Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 6

Capítulo 5: Desde Cero

Parte 3

 

 

Había apostado, y había perdido.

Cuando Rem le devolvió sus propias palabras con una sonrisa llorosa, el yo interior de Subaru estaba agotado, abrumado por la sensación de que había arrojado todo en un partido y perdido.




Subaru había confiado—no, esperaba—que Rem, con su fuerte dependencia en el, solo podría decir que sí. Que quizás, solo quizás, incluso cuando el dejo todo atrás, ella podría elegirlo.

Era un sueño fugaz, un pensamiento egoísta. El debió haberlo entendido desde el principio. Si su incapacidad para encontrar algún valor en sí mismo fue la razón principal por la que había elegido huir, ¿que hacia esperando eso?

“Ahora mismo… Puede que no esté sonriendo, pero… quiero decir, si nosotros realmente lo hiciéramos estoy seguro que estaría sonriendo… Si, eso es verdad. Así que, ah…”

A pesar de que el asunto ya se había resuelto, surgieron argumentos poco convincentes de la boca de Subaru en un intento de suavizar las cosas.

No podía pensar en una refutación efectiva a las palabras de Rem. Pero si no decía algo, sus deseos habrían terminado en ese momento. Todavía podría tener la oportunidad de cambiar de opinión mientras siguieran hablando—aunque eso podría haber sido un solo un tipo de ilusión.




Cuando Subaru se aferraba a esa esperanza, Rem lo observó, una débil sonrisa apareció en ella mientras murmuraba, “…Yo he… pensado sobre eso también.”

Levantó su delicada cara muy ligeramente.

“Después de llegar a Kararagi, primero rentaríamos un habitación en una posada. Aunque una casa es la base para construir una vida, no podemos ser desconsiderados con el dinero que tenemos a nuestra disposición. Primero, necesitaríamos un ingreso estable.”

Rem levanto su dedo mientras añadía a la imagen del futuro que Subaru había propuesto antes.

“Afortunadamente, he recibido la educación adecuada gracias al buen juicio del maestro Roswaal. Aun en Kararagi, creo que encontrar empleo seria un asunto simple para mi. Y para Subaru… probablemente necesitarías conformarte con el trabajo físico, pero quizás podrías trabajar cerca mio.”

Con una pequeña risita, Rem aclaró la incapacidad de Subaru para hacer nada. Era sin duda una evaluación precisa del valor de Subaru, como todavía era en gran parte ignorante de la cultura y la tecnología de este mundo.

“Una vez que nuestro ingreso es estable, buscaríamos por un lugar mejor en el que quedarnos. Durante ese tiempo, tendrías que estudiar apropiadamente para un futuro empleo… Tomaría cerca de un año antes que puedas hacer trabajo real quizás. Puedes volverte independiente incluso mas rápido, pero solo a través de tus propios esfuerzos, Subaru.”

Con eso, Rem estableció un inesperado y brutal régimen de estudio.

Cuando ella lo había instruido en lugar de Rem, su método de enseñanza era amable, pero sus criticas no tenían compasión. El pudo haberse quejado a medio camino, pero le gustaba bastante su rigor.

“Con los dos trabajando, podríamos guardar algo de dinero… Puede que suficiente para eventualmente comprar una casa. Tal vez algún tipo de tienda seria mejor. Kararagi es una tierra llena de comercio, así que seguramente habrá una manera de sacar provecho de tus ideas raras, Subaru.”

Con un sorprendido aplauso de sus manos, Rem dispuso un futuro que sonaba demasiado bien para ser verdad.

Subaru, también, sintió como si pudiera ver claramente la escena que pasaba por la cabeza de Rem. Como siempre, Subaru le causaría montón de problemas, y ella lo perdonaría. Por supuesto el se sentiría responsable por eso, así que terminaría trabajando duro con un montón de sudor rodando por su frente con seguridad.

Eso estaría bien.

Una vida honesta, por ella y solo para ella—¿cuan feliz una vida como esa podría ser?

“A medida que nuestro trabajo avanza… ah, esto es embarazoso, pero quizás… ¿niños? Como mitad demonio y mitad humanos, lo mas probable es que sean astutos. Hombre o mujer, gemelos o trillizos, seguramente serán niños muy lindos, también.”

