Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 6

Capítulo 4: No Me Dejes Decir Esas Palabras

Parte 1

 

 

Haciendo crujidos, el dragón terrestre continuó avanzando.

La mente de Subaru estaba confusa; inclinándose profundamente en el asiento del conductor, él era el conductor solo de nombre. Era parcialmente fatiga, parcialmente el efecto de sus heridas, pero fue principalmente el desgaste de su espíritu.




Sus huesos rotos y frente cortada no habían sanado; su dislocado hombro izquierdo gritaba de dolor. Sus dientes rotos se sentían extremadamente desagradable; sus ropas, sucias de sangre, barro, y orina, transferirán el frío directamente a su piel.

—Por qué había sobrevivido?

Protegido por Rem solo para perderla, abandonado por Otto, rechazado incluso por la Ballena Blanca que había perdido el interés su patética vida. Había recorrido su camino a lo largo de la carretera a través de la niebla de la noche, liberándose de ella y prolongando así su vida.

¿Adonde lo llevaría este camino a él y al dragón terrestre que sobrevivió? Una vez llegara, ¿habría algo que pudiera hacer?

EL deseo de proteger a alguien, de salvar a alguien—el confió que era ese sentimiento que lo impulsado avanzar. Aun así, habiendo visto cosas que desearía no haber visto, el sabia que simplemente se había estado consolando con bonitas palabras.

Se había dado cuenta que necesita su propia vida encima de todo lo demás; el era una masa de carne amarrada en autocompasión.

Cuando dejaron a Rem para que se enfrente a la Ballena Blanca, y Subaru ordenó a Otto que volviera, quizás el solo pretendió que su corazón estaba roto por la negación de Otto, pero en realidad estaba aliviado en el fondo? Si era un oponente que ni un Santo de la Espada podía vencer, volver solo significaría la muerte de un perro. Rem no hubiera querido eso.

—Así que se dijo a su mismo que no necesitaba volver, El no necesitaba morir.

Prácticamente, Subaru no había vuelto para salvar a Rem; incluso había rogado a la Ballena Blanca, el supuesto objetivo de su odio, por su propia vida. Él había gritado, No quiero morir, mientras huía aturdido, orinándose al mismo tiempo.

En ese momento, la seguridad de Rem o su falta nunca entraron en el fondo de su mente ni una sola vez. Rem había hecho una cosa bastante estúpida, tirando su vida por un hombre como él.

“Pero…lo mas estúpido s…”

No había mas Rem. Otto se había ido, al igual que todos lo otros mercaderes ambulantes. Subaru estaba solo, excepto por el dragón terrestre que continuaba avanzando silenciosamente por la carretera bien mantenida en busca de la civilización humana.

No importaba donde. Subaru solo quería que lo llevara a algún lugar.

Subaru se volvió apático, liberando su mano de las riendas cuando se desplomó en el asiento del conductor. Cuando se puso de lado, vio que los crucifijos seguían clavados en un rincón difícil de ver. Era una evidencia de que Otto había sido atacado por los seguidores del Culto de la Bruja que aparentemente había encontrado después de pasar la niebla.

Todo ese tiempo, Subaru se había estado preguntando si el Culto de la Bruja aparecería al frente suyo también; ¿tendría el mismo destino que Otto? Su vida sin sentido también seria terminada? O si pasara eso, seria su vida perdonada una vez mas, incluso si se encontrara cara a cara con Petelgeuse?

“Petel… geuse…”

Vacilando al decir el objeto de su odio, Subaru supo que tan vacío estaba su propio corazón. Incluso cuando decía el nombre del maníaco que brutalmente asesino a Rem, se burló de Subaru y era la raíz de todos los males, el corazón de Subaru no sintió nada, a pesar que hace unas pocas horas, la ira de Subaru hacia él era lo que le mantenía en movimiento

“¿Qué demonios está mal conmigo…?”

Las ruedas del carruaje chirriaron; un sonido extremadamente agudo araño sus tímpanos. Casi con dolor por el sonido discordante, Subaru hizo una mueca y se incorporó

“¿Un bosque…?

