Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 4

Capítulo 1: Retorno a la Capital Real

Parte 3

 

 

«¿No es aburrido esperar al frente de la mansión durante todo este tiempo? ¿Quizás debería tomar un respiro?»

El anciano en el asiento delantero del carruaje ensanchó sus ojos en sorpresa cuando Subaru llegó con un poco de té. El carruaje de dragón estaba todavía aparcado junto a la puerta principal de la mansión.

«Perdone mi grosero comportamiento. Esto es algo inesperado, por lo tanto, por favor, tenga cuidado de nuevo».

Con eso, el anciano caballero saltó desde el asiento delantero.

Al igual que antes, su aterrizaje fue casi silencioso. Continuó diciendo:

«Haré lo que usted sugiere. Ciertamente, mi garganta está ligeramente reseca.»

«Bueno, entonces, aquí tienes. No sabía lo que le gustaba, así que traje el té más caro que pude encontrar.»




El anciano tenía una leve sonrisa en su rostro cuando aceptó la bandeja.

La expresión acentuó las arrugas apropiadas para su edad alrededor de su boca, Subaru lo observó, estudiándolo intensamente ahora que estaba cerca, cuando…

«Whoa, ¿qué dem…?»

De repente, un ligero impacto por un costado lo sorprendió. Rápidamente encontró al culpable, el dragón de tierra estaba metiendo el hocico por encima del hombro de Subaru.

La criatura de color negruzco miraba a Subaru con ojos afilados y reptiloides.

Su mirada se sentía extraña, pero no le incomodaba. Tal vez se debía a que simplemente no sentía ninguna hostilidad en esos ojos dóciles.

El caballero se dirigió rápidamente a Subaru.

«M-mis disculpas. Este dragón de tierra es el más fino de nuestra casa, pero… »

«Ah, no, no te preocupes por eso. En realidad, me siento afortunado de estar tan cerca y ser tan personal con él.»

«Estoy aliviado de oír eso. Debo decir que es raro que reaccione de esta manera».

Después de disculparse por la descortesía del animal, el anciano caballero fijó también sus ojos azules sobre Subaru.

El cuerpo del muchacho se tensó, como si de repente estuviese siendo amenazado con un cuchillo.

El caballero continuó.

«-Si puedo preguntar, ¿Son esas las cicatrices de una batalla?”

«¿Estas? Bueno, un montón de cosas pasaron, pero yo no iría tan lejos como para llamarlas cicatrices de batalla… »

«Son de garras y colmillos de las bestias. Es por eso que estás reclinando tu cuerpo sobre tu lado izquierdo, ¿verdad?».

«…»

Subaru se sorprendió de que el anciano pudiera decir exactamente lo que había pasado, solo por haber dejado aquellos rastros blancos expuestos por las mangas enrolladas de su chaqueta deportiva.

Era cierto que Subaru había estado reclinando su cuerpo sobre su lado izquierdo desde que había sido herido.

«-Estoy profundamente arrepentido por mis repetidas ofensas. Puede que sea una pregunta a la que no desee responder.»

Disculpándose en respuesta al silencio de Subaru, el anciano tomó una taza de té negro y se la llevó a los labios. Comentó:

«Sabe muy bien. Pienso que tiene un espléndido sabor.»

«… Bueno, no exageré. Es en serio el té más caro de la mansión. Tendré una sirvienta de pelo rosa regañándome, si me descubren por esto… »

Aquello tampoco era una exageración. Ram tendría todo un sermón esperando por él si descubría que habían usado el té de primera clase rotulado con la frase «No tocar». El anciano mantuvo un ojo cerrado mientras evaluaba a Subaru con el otro.

«Ahora bien, ¿Qué deseas conseguir de este viejo fósil después de que me beba un té tan maravilloso?»

Frente a la actitud tranquila del hombre y al sagaz discernimiento de sus motivos ocultos, Subaru sólo pudo tensarse.

Como una persona joven, él sabía que aquel hombre anciano era un oponente superior en esta guerra verbal, por lo que rápidamente levantó una bandera blanca.

«Me has atrapado. Mi nombre es Subaru Natsuki. En este momento, soy un aprendiz de sirviente aquí en la Mansión Roswaal. Al menos me gustaría preguntarte cómo te llamas.»

Admitiendo su condición de novato, esperaba que su superior ofreciera una pizca de misericordia.