Las mejillas de Rem se enrojecieron mientras tímidamente dejaba salir sus pensamientos. Contó con sus dedos uno por uno, y a justo cuando el conteo llego al aterrador diez, ella continuo.

“No todo seria divertido, y no creo que todo iría tan bien como imagino. Puede que no tengamos hijos y solo hijas, y es posible que no puedas sentirte orgulloso de tu familia.»

“…Rem.”

“Pero, ah, incluso cuando los niños sean lo suficientemente grandes para ser malos contigo, yo siempre estaré de tu lado Subaru. Seriamos famosos entre los lugareños como la pareja siempre felizmente casada y lentamente pasaríamos nuestros días juntos, envejeciendo juntos…”

“…¡Rem!”

“Subaru, lamento decir esto, pero si es posible, te pediría que me dejes morir antes que tú. Me gustaría acostarme en una cama contigo sosteniendo mi mano, rodeada de nuestros hijos y nietos, mientras digo: ‘Fui feliz,’ y todos ustedes me despedirían.”

El no pudo sostener su cabeza.

El futuro que Rem estaba retratando con sus propias palabras fue en silencio, hiriendo suavemente el corazón de Subaru.

“Ese sería una…feliz, feliz manera de terminar mi vida.”

“¡Si lo has…!”

Escuchar el futuro agridulce al que Rem se había negado era como tener una picazón irreprimible en lo profundo de su pecho que lo hacía querer arañarse. Para cuando Subaru terminó de escuchar, no quedaba nada más que llenando su corazón sino una tormenta patética e indescriptible de emociones.

Su garganta temblaba. Algo pesado se hundió profundamente dentro de sus pulmones. Le dolía la cabeza.

Sacudió la cabeza para tratar de ignorar el calor implacable que llenaba las profundidades de sus ojos.

“¡Si lo has… pensado tan bien…!”




Entonces ella podría huir con Subaru tan lejos como sus pies les permitieran—

“Subaru, si pudieras sonreír mientras desees ese futuro…Realmente creo que podría ser feliz después de una vida así.”

Pero llena de una tristeza que superó incluso a la de Subaru, la chica sonriente no respondió a su súplica.

Atónito, Subaru se quedó mirando esa pequeña y dolorosa sonrisa cuando finalmente lo entendió. No importa cuánto se aferró a la esperanza, no pudo lograr que Rem cambiara de opinión. Verdaderamente, había perdido la apuesta, y no tenía ningún recurso.

“—”

Una sensación de fatiga lo asaltó, como si llevara algo muy pesado sobre sus hombros. Estaba tan descorazonado que podía desplomarse en el lugar. Subaru apenas logró evitar hacerlo, cubriéndose la cara con las manos mientras se desesperaba.

Rem se había negado a ir con él.

Eso significaba que no tenia manera de salvarla.

Si se quedaba a su lado para protegerla, todo lo que le esperaba en su regreso a la mansión era un cruel futuro—una incambiable tragedia y y el despiadado callejón sin salida del destino.

Entonces, ¿quizás seria mejor dejar a Rem detrás y huir por su mismo…?

Si lo hacía, no podría escapar de la soledad, pero al menos podría huir de la desesperación que tenía delante. Por supuesto, el destino de las personas dentro y alrededor de la mansión no cambiaría si él estaba presente o no. Subaru simplemente estaría cubriendo sus ojos y oídos, pretendiendo no saber, evitando ver la realidad por sí mismo.

En ese momento, Subaru estaba tan desesperado por tener algo a lo que aferrarse que haría esta miserable salvación. Pero incluso si él aceptara eso, habría alguna salvación? Ya sea que Subaru desafiara a sus enemigos, huyera a la locura o pusiera todo en la línea, el destino no le había quitado la menor atención. Qué, entonces, podría hacer él—?

“Subaru, que hayas pensado en huir conmigo…que hayas pensado en vivir una vida conmigo…me emociona hasta el fondo de mi corazón. Pero no funcionara.”

Incluso habiendo rechazado la mano que Subaru había ofrecido, las mejillas de Rem todavía estaban enrojecidas por los sentimientos que se arremolinaban dentro de ella. Ella misma sabía que podían huir, huir, huir y, eventualmente, hacer realidad esa fantasía. Ella lo ansiaba. Ella había afirmado firmemente que el cuento era feliz—y, sin embargo, Rem lo había rechazado, porque—

“Quiero decir, si huyéramos ahora mismo… estoy segura que estaría dejando atrás al Subaru que mas amo.”

