Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 4

Capítulo 4: Las Candidatas al Trono y sus Caballeros

Parte 5

 

 

Al instante en que la mano y pie derecho de Emilia se movieron hacia delante reuniéndose en su primer paso hacia el centro, Subaru pensó.

Tengo que hacer algo.

En cualquier día normal, él podía apreciar lo adorable que se veía…E P C (Emilia-tan es Principalmente un Cachorro) …pero era un mal augurio dada las circunstancias. De alguna forma, aunque las manos y pies de Emilia se movían a un ritmo normal, notó que su ritmo parecía tenso justo antes de llegar al centro.

El Concejo de Ancianos la observó mientras que ella daba un paso adelante. Y, aun así, los murmullos no se detuvieron. Repetidamente, los oídos de Subaru atraparon la palabra mitad-demonio.

Reinhard se movió para calmar los nervios de Subaru provocados por la atmosfera incómoda.

— …Todo está bien, Subaru. No necesitas preocuparte.

— No leas mis pensamientos. ¿Soy como un libro abierto aquí?




— Las malas palabras se superan al ver las cualidades de una persona en tus mismos ojos. Cree en la Dama Emilia.

Pero Subaru debería haber sido el único en afirmar esto. Tener a Reinhard decir esto le dejó una decepción desconocida en su pecho.

Seguido de la declaración de Reinhard, la charla retrocedió como la marea, como si se lo probase ahora mismo. Roswaal había avanzado para yacer al lado de Emilia.

Al ver a Roswaal al lado de Emilia, Marcus, el maestro de las ceremonias, inclinó su cabeza con una mirada pesada.

— Entonces, Dama Emilia, Lord Roswaal L. Mathers, si desean…

El tono de Roswaal era casual incluso ahora.

— Sí, siiii Miiii dios, siguiendo los pasos de todos esos caballeros, me siento taaaan fuera de lugar.

Empujó a Emilia con un ― ¿Soy?

Por supuesto, no ganó ninguna reacción. Una respuesta normal podría haber sido mucho de esperar daba la tensión que tenía momentos antes. La insensibilidad de Roswaal frotó los nervios de Subaru incluso más.

Pero puso instantáneamente a un lado esos fuerte pensamientos. Después de todo…

— Miembros del Concejo de Ancianos, es un placer conocernos por primera vez. Mi nombre es Emilia. No tengo un apellido. Por favor, sólo llámenme Emilia.

Su nombre, hablado con una voz tan clara como una campana, parecía grabarse en los corazones de todos los presentes. Su voz no fluctuó, y miraba hacia adelante, estable y fuerte.

Subaru tuvo que preguntarse a dónde había ido toda la ansiedad de antes. Emilia, declarando su nombre ante el Concejo de Ancianos, no fue superada por ninguna de las otras candidatas.

Roswaal siguió, ― Y yo soy el humilde hombre nominando a la Dama Emilia, Roswaal L. Mathers, con el cargo de Marqués. Estamos agradecidos por el valioso tiempo del Concejo de Ancianos.




Miklotov acarició su barba mientras dirigía a dónde debía proceder la conversación.

— Mmmm. Así que ella fue nominada, no por los Caballeros de la Guardia Real, sino por el Mago de la Corte. Me gustaría escuchar los detalles de por qué es así.

Miklotov le dio una mirada penetrante a Emilia.

Para Roswaal, continuó, ― Por favor provéenos los detalles de la Dama Emilia, incluyendo su linaje.

— Entiendo. Primero, aunque creo que todos están muy conscientes de ello, debo comenzar con las circunstancias del nacimieeento de la Dama Emilia. Como pueden ver por su hermoso cabello plateado, y su piel pálida, uno puede ver casi a través de sus ojos violeta que parecen capturar la misma alma, y su voz, como una campana de plata, haciendo un eco inolvidable en los oídos, incluso en los sueños de uno. Como ya saben, esas cualidades encantadas son prueba que la sangre élfica fluye a través de las venas de la Dama Emilia.

Un anciano calvo sentado entre el Concejo de Ancianos interrumpió la explicación de Roswaal.

— Y la otra mitad de su sangre es humana…en otras palabras, ¿ella es una mitad-elfo?

