Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 6

Capítulo 3: Las Fauces de la Ballena Blanca

Parte 1

 

 

La carta de introducción de Anastasia le permitió tomar prestado el carruaje más grande que había visto hasta ahora.

Mostrando su gran tamaño, las patas delanteras del dragón terrestre golpearon el suelo, haciendo el suelo temblar como si corriera sobre una llanura




“Es tan rápido como grande… eso es genial, pero podría hacer algo acerca de toda esta tierra que está pateando?”

El polvo subiendo anulaba su visión, haciendo que Subaru se reclinara en el asiento del conductor

“Parece que este dragón terrestre es normalmente usado para transportar carga. Por lo tanto, su manera de correr no tenía en cuenta los pasajeros, y como está especializado para viaje rápido, no ha sido entrenado para correr silenciosamente…”

“Era el último que quedaba, y está corriendo sin ningún descanso. Sé que no había otra opción, pero…esto aún es duro.”

Por suerte, gracias a la bendición del dragón terrestre—un poder especial que pertenecía a solo a algunas personas y especies del mundo—el polvo no le afectaba directamente, aun así Subaru no pudo evitar sentirse molesto por la falta de visibilidad.




Subaru miró al cielo, esperando algún cambio. Las nubes se movieron en lo alto mientras el sol cambiaba gradualmente su ángulo. Estas señales significaban el paso del tiempo y, por lo tanto, el corazón de Subaru ardía poco a poco.

—Seguramente se estaban moviendo mucho más rápido que cuando lo hicieron en los anteriores bucles.

No habían sido capaces de conseguir refuerzos, pero partir con el carruaje dragón en el segundo día era un mayor avance que antes. Serían capaces de llegar a través de la autopista en medio día, llegando a la mansión en el amanecer del tercer día. Tenían medio día más que cuando llegaron la primera vez—seguramente tiempo suficiente para sacar a Emilia y los otros de la mansión y escapar de Culto de la Bruja.

“El problema es…la posibilidad de encontrarse con el Culto de la Bruja en el camino como la última vez.”

De acuerdo con si vaga memoria de la segunda vez, él estuvo en una cueva cuando recuperó el conocimiento. Si estuviera volviendo desde la mansión, sería posible que lo mismo pasara esta vez también.

Cuando pensó en como mataron a Rem, y como paso casi un día completo cargándola con él antes de salir de la cueva: “Eso significa que debieron infiltrarse en el área fuera de la mansión por adelantado.”

Pero no sabía exactamente qué día era ese. La tragedia caería la mañana del quinto día. La segunda vez, la deducción de Subaru de que había tardado un día en salir de la cueva puso su encuentro con el Culto de Brujas entre el tercer y el cuarto día.

“En otras palabras, incluso si llegamos mañana al amanecer, eso no significa que no haya menos probabilidades de encontrarnos con ellos…!”

Sin saber que esperar hizo que rechinara sus dientes lo suficientemente fuerte para que se filtrara sangre en su boca

Subaru miro hacia donde estaba Rem, que estaba sujetando las cuerdas y concentrándose en manejar. Una vez más, se iban a encontrar con el Culto de la Bruja, no tenía más opción que confiar en Rem.

Subaru había pensado en aclarar de antemano que podrían encontrarse con el Culto de la Bruja, pero cuando trató de decir las palabras, se dio cuenta de que su voz simplemente no saldría.




No era el miedo de la penalización por divulgar información conseguida a través de la Vuelta de la Muerte.

Ciertamente, estaba aterrorizado de ese dolor. Ninguna persona sana podría soportar la agonía de esa presión en el corazón. El ni siquiera quería pensar acerca de experimentarlo de nuevo

Pero el dolor no era la razón por la que Subaru dudo en hablar sobre el Culto de la Bruja. EL tenia otro razón, una de la cual no podía escapar.

— ¿Realmente Rem creería lo que le dirá Subaru?




“¡—!”

