Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 7

Capítulo 3: La Batalla de la Ballena Blanca

Parte 8

 

 

En este momento, el cuerpo de Subaru estaba desprendiendo el aroma fresco y persistente de la Bruja—dejando de lado la contradicción en esas palabras, el olor tenía que estar flotando a su alrededor. El problema era cuanto efecto tendría en la Ballena Blanca.

“Con los Urugarums, el efecto fue suficiente para cubrir el bosque completo, ¿pero que tal esta vez…? Para ser honesto, no hay manera de medirlo, pero…»




Cuando se encontró con la Ballena Blanca en el anterior mundo, la Ballena Blanca había perseguido tenazmente el carruaje dragón de Otto después que Subaru se subiera a él. En ese momento, no había nada con relación a la Bruja. Así que si Subaru desprendiera un aroma más fuerte que antes, debería ser la carnada principal para la Ballena Blanca—

Justo después de pensar en eso—

“¡¿—?!”

El dragón terrestre, cargando hacia adelante, sintió algo y se volvió abruptamente según su propio criterio—con la fuerza centrífuga sacando un “¡¡Ugeh!!” de Subaru mientras abrazaba apresuradamente a Rem, justo delante de sus ojos, aparentemente aferrándose a su vida.

“¡¿Que es…?!”




“¡¡La Ballena Blanca!!”

Cuando Rem, presionada contra él, gritó, unas fauces gigantescas emergieron repentinamente del lado, atravesando la niebla.

Por un pelo, Subaru y Rem se salieron del camino y escaparon, con la grande boca de la Ballena Blanca que parece deslizarse un poco a la izquierda, mordiendo el suelo, tragando pasto y tierra por completo.

Su piel externa pedregosa parecía ser rozada mientras la bestia demoniaca pasaba corriendo, y desde cercar, escucharon el sonido de sus fauces arrancando el suelo.

Entonces, con un rugido, persiguió a la pareja.




“¡¿Whoaaaaa—?!”




Había un abrumadora cantidad de presión mientras los perseguía desde atrás.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 7 Capítulo 3 Parte 8 Novela Ligera

 

Con la abrumadora sensación de persiguiendo su espalda de que serían aplastados, el dragón terrestre en el que Subaru gritaba cabalgó pesadamente la tierra. Sin embargo, la velocidad de nado de la Ballena Blanca era extraordinaria. Con un cuerpo enorme como una montaña, nadó con tal fuerza que superó el viento, cerrando la distancia rápidamente.

Firmemente, las fauces acercaron, cubriendo el mundo que lo rodeaba.

Cuando la punta de su nariz estaba justo en sus espaldas, lo suficientemente cerca para bañarlos en el crudo hedor de su aliento…

“¡Rem!”




“¡¡Ul Hyuma!!”

…Rem respondió con un hechizo, enviando tres pilares de hielo que salieron del suelo como uno solo.

Su puntería era verdadera, golpeando a la Ballena Blanca que perseguía al par justo desde abajo, empalando su estómago en un intento de detener sus movimientos. Y aun—

“¡No se detendrá—!”

Las lanzas heladas, cada una tan gruesa como cientos de lanzas agrupadas, fueron arrancadas desde su base, emitiendo un agudo sonido cuando el hielo se rompió. Las destrozadas lanzas de hielo instantáneamente volvieron al mana de donde vinieron, y a pesar que la Ballena Blanca, habiendo perdido lo que sellaba sus heridas, sangro de ellas, no había efecto en su movimiento.

El hecho que haya sido herida y sangrado tanto parecía solo aumentar su resistencia. Subaru estaba horrorizado de nuevo por lo alto que era el obstáculo para derribar a la Ballena Blanca.

“¡Esto no es como con los Urugarum cuando era uno contra uno!”

“¡¡—!!”

Mientras Subaru se alejaba de la Ballena Blanca, levanto sus dedo medio, provocándola. Enfurecida por el gesto, el rugido de la Ballena Blanca tronó a través de las llanuras. Pero desde el lado de su torso…

“¡Ryaaaaa—!”

…Wilhelm intervino, entrando con un corte vertical.