Al ver a Subaru inclinar la cabeza, el viejo caballero relajó su expresión.

«Entiendo, eso es amable de tu parte. Me llamo Wilhelm. Actualmente brindo mi servicio a la Casa de los Karsten, y ese trabajo me ha traído a este lugar”.

«Wilhelm, ¿verdad? Muchas gracias… Estaría muy agradecido si pudieras al menos decirme el motivo de lo que te traído por aquí… Ah, er, ¿te gustaría entrar?»

«Creo que el emisario está hablando dentro de la mansión de ese asunto.»

«Bueno, sí, pero no me quisieron contar sobre ello. No es divertido estar fuera de los eventos y no poder avanzar con la historia, así que pensé que debería acercarme a mi manera.»

Sabía que el hombre anciano no era una persona capaz de revelar secretos sobre asuntos importantes. Pero ganarse la confianza de las personas era la especialidad de Subaru. No era sólo un delincuente sin talento alguno a la hora de leer el estado de ánimo.

Por un breve momento, Wilhelm no sabía qué decir sobre el comportamiento ambicioso de Subaru.

«Permaneces atento a los acontecimientos imprevistos, y cuando tus motivos son expuestos, no te acobardas, sino que sólo te vuelves más desafiante. Tal personalidad incurrirá seguramente en un disgusto.»

«… ¿Así que estás diciendo que ni siquiera me puedes dar una pista?»

«Como no conozco tu posición dentro de la mansión, no puedo ser descuidado con mis palabras. Espero que lo entiendas.»

La expresión de Wilhelm se agudizó durante un breve instante, luego se suavizó cuando él cortésmente desistió de la imprudente petición. Si las cosas continuaban así, Subaru terminaría consiguiendo que Ram enojara.

«Diré que pareces ser muy cercano a la señorita Emilia. No creo que seas solo un mero criado.»

«¿R-r-realmente? ¿Emilia-tan y yo no te parecemos una pareja extraña?»

«¿’Tan’?»

Wilhelm levantó una ceja ante la extraña manera de dirigirse. Luego, sonrió levemente mientras se daba cuenta de la naturaleza de los sentimientos de Subaru.

«Ustedes recorren un camino tortuoso. Puede que se convierta en la próxima reina de Lugunica algún día.»




«En este momento, somos sólo una chica súper linda y un sirviente torpe. Con un futuro infinito por delante, nunca se sabe lo que va a pasar. Cuando le pidió a su esposa que se casara con usted, Wilhelm, ¿Creía que era la mujer más encantadora del mundo?»

«Mi esposa-»

La declaración radical de Subaru hizo que Wilhelm se ablandara por un breve instante. Él asintió inmediatamente.

«Ya veo. Ciertamente, es justo como usted dice. Pienso en mi esposa como la más bella del mundo. Sentí como si todo el mundo la estuviera mirando, y que necesitaba cortejarla mientras podía. Patético, ¿Verdad?»

«¿Lo ves? Me parece que, si Emilia tiene que terminar estando con alguien, podría ser yo, incluso si soy «indigno». Puede ser que tenga mucha persistencia, pero ese es mi ideal de ganar.»

«Ciertamente actúas de acuerdo a una lógica muy divertida. Fascinante, en realidad. Sin embargo, al final soy un mero conductor. No creo que sirva mucho.»

«Me pregunto. Si pudieras haber dicho eso cuando Emilia-tan estaba bajo su capucha junto a mí, creo que la excusa de ‘soy sólo un conductor’ no hubiese funcionado tan mal.»

«_____»

La declaración de Subaru borró la expresión del rostro de Wilhelm y lo silenció.

«La túnica que Emilia-tan llevaba era supuestamente para bloquear la magia de usuarios malignos que trataran de averiguar quién era ella. Además, debido a algunos asuntos recientes, se agregó un manto con capucha que aumenta su protección… La gente no puede ver quién está debajo de la capucha a menos de que ella lo desee, a no ser que ellos puedan romper el hechizo.»

La túnica, combinada con la magia de Roswaal, era un esfuerzo para acabar con los problemas antes de que el pasado de medio elfo de Emilia pudiera causarlo. Era para protegerla de la desventaja injusta que tenía que soportar, habiendo nacido en ese mundo.

«-Y tú te diste cuenta de todo eso desde el principio. Muy astuto.»

