Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 4

Capítulo 1: Retorno a la Capital Real

Parte 1

 

 

«Y por último, estirar los brazos en alto en el cielo para el gran final, ¡victoria!
¡Victoria!» Escuchó las voces vertiginosas mientras se limpiaba el sudor de la frente.

Subaru levantó ambas manos en alto mientras pronunciaba su frase característica.




Siguió un coro, terminando el entrenamiento de otra mañana.

Las personas que se le unieron en su exuberante radio calistenia fueron residentes de Earlham Village, el más cercano a la Mansión Roswaal. Probablemente la mitad el pueblo estaba presente.

Las mejillas de Subaru se suavizaron sin que él se diera cuenta al ver las optimistas caras familiar. Sin palabras bajó la mirada un poco, incapaz de verlos por unos momentos.

Subaru había sugerido enseñar radio calistenia japonesa para ayudar a la aldea, donde las cicatrices de la reciente crisis de la bestia demoníaca aún estaban frescas. Esto había mejorado su reputación entre los residentes de otro mundo y explotó en un movimiento en toda la aldea. Al principio, Subaru había estado preocupado por la falta de participantes. Pero viendo a los niños que habían sido víctimas del ataque de la bestia demonio disfrutarlo lo hizo sentir que valió la pena.

Las costumbres de su tierra no debían ser subestimadas. Las radio calistenias no eran la única tradición popular…




«¡Muy bien, mocosos, alíniense! ¡Es hora del sello!»

Subaru levantó la voz mientras sacaba una patata cruda con un extremo cortado de forma plana. Subaru sumergió el extremo plano en un contenedor de tinta y luego lo presionó sobre las hojas de papel que sostenían con entusiasmo los niños que hacían cola. El muy solicitado «Sello de papa» registraba los frutos del trabajo de ese día.

«Entonces, ¿qué tal? Dentro de una semana comenzaremos el muy esperado y solicitado evento, Monday Puck. Lo más destacado serán esas orejas colgantes».

«¡El gatito es tan lindo!»

«¡Es maravilloso!»

«¡Es adorable!»

Había robado la idea del sello de papa de la radio calistenia que hacían durante el verano en su antiguo hogar. Muchos niños se divertían adivinando qué iba a haber en ese sello en la mañana. De esta manera, Subaru usó sus dedos extrañamente diestros para estimular sus jóvenes mentes.

Después de un rato, su agradable conversación con los aldeanos llegó a su fin. Subaru les saludó con la mano y siguió su camino. Se acercó a un árbol en el borde de la plaza del pueblo, llamando cansadamente a la niña apoyada en el tronco bajo la sombra.

«Ahh, eso me cansó. De todos modos, siento haberte hecho esperar, Emilia-tan».

«No, está bien. Veo que trabajaste duro, Subaru.» Emilia alisó su cabello plateado con una sonrisa encantadora, reajustando la capucha que llevaba sobre su cara, ocultandola.

«Los aldeanos parecen mucho más felices en estos días, y todo es gracias a ti, Subaru».

«No es la gran cosa. Solo les mostré cómo hacer algunos ejercicios saludables que
hacen que la sangre fluya. Pero me siento mal haciéndote venir conmigo cada
mañana, día tras día.»

«Esta bien. Aún no estás en plena forma, y ​​Ram y Rem no pueden venir debido a su trabajo en la mansión. Además, realmente no me molesta hacer esto.»

«Como en, ¿no te molesta pasar las mañanas conmigo?»

«Pfft, eso no. Más como… me gusta estar incluso un poco involucrada con los aldeanos con los que nunca solía entrar en contacto. Creo que tal vez… Había dibujado una línea entre nosotros hasta ahora.»

Él pudo distinguir un pequeño sonrojo en la cara de Emilia bajo su capucha. La encantadora vista calentó las mejillas de Subaru antes de darse cuenta de lo que estaba sucediendo.

Últimamente, Emilia lo había acompañado con frecuencia a la aldea tan pronto como terminaba sus platicas diarias con los espíritus menores, regresando juntos después de que Subaru había completado la rutina de entrenamiento de la mañana. Durante aproximadamente quince minutos, él y Emilia caminarían uno al lado del otro desde el pueblo hasta la mansión. Subaru atesoraba estos raros momentos más que nada.