Una vena brotó en la frente enorme del anciano, y con odio en sus ojos miró a Emilia mientras escupía…

— Cómo te atreves. ¿No tienes vergüenza de traer a una porquería mitad- demonio con cabello plateado ante el trono real?

Mikloov se opuso, ― Sr. Bordeaux, tus palabras fueron muy lejos.

— Sr. Miklotov, ¿no entiendes? ¡Una mitad-demonio con cabello plateado y con una apariencia similar a la Bruja de los Celos han sido transmitidas en las historias de la antigüedad! ¡Ella consumió una vez la mitad del mundo; dirigió a todos los seres vivos a la desesperación, caos, y aniquilación! ¡No reclames ignorancia!

― …

— ¿Sabes cuánto hace temblar a las otras personas sólo tu apariencia y linaje? ¿Nos pides poner a tal ser en el trono real? Inconcebible. ¡Incluso los plebeyos de otras naciones nos llamarían una colección de locos, por decir algo de las personas del Reino Dragonfriend de Lugunica…la nación en donde duerme la Bruja!

Bordeaux estampó su pie contra el suelo, y separó sus brazos mientras gritaba, con un tono desdichado. Incluso este acto produjo reacción alguna de Emilia. La atmosfera en la sala se enfrió. Y luego, Roswaal replicó…

— Maestro Bordeaux, ¿acabaaste?

— Si preguntas si eso es todo lo que tengo que decir, entonces no he dicho lo suficiente. ¿Incluso comprendes lo que has hecho, Alto Hechicero de la Corte?

Bordeaux parecía estar intentado intimidar a Roswaal.

— Lo entiendo muuuuy bien. Maestro Bordeaux, hablando en nombre del Concejo de Ancianos, expresa que la reacción del pueblo al ver a la Dama Emilia sería preocupante, ¿cierto?

Roswaal levantó un dedo.

— Sin embaaargo, ¿tal vez lo has olvidado, Maestro Bordeaux? El problema del que hablas no tiene naaaaada que ver con la selección real.

— ¿…Qué tratas de decir?

Roswaal bajó su voz mientras miraba hacia el Concejo de Ancianos.

— Si puedo, es precisamente como la Señorita Priscilla declaró al inicio. Incluso si son meras formalidades, hay cinco candidatas, así que la selección real puede comenzar. Y si comienza, uno necesitar verla, ¿cierto?

Los ojos de Miklotov se entrecerraron.

— Mmmm. En otras palabras, ¿estás diciendo que, lo que es importarte, es que le Gema del Dragón eligió a la Dama Emilia, y que su aptitud real para ser monarca es…irrelevante?

— Aunque podría sonar muy rudo de esa manera, piensen en ella como un pretexto. La apariencia de la Dama Emilia es muy particular. Virtualmente, ningún ser humano puede mirarla y no pensar en la Bruja de los Celos. Es empleada fácilmente como un peón en nuestro tablero de ajedrez.

Y justo así, Roswaal negó toda posibilidad de Emilia en suceder al trono.

La gran sorpresa fue suficiente para hacer a Subaru olvidar completamente su enojo hacia los comentarios intemperantes de Roswaal.

Él era el patrocinador y respaldo de Emilia, quien sabía cuán duro se estaba esforzando Emilia para ser rey, y aun así, dijo eso.

Bordeaux preguntó, ― ¿Así que la selección real entre las cinco candidatas sería en realidad entre cuatro?

— ¿No crees que, al reducir las opciones, reduces la posibilidad de disolución? La carencia actual de un rey invita a las otras naciones a intervenir en nuestros asuntos internos. ¿No deberíamos preparar una contramedida para mitigar esta amenaza?

La sugerencia de Roswaal envió a Bordeaux a pensar profundamente. Los otros miembros del Concejo de Ancianos parecían estar listos para decir, Bueno, si es así…

Decidir abandonar todo el trabajo duro de Emilia para usarla como un pretexto.

Un grito de ira reverberó a través de toda la cámara.

— ¡¡No digas esa mierda…!!

Mientras que los ecos morían, la sala se volvió silenciosa de nuevo.

El único sonido atrás en la cámara era la respiración entrecortada del chico quien había gritado…Subaru.

Con su rostro rojo de la ira, Subaru anunció en su mente, Ahora sí la cagaste.

Pero era demasiado tarde para retroceder. No se podía retirar.

