Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 6

Capítulo 1: Negociaciones Inmaduras

Parte 6

 

 

Estaba bien entrada la tarde cuando Subaru inmiscuyó en el Distrito de los Nobles luego de haber fallado sus negociaciones.

El sol ya se había hundido en el oeste. El aura de la noche lentamente estaba creciendo por el mundo. Con la luz de las lámparas de cristal que delimitaban el camino brillando sobre él, Subaru se recargó contra una cerca de metal, lanzando maldiciones.




—Mierda. Una cosa tras otra…

El intercambio con Crusch volvió en su subconsciente… y con ello, la humillación que había sufrido.

—Esos ignorantes… ¿¡Por qué no entienden que estoy haciendo lo correcto!?

El vórtice giratorio dentro de su pecho era una emoción cercana al odio hacia la mujer que había impedido su camino.

Las cosas habían salido de esta manera porque ella no había visto por si misma aquella tragedia o la risa de ese cruel loco confabulador. Era porque no la había escuchado. No lo había experimentado por si misma, así que no lo entendía: Eran bestias y no se les podía permitir la vida.

—Bien. Ya está bien. Mi error, gente sin sentimientos, olvidemos todo eso. ¡Ahora mismo necesito enfocarme más en lo que hay delante de mí…!

En lugar de quedarse quieto y miserable, la elección correcta era avanzar, un pequeño paso a la vez. Después de todo, para Subaru, con tan pocas cartas que jugar, el tiempo era algo precioso.

—Perdón por tenerte esperando, Subaru.

Mientras Subaru zapateaba con enojo, Rem pasó a través de la puerta, regresando a su lugar junto a él. Ella estaba acarreando el equipaje que habían traído consigo a la residencia Crusch, sistemáticamente acomodado y listo para partir. Luego de la explosión cáustica de Subaru y su furiosa salida, él había estado esperando mientras Rem iba a juntar sus cosas.

—…Lo siento. Dame el equipaje; Yo lo llevaré.

—Está bien. Las bolsas no son pesadas, y sigues en recuperación, Subaru.

Rem declinó con cortesía del ofrecimiento de Subaru y tomó el equipaje en sus brazos. Normalmente, Subaru habría insistido, pero con sus recursos mentales ocupados en otra cosa, él no insistió en el asunto.

—Pensando en ello, no te opusiste a irnos, ¿no es así, Rem?

—Correcto. Fue tu elección, Subaru.

—Bueno, después de todo eso, no puedo exactamente regresar arrastrándome por más sanación. Con todo lo que Emilia pidió por ello, me hace sentir mal.

Emilia había ofrecido algo para facilitar el camino del tratamiento médico de Subaru. Subaru tenía distintos sentimientos de culpa en múltiples niveles por haber desperdiciado su amabilidad una vez más.

Pero, Subaru estaba seguro de que todo estaría bien. Una vez él la rescatara de esta crisis, ellos serían capaces de hacer las paces, y así ella probablemente perdonaría esto también.

Con ese fin, entre otras cosas, Petelgeuse tenía que morir.

—Subaru, respecto a… las negociaciones con Lady Crusch…




—Ella hizo un gran escándalo con la confiabilidad, beneficios, y otra basura sin sentido. No hay rastro de decencia humana en ella. ¿Cómo puede alguien andarse con esa actitud altanera y petulante…?

Subaru interrumpió a Rem con sus maldiciones, deteniendo su intento de sacar a flote el tema. Quizá ella sintió su deseo de no volver a tocar el asunto, porque ella propuso algo más.

—¿Qué vamos a hacer ahora, Subaru? Si lo que dices es verdad, no hay ni un momento que perder.

—¿‘Si’?

—…No hay ni un momento que perder. ¿Vamos a regresar a la mansión del Maestro Roswaal?

Subaru había intervenido sobre una parte en su diálogo que lo molestó, pero, Rem no picó el anzuelo. Subaru sacudió la cabeza en respuesta a su última pregunta.

—Nah. Ahora mismo, si solo regresamos, no hay mucho que podamos hacer. Tenemos que ir con suficiente gente para hacer una pelea decente. Y, si no podemos, tenemos que encontrar otra manera de algún modo.

Si solo Subaru y Rem se presentaban para ayudar, resultaría en una repetición de lo que había pasado antes. Sí, si partían antes que las veces previas, había una posibilidad de que pudieran llegar a la mansión a salvo sin encontrarse al Culto de la Bruja. Pero, probablemente sería muy difícil repeler al Culto con nada más que los recursos que la mansión tenía a mano.

—Es solo que no tenemos los números. ¿Qué demonios ha estado haciendo Roswaal…?

Por si mismo, Roswaal era suficientemente poderoso como para que ellos fueran capaces de mandar al Culto a freír espárragos. Entonces, ¿qué estaba haciendo ese mago de la corte en el momento qué más lo necesitaban…?

—Subaru. En realidad, en cuanto al Maestro Roswaal… Hay una alta posibilidad de que vaya a estar fuera de la mansión por varios días.

—…!? ¿Lo sabías? ¿Entonces, que Roswaal estuviera fuera de la mansión había sido preplaneado?

—El Maestro Roswaal iba a visitar a Garfiel en… Er, el lugar de un individuo importante dentro del gobierno, y él planeaba quedarse ahí por algunos días.

—¡Mierda, su oportunidad apesta! ¡Entonces es por eso por lo que no pueden repeler el ataque!

La respuesta de Rem apuntaló las preocupaciones de Subaru, y, este arañó su cabeza mientras escupía sus frustraciones como una maldición. Ahora que Roswaal, su mayor arma, no podía tenerse en cuenta, su estimación anterior se volvió verdad: Estaban en una desventaja abrumadora. Que Subaru y Rem volvieran antes no haría ninguna diferencia.

—Parece que estaba en lo cierto. Tengo que llevar a la caballería conmigo de alguna manera…

Subaru, regresando a su primera conclusión con confianza renovada, asintió hacia Rem, quien lo miró todo el rato. El objetivo estaba establecido, pero el tiempo era corto. Si quería hacerlo al menos mejor que en los dos bucles previos, tenía que dejar la capital al día siguiente. Considerando que la noche estaba cayendo, esto lo dejaba con aproximadamente un día para trabajar.

—Como sea, no tenemos más alternativa que buscar ayuda de alguien más. Rem, ¿qué tan bien conoces la estructura de la capital?




—Bastante bien, ya que he venido aquí muchas veces antes y he pasado algo de tiempo explorando contigo en los pasados días… ¿Por qué?

—Primero, encontremos una posada. El resto viene luego de eso. Como máximo, debemos dejar la capital mañana o no lo lograremos a tiempo. De cualquier manera… pensaré en todo después.

Subaru le dijo sin rodeos a Rem que tenían que prepararse a la máxima extensión posible. Viendo de reojo que Rem había aceptado su plan con tranquilidad, Subaru miró hacia el cielo sin otra palabra.

Por el otro lado, la oscuridad se estaba esparciendo en el cielo sobre la capital. Se sentía como si fuese el presagio de una enfermedad.

La sombra se movía de manera lenta y bizarra, como si insinuara que nubes de tormenta se reunían por el camino de Subaru.

4 1 voto
Calificación de este Capítulo
Mantente Enterado
Notificarme
guest
4 Comentarios
Mas Votados
Mas Recientes Mas Antiguos
Respuestas en el Interior del Texto
Ver todos los comentarios