El drogan terrestre había parado su andar un tiempo antes. Cuando observo sus alrededores, el dragón terrestre estaba arrastrándose en el suelo de un camino frondoso rodeado de árboles. Aparentemente, el sol había salido hace algún tiempo, porque los rayos del sol blanco desde arriba estaban calentando el cuerpo de Subaru

Ahora que lo había notado, Subaru saboreó el calor en su piel absorbiéndolo como una mecha, cuando…

“—¿Ah, Subaru?”

…se sorprendió al escuchar una voz inocente y aguda que lo llamaba por su nombre.

Una serie de diminutas figuras se habían subido al carruaje del dragón detenido, mirando a Subaru mientras se sentaba en el asiento del conductor. Señalaron a Subaru y se echaron a reír ante el lamentable estado en que lo habían encontrado.

“Realmente es Subaru.” “¿Qué está mal, Subaru?” “Subaru, estás sucio.” “Apestas, Subaru.”

Pero estas no eran risas de burlas malintencionadas, sino más bien, carcajadas reservadas para aquellos que tenían un profundo afecto.

“Ustedes son…”

Conocía sus caras. Los había visto varias veces en los últimos días. Los había visto retorcidos de dolor y agonía, para no volver a sonreír.

Estas eran las caras sonrientes de los niños viviendo en el Pueblo Earlham, a las afueras de Roswaal Manor,

Aturdido, Subaru levanto su cabeza y vio que ahí, delante del camino frondoso, estaba la civilización humana que anhelaba encontrar.

Finalmente había llegado al lugar que había anhelado, que tanto ansiaba.

Subaru había regresado antes de haberse rendido por completo ante la desesperación y haber perdido todo.

“¿Subaru?” “Er, ¿qué pasa?” “¡Ahh, cuidado!”

Las voces de los niños se alzaban. Subaru sabía lo que estaban tratando de decirle. En cualquier caso, su cabeza ya se había vuelto pesada y ya no podía sostener su cuerpo.

Algo estirado hizo un ruido cuando se rompió, y una vez más, la mente de Subaru cayó hacia un lugar oscuro y tranquilo, como si estuviera tratando de alejar todos sus problemas.

“Espera un— No te caigas …”

—Se cayó.

***

 




 

Cuando Subaru abrió sus ojos, lo primero que vio fue un familiar techo blanco.

El cuarto liso, adornado con solo una lámpara de cristal, era una especie de rareza entre las habitaciones deslumbrantemente ornamentadas de la mansión. Cuando estuvo aquí, podía sentirse cómodo como el más común de rango que era. Y así le había gustado, seleccionándolo como su propia habitación.

Bajo su cabeza estaba una de las almohadas tan eternamente suaves que nunca se pudo acostumbrar a ellas. El hecho de que las sabanas habían sido meticulosamente puestas hasta sus hombros dejaba en claro que alguien lo había puesto en la cama mientras dormía.

Era la naturaleza de Subaru estar alerta tan pronto como abriera los ojos, sin importar la situación. Miro alrededor de la habitación, viendo por si mismo que era sin duda donde siempre se despertaba.

“—Ah.”

Había una chica sentada al lado de la cama, con los ojos en silencio sobre un libro.

Ella vestía un personalizado, traje de maid, muy revelador, con negro como su color principal. Ella tenía un ornamento de pelo de una flor blanca y una cara amable; la nitidez de sus rasgos rígidos y hermosos mostraba su refinamiento interior.

El instante que Subaru se dio cuenta que ella estaba ahí, el prácticamente salto a una posición sentada, tomando su mano antes que ella se diera cuenta que estaba despierto, Su cara demostró sorpresa…

“—No me toques tan casualmente, Barusu.”

…como sus palabras frías y contundentes; el tono de su voz; y la sensación de que su mano fue sacudida destrozó su ilusión

En ese instante, se dio cuenta que la chica frente a sus ojos tenia pelo rosado. Su reunión con alguien preciado que había perdido no era más que una ilusión. Ella era la hermana gemela mayor de la chica que anhelaba, dos guisantes en una vaina, diferenciándose solo por el color de pelo.

“Puedo entender que estés feliz de verme después de varios días, pero saltar sobre mi por instinto es menos como un hombre y más como una bestia. Es indecente.”