Ahora que Subaru había caminado delante de la nada, Roswaal giró su cabeza y le dio una mirada fría.

— No pensé que fueras así de estúpido. Este no es un lugar en donde tiiiipos como tú puedan hablar. Discúlpate y vete.

— No digas esa mierda. Digo lo que quiero. Y voy a añadir esto. Todos ustedes se deberían disculpar.

La actitud distante de Roswaal había desaparecido. En su lugar, fue remplazada por un aura abrumadora y espeluznante; sólo daba escalofríos con mirarlo. Tal vez las ondulaciones en el aire alrededor de él eran debido a una vasta cantidad de maná.

— Estoy bastante sorprendido…a la indiferencia hacia tu propia vida.

Subaru molió sus dientes. En su mente, sabía qué esperar…un poder abrumador, un vórtice de gran llama. Recordó la escena de las bestias demoniacas de Urugarum en el bosque, quemadas sin piedad o lástima.

— Si te arrodillas en este instante, te permitiré irte. Pero si insistes en ser tan obstinado…

La selección real era el problema más grave para toda la nación. Por deshonrarla con sentimientos individuales, Roswaal sentenciaría a Subaru hacia la llama en nombre de la dignidad del reino.

El enorme peligro hizo que las rodillas de Subaru rogasen por piedad. El temblor se extendió hacia sus dedos; si no fuese porque apretaba su mandíbula, todos escucharían en traqueteo en ellos.

Pero…

— ¡Di-Dije que no soy yo quien debería disculparse, sino que todos ustedes!

Su voz aguda tembló. Pero incluso así, Subaru no se arrodilló. No se podía arrodillar, puesto que Emilia no había hecho nada malo.

— Muuuy bien. Uno no puede hacer nada sin poder. Debo grabarte esta lección. Aunque no podrá servirte en este mundo, tal vez lo haga en otro.

Con su ultimátum final ignorado, el poder fluyendo de Roswaal se manifestó en la forma de una esfera llameante, tan brillante que su luz deslumbraba toda la cámara. La masa de fuego sobre la mano de Roswaal ardía con intensidad, como un sol en miniatura, suficiente que Subaru, quien yacía en la distancia, sintió que su piel comenzó a arder.

— He aquí, el maná de fuego más poderoso de todos…Algoa.

Con una palabra cruel al final, Roswaal dirigió su mano hacia Subaru. La bola de fuego salía propulsada de su palma, con el calor acercándose lentamente hacia Subaru para dejarlo en cenizas.

Subaru intentó de inmediato esquivar, pero su cuerpo no se podía mover. Tal vez era debido a que sus piernas estaban temblando, o talvez debido a que el reconocimiento de una muerte inminente se había propagado desde sus ojos hacia el resto de su cuerpo.

No.

Era debido a que Emilia yacía detrás de Subaru.

Era por eso que, en ese momento, no se podía mover de allí…

― ¡…!

De inmediato, todos contuvieron sus respiraciones a lo que siguió.

Al instante en que la bola de fuego chocó con Subaru, fue eliminada por una luz azul pálido que cubría todo su cuerpo. Los poderes de color rojo y blanco se empujaron mutuamente…y se desvanecieron en nada más que humo blanco.

Y mientras que los presentes jadeaban, una voz, tan clara como una campana, habló con el mismo tono frío.

— …Eso es suficiente. No permitiré más violencia en mi presencia. Si deseas continuar con esto…

La voz resuelta de Emilia fue seguida por una más neutral.




— …Entonces estoy preparado para ejercer mi poder como mi amada hija demanda.

Cejas dudosas se levantaron en la fuente de la voz, pero al siguiente instante, todos lo notaron…el frío penetrante que se propagaba en la cámara era la manifestación de la ira gélida del Gran Espíritu.

El pequeño gato gris cruzó sus brazos, haciendo un pequeño bufido con una nariz rosada mientras flotaba lentamente en el aire. Sus ojos negros estaban congelados en una expresión sin precedentes de frialdad.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 4 Capítulo 4 Parte 5

 

— Ustedes humanos miserables están diciendo bastantes cosas en frente de mi hija.

― …

Mientras que la mirada apática de Puck barría el área, las reacciones más fuertes vinieron de los caballeros. Sus espadas ya estaban desenfundadas mientras levantaban la guardia hacia el pequeño gato flotando sobre sus cabezas.