«Debo decir, sin embargo, que realmente te llevas bien con los aldeanos, Subaru. Probablemente ya seas más famoso que Ram y Rem ahora.»

«Bueno, soy como una especie de héroe que los salvó. Además, soy el maximo
caballero que nunca pide agradecimientos, y nunca se jacta de sus actos… estoy seguro de que ¡te enamorarás de mí otra vez!»

«No estaba enamorada para empezar, fíjate… Además, creo que tu evaluación esta ligeramente equivocada.» Emilia se llevó un dedo a los labios e inclinó levemente la cabeza con mirada conflictiva.

Por su parte, Subaru estaba un poco abatido por haber sido rechazado tan fácilmente.

Ella continuó,

«Creo que los aldeanos te ven como alguien extrañamente perceptivo en lugar de un héroe que los salvó a todos. Quiero decir, sabes unas cosas muy misteriosas.»




«Entonces ellos me están tratando como a un profesor bien educado, eh… Pero, um,
además de los aeróbicos, no sé mucho…»

«Están los juegos que juegas con los niños, el sello de papa… Además, la mayonesa.»

Emilia juntó sus manos mientras sus ojos brillaban. Ella se había convertido en una
gran admiradora de la mayonesa experimental que Subaru había hecho en la mansión. Subaru, un amante natural de la mayonesa en su mundo, había reproducido la mayonesa para poner algo de gusto en sus comidas; la salsa aparentemente fue un gran éxito con Emilia y los aldeanos.

«Creo que están subestimando un poco mi duro trabajo, si creen que la mayonesa y rescatar niños de bestias demoníacas están en el mismo nivel. Quiero decir, puse mi cuerpo en peligro y todo…»

Había ido al bosque para salvar a los niños, y fue mordido en todas partes. Cuando Rem salió a salvarlo de una muerte segura, él la protegió y fue mordido, y estaba a punto de ser mordido aun más cuando Roswaal apareció para salvarlo…

«¡¿Eh ?! Ahora que lo pienso, casi no hice nada.»

Pensando en sus hazañas, sumaban considerablemente menos de lo que
originalmente había pensado. Tal vez era mejor decir que había estado involucrado en muchas hazañas, pero sus esfuerzos individuales habían logrado casi nada.

«Cielos… No te preocupes por tonas pequeñeces como esa.»

«Pero, Emilia-tan…»




«Todo el mundo sabe que trabajaste muy duro, Subaru. Roswaal, Ram y especialmente Rem, ¿verdad?»

La expresión de Subaru permaneció patética a pesar del aliento de Emilia. Ella corrió unos pasos delante de él y se dio la vuelta. El movimiento repentino hizo que su capucha cayera hacia atrás, dejando que su cabello largo y plateado cayera por su espalda, brillando bajo el sol de la mañana.

«Y yo también.»

«¿-Huh?»




«Sé muy bien lo duro que trabajaste. Es por eso que no debes estar deprimido. ¿Entiendes?» Emilia inclinó su cabeza y preguntó,

«¿Tu respuesta?»

El estupefacto Subaru vigorosamente asintió con la cabeza. Su reacción
provocó una radiante sonrisa en Emilia.

«¿Qué fue eso? Te estabas moviendo como un juguete roto. Siempre eres asi.»

«Er, esta vez no fue a propósito… Y además, eres cien veces más injusta. No importa cuánto luche, simplemente me sigo enamorando…»

«Sí, sí. Creo que tienes una mala costumbre de pasar por alto las cosas, justo como ahora.»

Emilia tenía una sonrisa encantadora, ajena a la sinceridad de sus palabras. Al verla ponerse la capucha nuevamente y caminar a su lado una vez más, Subaru pensó de nuevo que nunca encontraría una chica mejor que ella.

La puerta de la Mansión Roswaal había aparecido a la distancia durante el curso de su conversación. Solo quedaban unos pocos minutos hasta que llegaran, y fuera el final de su bendición de la mañana.

«Hay un… carruaje de dragones estacionado frente a la mansión».

