Goblin Slayer

Volumen 7

Capítulo 3: El Bosque del Rey de los Elfos

Parte 6

 

 

«Voy a preparar las cosas», dijo Goblin Slayer, sin molestarse en dejar escapar un suspiro. El equipaje había sido depositado en sus respectivas habitaciones.

«¿Ah?» Exclamó la Arquera Elfa Superior. Ella estaba desparramada entre un gran montón de ropa, mirando todo con tranquilidad. Algunas de las piezas eran triángulos invertidos, otras eran como grandes cuencos; las observó con una mezcla de oohs y ahhs.

«Lo siento, aún no he limpiado», dijo ella.

«Me dijeron que no las tocara.»

El comentario de la Arquera Elfa Superior fue sin malicia; Goblin Slayer, en cambio, sonó frío.

Él obedientemente, no tocó ni miró la ropa interior de las chicas. En cambio, trajo el resto del equipaje con su silencio habitual.

Al principio, la Arquera Elfa Superior, recostada en una silla, había declarado que ayudaría… y éste había sido el resultado.




«Límpialo antes de que todas regresen».

«…Sí, claro. Lo sé.»

Goblin Slayer ni siquiera se molestó en mirarla mientras hablaba, haciendo que la Arquera Elfa Superior se enfurruñara un poco. Ella era la que había hecho este desastre, y ella lo sabía, así que lentamente recogió la ropa interior.

«Oye, mira este. Es enorme. Podría meter toda mi cabeza aquí.»

«No me muestres eso. Y no riegues todo por todas partes.»

«¡No te preocupes, estoy trabajando en ello!» La Arquera Elfa Superior insistió, luego se puso levemente en pie.

«¿Qué pasa?»

«El trabajo me da sed. Pensé que a los dos nos vendría bien un trago».

«Ya veo.»




Él sólo contesto su comentario por cortesía, pero ella lo tomó como que estaba ce acuerdo y se dirigió a la cocina.

Ella hizo un “hmm” y revisó el contenido de los estantes (que también eran huecos del árbol).

«Oye, Orcbolg», dijo ella, con las orejas hacia atrás, «¿Crees que debería prepararte un poco de té a ti también? Sólo para que lo pruebes.»

«Si me lo das, lo recibiré.» No pareció interpretar nada de aquella oferta.

Hmm, dijo de nuevo la Arquera Elfa Superior, sonando disgustada. Rapidamente, se preparó para hacer el té.

Primero, tomó algunas hierbas y especias, que había cogido casi al azar, y empezó a picarlas con un gran cuchillo de obsidiana. Con la mirada puesta en las medidas, las puso en tazas hechas de bellotas ahuecadas y vertió agua sobre ellas.

La jarra estaba hecha de mithril, una pieza única que mantendría el agua fría casi indefinidamente.

Los enanos consideraban que el acero era su sirviente y el mithril su amigo, pero sería un error imaginar que los elfos no sabían algo de metalurgia. Después de todo, lo que viene de las profundidades de la tierra también forma parte de la naturaleza. El elfo con el casco brillante podría haber dicho: «Ellos amablemente alteran sus propias formas para nosotros.»

Normalmente, se necesita bastante tiempo para hacer té frío, pero en esta tierra, se necesita menos tiempo que en la mayoría. Cualquier elfo, aunque no fuera un hechicero, podía simplemente hacer una petición cortés, y la naturaleza se doblegaba a su voluntad.

Para cuando la Arquera Elfa Superior había hecho un par de círculos perezosos en el aire con su dedo índice, el agua en las tazas ya estaba teñida de color.

Ofreció una de las tazas a Goblin Slayer, que se había instalado en el suelo y estaba desempacando su propio equipaje.

«No prometo nada sobre el sabor.»

«De acuerdo», dijo Goblin Slayer, tomando la taza. Con el mismo movimiento, la tragó a través de las aberturas de su visera. «Mientras no sea veneno, no me importa.»

«Vaya, me siento halagada.»

«Quise decir solo lo que dije», dijo Goblin Slayer con indiferencia. «No tenía la intención de halagarte.»

Con otro resoplido, la Arquera Elfa Superior se sentó en la silla, dejando que sus piernas colgaran. Sorbió su té, ignorando la forma en que el cojín de hongos se movía debajo de ella.

«Oye, eso está muy bien», dijo ella, parpadeando. Luego sonrió con una sonrisa felina. «Así qué ¿Qué estas tramando, Orcbolg?»

Goblin Slayer estaba sentado firmemente en el suelo, haciendo algún tipo de trabajo.

