener mucha envidia de ellos. Al igual que ellos, charlando alegremente, asistiendo a clases y después de la escuela yendo a un café a pasar el rato, tener citas durante las vacaciones… Sentí envidia de que pudieran vivir una juventud tan obvia.

Kufa se dió la vuelta y miró a Melida, sonriendo.

— —Pero en la escuela también hay varias dificultades, ¿No es así?

Melida mostró una expresión de pánico por un momento, pero inmediatamente le devolvió la sonrisa.

–Por supuesto. Sensei, la escuela es como un campo de batalla después de todo.

–Fufu.

–Ehehe…

Ambos se rieron. Durante el período de conversación, al parecer la resistencia de Melida se había recuperado mucho.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

¿Debo sacar el tema ahora?

Kufa detuvo sus pasos abruptamente y tensó su expresión.

–Ojou-sama.

Melida sintió que el estado de ánimo cambiaba, su cuerpo se estremeció y nerviosamente detuvo sus pasos.

–S-Si.

–Tengo una sugerencia.

–¿Sugerencia…?

Frente a Melida quien inclinó su cabeza—frente a esa niña de 13 años, Kufa seleccionó cuidadosamente sus palabras y continuó.

–Hoy, todo el día, te he estado observando como tu tutor privado, pero… voy a serte sincero. Si continúas entrenando como hasta ahora, las probabilidades de que despiertes como un <Usuario de Mana>, creo que son extremadamente bajas.

En la expresión de Melida, por un instante, varias emociones cruzaron.

–Ee…

–Aunque raros, existen. Casos en que niños nacidos en familias Nobles no heredaron <Mana>. Ese tipo de cosas normalmente no salen a la luz pública, pero, tú caso sucedió en la familia de un Duque, lo que llevó a una situación bastante caótica…

Melida no se dio cuenta del intento de Kufa de cubrir su linaje.

Bajando su cabeza, sostuvo su pequeño puño fuertemente delante de su pecho.

–¿Es… así?

Sin embargo, sin darle tiempo para lamentarse, Kufa continuo con fuerza.

–Es por eso que, tengo una sugerencia. Ojou-sama, ¿Pondrías tu vida en mis manos?

–¿Eh…?

–Aunque es una apuesta peligrosa, pero—Existe una manera de que tu <Mana> despierte, Ojou-sama

La reacción de Melida fue como un viajero encontrando un oasis.

Sus labios temblaron como ansiando aire, preguntando inconscientemente.

–Cómo…

–Necesitamos usar un medicamento experimental que aún no se ha anunciado abiertamente. La droga se mezcla con el <Mana> del usuario, aunque esta vez se mezclará con mi <Mana> para que lo uses. Esto causará una reacción en tu <Mana> latente y lo despertará de golpe… hay tal posibilidad.

Eso también era mitad verdad. En realidad, el método de Kufa era un “Injerto de <Mana>“.

Era la lógica detrás del injerto de un árbol.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

Cortando una rama del árbol (<Mana>) de Kufa y trasplantarla al cuerpo de Melida. Desde el árbol cortado una nueva rama crecerá por lo que no habrá muchos problemas. Y entonces, la rama trasplantada echaría raíces y se convertiría en un fuerte árbol.

–Pero, es peligroso. Tal hazaña solo tiene un 70% de posibilidades de éxito… tres veces de cada diez daría como resultado el fracaso.

–Si falla, ¿Qué pasaría…?

Kufa pensó si debería endulzarlo, pero decidió decírselo claramente.

–Habría secuelas.

–¿Secuelas?

–No sé qué síntomas saldrán. Pero limitado a lo que se, a algunas personas les crecerían escamas en un brazo y entonces se les caería, a otras sus rostros se aplastarían hacia adentro volviéndose tan feas como un ogro, o también personas que se volverían verdes. Y sin importar qué médicos famosos vean, nunca podrán curar esas secuelas, y te perseguirán de por vida. En el peor escenario… también es posible que pierdas la vida.

— —¡…!

Como esperaba, Melida abrazó sus propios hombros asustada.

Humanos dejando de ser humanos y muriendo, incluso para Kufa no era una buena sensación. Sin embargo, el científico maníaco de su Gremio oscuro había dicho con orgullo que, “Manipular la estructura genética es un acto aún más peligroso”.

–No puedo forzarte, Ojou-sama. ¿Qué quieres hacer?

–……

Incluso desde el lado era posible saber que una terrible discrepancia corría por su pequeño cuerpo.

Esto no terminaría con un “Vamos a darle una prueba” o un “Como pensaba, lo mejor es que me detenga”.