Subaru, dejado atrás por el cambio de eventos, no había comprendido completamente la situación.

— ¿…Ah? ¿Er, qué?

Fue un momento después de que estuviese seguro de que Roswaal realmente lo quemaría hasta la muerte. Él pensaba que estaba protegiendo a Emilia, pero ella yacía en frente de él, y todos estaban mirando cautelosamente a Puck, quien estaba preparado para defenderla.

Y sus miradas cautas también contenían algo que parecía ser miedo.

El murmullo ronco de Miklotov estalló en la galería silenciosa como un rayo.

— …La Bestia Apocalíptica del Frío Eterno.

Al escuchar esas palabras, las orejas de Puck se retorcieron mientras le contestaba al anciano.

— Ah, es cierto, algunas personas me han llamado de esa manera. Parece que estás bien informado jovenzuelo.

Aunque todos los demás estaban tenso, el ingenio agudo de Miklotov le permitió mantener su calma ante la presencia de Puck.

— Ser tratado como un jovenzuelo a mi edad es una experiencia que debo atesorar profundamente.

Puck respondió a la actitud del hombre con un pomposo movimiento de cola.

— Eres libre de llamarme como quieras. Pero si quieres detalles sobre quién o qué soy, deberías preguntarle a él, no a mí.

Con la sugerencia de Puck, Miklotov llamó a Roswaal.

— Supongo… ¿Lord Roswaal?

Aceptando el llamado, Roswaal inclinó solemnemente su cabeza antes de señalar hacia Puck y Emilia con una mano respectivamente.

— Como ya ha conjeturado, Lord Miklotov… Este es un ser supernatural, uno de los Grandes Espíritus de antaño, conocido por nuestros antepasados como la Bestia Apocalíptica del Frío Eterno. Y actualmente, es el espíritu contratado de la Dama Emilia.

La mirada de Bordeaux estaba fija en Puck, y su voz ronca salió de su boca en shock.

— ¡No puede ser! Uno de los Cuatro Grandes Espíritus le está sirviendo a alguien… ¡y es a ese mitad-demonio!

Pero incluso el anciano no podía sacar coraje para apuntarle a un ser capaz de convertirlo en una escultura de hielo.

— Incluyendo a ese jovenzuelo, todos deberían estar agradecidos hacia Lia de que no esté convirtiendo este lugar en un glaciar. Mi hermosa y amada hija me rogo, así que me comportaré. …Si ella no me estuviese deteniendo, todos ustedes ahora serían carámbanos.

La forma casual con la que lo dijo sólo hizo que la amenaza fuese mucho más fría, congelando a todos en la cámara hasta el hueso. Frente a su presencia, estaba muy claro que no estaba alardeando.

Cuando las vidas de todos los presentes estaban a la merced de su pata supremamente poderosa…el súbito sonido de una inhalación resonó bien alto.

— ¡…Ho ho ho!

La escena de Miklotov golpeando jubilosamente sus muslos parecía estar muy fuera de lugar.

— Incluso yo me asusté un poco. Permítanme llamar esto una presentación bastante entretenida.

Las palabras de Miklotov acusaron que Puck eliminase su expresión y se encogiese de hombros.

— Mm, nos atraparon. ¿Ves, Roswaal? Te dije que no era bueno exagerar las cosas.

En ese instante, el frío que envolvía la cámara se desvaneció. Entre los espectadores desconcertados, Roswaal se golpeó ligeramente en la frente.

— Oh vayaaaaaa, y yo que tenía tanta confianza… Es muy desaleeentador.

— ¡Es-Esperen…! ¿De qué demonios están hablando?

Parecía que sólo Puck, Roswaal, y Miklotov estaban en esta broma elaborada. Roswaal finalmente desplazó su mirada hacia el desconcertado de Bordeaux y dijo…

— Para ponerlo simple…este intercambio fue el discurso del grupo de la Dama Emilia. Entiendo que el formato es algo diferente de las otras candidatas, pero…

Bajo la mirada de Miklotov, Roswaal levantó sus manos en muestra de rendición.

Subaru estampó un pie contra el suelo, mirando a Roswaal mientras el último adoptaba una expresión burlona familiar de nuevo.

— ¿¡Entonces estás diciendo que todo fue una actuación para mostrar el poder de Puck y decir que él puede hacer más que esto!? ¿¡Es eso!?