Solo de pensarlo una escalofrió recorrió su espalda. Incapaz de soportarlo, abrazó  sus propios hombros

Su ritmo cardíaco se aceleró a un estúpido nivel. Las ganas de vomitar se apoderaron de sus entrañas. El estrés de su extrema situación no le permitió dormir. El cansancio físico estaba afectando su mente y su cuerpo al mismo tiempo

En aquel momento, Rem era la persona en la que podía confiar más en todo el mundo. Incluso Emilia lo había dejado de lado. Después de que Crusch, Priscilla, y Anastasia lo rechazaran una tras otra, Subaru calló en paranoia, dudando de todos y de todo.

En ese momento, Rem era todo lo que Subaru tenía.

Rem era la única que podía llamar aliada sin ninguna sospecha, alguien en quien podía depositar toda su confianza.

Si le revelaba cosas acerca del Culto de la Bruja, y su cara se llenara de sospecha, como le afectaría a él? Eso atemorizo a Subaru de solo pensarlo.

“Este no es el momento de acobardarse…!”

Ventilar su voz ronca era lo único que podía hacer para ahuyentar sus cobardes emociones. El dragón terrestre ahogó su voz, más débil que un susurro y llegando solo a las orejas de Subaru.




Asustado como estaba, no podía guardárselo. Ahora que la posibilidad de encontrarse con el Culto continuaba, mantener el silencio era igual que traición.

Después de todo, Subaru había perdido su vida y vuelto para crear el mejor futuro posible.

“R-Rem… Necesito hablarte de al—“

“Subaru—hay gente reuniéndose en el camino frente a nosotros.”

“¿Eh?”

Mientras Rem miraba al frente, Subaru siguió su Mirada para ver un número de siluetas flotando en la nube de polvo. Él se quedó boquiabierto. Era realmente el Culto de la Bruja tendiendo una emboscada?

Aunque Subaru había perdido su voz en el giro inesperado de los acontecimientos, los contornos las vagas siluetas se fueron haciendo cada vez más claros, convirtiéndose finalmente en una figura clara. Esta figura se encontraba justo en medio de la carretera, agitando ambos brazos y pidiendo en voz alta que el carro del dragón se detuviera.

“¡Heyyyyyyyy! Puedes parar tu dragón terrestre para poder intercambiar información?!”

El hombre, con una cara delicada y cabello gris, era Otto Suwen, un comerciante viajero.




***

 

 

Ahh, estoy tan contento. Estos días, la mayoría de gente se dirige a la capital real, y solo hay algunos saliendo de ella. Así que pensé en preguntarle unas cuantas cosas de ser posible.”

Con el carruaje dragón detenido, Otto vino a saludar a Rem y a Subaru con un apretón de manos y una sonrisa mientras hablaba.




No parecía ni muy feliz o muy decaído. Subaru no lo vio como un hombre herido. Más bien, Otto, el vendedor ambulante, se sentía vivo y bien.

El recuerdo que había borrado de Otto, tratando desesperadamente de detenerlo la primera vez, regresó. Subaru intentó eliminar su sabor amargo mientras observaba a las personas detrás de Otto.

“¿Son todos en este grupo mercaderes ambulantes?”

“En efecto así es, cada uno de ellos. Nos dirigimos a la capital con un anhelo por ganancias en nuestros corazones.”

Otto respondió a la pregunta de Subaru con una amigable sonrisa.

Había varios carruajes dragón detenidos al lado del camino. Y los hombres, probablemente los dueños de los carruajes, estaban reunidos. Había más de diez de ellos desde jóvenes hasta hombres en sus cuarenta.

Viendo que Otto, Subaru y Rem habían concluido su saludo, se reunieron en torno a los dos últimos, presentándose por su nombre y comenzaron a establecer el tema de conversación. Los contenidos en su mayoría conciernen a la actual situación en la capital real y los cambios por haber. Además, los mercaderes conversaron mayormente de tendencias en precios y la atmósfera de un mercado.