Esta elección, dividirá la vida de Melida en dos caminos diferentes.

Un raro instante en que el destino no estaría en las manos de Dios si no en sus propias manos—

Sin embargo, cargar ese peso en su espalda, a sus 13 años probablemente es inmaduro.

Kufa pensó mientras veía su espalda incapaz de sacar una conclusión.

–……

En el momento en que pasaron más de cinco minutos, Kufa habló en un tono fácil:

–Por supuesto, aunque no lo hagas, no renunciaré a mi trabajo como tu tutor privado, Ojou-sama. Te enseñaré y veré crecer, hasta que te gradúes. No tienes que sacar una conclusión ahora, ¿Qué te parece?

–Lo haré.

Melida dijo así.

¿Cómo podría describirse la expresión apretando su pecho?

Ella no lloró, no mencionó una razón, y ni siquiera gritó emocionalmente.

Simple y claramente lo dijo una vez más.

–Lo haré.

–… ¿Es así?

Kufa asintió y se arrodilló sobre una rodilla en el camino de piedra.

El verdor que existe en el Canvell, por supuesto, no era natural. Mientras eran rodeados por las milagrosas flores, Kufa tomó la mano izquierda de Melida y la acercó, besando la punta de sus dedos.

–… Mi pequeña dama.

–¿Eh?

–Ya que me has entregado tu vida, yo también, apostaré mi vida por ti, Ojou-sama.

Kufa sonrió, mirando a la Ojou-sama de 13 años que no parece entender la situación.

–Tenemos que prepararnos, así que volvamos a la mansión rápidamente.

Assassins Pride Volumen 1 Capítulo 1 Parte 6 Novela Ligera

 

Regresando por el balcón, entraron por la ventana abierta y regresaron a la habitación de Melida. Esta era la clase de cosas que debían hacerse en secreto. Para no despertar a las sirvientas de la mansión, Kufa comenzó las preparaciones en ese lugar.

Molió con cuidado hojas de Pebrot, las mezcló con otros líquidos y las disolvió por completo. Luego agregó el polvo de fósforo de una mariposa roja y lo agitó aún más, luego derramó esencia de diamante en el líquido cuando comenzó a burbujear, al mismo tiempo que se volvía de un color rosa. Entonces, para que fuera más fácil de beber, agregó una cucharada de miel.

Kufa realmente había estado en lo correcto al llevar consigo variadas sustancias. Desde un veneno para matar en el sueño hasta un veneno que ocasionaría una grave enfermedad, si se cambiaba la composición de los ingredientes, como Kufa había hecho, se convertiría en una “medicina”. Ambos eran sustancias toxicas después de todo.

Después de calcular a la perfección las cantidades requeridas de ingredientes y agregarlos en el orden correcto, incluso calculando el número de veces que la mezclaba y la velocidad con la que lo hacía—continuando con ese trabajo que dañaría los nervios y mezclando algunos otros ingredientes, finalmente, una bocanada de humo blanco salió y el líquido dentro del vaso de precipitados comenzó a brillar.

Si se mezclara la sangre de Kufa en este líquido, la medicina de trasplante de <Mana> se completaría.

Mordiéndos el labio, sangre brotó junto con un dolor agudo. Kufa se dió la vuelta.

–Está hecha.

Melida estaba esperando sentada junto a la cama. Como se le había señalado que tendría que acostarse inmediatamente, Melida se cambió en su ropa de dormir mientras Kufa terminaba las preparaciones.

Durante el tiempo en que la medicina estaba completandose, Melida había estado mirando sus rodillas en silencio. Sin embargo, el hecho de que sus hombros saltaran en el momento en que fue llamada, no escapó a los ojos de Kufa.

–……

Con la cabeza baja, su cuerpo estaba tan rígido como una piedra.

Kufa bajó el vaso y preguntó.

–¿Sería mejor olvidarnos de esto?

–N-No. Nada de eso…

Melida miró nerviosamente a Kufa.

–Este, Sensei… ¿Podrías mentirme? Solo una vez.

–¿Mentirte?

–Sí… Quiero que me prometas algo, incluso si es una mentira.

Melida abrazó sus delgados hombros y continuó.

–Después de ingerir esa medicina, si mi cuerpo se vuelve extraño… en ese momento, Sensei, ¿Me tomarías como tu novia?

–Ojou-sama…

–¡E-Esta bien incluso si es mentira! Solo por ahora, incluso si es mentira… me tranquilizara un poco.

Kufa se arrodilló en una rodilla junto a la cama y tomó el dedo de Melida. Era el dedo que besó antes.