Ram miró con reproche a Subaru, cambio de lugar su silla como si se distanciara de la cama. La frialdad de su mirada y su voz demostró que no era como su parecida hermana menor.

“Si… tienes razón, ya no tengo ningún derecho a eso…”

Ram levantó una ceja con suspicacia cuando Subaru se agarró la cabeza, se mordió el labio y se inclinó hacia delante.

Desde el punto de vista de Rem, ella no había hecho nada más que responder a su despertar con lengua adecuadamente afilada. El Subaru de siempre hubiera hecho una broma sin preocuparse por nada, pero se quedó callado con una expresión grave,

“…Enserio preferiría que no hicieras hacer algo tan fuera de lo común, pero…”

Mientras Ram hablaba, se acercó a Subaru y gentilmente acaricio su cabeza con su palma, el suave movimiento de las puntas de sus dedos tenía un tranquilo y apacible ritmo que inquieto a Subaru.




“Tu cara dice que estás pensando algo grosero, Barusu. ¿No esperabas esta amabilidad de mí?”

“No, yo… no lo hice… Pensé que serias el tipo de persona que me patea cuando me caigo”.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 6 Capítulo 4 Parte 1 Novela Ligera

 

“Me imagino que hay pocas criadas que tengan tanta generosidad y amabilidad como yo. Soy demasiado astuta para atormentarte en tu estado actual, Barusu. Guardaré la patada para otro momento y lugar.”

“Corrección, eres realmente la mujer que pensé que eras.”

Ram declaró que ella duplicaría sus burlas para la próxima vez, pero Subaru no sintió menos afecto en sus dedos.

Incluso si su discurso era más directo y su personalidad era completamente diferente, ella realmente era la hermana de Rem. Su pecho se apretó con el conocimiento de que realmente pensaban lo mismo. Soportó el dolor ineludible de lo que tenía que decirle…

“Ahh…”

Mientras se hundía en sus pensamientos, Subaru sintió que sus dedos se apartaban, haciendo que él soltara un sonido de arrepentimiento. Se llevó una mano a la boca, pero Ram sonrió aún más rápido cuando ella le lanzó una mirada burlona.

“¿Querías mas?”

“No lo necesito. ¡No soy un niño pequeño…!”

“Palabras vacías, cuando pareces listo para llorar como un niño. Eres tan terco como un pequeño mocoso”.

Ram se incline repentinamente hacia Subaru cuando la miró de reojo. Su condescendencia estaba totalmente intacta cuando dijo: “Ahora, Barusu”.

“…”

Ram puso la silla de vuelta al frente de Subaru. Sentándose directamente frente suyo y mirándolo fijamente.

“—Debo preguntarte lo que tienes que decir.” Ella dijo, antes de lanzarse al tema principal. “Estabas en un estado terrible, Barusu. Apareciste en el pueblo con un carruaje dragón desconocido, sucio y medio muerto. Al principio, cuando la gente de la aldea me pidió que viniera, pensé que debía ser una especie de broma.”

En un tono profesional, Ram contó cómo había llevado a Subaru a la mansión mientras él estaba inconsciente.

“Hombro dislocado, frente cortada… conecte los huesos rotos, pero tus heridas se abrirán si haces movimientos bruscos. Me deshice de tu ropa sucia cubierta de sangre y barro— me abstendré de decirle a la señorita Emilia que te has aliviado con ellas.

“…Si, eso es una gran ayuda.”

La reacción silenciosa de Subaru hizo que Ram bajara los hombros con disgusto evidente en su rostro. Para Ram, la última parte fue solo un poquito de humor, pero de lo contrario habría sido un gran problema para Subaru.

Y el que curó mis heridas fue…”

“La señorita Emilia.”

Así, Ram dijo lo que Subaru había temido.

Cuando Subaru agachó la cabeza ante la respuesta, Ram puso las manos en las caderas y suspiró.

“No se podía hacer nada. Pregunte a la señorita Beatriz primero, pero se negó. Sin embargo, dado inconsistente que puede ser, ya esperaba que ella fuera declinar.”

“Dijo…Emilia algo sobre mi?”

“No te diré nada. Eso es algo que deberías preguntarle tú mismo.”