Él había sacado tres tiras de cuero de vaca y las había juntado en un grupo, casi como si estuviera haciendo una cuerda. La Arquera Elfa Superior bajó de su silla y miró por encima de su hombro, observando los complicados movimientos de sus dedos. Ese revoloteo inquieto era característica de ella.

«¿Recuerdas al campeón goblin?»

«…Sí.»

Para Goblin Slayer, la pregunta no era muy interesante, pero hizo que la Arquera Elfa Superior frunciera el ceño profundamente.

Esa no era una batalla que ella quisiera recordar. Su dolorosa derrota en el laberinto bajo la ciudad del agua seguía siendo un recuerdo desagradable.

«Eso fue hace apenas un año. ¿Cómo podría olvidarlo? Sacarme eso de la cabeza me va a llevar al menos un par de siglos».

«Esto es algo que he preparado contra encuentros como ese, o como el paladín goblin que enfrentamos.»

«Hmm….»

Goblin Slayer trabajaba mecánicamente, tejiendo las tiras juntas. Las tres tiras al unísono parecían difíciles de romper.

«Podría llamarlo algo muy pequeño. Es sólo una cuerda».

«Ataré una roca pesada a un extremo.»




La cuerda era inusualmente larga. Podrían ser tres metros cuando la terminara.

Para la Arquera Elfa Superior, sin embargo, sentarse y tejer tranquilamente las tiras de cuero juntas no parecía muy aventuresco.

«…Estoy impresionada en que pienses hacer algo tan voluminoso.»

«No lo venden en ninguna tienda.»

«No es realmente lo que quise decir.» La Arquera Elfa Superior suspiró, sus palabras eran en parte serias y en parte sarcásticas. Luego dio de un segundo suspiro. “Si yo lo estuviera haciendo…” Ella agarró una de las tiras que tenía Goblin Slayer cerca, junto con un par de las piedras para lanzar del equipaje de Chamán Enano. «¡Creo que lo haré así!»

«…¿Qué tienes ahí?»

En vez de responder, la Arquera Elfa Superior puso su dedo en el medio de la correa y comenzó a girarla. La piedra en el extremo giraba en un amplio arco, silbando por el aire.

«¿Oyes ese ruido que hace?»

«Sí. ¿Qué hay con eso?»

«¡Es divertido!»

«…Hrm.»

Goblin Slayer giró su casco de metal, atando una pesada piedra con seguridad al extremo de su trenza de cuero.

Deslizó su dedo fuera del nudo, agarrando la cuerda; le dio una balanceada para comprobar el peso.

Debe haberle gustado la sensación, porque se puso a envolver la piedra, dandole los últimos toques al dispositivo.

«Estoy pensando en hacer varias. He oído hablar de este tipo de cosas antes.»

«Neato. ¡Me llevaré uno, entonces!» (NOVA: No tenemos ni idea de lo que quiere decir con Neato… xD)

«¿Qué tal esta que acabo de hacer?»




«¡No! ¡Una diferente!»

«No hay problema.»

Tal vez fue porque la Arquera Elfa Superior estaba absorta en toda la diversión que estaba teniendo en ese momento. O tal vez, debido a que había regresado a su hogar después de tanto tiempo, pero ella había bajado la guardia.

Cualquiera que fuera la razón, sucedió algo que normalmente hubiera sido impensable para ella.

Ejem.

No pudo detectar a la persona que estaba en la puerta hasta que oyó su voz.

«¿Puedo preguntar qué está pasando aquí…?»

La voz sonaba musical incluso cuando estaba molesta. No hace falta decir que su dueño tenía las orejas en forma de hoja.

Era una mujer de ojos dorados y cabello como un cielo estrellado. Una sola mirada dejaba en claro su nobleza. Su pálido cuerpo, envuelto en un vestido de hilo plateado, era elegante y alto.

Sin embargo, el busto que empujaba contra esa ropa daba una impresión de abundancia.

A veces una persona estaba más allá de toda descripción, no por una falta de palabras, sino porque superaba la imaginación.

La princesa del bosque, con la cabeza adornada con una corona de flores, tenía una expresión amenazante. La Arquera Elfa Superior se puso de pie en un instante.

«¡¿Qu-qu-qu-qu-qué?! ¡¿Her-Hermana Mayor?! ¡¿Por qué estás aquí?!»

«¿Por qué no debería estarlo? Escuché que habías venido a celebrar conmigo, así que pensé en venir a saludarte…»

Goblin Slayer Volumen 7 Capítulo 3 Parte 6 Novela Ligera

 

«Err, ja-ja… Es-esto, quiero decir, no es realmente lo que parece…»

«Qué gran cantidad de ropa interior lasciva has traído.»