–… Por favor, relájate, Ojou-sama. La medicina seguramente tendrá éxito, porque hay muchas historias que muestran que después de la tragedia, la princesa finalmente ganará su felicidad después de todo.

Melida sonrió alegremente.

–Entonces, ¿¡Serías el príncipe, sensei!?

–Oh, si tuviese que decir quién soy, debería ser la bruja malvada que trajo la manzana envenenada, ¿No?

Melida, pareciendo no estar satisfecha, se inclinó hacia delante.

–¡I-Incluso si el príncipe fuese la bruja malvada, pienso que estaría bien!

–Ese sería un príncipe demoniaco, ¿Sabes?

Él empujaría a otros desde un acantilado y luego los rescataría, un nuevo entorno que no despertaría ni siquiera a las chicas que les gustaba soñar. Kufa sonrió impotentemente e incluso Melida sintió que era gracioso y se echó a reír.

Como si la carga sobre sus hombros disminuyera, su frágil cuerpo se sacudía con su risa.

Entonces—¿Esto sería el comienzo de la historia, o un cruel final?

Era el momento del juicio.

–Comencemos.

Kufa se levantó, Melida asintió con seriedad. Kufa asintió en respuesta y se llevó el vaso a los labios, al hacerlo Melida se puso nerviosa.

–¿E-Eh? ¿Por qué necesitas beber la medicina, sensei?

–¿Eh? Ah, ya veo. Lo siento, no te lo expliqué claramente.

Kufa olvidó decirle sobre la parte más importante. Colocó el vaso de nuevo en su lugar original y continuó.

–Debido a que el último ingrediente para la medicina es mi <Mana>, la medicina debe atravesar mi cuerpo. Además, si este medicamento tiene contacto con el aire, se producirían algunos cambios, por lo que tendras que recibirlo directamente desde mi boca, Ojou-sama.

–Entonces, en otras palabras, un… ¿¡Be-Beso…!?

El cabello rubio de Melida saltó y su rostro hirvió de color rojo.

… Bueno, hablando correctamente sería una transferencia boca a boca, pero para una niña que solo tiene 13 años, seguramente ambas cosas son lo mismo.

Ante esa reacción, quedaba claro que esta era su primera experiencia. De esa forma, tomar su importante primer beso, como era, esperaba no fuera como si Kufa no sintiera pena por ella.

–¿N-Nos detenemos…?

–¡N-No! ¡No es eso! ¡No es que lo odie! Eso…

Melida empujo sus mejillas teñidas de rojo e intentó ocultar su rostro desesperadamente.

–De alguna manera realmente es como esos cuentos de hadas… ¡No, yo…!

–Y-Ya veo.

Si el líquido que fluiría desde la boca del príncipe no fuese una medicina venenosa de modificación genética, quizás podría considerarse romántico.

Pero, seria problemático si no tenia la resolución de hacerlo. La medicina, una vez que tocara la boca de Kufa, comenzaria a cambiar, y si vacilaba justo antes, sería muy peligroso para ambos.

–¿Estas bien?

–¡E-Estoy bien! Sin embargo, no tengo experiencia…

–No estés tan nerviosa, relájate—Entonces, comencemos.

Lo más importante era el estado de ánimo. Kufa solo le dio cinco segundos a Melida para prepararse, luego bebió la medicina de una vez. En el instante en que se mezclaron la sangre que estaba en su boca y el líquido, un estímulo como una explosión ocurrió en la medicina.

Desde ahí no debia haber ni un segundo de demora. Kufa sujetó los delgados hombros de Melida y presionó sus labios. Sus labios color melocotón, empujados por sus propios labios se abrieron forzosamente.

–¡¡Nmu… fuu…!!

La medicina comenzó fluir. No era un sabor fácil de tragar, estimulaba una sensación de adormecimiento en su lengua. Además, como no tenía experiencia besando, Melida estaba incomoda. Si no lo hacía correctamente, la medicina se derramaría.

Melida pensó que no era el momento de avergonzarse y envolvió sus brazos alrededor del cuello de Kufa. Uniendo sus labios sin dejar ningún espacio y entrelazando sus lenguas, ella trago la medicina como si su vida dependiera de ello. El líquido fluyó a través de su pequeña garganta.

Después de unos diez segundos, la transferencia de la medicina se completó. Cuando separaron sus labios lentamente, se escuchó un sonido inusualmente fascinante.

Notando que desde algún punto en el tiempo ambos se habían estado abrazando con fuerza, Melida separó su cuerpo precipitadamente. Su rostro hasta su cuello estaba rojo y sus labios ardían.