Atravesando con su espada, Wilhelm subió corriendo sobre el flanco de la Ballena Blanca. Mientras Wilhelm cortaba la sangrienta niebla, los hermanos gatito aparecieron a un lado, montando sus liger y mirando la cara del otro.

“¡Hermana mayor, juntos!” “¡¡Hagamoslo, Hetaro!!”

Cuando los ligers se cruzaron, Mimi y Hetaro saltaron y unieron sus manos. Los dos estaban de pie ante la herida abierta que Wilhelm había dejado mientras gritaban:

“¡Wa—!” “¡Ha—!”




Las voces del par se sobrepusieron; las ondas sonoras se ampliaron con un poder increíblemente destructivo.

La onda de choque viaje a través de la herida abierta, haciendo que cada herida en el cuerpo de la Ballena Blanca sangrara una vez más. El enorme cuerpo se estremeció, y la altitud de la Ballena Blanca descendió precipitadamente en contra de su voluntad. La Ballena Blanca gimió en agonía, levantando su voz mientras resistía el dolor, y apenas logro evitar chocar  mientras los gemelos, montando sus ligers, saltaron fuera de su espalda.

“¡Carta de triunfo completadaaaa!” “¡Capitán, por favor!”

“¡Oh si, déjenmelo a mí! ¡¡Si los enanos están trabajando duro, entonces yo también debo hacerlo!!”

En lugar de los gemelos que aterrizaron, un gran liger trepo encima de la Ballena Blanca desde el final de la cola.

Moviendo su cuchilla hacia arriba, Ricardo fue alrededor golpeando las incontables bocas que botaron niebla. Wilhelm hizo lo mismo, dando corte a las molestas bocas, silenciándolas una a una.




Pero la Ballena Blanco no les dejo golpear sus medios de ataque sin ninguna respuesta. Desde las bocas, aparentemente infinitas sin importar cuantas aplastaran, una literal bombardeo de niebla aniquiladora fue escupida.

Ricardo, confiando en la movilidad de su liger, y Wilhelm, empujando su cuerpo más allá de los limites humanos, continuaron evadiendo, evadiendo, y evadiendo la niebla un poco más.

La fuerza de expedición y los Colmillos de Hierro se habían ambos reorganizado, y empezaron a disparar cañones de cristales mágicos una vez más para apoyar a Wilhelm y Ricardo en su peligrosa posición. Con los propios ataques de la Ballena Blanca no golpeando, y aparentemente perdiendo paciencia por el daño creciente de sus molestos atacantes, dobló su masivo cuerpo, abriendo su boca completamente para propagar niebla por todas partes.

“¡¡Rem—!!”

Más rápido de lo que Subaru pudo gritar, Rem hizo que su dragón terrestre saltara hacia la nariz de la Ballena Blanca. El acercamiento de Subaru, con el aroma de la Bruja flotando alrededor suyo, hizo que la Ballena Blanca los mirara reflexivamente, despojando su concentración; estaba buscando enviarlos a volar cuando un corte interrumpió ese plan.

“¡¡—!!”

“Eso es muy grosero de tu parte. Estoy aquí, buscando nada más que tu cabeza por catorce años, y apartas la mirada.”

Con una puñalada, Wilhelm se hundió profundamente en la frente de la Ballena Blanca, deteniendo su movimiento cuando su hoja se hundió en el cráneo. Pero el viejo espadachín instantáneamente abandono su tercera espada, saltando y pateando con toda su fuerza la empuñadura de la espada que dejo ir, y desenvaino su cuarta y quinta espada, ambas hojas bailando salvajemente en la espalda de la Ballena Blanca.

También encima de la espalda de la Ballena Blanca, Ricardo se unió a Wilhelm, abriendo su larga boca y riendo.

“¡Esto se está volviendo divertido! Es más resistente de lo que pensé, ¡¿pero no es tan fuerte ahora, verdad?!”

“No… la respuesta es un demasiado débil.”

Con Ricardo exaltado, Wilhelm frunció el ceño y murmuro. Mordiendo sus labios, Wilhelm corto la aleta de la cola de la Ballena Blanca mientras dijo, “No puedo creer fácilmente que mi esposa…la Santa de la Espada…pudiera ser derrotada por este nivel de bestia demoníaca. Incluso considerando que no tuvo la iniciativa y nos separó con niebla al inicio…”

Mientras Wilhelm blandía sus hojas, su proceso de pensamiento fue interrumpido por la Ballena Blanca girando su cuerpo.

