Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 6

Capítulo 5: Desde Cero

Parte 4

 

 

Su absoluto amor, su inviolable confianza, irritó a Subaru como nunca antes.

Habiéndose reprendido tanto, habiendo divulgado tanto sobre la fealdad de su corazón, habiendo confesado que era un completo fraude, una insalvable pieza de basura—

—¿Por que ella miraba a Subaru con esos ojos afectivos?

“Amo cuando acaricias mi cabeza, Subaru. Me siento conectada contigo cuando tu mano pasa a través de mi pelo.”

Con Subaru caído en el silencio, Rem empezó a expresar algo inesperado con una dulce y amable voz.

“Amo tu voz, Subaru. Siento mi corazón calentándose con cada palabra. Amo tus ojos, Subaru. Por lo general son bastante agudos, pero me gusta como se vuelven suaves cuando eres amable con alguien.”

Subaru no dijo nada mientras Rem continuo, bañándolo con sus palabras.

“Amo tus dedos, Subaru. Son muy suaves para las de un chico, pero cuando sostienes mis manos, siempre pienso para mí, ‘Son verdaderamente los dedos de un chico.’ Son delgados y fuertes. Amo como caminas, Subaru. Cuando alguien esta a tu lado, siempre revisas a cada rato para asegurarte que están realmente a tu lado. Amo que camines de esa manera.”

Su corazón estaba gritando.

Mientras Rem entrelazaba esas palabras, el pecho de Subaru gritó.

“…Detente.”

“Amo tu cara cuando duermes, Subaru. Eres tan indefenso indefenso como un bebe. Tus pestañas son solo un poco largas. Tus mejillas son suaves cuando las toco, e incluso si toco tus labios para molestarte, no te das cuenta… Lo amo tanto que hace que mi pecho duela,”

“¿Por qué…?”

¿Por que seguía hablando?

¿Por qué seguía siendo capaz de lanzar tales cumplidos a Subaru, el tonto inútil que era?

“Dijiste que te odiabas, Subaru, así que quise que sepas que tienes muchas cosas buenas.”

“¡Nada de eso es real…!”

Rem estaba viendo una ilusión conveniente.

El verdadero Subaru no era ese tipo de persona. Su verdadero él era mas sucio que eso. Su genuino yo era horrible, exactamente lo opuesto a lo que ella veía tan favorablemente.

“¡Simplemente no lo entiendes! ¡Sé mas sobre mi que nadie!”

“¡Tu solo sabes sobre ti, Subaru! ¡¿Cuanto sabes del Subaru que yo veo?!”

Reflexivamente, Subaru levanto su voz, pero el grito de Rem era incuso mas fuerte que el suyo.

Subaru estaba aturdido. Era la primera vez que ella había levantado su voz desde que llegaron aquí.

La conmoción hizo que su aliento se quedara atrapado en su garganta. Por fin, se dio cuenta que los ojos de Rem, manteniendo obedientemente su expresión natural, tenían grandes lagrimas brotando de ellos.

Por supuesto que escuchar la confesión de Subaru la había herido.

Por supuesto que escuchar su extremo masoquismo le había traído dolor a su amable corazón.

Y aun así, ella creía en Subaru.

Rem sabía todas las cosas horribles dentro de él de las que le había hablado, y ella creía en Subaru a pesar de ellas.

“¿Por que tu…? Tanto… soy débil, insignificante… ¡Estoy huyendo…! Incluso ahora, estoy huyendo justo como lo hice antes, ¿así que por que…?”

¿Por que crees en un patético, poco confiable tipo ahogándose es su debilidad como yo…? ¿Si yo no puedo creer en mi, como puedes tu…?

“—Porque tu eres mi héroe.”

Cuando esas palabras de incondicional e infinita confianza lo golpearon, el corazón de Subaru tembló silenciosamente.

Sin importar las terribles condiciones acumuladas una sobre la otra, sin importar las fallas que pudiera tener, esa frase estaba impregnada con la esperanza de que vendría corriendo y ahuyentara al mal.

Y demasiado tarde, finalmente Subaru se dio cuenta.

Él estaba equivocado. Él había pensado mal. Había estado tan, tan mal.

Él había pensado que ella, Rem, era la única que permitiría que Subaru cayera tan lejos como lo necesitaba, que no importaba lo débil, patético y humillado que fuera, ella lo perdonaría,— y él había cometido un error.

Había sido un error, un grado letal de idiotez.

—Rem era la única, la única, que nunca permitiría que Subaru se rindiera.

Todos le habían dicho a Subaru que no tenia que hacer nada, que solo debía comportarse. Ellos dijeron que no esperaban nada de él y que sus acciones eran inútiles.

—Pero era Rem quien no permitiría a Subaru ser débil.

Ella era la única que siguió diciendo, Levántate. No te rindas. Salva a todos.