“—”

¿Que estaba diciendo Rem? Él no lo entendía.

“—”

Temblando, Subaru levanto la cara y la miro con los ojos en blanco. Rem le estaba dando una pequeña y triste sonrisa, pero aun así, sus ojos proyectaron sus sentimientos firmes. Subaru se sintió abrumado por su mirada mientras ella continuaba.

“Subaru. Por favor, dime lo que ha sucedido.”

Sacudió la cabeza. Él no podía. Si él hacia eso, Rem moriría.

“Si no puedes hablar de ello, por favor confía en mí. Me las arreglaré de alguna manera.”

Sacudió la cabeza. Él no podía. Si lo dejaba así, Rem moriría.

“…Pero al menos, ¿podemos volver ahora? Si te tranquilizas y lo piensas con más calma, es posible que puedas encontrar una respuesta diferente.”

Sacudió la cabeza. Él no podía. Si él esperaba, todos morirían.

“Ya me he… preocupado. Ya lo he pensado. Ya he sufrido… Por eso me rendí.”

Nadie le creía a Subaru.

Nadie esperaba nada de él.

Si le dijera a alguien que haría algo, lo alimentarían con su propia estupidez.

Había ignorado eso, lo había borrado, había visto sus propias estupideces y había llegado a su estado actual. Para Subaru, esa vez, ese desgaste en su corazón era…

“—Es fácil darse por vencido. Sin embargo.”

De repente, Rem expresó una refutación a las palabras de debilidad de Subaru.

—Es fácil darse por vencido.

En el instante en que las palabras entraron en sus oídos, una sacudida de comprensión corrió por todo el cuerpo de Subaru. Era como si un rayo hubiera golpeado la corona de su cabeza. Algo que no podía poner en palabras exploto dentro de su pecho, y cada poro de su cuerpo se sentía como si hubiera sido incendiado.




“¿Es fácil… darse por vencido…?”

“¿Subaru?”

“¡No… me digas eso…!”

Subaru apretó los dientes, raspando con resentimiento ante un perplejo Rem.

¿Es fácil rendirse? Eso es un chiste malo. ¿Crees que es algo fácil abandonar tu objetivo y huir con las manos vacías? ¡Como si lo fuera…!

“¡¡No hay manera de que sea fácil rendirse…!!”

La garganta de Subaru temblaba por las emociones insoportablemente oscuras que explotaban dentro de él.

Sorprendido por el arrebato de Subaru, Rem pareció encogerse. Incluso los peatones que viajaban a lo largo de la calle principal de la capital real se preguntaban que pasaba cuando pasaban la vista al enfurecido Subaru.

Sin prestar atención a las miradas enojadas, Subaru miro solamente a Rem parada enfrente suyo.

“No hice nada, no pensé en nada, abandoné todo sin cuidado, lo tire todo de esa manera, y me rendí—¡¿eso es lo que crees?!”

La decisión lo estaba matando. Lloró lagrimas de sangre y grito lo suficiente para destrozar su garganta, y aun así no gano nada. Sabiendo eso, el tomo su decisión.

Darse por vencido en todo. Esa era la única conclusion que pudo poner en palabras, pero ¿cuantos sacrificios debieron hacerse para que el llegara a esa conclusión? El no dejaría que nadie ignore eso.

“¡Darme por vencido no fue fácil para nada…! ¡Pensar que puedes pelear, que te las arreglaras de alguna manera, es mucho mas fácil…! ¡Pero no me ñas pude arreglar! ¡No tuve opción! ¡Todos los caminos estaban bloqueados excepto por rendirse…!”

El Destino se estaba burlando de Subaru, por cada camino disponible para él terminaba en muerte. Sin importar cuanto peleó, cuanto se mantuvo en pie, tramó, planeó, rogó o incluso corrió—

Ya no era posible para él tenerlo todo.

Incluso las personas que quería salvar le habían abofeteado. Se suponía que debía seguir intentando, ¿entonces? ¿Quién podría decirle a Subaru que era demasiado pronto para rendirse? Si alguien hubiera pasado por la misma experiencia, el mismo sufrimiento, el mismo infierno, ¿podría esa persona decir algo así?