Pero, justo después de eso—

*¡Dokun!*

El cuerpo de Melida saltó enormemente.

–¡Urgh…!

–No lo vomites. Por favor resiste y trágalo.

Kufa controló a Melida quien presionaba su boca.

Ahora, dentro del cuerpo de Melida, la medicina estaba comenzando a cambiar drásticamente. Debería sentir magma hirviendo en su estómago, un dolor como si todas sus articulaciones se rompían y estar siendo atormentada por un frío como si la arrojaran a una montaña helada.

Melida no pudo mantener su conciencia y cayó sobre la cama. Kufa la levantó y acostándola en la almohada, la cubrió con unas cuantas mantas.

Ahora, era una lucha contra el tiempo.

Después de unas horas, antes de que las sirvientas despertaran, se sabrían los resultados.

¿Obtendría <Mana>? ¿O perdería ante la medicina y su cuerpo se destruiría—?

–¡¡Uu… uu… uu~!!

–Estaré a tu lado, así que, por favor, descansa tranquila, Ojou-sama.

A pesar de que Melida no podía escucharlo, Kufa lo dijo de todos modos. En este momento, Melida sentía tanto dolor que no podía dormir, habiendo dicho eso, tampoco debería poder mantener su conciencia. Un infierno imposible de imaginar para una niña de 13 años.

Kufa rápidamente dispuso de los instrumentos e ingredientes y trayendo una silla se sentó junto a la cama. Estrujando la toalla que había preparado de antemano, ayudó a Melida a limpiar su sudor.

Hoy, esta pequeña niña se convertiría en su Ama. O un patético objetivo de asesinato. Nuevamente, Kufa fue consciente de que estaba haciendo algo muy ridículo.

Incluso si el procedimiento era un éxito, La Clase que Melida obtendría no sería la <Paladín> que soñaba, sino la misma que Kufa, <Samurai>. Eso no proporcionaría ninguna persuasión para Sir Modrew. Él—por el bien de negar el adulterio de Melnoa Angel, la madre de Melida—quería evidencia de que Melida poseía la línea de sangre de la Casa del Duque.

Kufa ya lo sabía. Melida no habia heredado la línea de sangre de la Casa del Duque. Si se supiera que estaba intentando encubrir eso, esta vez seria Kufa quien se convertiría en el próximo objetivo de asesinato. Si pensara solo en su propia seguridad, lo mejor sería dejar que Melida muriera así.

Debería pensar qué hacer después de ahora….

Después de unas horas, si Melida se convertía en un cadáver grotesco, tendría que tratar con ella junto con las tres <Cabeza de Calabaza>. ¿Debería enterrarlos en el bosque? ¿O ponerlos en un ataúd, y tirarlos al río? Si lograba sobrevivir de esa manera, sería un dolor de cabeza. Si se sabia que Kufa le había hecho eso, sin importar qué, no sería algo fácil de tratar.

En serio, ¿Que demonios, estoy haciendo—?

–… Ma, dre……

En ese momento, Melida dejó escapar un débil sonido. Seguramente estaba teniendo una pesadilla.

–Madre… Padre… ¿Dónde están…?

Inconscientemente levantó sus brazos, extendiéndolos hacia el oscuro techo donde no había nadie.

–No me dejen… sola…

Desde la esquina de sus ojos cerrados, una lagrima se derramó. Sus brazos cayeron sin fuerza.

Justo antes de que sus brazos cayeran sobre la manta—*¡Pashi!*

Kufa sujetó su mano.

–¡¡Tú puedes, Ojou-sama…!!

Kufa sostuvo las manos de Melida contra su frente, sujetándola fuertemente con ambas manos.

–¡Tú puedes, tú puedes…! ¡¡No te rindas…!!

Kufa apoyó los codos contra el borde de la cama, rezando hacia las pequeñas manos que estaban pegadas a su frente.

¿Tenía algún significado que un asesino como el rezara?

Si no lo habia, incluso una maldición estaba bien. Una para que sus propias palabras se convirtieran en cadenas, que ataran a este mundo la existencia de esta chica.

Gracias (๑˃̵ᴗ˂̵)و

–¡¡Vive, vive, vive, vive…!!

Kufa cerró los ojos con fuerza, sintiendo solo el tacto de sus fríos dedos como la nieve y continúo orando.

En ese momento, las cejas de Melida, que estaban fruncidas dolorosamente, repentinamente se relajaron.

–… Sensei…

Un suave suspiro casi imperceptible, escapó de sus labios.

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