“¿Tu—? ¡¿Waaaah?!”

La acción de la bestia demoníaca, a diferencia de todas las anteriores, hizo que la cabeza de la Ballena Blanca se levantara repentinamente, con la fuerza suficiente para enviar a Ricardo y a su liger a volar.




Entonces Wilhelm, aun encima de la Ballena Blanca, dijo, “¡Tomare una más antes de retirarme!”

Con la Bestia Demoníaca retorciendo su cuerpo como si nadara en el aire, Wilhelm lo recorrió con movimientos ágiles. El cuerpo de la Ballena Blanca estaba subiendo, con Wilhelm saltando abajo en la dirección opuesta. Ajustando finamente su centro de gravedad y usando las puñaladas de sus espadas para controlar su postura a la fuerza, el altamente experimentado viejo espadachín ejercito su cuerpo al máximo, cortando la base de una de las aletas dorsales en el borde extremo de su enorme cuerpo.

“¡¡—!!”

Escuchando el grito de la Ballena Blanca, Wilhelm monto la aleta que había mandado a volar al suelo debajo. Normalmente, se pensaría que una caída de tal gran altitud resultaría en muerte instantánea, pero las plantas de los pies de Wilhelm patearon la aleta justo antes del impacto, y su dragón terrestre lo atrapo, suavizando el impacto.

“¡Wilhelm!”

“—”

Subaru intentó asegurarse que estaba bien, pero Wilhelm no respondió, ya que sus ojos estaban en la Ballena Blanca, ascendiendo rápidamente.

Siguiéndolo, Subaru miro arriba, y su visión fue atrapada por la cola de la Ballena Blanca mientras nadaba arriba en el cielo nocturno.

Sangre goteaba de la aleta que había sido arrancada, chorreando abajo con una fuerza violenta. La planicie verde fue pintada escarlata, y Wilhelm fue bañado en lluvia roja, con su voluntad de pelear intacta.

Subaru no pensó que la Ballena Blanca solo iba a voltear la cola e irse tampoco, pero el objetivo de la bestia demoníaca dirigiéndose hacia el cielo no estaba claro. Los Colmillos de Hierro y la fuerza de expedición inquietamente miraron hacia el cielo, y Subaru se preocupó por los heridos reunidos en las raíces del Gran Árbol.

“Está viniendo.”

Wilhelm hizo un pequeño murmuro mientras volvía su mirada hacia arriba.

Viendo al viejo espadachín entrecerrar sus ojos y poner sus dos manos en las empuñaduras de sus espadas puso a todos en guardia.

Y entonces, mientras sostenían su aliento—lo lamentaron. Demasiado tarde supieron que debieron desplegarse instantáneamente sin esperar que la Ballena Blanca encima de sus cabezas, actuara.

“—¡¡La niebla viene!!”

Subaru gritó tan fuerte como pudo. Rem hizo que el dragón terrestre girara y se alejara del frente.

Todos los dragones terrestres y ligers a su alrededor empezaron a correr al mismo tiempo, pero no ya no había margen para que Subaru levantara su cabeza y vea si los otros estaban a salvo.

—Ondeando, la niebla aniquiladora vino cayendo a la tierra con tal fuerza que pareció borrar el cielo.

La niebla era como si las mismas nubes estuvieran cayendo. No había manera de evitarlo, salvo escapar de la zona. Esconderse detrás de piedras o arboles era resistencia sin sentido antes la destrucción que tragaría completamente a todos los obstáculos.

No había nada que podían hacer excepto empezar a correr y rezar de que estuvieran a tiempo.

Demasiado asustado para mirar arriba, Subaru simplemente sintió la opresión del insonoro apocalipsis cayendo desde el cielo. Seriamente se pegó contra la espalda del dragón terrestre, bajando su postura tanto como podía mientras corrían—

“¡¿Lo logramos?!”

Habiendo aparentemente escapado de debajo de la gruesa niebla y entrado a un área más clara, Subaru volteo su cabeza y miró atrás.