Cuando Emilia se detuvo junto a Subaru y murmuró, él también se detuvo, mirando en la misma dirección. De hecho, había algo así como un carruaje jalado por caballos estacionado en las puertas de la mansión. Era «algo así» porque el vehículo claramente no era tirado por caballos.

Después de todo, la criatura que tiraba del carruaje era una lagartija tan grande como un caballo. Subaru estaba tan sorprendido por su gran tamaño, en comparación con los lagartos de su mundo, que terminó dando palmadas.

«Ah, claro, vi algunos de esos pasando por la capital real aquí y allá. Carruaje de dragones, ¿dices?»

«…¿? Sí, el dragón terrestre tira del carruaje que está detrás, así que es un carruaje de dragón. Espera, ¿no me digas que tiene un nombre común que no sé?»

«No, no, soy yo quien no sabe nada al respecto. Estoy seguro de que tienes razón,
Emilia-tan. Ten confianza en ti misma».

«¿De Verdad? ¿No me estás molestando? No vas a avergonzarme al dejarme usar las palabras equivocadas en el lugar equivocado, ¿verdad? Si estás tomándome el pelo, ¡te castigaré!»

«Ya nadie dice eso…» (Nova: ¿Como el sabe lo que la gente dice si es de otro mundo?…) ¯\_(ツ)_/¯

Cuando Emilia levantó una mano con ira fingida, Subaru se agarró la cabeza y pretendió retroceder. Sus bromas continuaron mientras avanzaban, llegando frente al carruaje de dragones.

«Whoa… Maldición, esto es impresionante. Es tan grande que es irreal »

Había visto esto varias veces durante su tiempo en la capital real, pero esta fue su primera mirada a uno de cerca. El lagarto que Emilia había llamado dragón terrestre era en verdad tan grande como un caballo, pero más delgado y liviano. Parecía que podría vencer a un caballo en una carrera.

Cuando los dos se acercaban, un hombre se levantó del asiento del conductor del carruaje de dragón y anunció,

«Por favor, tengan cuidado abajo».

Ante los ojos del sorprendido par, el hombre saltó ágilmente desde la parte superior del carruaje para luego aparecer parado en el suelo. La respiración de Subaru se detuvo un poco cuando notó que apenas había hecho un sonido al aterrizar. El asiento del conductor estaba a la altura de los ojos de Subaru, no es una altura de la cual se pueda saltar de forma casual.

El anciano se inclinó y habló con elocuencia como correspondía a un viejo caballero.




«Bienvenidos. Disculpenme por ocupar actualmente el frente de su puerta.»




Con cortesía acarició su cabello blanco antes de mostrar su inmaculado traje negro hecho a la medida. Aunque avanzado en años, su cuerpo estaba obviamente en buenas condiciones, y su aura hizo que Subaru inconscientemente se parara más recto.

Si este hombre era realmente el conductor, y por lo tanto un sirviente, el maestro que él acompañaba tenía que ser una gran persona. Pensando esto, Subaru cambió su mirada de vuelta al carruaje de dragones.

«El enviado ya está dentro de la mansión y posiblemente ya se encuentre con el marqués Mathers.»

El viejo caballero pareció leer sus mentes y respondió a su pregunta de forma preventiva. Subaru estaba inesperadamente sin palabras al igual que Emilia, que estaba de pie junto a él, dio un paso adelante y encaro al anciano.




«¿Enviado…? ¿Puede ser esto…?»

«Como sin duda ha deducido, señorita Emilia, esto concierne a la selección real.»

En cuanto el término selección real fue mencionado, Subaru volvió en si bruscamente. La forma en que la expresión de Emilia se tensó hizo que Subaru frunciera el ceño, sospechoso por este giro de los acontecimientos.

El hombre continuó,

«Creo que el enviado tiene un mensaje oficial para usted. Por favor regrese a la mansión para recibirlo en persona.»

«…¿Me están convocando?»




«Por favor, pregúntale al mensajero personalmente».

La discreta respuesta del anciano hizo que la cara de Emilia se endureciera a medida que bajaba su cabeza.

«—Vámonos.»

Comenzó a caminar sin siquiera mirar a Subaru.

Hizo un pequeño trote para poder alcanzarla. En el último momento, miró hacia atrás, y vio que el conductor aún se inclinaba y los miraba en silencio.

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