“¡Si pudiera hacer algo… yo… yo…!”

El verdaderamente quería hacer algo.

Ayudar a las personas, salvar a las personas, evitar que sus vidas fueran tomadas.

Pero no podía. El mundo no le dejaría,

Todo durante esos días repetidos había vuelto para morderlo de nuevo.

Es por eso que Subaru había—

“Subaru.”

Cuando Subaru agachó la cabeza, agotado de emoción, su voz desvaneciéndose, Rem lo llamó.

Las orejas de Subaru pitaban fuertemente. La patética revelación de sus desagradables sentimientos verdaderos lo dejó incapaz de mirarla a la cara.

Y a ese hombre miserable, insalvable y desesperado que había desafiado al Destino y había perdido, ella dijo: “Es fácil rendirse.”

“—”

“Sin embargo…”

Rem repitió una vez mas la frase que había enfurecido a Subaru justo antes.

Sintiendo algo casi incomprensible en sus palabras, Subaru levanto su cabeza, estupefacto.

¿Por qué ella no lo entiende?

Por que, después de todo esto, ¿ella no podía comprender la angustia de Subaru?

La tristeza, la insatisfacción, las heridas en lo que parecía ser cada rincón dentro de su corazón—

“—eso no te queda, Subaru.”

Todo se desvaneció cuando Rem miro directamente a los ojos negros de Subaru y hablo.

Rem declaró esas palabras como si realmente las creyera, como si representaran algún tipo de verdad absoluta.

“No entiendo que dolorosos pensamiento, que conocimiento te esta haciendo sufrir, Subaru. Creo que no puedo menospreciarlo diciendo que entiendo.”

“—”

“Pero aun así, hay una cosa que incluso yo reconozco.”

“—”

“Y eso es que, no eres alguien que pueda renunciar a las cosas antes que se hagan Subaru.”

Al hombre perdido en el dolor ante ella, que lo había desechado todo, que había dicho que se estaba rindiendo solo un momento antes, Rem dijo algo así, sin vergüenza, sin miedo, sin vacilación.

“Yo se esto.”

“—”

“Cuando es un futuro que quieres, sonríes cuando hablas acerca de él, Subaru.”

Al hombre que le había hablado de huir a un mundo que sin duda era cálido, pacífico y tranquilo, con la culpa y el arrepentimiento en su rostro, Rem habló claramente, sin ninguna decepción.

“Yo se esto.”

“—”

“Sé que eres un hombre que no abandona el futuro, Subaru.”

Esto, Rem declaró a un joven agachando la cabeza, apretando los dientes.

Solo había sinceridad en sus ojos. No le transmitieron nada más que confianza en él.

Subaru estaba abrumado por esa poderosa e intensa luz.

Después de todo, Rem estaba equivocado acerca de él. Tan mal, esto fue una completa farsa.

Sus declaraciones valoraban al ser humano llamado Subaru demasiado alto.

El no sabía cuán orgulloso y noble era el Subaru que tenía en sus ojos. Pero el verdadero Subaru no era una persona tan buena como esa.

Escupiendo debilidad, aplastado por la adversidad, lamentando su propia pequeñez y patética miseria, derrotado y golpeado tan fuerte que estaba huyendo—ese era Subaru Natsuki.




“Estas equivo… No soy ese tipo de persona… Yo soy…”

“No estoy equivocada. La señorita Emilia, Hermana, el Maestro Roswaal, la Señorita Beatrice y todos los demás… Se que no te has rendido con ellos Subaru.”

Ella lo refute con un fuerte tono.

Pero ella estaba equivocada. El se había rendido con todos ellos.

“¡Me rinde, me rendí! No puedo llevarlos conmigo… mis manos son demasiado pequeñas, todo se cae de ellas, ¡entonces no tengo nada mas…!”

“No, eso no es así. Subaru, tu eres—”

Solo cuan lejos, ¿cuan lejos iría Rem en negar que Subaru se había dado por vencido?

Por que, después de haber sufrido tal humillación, ¿ella negaba que el estaba equivocado? ¿Solo que había visto ella en Subaru?

Era tan perturbador que él no lo podía soportar mas.

—¿Que es lo que estas tratando de decir?

“—¡Que! ¡Crees! ¡¿Que sabes de mi?!”

