Date A Live (NL)

Volumen 11.5

Capítulo Único: Los Padres de Itsuka

Parte 2

 

 

— No estoy seguro del por qué, pero siento que hay una sensación de recuerdo a pesar que este lugar es nuestro.

— Ah, sí.

- Gracias ( ◠‿◠) -

Parados en frente de la entrada de la residencia Itsuka, Haruko y Tatsuo lo dijeron mientras suspiraban con una emoción considerable.

Cabello corto, cejas puntiagudas con apariencia poderosa, y un par de pupilas rojas. Siempre en desacuerdo con la clasificación R y teniendo una postura amplia, la esposa Haruko era la contraparte de su esposo Tatsuo, la persona quien siempre sonreía debajo de sus gafas verdes oscuras y tenía una postura distintiva y jorobada.

Al haber vivido juntos por mucho tiempo, las apariencias de la pareja de esposo y esposa se parecerán más y más. Eso va para otras parejas de casados, pero no aplicaba a los Itsukas en lo absoluto. Cuando estaban lado a lado, los dos podrían ser retratados como una heroína y un oficial civil; una mujer complacida y un asistente; o una dama de honor y un padrino que fueron invitados a una ceremonia de bodas.

— Saa, entremos.

— Un, okey… ¡Ahh! ¡Ouch!

En ese momento, Tatsuo accidentalmente dio un paso, y se cayó encima de Haruko.

— ¡Ahh… Yaa!

Como resultado, la cabeza de Tatsuo se hundió directamente sobre el pecho de Haruko, el cual había volteado después de asustarse. Era simplemente una ocurrencia común distintiva de mangas y anime. Haruko dejó caer sus hombros y suspiró a propósito.

—… En serio, eres igual a como solías ser.

— Di-Discúlpame…

— No se puede hacer nada. Ya estoy acostumbrada a esto. Si fuera mi vieja yo, te golpearía en un instante.

— Uuuu… los recuerdos de ser golpeado locamente en el pasado.

Date A Live Volumen 11.5 Capítulo 1 Parte 2 Novela Ligera

 

Entonces Tatsuo se levantó mientras organizaba su postura. Siempre era así en el pasado. Haruko hizo una sonrisa irónica y continuamente extendió su mano hacia la perilla de la puerta.

— Bueno. Como éramos antes en el pasado… Hmm, ¿ara?

En ese instante, Haruko subconscientemente inclinó su cabeza.

— ¿Qué sucede?

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

— Se supone que la casa debe estar vacía. Pero el seguro de la puerta está abierto.

Gracias ヾ(*⌒ヮ⌒*)ゞ

— Heh… Eso es excepcionalmente extraño considerando de que estamos hablando del diligente Shidou.

— Un… Incluso si la seguridad pública de Japón es muy buena, dejarlo así es muy desconsiderado. Un cuidado apropiado es necesario.

Los dos conversaban y sin prisa pasaron por la puerta delantera. Sin embargo, al contrario de sus expectativas, Haruko descubrió otro aspecto cuestionable y frunció su ceja. En la entrada, había un gran número de zapatos para mujeres colocados ordenadamente.

— En serio, ¿esos son de Kota-chan? Compró demasiados cuando no estábamos aquí… Y ni siquiera hemos visto todos estos diseños…

— Jaja, ¿podrá ser que por esta razón Shidou no nos permitió que entráramos?

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

— Ah… quizás. Después de todo, Shii-kun siempre ha tenido sentimientos por su adorable hermana.

Haruko al mismo tiempo expresó su enojo y encogió sus hombros mientras se quitaba sus zapatos y entraba a la casa. Detrás de ella, Tatsuo imitó sus acciones y estiró su cuerpo.

— Phew. Hogar dulce hogar. Las viviendas para los empleados no eran tan malas, pero prefiero quedarme en casa que en cualquier otro lugar.

— Sé a lo que te refieres. Somos personas japonesas.

La pareja rio fuertemente como en los viejos tiempos y abrieron la puerta que conectaba a la sala.

… Justo en ese momento.

— ¿Eh?

— ¿Heh?

Haruko y Tatsuo exclamaron justo al mismo tiempo.

Eso se podría considerar una reacción normal. Justo en la fracción de segundo en que la pareja entró a la sala, ya era demasiado tarde cuando notaron varias siluetas las cuales saltaron rápidamente de las sombras sobre ellos, sometiendo a la pareja mientras los sujetaban contra el suelo.

