Goblin Slayer

Volumen 6

Capítulo 6: A Cada Uno su Propia Batalla

Parte 7

 

 

El grito del muchacho, amplificado por la magia, resonó a través del aire y de los árboles del bosque.

Sólo era una voz muy fuerte. Apenas sorprendente para algo supuestamente producido por palabras que podrían alterar la lógica misma del mundo.

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Sus profesores en la Academia nunca habrían dejado de regañarlo… pero ahora no estaba en la Academia.

Puede que le faltase la amenaza física de Bola de Fuego, pero su gran voz fue abrumadora. Lo más importante de todo, el área de efecto fue mucho mayor que la de Bola de Fuego. Goblins que estuvieron muy cerca cayeron inconscientes, mientras que otros se quedaron paralizados por la sorpresa, y otros olvidaron todo y salieron corriendo.

«¡¿GOOROB?!»

«¡¿GROBO?! ¡¿GRRO?!»

El chico agarró su bastón, mordiéndose tan fuerte el labio que la sangre goteaba de él, y miró fijamente a las espaldas de los goblins.

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Él había querido matarlos.

Eran criaturas tan egoístas. Violentas y asesinas. Sin embargo, ahora huían. Y él se los permitía.

No era suficiente.

Tenía que pensar en su hermana mayor. En los aventureros que habían matado. En la acólita que él y su grupo habían rescatado.

Luego estaba la humillación a la que todos habían sido sometidos. La desesperanza. La tristeza. La ira. Todas las cosas que ardían dentro de él.

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Dejar que todas esas cosas salieran a borbotones… ¡qué placer sería! ¡Qué maravilloso!

Sí, pero…

«¡Nos vamos de aquí!»

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Fue el grito de la Sacerdotisa lo que hizo que el muchacho volviera en si. Levantó en alto su bastón, que aún brillaba con Luz Santa, y lo usó para señalar en la dirección en que debían ir.

«¡Salgan del bosque y diríjanse a la ciudad!»

«¡Entiendo!» El Guerrero Novato le gritó de vuelta. Enterró su espada en la garganta del goblin inconsciente que tenía a su lado y luego se puso en marcha. «Aquí vamos. ¡Llegar a casa es nuestra principal prioridad! ¡Síganme!»

«¡Dejen que él los guíe! Yo vigilaré a este grupo… tú vigila nuestra retaguardia».

«¡Claro que sí!» la Luchadora Rhea le respondió a la Aprendiz de Clérigo. A pesar de todas esas peleas, no parecía fatigada. ¿Era eso un rasgo de los rhea o era sólo ella?

La Luchadora Rhea pasó junto al chico mientras se dirigía hacia la parte de atrás. «Buen trabajo. Eso fue realmente increíble». Ella solo pudo sonreírle de pasada, pero fue sincera.

Después de un momento, el chico asintió. «…Gracias.»

Mientras el grupo rodeaba a los aventureros y comenzaba a correr, el chico miró por encima de su hombro.

El hechizo que había usado no era para matar, fue solo para darles una oportunidad de escapar.

Eso era cierto: su objetivo en este caso no había sido matar goblins.

Había sido ayudar a otros. Sacarlos de allí y volver a la ciudad a salvo.

Qué satisfactorio habría sido si hubiera podido matar a todos los goblins.

Pero… sí, pero.

No soy Goblin Slayer.

El muchacho se alejó del campo de batalla y miró hacia adelante, corriendo junto a los demás.

No volvió a mirar atrás.

***

 

 

Los goblins habían llegado como una marea, y ahora eran arrastrados por una.

El agua del lago que llegaba a través del techo se convirtió en un alud de lodo, que desembocaba en el túnel de los goblins.

Desafortunadamente para ellos, el nido estaba en una pendiente descendente. El grupo de aventureros había subido un poco la colina, y era suficiente para mantenerlos a salvo, pero en cuanto a los goblins que habían huido de vuelta al túnel….

«¡¿GORRRBBB?!»

«¡¿GBBOR?! ¡¿GOBBG?!»

Los goblins se agitaban hacia la superficie de la inundación y luego se hundían de nuevo, ahogándose en el agua fangosa. Fue un espectáculo horrible.

«Supongo que esto se siente bien, hasta donde sé», dijo el Lancero, golpeando a un goblin que se ahogaba en la cabeza con la culata de su lanza y viéndolo hundirse una vez más. «Pero no podemos perseguirlos así. ¿Y si atacan de nuevo cuando el agua baje?»

«Cuando el túnel se llene, lanza algún tipo de hechizo de hielo.» Goblin Slayer dio su siguiente orden a la Bruja, cuya expresión era ambigua. «El hielo se expandirá cuando se congele, destruyendo este pasadizo. Ya no podrán usarlo».

«Bien. Yo, lo… entiendo.»

«Tendremos que buscar el nido en la superficie y destruirlo.»

Goblin Slayer ya había estado haciendo algunos cálculos mentales. Los goblins sólo habían robado herramientas de construcción, no comida. La misión anterior había sido muy parecida: simplemente habían secuestrado prisioneros para ayudarles a pasar el rato.

Todo esto significaba que el corazón de su operación no podía estar demasiado lejos.

¿Qué habían pensado los goblins cuando vieron el edificio en construcción y los aventureros reunidos allí? No tenían forma de saberlo.

«…Creo que dejaré que ustedes se encarguen de eso. Yo, estoy agotado». El Lancero agarró su arma con cansancio y luego se sentó en un costado del túnel. «La próxima vez que quieras una cita doble… espero que sea algo que no sean goblins.»

«Entiendo.»

Reflexionando, ninguno de ellos había descansado durante varias horas. Todos habían estado peleando toda la noche. Todos estaban ansiosos por dormir como troncos.

La Arquera Elfa Superior, la más débil físicamente de estos seis aventureros de rango Plata, descubrió que sus orejas estaban caídas. «Estoy tan cansada…»

«No trates la tierra de esa manera», la regañó el Chamán Enano mientras ella se apoyaba contra una pared. «Él acaba de decir que todavía tenemos que encontrar y destruir el nido.»

La Arquera Elfa Superior frunció los labios.

«¡Sí, lo sé, pero…!» Ella no estaba tan molesta. Se limpió las mejillas manchadas de barro y murmuró: «Por eso odio las misiones de goblins».

La mayoría de los aventureros probablemente estarían de acuerdo con ella.

El agua burbujeaba y tosía mientras subía y bajaba. ¿Era ese el sonido de los goblins muriendo o sólo la inundación moviéndose a toda velocidad?

«Estoy muy impresionado de que supieras que estábamos bajo este lago», dijo el Sacerdote Lagarto con calma mientras observaba las aguas. «¿Ha estado antes en esta zona mi señor Goblin Slayer?»

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«Sí», dijo Goblin Slayer desapasionadamente mientras veía a los monstruos ahogándose. «Hace mucho…. mucho tiempo.»

Muchos goblins murieron ese día, al igual que muchos aventureros.

Pero los aventureros ganaron.

Los campos de entrenamiento fueron defendidos.

Pero aun así, parecía haber tantos goblins en el mundo como antes.

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