Desato las llamas que ardían dentro de su pecho en una furia incandescente. Subaru grito enojado, golpeando su puño contra la pared justo a su lado. Con un sonido fuerte, sus nudillos se rompieron; cuando agito el puño, la sangre salpico la pared.

“¡Eso es todo lo que soy! Tengo grandes expectativas aunque soy impotente; tengo todos estos sueños aunque soy idiota; ¡sigo intentando aunque no puedo hacer nada…!”

Todos tenían al menos una cosa que podían hacer bien. Y todos empujaron esa cosa tan lejos como pudieron para encontrar un lugar adecuado para ellos.

—Pero Subaru Natsuki ni siquiera tenia eso.

Las elevadas alturas que anhelaba estaban muy por encima de su posición.

“¡Yo…! ¡¡Yo me odio!!”

Ante la verdad que había sonreído frívolamente en un intento de esconder, mostrando las cosas mientras seguía huyendo de ellas, nunca enfrentándolas seriamente—por primera vez, Subaru admitió lo que realmente sentía.

Más que nadie, Subaru Natsuki se odiaba a si mismo.

“¡Siempre soy nada más que palabras! ¡Soy un creído aunque no puedo hacer nada! Soy peor que inútil, ¡pero sigo siendo un reclamante de clase mundial! ¡¿Quién demonios creo que soy?! ¿Cómo me atrevo a vivir una vida tan vergonzosa todo este tiempo? ¡¿Verdad?!”

Por que era incapaz de elevarse mas alto, intentó de bajar a otros. Porque no admitiría que era inferior a los demás, intento encontrar culpa en todos los demás para proteger su orgullo banal delgado como el papel.

“Estoy vació, No tengo nada dentro de mi. Por supuesto yo soy… Si, es obvio. ¡No hay duda! Hasta que vine aquí, hasta que los conocí a todos ustedes, ¡¿sabes lo que estaba haciendo?!”

Antes que cayera en otro mundo.

¿Qué estaba haciendo en su mundo anterior, excepto vivir sus días ociosos, aburridos, ordinarios e invariables uno a la vez—?

“—Yo… no estaba haciendo nada.”

Se había revolcado en la ociosidad, dormido en la indolencia, había pasado sus días lejos del estudio y el esfuerzo. No era que se hubiera rendido a sí mismo, sino que se había aferrado a la conveniente idea de que si llegaba el momento, solo podía arremangarse y hacerlo.

“No hice nada… ¡No hice ni una sola cosa! ¡Con todo el tiempo para hacerlo! ¡Con toda esa libertad! Debí hacer un montón de cosas, ¡pero no hice ninguna de ellas! ¡Y este es el resultado! ¡El resultado es el hombre que soy ahora!”

Si hubiera usado correctamente el tiempo que tenía, incluso Subaru seguramente habría logrado algo. Pero en realidad, había despilfarrado grandemente y desperdiciado el tiempo asignado a él, y como resultado, no había ganado nada, y nada había salido de ello.

Por eso, ahora que realmente quería desde el fondo de su corazón lograr algo, le faltaba la fuerza, la inteligencia y la habilidad para lograrlo.

“Soy impotente, sin talento, y todo eso, todo eso, ¡es debido a mi personalidad corrompida…! Quiero conseguir algo cuando no he hecho nada antes—engreído ni siquiera empieza a describirlo… fui perezoso y lo impuse en otras personas; desperdicie mi vida entera; te maté.”

Él era insalvable. No tenía esperanza.

Incluso si lo hubiera rehecho todo desde el nacimiento, probablemente iría por el mismo camino, perdería el tiempo de la misma manera, llegaría con los mismos sentimientos y experimentaría los mismos remordimientos. Su personalidad podrida no cambiaría. Una naturaleza humana superficial era la única adecuada para el ser humano llamado Subaru Natsuki. Ese hecho nunca cambiaría.

“Es verdad, mi personalidad no ha… Pensé que podría vivir aquí, pero nada ha cambiado sobre mi. Ese viejo señor vio a través de mi, verdad?”

Cuando se había quedado en la capital real, Wilhelm le había enseñado acerca de la espada en la residencia Crusch. Viendo a Subaru ser derrotado una y otra vez, todo golpeado mientras lo desafiaba una y otra vez, el viejo señor había visto a través de todo esto sin duda.