— ¿¡Q-Qué!? ¿¡Qué rayos esta pasado!?

— ¡H-Haru! ¿¡Estás bien!?

A pesar de su desesperada lucha para mover sus piernas, ambas manos fueron firmemente sujetadas, dejando a la pareja incapaz de moverse libremente. Los dos exhaustivamente intentaron voltear para examinar las identidades de los atacantes. Poco tiempo después de eso, sin embargo, Haruko se sorprendía una vez más. Los culpables que los aprehendieron a Tatsuo y a ella eran dos chicas jóvenes; no solo eso, sino que sus rasgos faciales eran perfectamente idénticas… gemelas.

— Humph, resistirse es inútil.

— Advertencia. Por favor cooperen.

— ¿Qué…?

El repentino desarrollo del estado de sus asuntos causó que los ojos de Haruko parpadearan en negro y blanco. Astutamente ocultas debajo de la sobra del sofá, varias jóvenes chicas aparecieron una tras otra rápidamente. Además, estaban mirando a los dos con miradas de sospecha.

— ¿Um… así que estos son los ladrones?

— Para mí no se ven como ladrones…

— Eres demasiado ingenua Yoshino. Las malas personas no tienen la palabra ‘malo’ escrita en sus frentes.

Como anteriormente, las chicas discutieron algunos detalles pocos claros o sin sentido. La palabra ladrón salió de la mente de Haruko en una fracción de segundo. Sin embargo, al observar las apariencias de las chicas que acababan de salir, no era capaz de guardar cualquier noción acerca de eso. Bueno, tal vez era como la chica de la izquierda que llevaba una expresión feroz había dicho: las malas personas no tienen la palabra malo escrito en sus frentes.

En ese momento.

— ¡… Guah!

Justo cuando Haruko comenzó a enredarse ante la situación, el grito de Tatsuo que helaba la sangre surgió detrás de ella. Volteando la mirada, sólo la figura de otra chica podría ser vista saliendo de las sombras. Una mano estaba asfixiando el cuello de Tatsuo, y la otra sostenía un pequeño cuchillo y lo presionaba contra la cabeza de Tatsuo.

— ¡T-Tatsu-kun!

—… ¿Quiénes son ustedes?

La niña, cuya expresión se mantuvo firme, sin ninguna emoción los interrogó con un tono helado de voz. Su carácter firme e estoico causó que Haruko inhalara fuertemente aire de la nada, sintiendo por instinto el espantoso terror que emanaba de la chica. A juzgar por sus movimientos naturales, la chica parecía estar ya acostumbrado a emplear su navaja de bolsillo para propósitos que iban más allá de simples amenazas.

— Si se niega a contestar, voy a dañar los dedos de este hombre uno por uno.

— ¿¡Hiii…!?

— O-Oye, Origami…

La compañera de la chica frunció las cejas delicadamente.

— No hay problema. Aunque es una exageración dura, los resultados siguen siendo excelentes. El dolor puro es una cosa, pero la posibilidad de perder los órganos vitales tales como los dedos despierta aún más el miedo cuando torturas a alguien.

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

— ¿O-Origami…?

— Por otra parte, la eficacia aumenta si hay dos personas. Si existe una relación íntima entre ellos, una víctima puede ser incapaz de soportar ser testigo del sufrimiento de la otra persona del dolor insoportable, y confesará todo. De lo contrario, si ambos no comparten ninguna conexión entre ellos y una víctima oye al otro quejándose de su suerte, deducirá que el mismo tormento que le inflige dolor producirá un efecto similar.

— H-Hiiiiii…

Mientras la chica explicaba con apatía, su sencilla vociferación parecía ser extremadamente eficaz en Tatsuo quien en ese momento temblorosamente emitía una voz tímida.

— ¡Yo-yo no lo quise decir de esa manera! ¡Sólo te estaba diciendo que no te excedas!

Gracias ٩(^ᴗ^)۶

Después de escuchar las palabras de la chica de cabello púrpura, la chica que sostenía un cuchillo en la mano soltó un resoplido, comenzando a reflexionar profundamente.

— Lo que dices tiene sentido.

— ¿Lo entienden ahora?

— Es verdad, comparado a cortarle los dedos, en cambo debería cortarle las uñas. Que tonto de mi parte.