Ram respondió con frialdad a la humilde pregunta de Subaru mientras le daba una palmadita en el hombro anteriormente dislocado. “No he oído lo que ocurrió entre usted y la señorita Emilia en la capital real. No me interesa. Por tu reacción en este momento, parece que no hiciste nada bueno a pesar de todo”.

“Eso es bastante duro.”

“Creo que es una declaración justa, no es así? Más concretamente, tiene miedo de que aborde el tema principal de preocupación, y desea aplazarlo con torpeza el mayor tiempo posible hablando de otra cosa “.

“Uhh …”

Incapaz de manejar siquiera un gemido adecuado, Subaru entendió lo que Ram realmente quería escuchar. Después de todo, la persona que debería haber regresado al lado de Subaru estaba ausente. Naturalmente, él necesitaba hablarle de eso primero.

Se preguntó si era la amabilidad de Ram o su rigor lo que la hizo abordar la conversación cuando Subaru no había dicho nada de eso. Probablemente fueron ambas cosas.

No podía permitir que su benevolencia lo echara a perder para siempre.

“—Rem está muerta.”

En el instante en que las palabras salieron de sus labios, Subaru sintió que algo dentro de él se soltaba suavemente. En el instante en que hizo la confesión, la pesada masa en lo más profundo de su pecho se rompió y se hundió en su estómago, exigiéndole un reconocimiento.

La sensación de calor que sintió a través de su frente le dijo exactamente que era esa masa.

Perdi a Rem.

Un torrente de lágrimas brotó de él.

Y se dio cuenta. Solo entonces se dio cuenta: Subaru había dejado morir a Rem, una y otra vez.

Incluyendo el bucle de la mansión anterior, esta era la cuarta vez que Subaru la dejara morir, cuatro veces Subaru sintió que pasaba. Finalmente, comprendió que había dejado morir a Rem cuatro veces.

“Yo… no pude hacer nada. En la carretera. La niebla… la Ballena Blanca apareció. Entonces, para que pudiera escapar, Rem… pero fue dejado en la niebla… y entonces, finalmente…”

No pudo poner lo que quería decir en oraciones adecuadas. Con sollozos periódicos, su mente saltó de una idea a otra, y no pudo organizar los temas de manera ordenada. Incapaz de mantener a raya sus excusas, Subaru se asustó, sintiendo que de alguna manera había empañado los últimos momentos de Rem.




Reconoció su crimen. El aceptaría su castigo—uno digno de un hombre desagradable como él.

Por eso tenía que explicarlo todo lo más claramente posi—

“¿Quien es Rem?”

—.

——.

———.

“Ah, er, ¿huh…?”

El no… entendió… lo que le estaban diciendo.

Incapaz de comprender el significado detrás de la pregunta de Ram, Subaru hizo sonidos incoherentes en respuesta.

¿Quien es Rem? ¿Que significa eso siquiera?

Pero viendo a Subaru perdido en duda, Ram ladeó su cabeza y abrió su boca una vez más.

“Barusu. ¿Quien es esta Rem?”

Su ceja ni siquiera se movió ante la mención del nombre de su hermana gemela, y ahora ella estaba preguntando quién era ella.

“¿Qu-que estas diciendo, quien…? ¡No digas estupideces como esa! Es el nombre de t-tu hermana pequeña, ¡¿no es así?! Rem, ¿verdad? R-e-m. ¡Rem! Este no es el momento para br—“

“¿Mi hermana menor…?”




Ram se llevó un dedo a los labios, cerrando los ojos mientras parecía hundirse en un pensamiento serio. Subaru había visto el gesto antes, pero en su estado actual, era extremadamente difícil de soportar. Sintió la necesidad de gritar, ¡¿Qué demonios estás haciendo?! y patear Ram en todo el camino hasta la niebla en ese mismo momento.

“Mi hermana menor, Rem. Ahh…”

“¡¿La recuerdas ahora?!”

“No puedo recordar lo que nunca existió. No tengo hermana pequeña, siempre he sido hija única.»

La cara de Subaru se puso muy pálida cuando la clara declaración de Ram desafió todas sus expectativas.

“Eso es una locura… ¿Qué estás diciendo…?”

“—No tengo una hermana menor.”