Nadie esperaba nada de Subaru. Pero ella se había negado a abandonarlo, incluso cuando el se abandono a si mismo; ni ella aceptaría que se rindiera.

Ese era el “hechizo” que Subaru había puesto en ella.

“En ese bosque sombrío, un mundo en el que me había perdido, un mundo en el que solo podía atacar sin pensar, viniste y me salvaste…”




“—”

“Cuando me desperté y no podía moverme, cuando mi Hermana estaba exhausta por haber usado demasiada magia, te levantaste y te enfrentaste a las bestias demoníacas como señuelo para que pudiéramos escapar.”

“—”

“No tenias posibilidad de ganar, y tu vida estaba verdaderamente en peligro, pero incluso así, tu sobreviviste… y cuando volviste a mis brazos, estabas vivo.”

“—”

“Cuando te despertaste, sonreíste y dijiste las palabras que mas quería oír, en el momento en que mas quería escucharlas, y tu eras la persona de quien mas quería escucharlas.”

Uno por uno, ella enumeró los “hechizos” que Subaru había puesto en ella.

Esos hechizos habían atado a su corazón bondadoso con las cadenas llamadas confianza, y estas la ataron firmemente hasta ese momento.

“En esa feroz noche cuando perdí todo excepto a mi Hermana, el tiempo se detuvo para mi, para nunca moverse mas.”

Rem miró directamente a Subaru mientras hablaba de un fragmento de su terrible pasado.

Su mirada estaba impregnada de intimidad que no había vacilado ni en el más mínimo grado.

“Mi corazón se detuvo, congelado en el tiempo, pero tu suavemente lo derretiste y gentilmente hiciste que se moviera de nuevo. ¿Sabes cuanto me salvaste en ese instante, en esa mañana? Es imposible que sepas cuan feliz era, Subaru.”

“Es por eso.” Dijo Rem, poniendo su mano en el pecho mientras continuaba.

“—Yo creo en ti, no importa cuanto puedas sufrir, no importa cuanto parezca ir en tu contra, incluso si nadie en el mundo cree en ti, incluso si no puedes creer en ti mismo—Yo creo en ti, Subaru.”

Mientras Rem hablaba, dio un paso adelante, cerrando la distancia.

Ellos estaba lo suficientemente cerca como para tocarse. Subaru, agachando su cabeza, no se movió cuando Rem extendió ambos brazos, envolviéndolos alrededor de su cuello.

A pesar que había poca muy fuerza en su agarre, Subaru, sin resistencia, no podía evitar su abrazo.

Aunque Subaru era mas alto, Rem sostuvo su cabeza contra su pecho, y escucho su voz directamente desde arriba cuando dijo, “El Subaru que me salvo en un Héroe real.”

Por la resbaladiza sensación en su frente, supo que ella lo había rozado con los labios.

El calor se extendió desde donde ella lo había tocado. Emociones incomprensibles brotaron profundamente dentro del pecho de Subaru.




La sangre fluía a través de sus extremidades inmóviles. La estática llenando su cráneo comenzó a despejarse—

“No importa que tan duro lo intente, no pude salvar a nadie.”

“Yo estoy aquí. La Rem que salvaste esta justo aquí, Subaru.”

“Estoy vació. No hay nada dentro de mi. Nadie me escuchara.”

“Yo estoy aquí. Si son las palabras de Subaru, quiero escuchar lo que sea que quieras decir.”

“Nadie espera nada de mi. Nadie confía en mi… yo… me odio.”

“Yo te amo, Subaru.”

La mano que toco su mejilla estaba caliente. Sus ojos, mirando a Subaru desde cerca, estaban húmedos.

Esa mirada, todo acerca de ella, le hizo aceptar que ella era verdaderamente sincera.




“Tu… ¿estas bien con un tipo como yo…?”

Lo había intentado una y otra vez, rehecho una y otra vez, y no tenia nada que mostrar.

Todos murieron. Sus manos nunca los alcanzaron. Él había dejado morir a todos. Sus pensamientos eran inadecuados. Estaba vacío, impotente, tonto, tarde para actuar, un tonto arrastrado por su deseo de proteger a alguien.

Era lo suficientemente bueno para ella.

“Estoy bien contigo, Subaru.”

“—”

“No quiero que sea otro.”

Si el, quien no podía creer en si mismo, tenia alguien que tenia fe en el… ¿podría Subaru Natsuki pelear?

—¿No tendría que renunciar a luchar contra el Destino?




“Si tu realmente estas vació, si no tienes nada, si no puedes perdonarte—empecemos de nuevo, aquí y ahora.”

“¿Empezar qu…?”

“Al igual que hiciste que el tiempo se moviera de nuevo para mi, podemos hacer que el tiempo que se detuvo para ti se mueva de nuevo, ahora mismo.”