«Oh no, fue una completamente tonta suerte. Cuando vertía el té dentro de la mansión, yo estaba como, ‘Espera, ¿no fue eso un poco extraño?’ »

La forma de la mirada de Wilhelm cambió mientras observaba a Subaru sonreír muy casualmente. Por lo menos, se imaginó que Subaru probablemente no era sólo un chico de los recados del té.

«Supongo que no puedo llamarme un mero conductor, entonces… Como has supuesto, estoy realmente vinculado con la selección real -o relacionado con alguien vinculado, diría yo.»

«Relacionado con alguien vinculado… Esa es la posición en la que estoy aquí.»

«Tú y yo somos diferentes, pienso, porque la razón de mi participación no es tan romántica.»

«Bueno, está claro que no, cuando estás casado con la mujer más bella del mundo. Pienso que Emilia-tan le daría una gran batalla si de belleza se trata.»




«No, incluso en encanto, mi esposa no tiene rival.»

Subaru había querido tomar esas palabras a la ligera, pero la firme respuesta lo dejó sin ganas de querer contradecirlo. Las mejillas de Wilhelm parecieron relajarse de nuevo mientras conducía con éxito un contraataque.

Sin embargo, parece que ya estamos fuera de tiempo.

«¿Ah?» -exclamó Subaru como un tonto mientras Wilhelm señalaba silenciosamente a la mansión. «Esa es Rem con… ¿Quién le acompaña?»

La familiar sirvienta de cabellos azules salía de la mansión con alguien desconocido. Basado en el comportamiento de Wilhelm y en su conversación anterior, llegó a la conclusión de que éste debía de ser el emisario más importante en cuestión.

«Supongo que, objetivamente, su esencia es algo extraordinaria…”

Tal vez dijo eso sin pensarlo porque el objeto de su atención no parecía un «emisario» en absoluto. El visitante notó la mirada de Subaru y respondió con una sonrisa burlona.

«Oye, es normal enamorarse de una persona hermosa a primera vista, pero ¿no sabes que es grosero el quedarse mirando fijamente?».

La persona que hablaba era una chica con un rostro encantador, su cabello color lino semi largo. Era alta para ser una chica, casi de la misma altura que Subaru. Sin embargo, su figura era increíblemente delicada, y cada una de sus acciones era abrumadoramente femenina – todo el cuerpo de Subaru le gritaba que lo que estaba frente a él era una chica.

Una cinta blanca adornaba su cabello, y el brillo en sus amplios ojos le daba la impresión de un adorable gato. De hecho, encima de su cabeza estaban…

«Ver esto en persona, tengo que admitir, las orejas de gato tienen un cierto efecto mágico para las personas.»

«¿Miau miau?»

Como si respondiera a su susurro, las orejas de animal, del mismo color que su cabello, se agitaron. No había tenido oportunidad alguna de acercarse y de ser personal con un semihumano antes. Aquel artículo genuino era realmente un espectáculo.

-Subaru nunca había sentido tanta angustia antes, por mantener a raya el preguntarle por su conocedor de pieles interiores.

Mientras Subaru se deslizaba en las nubes, la muchacha se volteó hacia Wilhelm mientras la saludaba.

«Hola, abuelo Wil. Perdón por hacerte esperar afuera de esta manera. ¿Fue aburrido, miau?»

«De ningún modo. Este individuo amable se dignó a entablar conversación con estos viejos huesos, ayudándome a pasar el tiempo de manera muy agradable.»

«¿Fumyu?»

A la respuesta del anciano, la chica puso un dedo en la mejilla e inclinó la cabeza.

Sus pupilas de gato se estrecharon mientras observaba a Subaru. Después de una inspección arrogante, ella dio un pequeño aplauso y dijo, «Oh-ho. Eres el chico que la señorita Emilia miauncionó.»

Fue lo que hizo a continuación lo que lo sorprendió con la guardia baja.

«¡Eh, eh, ¿ehh?!»

«No te muevas. Es hora de hacer una pequeña inspección.»

Subaru estaba impactado cuando la chica le rodeó el cuello con un brazo, abrazándolo con su delgado cuerpo. Dado que sus alturas eran similares, su cara presionó uno de los costados de Subaru. La voz susurrante en su oreja hizo que su cuerpo se estremeciera por doquier, y se ruborizó en profunda vergüenza. La sensación suave fue acompañada por un olor curiosamente agradable. El repentino giro de los acontecimientos lo congeló de forma unánime mientras dedicaba cada onza de su fuerza de voluntad para mantener la calma.