«Oh, Hermana, ¿sabes lo que es la ropa interior?» Murmuro la Arquera Elfa Superior, sus palabras pasaron desapercibidas por los agudos oídos de su hermana elfa.

«¿Y qué con eso?» Preguntó la hermana, provocando un sonido de asfixia de la Arquera Elfa Superior.

«Er, uh, esas cosas no son mías… son de mis amigas, ¿de acuerdo?»

«Aún peor, entonces. Revisando las pertenencias de otras personas.»

«Awwww….»

“Para tal caso tu…” Y una vez que sus palabras comenzaron, llegaron como un torrente, como un poema épico.

«Tu piel está en muy mal estado. Tu pelo está revuelto. ¿Has olvidado toda moderación? ¿Te estás cuidando bien?”

«Sé lo peligrosas que son las aventuras, y sé lo imprudente que puedes ser, ¿realmente estás bien?”

«Te he preguntado si estás evitando misiones extrañas, y luego me dices que es un error cuando aceptas una misión.”

«Después de todo, dicen que en todo el mundo, incluso los demonios están por detrás de los humanos en la elaboración de planes insidiosos.”

«¿Cuántas veces te he dicho que tienes que escuchar atentamente a la gente y entonces pensar con mucho cuidado antes de actuar?»

Por fin, la Elfa con la corona de flores, que había conducido sus regaños a su hermana pequeña con la mayor elocuencia y aplomo, se calmó una vez más.

«He sido terriblemente grosera.»




“…”

Goblin Slayer no habló inmediatamente. Volteó su casco de acero hacia la Elfa, se quedó en silencio un momento más, y finalmente agitó la cabeza y dijo:




«Está bien».

La Elfa con la corona de flores, notando que su hermana había vuelto a organizar asiduamente la ropa interior, dio un pequeño suspiró.

«Y… tú», dijo ella, sus ojos se entrecerraban y una sonrisa crecía en sus mejillas y labios, «debes ser Orcbolg».

«Esa chica me llama así.»

Ah, así que eres tú. La elfa aplaudió.

«Sabía que en persona no serías como te describen en ninguna canción.»

«Las canciones son canciones», dijo Goblin Slayer, agitando la cabeza. «Y yo soy yo.»

«Bueno….» Tee-hee. Su risa era como una campana tintineante. Sonaba muy parecida a la de la Arquera Elfa Superior. «Gracias por cuidar siempre de mi hermana. Espero que no te esté causando demasiados problemas».

«Hmm,» Goblin Slayer gruñó, su mirada moviéndose tras su visera.

Las orejas de la Arquera Elfa Superior estaban caídas.

«No», dijo él finalmente, agitando lentamente la cabeza. «Ella es de ayuda a menudo.»

Esto hizo que los oídos de la guardabosques se levantaran.

«Si alguna vez te encuentras con otro guardabosques o rastreador, o con un explorador o algo así, por favor no dudes en dejar a mi hermana a un lado.»

«La capacidad no es la única…»

Pero Goblin Slayer se detuvo a mitad de su oración.

«¿Hmm?» La Arquera Elfa Superior ladeó la cabeza. Tal comportamiento era inusual de su parte. «¿Qué pasa, Orcbolg?»

«Hmm. Nada.»

¿Hmmm? Preguntó Arquera Elfa Superior, siguiendo su mirada.

Encontró a una muchacha sirvienta, otra elfa, estaba arrodillada y esperando.

Ella estaba oculta un poco en la sombra, y su cabello era largo en un solo lado de su cabeza.




«Ah, ella es….» La princesa elfa con corona de flores se calló como si no pudiera hablar.

«Lo sé.»

El comentario casual hizo que los hombros de la sirvienta temblaran de sorpresa.

Goblin Slayer se puso en pie y se acercó audazmente a ella.

«Hey, uh, ¿Orcbolg?»

Ignoró el intento de la Arquera Elfa Superior de detenerle, sólo se detuvo frente a la sirvienta. Luego, sin dudarlo, se arrodilló para que estuvieran frente a frente.

«Yo los maté.»




La sirvienta le miró, su mirada vacilo. Goblin Slayer asintió y luego continuó:

«Los maté a todos».

Al oír eso, una sola lágrima salió del ojo izquierdo de la mujer y bajó por su mejilla.

Un movimiento de su cabello reveló el lado derecho de su cara. La hinchazón en forma de uva ya había desaparecido.

Ella había sido alguna vez una aventurera.

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