Mientras Subaru gritaba la explicación, fue Bordeaxus quien tenía el sentido más fuerte de ser engañado.

— Fue una actuación… ¿¡Dices que fue una actuación!? ¡Entonces fue una farsa desde el comienzo! ¡Roswaal! ¡Maldito, ¿qué crees que es este lugar?!

Puck comenzó a disculparse.

— Sí, sí, por supuesto que estás enojado. Me disculpo. Me disculpo profundamente. Perdóname. Lo siento. Fue mi error. …Pero todo lo que dije fue la verdad.

La última parte, sin embargo, hizo que el corazón de Bordeaux latiese más fuerte. El pequeño gato flotó alrededor del anciano y añadió…

— …La razón del por qué no te estoy congelando justo ahora es debido a la benevolencia de Emilia. No lo olvides.

La voz de Puck era tranquila, pero de alguna forma amenazante. Bordeaux refutó con la terquedad de un anciano.

— Y-Y ahora amenazas. Esas palabras y esta exhibición de fuerza comunican, ‘Haz como digo o si no te congelo.’ ¡Si esto no es chantaje, ¿entonces qué es?!

Luego, Emilia afirmó con entusiasmo sus sospechas.

— …Sí, te estoy amenazando.-Continuó…

— Debo hacer mi discurso hacia los miembros estimados del Concejo de Ancianos. Mi nombre es Emilia. Gasté mucho tiempo en el Gran Bosque de Elioor, El Mundo del Hielo eterno, y me sirve Puck, el Gran Espíritu que gobierna el maná de fuego [18]. Soy una mitad elfo de cabello plateado. Las personas de las villas cercanas me llaman…

Emilia se detuvo, inspeccionado los rostros del Concejo de Ancianos en el estrado.

— …La Bruja Helada, nacida en el Bosque Congelado.

Bruja. Con esa palabra, la atmosfera en la cámara cambió. Las bocas de todos estaban completamente cerradas, incapaces de hablar; todos excepto uno, Miklotov, quien aparentemente estaba hecho de cosas más resistentes que el resto.




— Exhibiste tu poder, y ahora declaras tus demandas. Estas en verdad son los modales de una bruja. …Entonces, ¿qué busca la Bruja Helada al amenazarnos de esta forma?

— Sólo tengo una demanda. …Simplemente quiero un trato justo.

— ¿…Justo?

— Entiendo que me miran con prejuicios, ambos por ser una mitad-elfo y una bruja. Pero incluso así, rechazo que este trato me deba robar esta posibilidad.

— ¿Y entonces deseas ser tratada con justicia como una candidata para la selección real?

Sin duda, los recuerdos de Emilia estaban llenos con una malicia inexpresable los cuales había experimentados día tras día. De seguro ser perseguida debido a las circunstancias de su nacimiento no habían ocurrido sólo una o dos veces.

— Justicia es una cosa excesivamente valiosa para mí. Esa es la única cosa que demando de ustedes: ser tratada con imparcialidad. En regreso, no haré nada injusto, como utilizar mi espíritu contratado como escudo con el cual usurpar el trono real.

Esa era una opción disponible para Emilia. Pero no la eligió, y en lugar, optó por una situación que, en todo caso, la ponía en desventaja. Después de todo, como explicó…

— Comparada a las otras candidatas, soy inexperimentada y carezco en muchas áreas. Hay una montaña de cosas que no sé y que debo estudiar. Incluso así, creo que mis esfuerzos para alcanzar mi meta no son menos que la de cualquier otro.

Subaru había visto por sí mismo cómo Emilia tomaba muy seriamente sus estudios en la mansión. Es por eso que él sabía la verdad detrás de su afirmación más que cualquier otro presente.

No podía ocultar su temblor. Era extraño cómo su garganta estaba tan seca, sin embargo, sus ojos estaban listos derramar lágrimas. Se contuvo desesperadamente para no llorar.

Emilia continuó, ― No sé si mis esfuerzos son dignos del trono. Pero mi deseo de hacer mis esfuerzos iguales a la tarea es genuino. Creo que estos sentimientos no son desiguales a aquellos de las otras candidatas. Por tanto, por favor mírenme con ojos imparciales. Mírenme como Emilia, sin apellido, y no me vean como la Bruja Helada, o un mitad-elfo con cabello plateado. Mírenme a mí.