“¡No me molestes! Si Rem no existía, ¿qué sucedió durante ese lío con las bestias demoníacas en el bosque? Tú, Rem, y yo fuimos allí y…”

“En verdad, ¿qué te pasa, Barusu? Detesto admitirlo, pero la mitad del crédito por exterminar el paquete Urugarum es tuyo. La mitad restante se dedica a mis propios esfuerzos y al poder de Roswaal… No hay lugar donde entre una hermana menor perdida llamada Rem.”

Incluso cuando escuchaba las protestas de Subaru, Ram se negó obstinadamente a reconocer la existencia de su hermana menor. Dentro de Ram, las cosas que ciertamente habían sucedido habían sido sobrescritas con falsos recuerdos.




Él no sabía lo que significaba. Él no sabía por qué ella le estaba respondiendo de esa manera.

“Esto no es gracioso… Ni siquiera una pesadilla… tendría un guión tan malo…”

“Como siempre, soy bastante seria. Eres tú quien sueña, Barusu.”

“Soñar… ¿Soñar? ¡¿Estás diciendo que estoy soñando?! ¡Deja de jugar conmigo!”

Con Ram completamente perdida, Subaru apartó las sábanas y salió de la cama. Su resistencia no había regresado; su parte inferior del cuerpo se tambaleó mientras salía, impulsado por sus feroces emociones.

“Barusu, no deberías levantarte—”

“¡Cállate! ¡Mantente en silencio y… ven a ver!”

Ram extendió una mano hacia su cuerpo tambaleante, pero Subaru lo apartó furioso a un lado.

Subaru había estado durmiendo en su habitación en el segundo piso del ala este de la mansión. La habitación de Rem estaba en el tercer piso, así que caminó hacia las escaleras que subían en busca de algún rastro de ella.




“Tu resistencia no ha vuelto. Si continuas forzándote y colapsas, solo me causaras problemas.”

Ram lo siguió detrás suyo, hablándole, pero Subaru, con sus hombros temblando en rabia, no tenia intención de escuchar. Tomando mas tiempo de lo normal en subir las escaleras, Subaru se dirigió directamente por el pasillo del tercer piso de la mansión antes de detenerse frente a una habitación—la habitación de Rem.

Una vez que Ram lo vea, seguramente sus nociones ridículas se convertirían en polvo. Subaru agarró el pomo de la puerta de la habitación y entró. Él no dudó. Si lo hiciera, el corazón tímido de Subaru le permitiría poner más excusas. No tenía tiempo para estar preocupado o en conflicto. La habitación en la que entró era sencilla pero decorada de una manera reservada y femenina—

“…De ninguna… manera.”

Ahí había… nada.




El espacio en el que acababa de entrar tenía una cama hecha y una mesita, no diferente a ninguna de las otras habitaciones vacías. Rem había sido simple, pero esto era diferente, completamente desprovisto de personalidad. Los pequeños toques y adornos femeninos ciertamente habían estado en su habitación.

“Esto no puede ser rea…”

Mirando alrededor de la habitación, Subaru no podía creerlo y salió corriendo al pasillo. Ignorando la mirada de Ram mientras estaba de pie junto a la puerta, Subaru contó las habitaciones desde las escaleras hasta esta. No se había equivocado. No había manera de que él pudiera haberlo hecho. Podría encontrar el lugar con los ojos cerrados.

—¿Entonces por qué…?

“¿P-pudo ser Beatrice? Quizás desordeno el espacio alrededor mio como la primera vez…”

“Barusu.”

“¡Es cierto! ¡Tiene que serlo! Por que esa pequeña— Jugando conmigo para burlarse…”

“Barusu, basta.”

Al ver a Subaru crecer histéricamente desesperado, Ram dejó caer silenciosamente todo indicio de afecto. Sorprendido, Subaru miró a Ram. Ella le devolvió la mirada, con una mirada casi impensable y quejumbrosa en sus ojos que expresaba lo mucho que se preocupaba por su bienestar.




Pero estaba mal. Eso no era lo que Subaru estaba buscando.

“Rem… Este es su…”

“—Nunca ha habido una persona así en esta mansión.”

Ram sacudió la cabeza, sus ojos se nublaron cuando dijo, como para abofetearlo, “No tengo una hermana menor.”

Y así ella finalmente destruyó sus dudas.

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