Durante esos días de entrenamiento, el viejo señor había hablado de los que empuñaban la espada, pero el pero él sacudió la cabeza y dijo: “No tiene mucho sentido enseñar a alguien sobre lo que se necesita para ser más fuerte cuando ya ha abandonado la decisión de hacerlo.”




En el momento, Subaru no había entendido lo que Wilhelm estaba diciendo, así que negó las palabras del viejo señor—a pesar de que sabia en lo profundo lo que significaban.

“No es como si realmente pensaba que me volvería mas fuerte o sería capaz de hacer algo… solo me deje llevar… era solo una persona intentado justificarse…”

Emilia lo había abandonado después de haber exhibido un espectáculo mas denigrante que ninguno otro en el lugar de la selección real. Incapaz de soportar ser visto como tal por aquellos a su alrededor, trato de protegerse así mismo adoptando el manto de un “trabajador duro” donde esas miradas pudieran ver. Su comportamiento era el simple producto de su búsqueda de una excusa adecuada.

Voy a cambiar. El debió hacer sabido que ese pensamiento en si probaba que nada había cambiado

“¡Quería decir, que no podía hacer nada! ¡Quería que otras personas dijeran que no se podía hacer nada! Eso es todo lo que era! ¡Esa el la única razón por la que pretendía ponerme en peligro de esa manera! Incluso cuando me ayudabas a estudiar, ¡yo estaba solo haciendo un show para evitar la vergüenza! ¡Soy un pequeño, deshonesto, sucio ser hasta los huesos, siempre preocupándome de lo que otros piensan de mi, y nada de eso ha cambiado nunca…!”

Sus engaños habían sido despojados, y la arrogancia debajo se había derrumbado.

Una vez su delgado caparazón fue roto, su vanaglorioso corazón.

Una vez que se rompió su delgada cáscara, su corazón altanero, que no quería ser mal pensado por los demás, y su ego, afirmando que no estaba equivocado, se derramó.

“…Incluso yo sabia. Entendía que todo era mi culpa realmente.”

Si podía gritar que era culpa de alguien más, que había alguna razón para ello, era más fácil. No tendría que mirar quién era realmente. Si mantenía su fachada intacta, nunca tendría que mirar lo que había en el interior

El no tendría que ver a ese horrible yo. No tendría que dejar que otros lo vieran.

A pesar que era débil, egoísta, y puro hablar, él deseó ser amado.

“Soy el peor… Yo—yo me odio.”

Subaru se quedo sin aliento después de sacar todo esa triste oscuridad que lo destrozaba por dentro.

Se había permitido tenerla con todas las cosas sucias y corruptas en él desde que llegó a ese otro mundo—no, esas pensamientos oscuros habían estado dentro de él antes en su antiguo mundo.

Su naturaleza como humando incluso le hizo querer vomitar

A pesar de que lo había echado todo a perder, los sentimientos profundos en su pecho solo se agriaron aún más. ¿No se suponía que te sintieras un poco mejor después de ventilar algo encerrado dentro?

Además de no sentirse un poco mejor, se dio cuenta con una claridad de cristal de lo tonto que era. La vergüenza que ardía dentro de él lo hacía querer morir allí y ahora. Y su debilidad al exponer tanta suciedad, sin pensar en nada más allá de sus propias preocupaciones, fue la cosa más estúpida de todas.

Con Rem parada justo allí, todavía creyendo en él, Subaru había tratado de manchar y manchar la hermosa imagen frente a sus brillantes ojos, exponiéndola como un fraude. Y ahora, después de todo eso, estaba más preocupado por su propia posición que por ella.

Eso fue todo en pocas palabras.

Aceptar realmente y reconocer las partes corruptas y defectuosas de sí mismo que odiaba no significaba que las cosas mejorarían instantáneamente. En todo caso, la profundidad y la oscuridad del abismo dentro de él subrayaban lo incorregible que era, robándole incluso su voluntad de vivir.

El verdadero personaje de Subaru Natsuki no merecía lastima.




Mientras Subaru se hundía en las profundidades de su sucio ego, todavía, la chica de pelo azul—

“Yo se esto.”

“—”

“Se que Subaru es alguien con el coraje de conseguirlo, incluso con la impenetrable oscuridad a su alrededor.”

—Incluso entonces, Rem no lo abandonaría.

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