— ¿¡¡No lo entendiste en lo absoluto!!?

La chica de pelo purpura le gritó a la chica que usaba el cuchillo, causando que incline su cabeza inconcebiblemente.

— ¿Entonces un suero de la verdad?

Las otras chicas sacudieron sus cabezas en incredulidad, poniendo sus manos en sus rostros.

Parecía como si las demás chicas querían decir que optaran un método más humanitario, sin mencionar, legal. Al menos, no tenían la intención de matar a Haruko si no hablaba, o forzarla a dar sus credenciales bancarias y demás. Haruko estiró completamente su cuerpo y trató con dificultad de sacar su voz del fondo de su garganta.

— ¡M-Me gustaría preguntar quién rayos son ustedes…! ¿¡Que están haciendo en la casa de alguien más!?

— ¿Qué estamos haciendo… cuidando el lugar?

Gracias ヽ(*≧ω≦)ノ

La chica de cabello púrpura con cautela inclinó su cabeza y respondió, como si fuera bastante obvio.

Haruko sintió que había sido tratada como una tonta. Sin embargo, muy pronto se comprobó que estaba equivocada. Al instante en que vio sus expresiones genuinas, pudo decir que no estaban mintiendo.

Pero si se trataba de eso, ¿Qué fue todo eso? ¿Podría ser que Haruko entró a la casa equivocada?

Este pensamiento paradójico paso por la mente de Haruko instantáneamente, solo para ser negado no mucho tiempo después. La sala en su campo de visión era, sin ninguna duda, una sección de su casa, la casa la cual Haruko y Tatsuo habían comprado con un préstamo para 30 años, su amada.

[MI CASA]

Por supuesto, sería un asunto totalmente diferente si sus vecinos habían renovado un interior que era exactamente igual hasta el final. Pero tomando en cuenta que no era ese tipo de juegos, una coincidencia desafortunada como esa era completamente improbable.

— Cuidar el lugar… no recuerdo haber preguntado a alguien que hiciera eso.

— ¿Hmm? Una expresión conciliadora.

— Asombro. Tampoco recordamos que nos lo pidieran.

Las gemelas, quienes estaban sujetando a Haruko y a Tatsuo, dieron su respuesta.

Escuchando sus declaraciones presuntuosas e incoherentes, Haruko entro en un ataque de rabia.

— ¿¡Qué han estado discutiendo desde antes!? Entrar a la casa de otras personas sin permiso…

Justo cuando Haruko dijo eso, la chica que había estado presionando un cuchillo contra Tatsuo repentinamente abrió sus ojos como si se hubiera dado cuenta de algo crucial.

— ¿Muuu… Qué sucede, Origami?

— ¿Podrán ser…?

La chica llamada Origami rápidamente guardo el cuchillo y sacó su celular de su bolsillo, comenzado a usar el dispositivo.

Posteriormente, procedió a mover a Haruko y a Tatsuo hacia el frente y rápidamente alternando su línea de visión entre sus rostros y la pantalla de su teléfono. Después de confirmar algo, Origami se levantó y ordenó a las gemelas que liberen sus manos, soltando las restricciones.

— ¿Qu-Qué pasa?

— Duda. ¿Qué sucede, Maestra Origami?

Las gemelas preguntaron en sorpresa, pero Origami no prestó atención y en cambio empezó a saludar a Haruko y a Tatsuo gentilmente.

— ¿Están bien? Ahora pueden relajarse, Otou-sama, Okaa- sama.

— ¿Hah…?

— ¿Qué… dijiste…?

Los ojos de Haruko y Tatsuo se reunieron en un punto. Si nada más, ahora la chica estaba totalmente imperceptible ser la que estaba diciendo cosas como cortarle los dedos, cortarle las uñas y demás.

Haruko no era la única. Las demás chicas también tenían expresiones que mostraban que no tenían idea de lo que pasaba similar a las expresiones de la pareja.

— ¿Eh? ¿Son los padres de Origami?

— Pero… los padres de Origami no están…

— No.

Origami ligeramente negó con su cabeza.

— Ellos dos… son Itsuka Tatsuo e Itsuka Haruko. Son los padres de Shidou y Kotori.

[¿¡…!?]

Al haber escuchado la verificación de Origami, los rostros sorprendidos de las chicas se volvieron hojas blancas.

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