Dicho sin rodeos, cada minuto perdido era precioso. Ahora que había confirmado que Otto estaba a salvo, se habría sentido más que feliz de mantener una conversación mundana y marcharse. Pero…

“¿Saldrás ahora …? ¿No es eso peligroso? Ya es de noche. Planeamos acampar aquí esta noche. Podrías quedarte con nosotros si quieres.

Tal como dijo Otto, el sol ya se estaba hundiendo en el oeste, con la noche llenando la carretera. La autopista de Liphas pronto sería consumida por la noche. Solo tendrían la luz de una lámpara de cristal mágico y las estrellas para poder ver.

Los comerciantes ambulantes ya habían comenzado a prepararse para el campamento, encendiendo un fuego brillante en el centro del grupo. Con tanta gente, incluso las bestias salvajes y los bandidos que aparecen a lo largo de la carretera seguramente podrían hacer poco. Pero incluso el tiempo dedicado a la seguridad era tiempo que Subaru difícilmente podía permitirse.

“Eso dices, Otto. Solo estás tratando de deshacerte de una parte del aceite que compraste en el momento equivocado, ¿verdad? ¡No pongas esa cara tan amable! ”

En el instante Subaru declinó la invitación, un coro de voces empezaron a mencionar a Otto, y una estridente risa se esparció a través del grupo. Otto, el motive de la risa, apretó los labios y puso un acara amarga.

“Ese no es el motivo. Esto es solo una buena intención. Bueno… necesitaran comida y luz. Aunque se los ofrezco… si le interesa comprar al menos un poco de aceite, estaría muy agradecido.”

Mientras Otto bajaba sus hombros y expresaba su evidente consternación, Rem pregunto, “¿De que aceite hablan?”

“Oh, simplemente termine obteniendo algo que no valió la pena. Ahora mismo, la mercancía que llevo es una cantidad de aceite algo grande. Pensaba en comerciarla en Gusteko por una gran suma, pero ahora, mi vida cuelga de un hilo, y debo mitigar la perdida como sea posible…”

Estable claro como el día que buscaba la simpatía por su situación… y un comprador para el aceite. Sin duda Rem entendió completamente. Pero por más simpática que pudiera ser, no le ofrecería más que sus condolencias.

“No estoy seguro si seré capaz de vender todo este aceite incluso si voy a la capital real. Si la vendo por un precio bajo, estaré en bancarrota—en bancarrota!”

Mientras se repetía para enfatizar, abrió la puerta para que una persona generosa se llevara el aceite de sus manos. A pesar de que el hombre lo ayudo durante la primera vez que llego, era precisamente la razón por la cual no quería verse vuelto envuelto en ello ahora. Podía rezar por la situación de Otto, pero ahora el futuro de Subaru y Rem era primero.

Para llegar al dominio de Mathers tan pronto como sea humanamente posible, no podían evitar pasar por el camino de noche. Pero justo cuando Subaru estaba a punto de despedirse, repentinamente se dio cuenta de algo.

Si con confianza no era posible hacer que se muevan, tal vez el debería moverlas con dinero…

“Otto, hay algo que quiero…No, tengo una propuesta para ti.”




Los ojos de Otto se abrieron al ver la expresión de Subaru cambiar, y al aire a su alrededor cambio. Pero quizás percibiendo la voz de Subaru se dio cuenta que no estaba bromeando, el inmediatamente adopto la posición de un vendedor.

Si es negocio, escuchare todo lo que tengas que decir. Estimado cliente— ¿como puedo ofrecer mis servicios?”

“Comprare hasta la última gota de aceite de tu carruaje. En retorno, dame una mano.”

Subaru señalo al dragón terrestre de Otto, el cual recordaba, y abrió sus brazos, hablando en una voz lo suficientemente fuerte para que cada mercader haciendo el campamento escuchara.

“Todo mercader con un dragón terrestre aquí… si sus servicios están a la venta, déjenme comprar todo lo que tienen aquí!”

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