El murmullo final hizo eco como una declaración solemne. Pero la fuerza de voluntad oculta detrás de ello no disminuyó el poder de su pedido.

La cámara cayó en silencio por un momento. No era que no tuviesen palabras. Estaban esperando.
Finalmente, Bordeaux, bañado por las miradas de todos los reunidos, suspiró.

— Mi punto de vista no cambia. Es inequívoco que tu apariencia, la cual evoca recuerdos de la Bruja de los Celos, tendrá efectos adversos al pueblo. Colocaría a la selección real en un estado precario.

Su voz baja había, hasta este punto, argumentado su posición contra Emilia. Una leve sombra se formó alrededor de los ojos violetas de Emilia. Pero Bordeax continuó.

— Sin embargo…el sentimiento es un área en donde nadie se puede entrometer. Además, es algo sobre lo que nadie puede hacer nada, sin importar lo que piensen. Incluso así, me disculpo por mi previa rudeza. …Lo lamento profundamente, Dama Emilia.

Bordeaxus se arrodilló allí, exhibiendo el mayor respeto que podía.

— Me pudiste haber congelado si no me sometía a tu voluntad. Aun así, no lo hiciste, sólo pediste un trato justo. …Ese es un acto digno de respeto.

Ahora que él estaba hablando con calma, el rostro de Bordeaux era gentil e intelectual; ahora Subaru podía entender el por qué estaba en el Concejo de Ancianos. Su respuesta eliminó la sombra en los ojos de Emilia, remplazándola por una expresión más natural y brillante de alegría por ser aceptada.

Sus labios se curvaron en una sonrisa agradable y florida.

Bordeaux, bajo la completa fuerza de su mirada, perdió su respiración y su rostro se tornó rojo.

Miklotov redirigió la conversación.

— Aunque eso fue una digresión bastante tormentosa, se dijo lo suficiente, creo. Dama Emilia, Marqués Roswaal, ¿tienen algo más que decir?

— No.

— No he hablado lo suficieeeente. Qué hago, qué…

Marcus trajo fin al comentario travieso de Roswaal.

— …Entonces muchas gracias.

Le dio una ligera palmeada a Roswaal antes de que Emilia se girase hacia Subaru, quien yacía todavía detrás de ella.

Sus ojos violetas traicionaron un torbellino de sentimientos encontrados. Su lengua roja salió de su boca como si estuviese a punto de decir algo…

Desde el estrado, Miklotov levantó una ceja y miró a Subaru.

— De paso, ¿cuál es la posición de este joven?

La pregunta, sobre el Subaru desorientado, trajo tensión al rostro de Emilia.

— Ah, err, este es mi, ah… Err…




Toda su compostura previa desapareció. Y así, Emilia había regresado a la chica quien había encendido el amor ardiente en el pecho de Subaru días tras día.

Aliviado por esta escena, Subaru palmeó el hombro de Emilia mientras daba un paso adelante.




— Está bien, Emilia. …Estoy listo para esto.

— ¿Listo para…? Espera, Subaru, ¿qué piensas ha…? Espera un…

Mientras ella lo llamaba desde atrás, Subaru dio un paso adelante. Bajo las miradas del Concejo de Ancianos arriba en el estrado, el chico molió sus dientes y levantó su cabeza. Como había aprendido por observación, Subaru se arrodilló en una rodilla como los caballeros, y abrió su boca. Su corazón estaba acelerado mientras hablaba con el mayor respeto que podía ejercer.

— Es un gusto conocerlos, miembros del Concejo de Ancianos. Primero, me gustaría disculparme por mi presentación tardía. ¡Mi nombre es Subaru Natsuki! ¡Un sirviente del Señorío de Roswaal y caballero de la candidata real, la Dama Emilia!

Subaru, sintiendo el peso del silencio sobre él, molió sus dientes para luchar contra la tensión.

— Estoy extremadamente complacido al hacerme su conocido.-Continuó.




El Subaru en fuera de lugar se había unido a la batalla para definir claramente su propio lugar en el mundo.

Sintió la temperatura caer, incluso más fría que cuando Puck había aparecido.

 

 


[18] Puck en realidad es un espíritu de fuego. También maneja el agua, y el hielo, esto viene a causa del contrato con Emilia.

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