Había lamentado y avergonzado su pasado de no haber logrado nada, sus días de no hacer nada, sus horas pasadas en el desperdicio y la ociosidad, y trató de darse por vencido.

Rem sonrió a este Subaru, declarando:

“Empecemos de nuevo desde aquí, desde el primer paso… No, ¡desde cero!”

“—”

“Si te resulta difícil caminar solo, te apoyare. Dividamos la carga y apoyémonos mientras caminamos. Me dijiste eso esta mañana, verdad?”

Así que riámonos, abracémonos, y hablemos sobre el mañana, él había dicho.

Confiando el uno en el otro, apoyándose uno al otro mientras caminaban, él había dicho.

“Por favor muéstrame lo mejor de ti, Subaru.”

Él le había mostrado nada más que lo peor en él durante el mayor tiempo. Después de todo, era Subaru mismo quien había lanzado el imborrable “hechizo” en ella.

Era su deber tomar responsabilidad y ver a través.

“…Rem.”

“¿Si?”

Cuando el dijo su nombre, ella respondió tranquilamente.

Levantó su cara. Miro al frente. Contempló los ojos de Rem.

Suavemente, gentilmente, esperaron la respuesta de los labios de Subaru.

Así que él quería ser el Subaru Natsuki que tanto amaba.

“—Yo… amo a Emilia.”




“—Si.”

Aparentemente sabiendo todo el tiempo, Rem sonrió y asintió ante la confesión de Subaru.

Sabía muy bien lo cruel que era con esa sonrisa, esa dulzura, mientras continuaba: “Quiero ver la sonrisa de Emilia. Quiero estar en su futuro como una ayuda para ella. Incluso si ella me dijera que soy un obstáculo, que no regrese… quiero estar a su lado.”

Ahora que había aceptado los sentimiento de Rem, volvió a expresar la sensación que no había cambiado dentro de él. Pero la forma en que se sintió era diferente de antes.

“La idea que ella soportaría cualquier cosas de mi solo por que me gustaba… era muy arrogante, ¿huh?

“—”

“Incluso si ella no lo entiende ahora, esta bien. Ahora mismo, quiero salvar a Emilia. Si hay un futuro de dolor y sufrimiento viniendo hacia ella, quiero traerle un futuro donde todos puedan sonreír.”

Así que ofreció su mano a Rem, justo a su lado, y pregunto, “Me… ayudaras”

Sabía que era una manera simple de responder a los sentimientos que ella le había ofrecido. Él sabía que estaba usando sus emociones. Pero era ese Subaru, el Subaru que no renunciaría al futuro de aquellos que son preciosos para él, quien ella amaba.

“No puedo hacer nada por mi mismo. Me quedo corto en todo. No tengo la confianza para caminar hacia adelante. Soy tan débil, frágil e insignificante, así que… ¿Me echarás una mano? ¿Ayudarme a mantenerme en línea recta y estrecha cuando tomo un giro equivocado?

“Eres una persona horrible, Subaru. ¿Justo después de rechazar a una chica, preguntas tal cosa?”

“Hey, es bastante difícil para mí preguntar a alguien que rechazó una propuesta única en la vida, ¿sabes?”

Rem no pudo contener un pequeño suspiro ante la débil risa de Subaru.

Se sonrieron el uno al otro por un rato. Luego Rem se enderezó, agarró con elegancia el dobladillo de su falda y, en una muestra de perfecta cortesía, dijo: “Si esto trae un futuro en el que Subaru, mi héroe, pueda sonreír, entonces lo aceptaré humildemente.”

“Si, solo observa. Tendrás un asiento de primera fila.”

Rem tomo la mano que Subaru había ofrecido mientras intercambiaban su juramente. Ella dejo salir un pequeño “Ah” cuando Subaru la atrajo hacia él, enterrando su delgado cuerpo en su pecho. El estaba agradecido de que existiera una chica tan suave, tan cálida, y que lo amara tanto.

“—¡El hombre del que te enamoraste será el héroe mas genial que haya existido jamás!”

Hacía calor dentro de su pecho.

Cuando Subaru abrazó a Rem, ella hundió la cara en su pecho, ocultando su expresión.

Su respiración estaba caliente. Su frente y sus mejillas estaban calientes cuando las frotó contra él.

Pero las lágrimas que brotaban de sus ojos eran probablemente las más calientes de todas.

—Incluso entonces, Subaru no podía amarse. Él aun se odiaba.

Pero una chica le había dicho que le gustaba.

Si había una chica a la cual pudiera gustarle, así como era…

—Emilia estaba observando. Rem estaba observando. El no podía ceder.

“—”

La historia de Subaru Natsuki comenzaría de Nuevo.

Su vida en otro mundo volvería a empezar.

—Desde Cero.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 6 Capítulo 5 Parte 4 Novela Ligera

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