Había varias figuras en el suelo detrás de ellos que no lo habían logrado a tiempo, tragados mientras la niebla presionaba sobre ellos. Con expresiones de miedo y furia talladas en las caras de los seres humanos, huyeron fervientemente, pero fueron engullidos por la niebla de la cabeza hacia abajo y desaparecieron.

Los dragones terrestres fueron borrados con ellos. Con la niebla cayendo y esparciéndose en el suelo, no quedaba rastro de su destrucción. Ni siquiera sus nombres permanecerían en los recuerdos de nadie. Nadie excepto Subaru, el único que recordaría sus muertes.

“U…aa…”

Había pequeños gemidos frente a Subaru de figuras distantes dispersas por la niebla. Estaba claro que sus números habían sido reducidos en gran cantidad desde que se reagruparon. Eso por supuesto iba para los caballeros de la fuerza de expedición, pero los Colmillos de Hierro tampoco habían escapado ilesos.

Al menos tenemos nuestras mejores armas, pensó Subaru, cambiando su mirada.

“Wil…”

Encontró a Wilhelm, apenas manteniendo una mano en la espalda de su dragón terrestre mientras escapaba del área de efecto de la niebla. Fue cuando Subaru lo llamo desde atrás que se dio cuenta.

—Que desde el otro lado de la densa niebla, la bestia demoníaca estaba persiguiendo a Wilhelm, abriendo su gran boca.

“—¡Corre!”

“¡¿Nn—?!”

Wilhelm se dio cuenta de la amenaza inminente a su espalda casi al mismo tiempo que Subaru gritó. Pero fue demasiado tarde para que él pudiera reaccionar a tiempo.




Acercándose sin hacer ningún sonido, las fauces de la Ballena Blanca se tragaron el suelo, el dragón terrestre, y a Wilhelm enteros.

Raspando el suelo, todo en la superficie alrededor de Wilhelm fue arrancado, entrando a la boca de la Ballena Blanca.

“¡Aaah…!”

Ante el choque de ese espectáculo, no solo fue Subaru quien grito, sino Rem también.

Sabiendo el rencor que el viejo guardaba, el sentido de perdida fue mucho mayor. Más importante, perder su principal fuerza de combate haría su situación más grave, pero…

“¡¡Oh no, no lo harás!!”

Esta vez, alguien más levanto su voz justo a su lado.

Antes que pudieran reaccionar, un liger vino desde el lado, empujando su dragón terrestre y mandando a Subaru y a Rem a volar.

“¡¿Whoaa?!”

Cayendo del dragón terrestre, Subaru hizo una mueca por el dolor de ser golpeado por todas partes. Por la voz, el sabía que fue Ricardo quien había cometido el repentino acto de violencia, pero antes que pudiera la razón…

“—¡Gaa!”

…Subaru jadeó cuando vio flores carmesí florecer frente a sus ojos.

“¿Huh?”

El liger fue partido en dos, piezas de su carne fueron mandadas a volar mientras su cadáver cruelmente rodó sobre la pradera. El hombre-bestia de gran estatura que debería estar montándolo había desaparecido, con un gran charco de sangre fresca en su lugar.

La Ballena Blanca nado a baja altitud, balanceando su enorme cuerpo y moviendo la coa que estaba cubierta en la sangre de Ricardo.

¿Él… nos protegió?

¿Entonces que… paso con Ricardo?

Había varias preguntan viniendo a su cabeza, pero Subaru las puso a un lado cuando se dio cuenta de algo que no podía ignorar.

Frente a él estaba la Ballena Blanca, la cual había atacado a Ricardo con su cola.

Y…

“No… puede ser…”

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 7 Capítulo 3 Parte 8 Novela Ligera

 

Cuando miró hacia atrás, vio a la Ballena Blanca que se había tragado a Wilhelm y el suelo a su alrededor empezando a masticar.

En frente, detrás y arriba, vio otra figura alto en el cielo, dispersando niebla por todos lados.

—Las infinitas bocas de las tres Ballenas Blancas rieron juntas, sacando la desesperación de los hombres.

Poco a poco, Subaru sintió otra vez la esperanza siendo borrada por una pesadilla.

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