«Nom!»

«¡Hyaa!»

Sus esfuerzos se desmoronaron cuando sintió un ligero mordisco en su oreja.

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 4 Capítulo 1 Parte 3

 

Riéndose del grito adorable de Subaru, la chica lo liberó con satisfacción de su abrazo. Se apresuró a retroceder, cayendo sobre su trasero.

«Tee-hee, qué linda reacción. De todos modos… El flujo del maná de agua dentro de tu cuerpo parece que realmente está estancado. Si sólo hubiera tiempo de hacer algo al respecto, miau.»

«¡¿Q-qu-qué estabas haciendo?!»




«Revisar tu cuerpo un poco. La mordedura fue complemiauntaria.»

Sus brillantes ojos se fijaron en él mientras ella provocativamente le mordía el dedo meñique. Aun sabiendo que lo estaba molestando, Subaru seguía agitado y no podía descartar el hecho de que se tratase de una mera broma.

«Oh, no te ruborices tanto. Supongo que no te han dicho nada, ¿verdad?».

«¿Qué quieres decir? ¿Sobre qué?»




«Sobre tu cuerpo y del acuerdo, cosas así».

Las cejas de Subaru se elevaron cuando la chica parecía estar deliberadamente dando vueltas sobre los detalles. A pesar de que le resultaba difícil ignorar su peculiar humor, él tenía que simplemente soportarlo.

«Sería de ayuda si pudieras decirme cuáles son esas cosas, ¿sabes?»

«Oh, ¿qué haré? Este es un trabajo importante, también… Tee-hee.»

«Dejémoslo así, Ferris». Wilhelm regañó a la muchacha por sus excesivas burlas.

Ella hizo una mueca en respuesta. «Thhbt. Eres demasiado serio, abuelo Wil. No es divertido.»

«Estoy agradecido con Sir Subaru por el té, además, es hora de irnos.»

Wilhelm hizo una reverencia al intercambiar lo que de alguna manera parecía una burla ligera con la chica. La chica todavía tenía una mirada amarga a su alrededor, pero parecía recuperar su humor mientras guiñaba un ojo en la dirección en la que se encontraba Subaru.

«Perdona. Parece que podría gastarte un poco más de bromas, pero estamos miau cortos de tiempo el día de hoy. Si no llegamos a casa pronto, la querida señorita Crusch estará tan preocupada por nosotros que no podrá pegar un ojo esta noche.»

«No quiero ignorar esa primera parte, pero ¿quién es la señorita Crusch?»

«Un nombre que será mejor que recuerdes – es la señorita que gobernará este país algún día.»

En la última frase, su comportamiento despreocupado desapareció, siendo reemplazado por una seriedad total. Entonces ella le dio al estupefacto Subaru un pequeño gesto de despedida con las manos. Wilhelm dejó su taza de té vacía en la bandeja.

«Fue una bebida muy buena. Pues bien, Sir Subaru, que goce de buena salud.»

Wilhelm saltó ágilmente hacia el asiento delantero del carruaje y agarró las riendas del dragón de tierra.

«Bueno, perdone por las no presentaciones, pero Ferris está muy ocupado. ¡Hasta luego!»

«¡Hey, espera! Hay una montaña de cosas que todavía quiero preguntar-”

«Deberías tomar todas esas dudas y llevarlas con la señorita Emilia. Si el destino lo permite, nos encontraremos de nuevo en la capital real. ¡Adiós, miau!»

La muchacha no le dejó nada, su sonrisa fue la última cosa que vio cuando entró en el carruaje de dragón. Al darse cuenta de que su oponente lo había desequilibrado completamente, Subaru instintivamente se dio cuenta de que era su enemigo mortal.

Mientras Subaru reprimía sus frustraciones, Wilhelm golpeó las riendas con un breve «Adiós».

El dragón de tierra chirrió mientras las ruedas del pesado carro chocaban debido al movimiento. El dragón golpeó varias veces sus patas contra el suelo antes de dar un paso poderoso, acelerando rápidamente al siguiente momento. Ante los ojos de Subaru, el dragón de tierra salió despedido en un sprint de alta velocidad por el camino, levantando una gran nube de polvo a medida que avanzaba a lo lejos.

Subaru, abandonado en una humillante derrota, sólo tenía el olor del té de alto precio, en gran parte intacto, para consolarlo.

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