Fire Girl

Volumen 1 – Primer Volumen: Maga de la Tierra Imaginaria

Capítulo 2

Parte 3

 

 

En su camino a casa desde la escuela ese día.

Mientras ese subía al tren de camino al trabajo.

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Los dedos de Homura se congelaron cuando estaba a punto de enviar un texto a un amigo yendo a otra escuela.

De repente se sintió enferma por el mensaje, leyendo ‘Realmente no fui capaz de hacer una buena broma’, que sólo puede ser tomado como una queja de inactividad, o el descontento bastante simple refunfuñando hacia la otra persona.

Al final, suprimió el texto y se apoyó en la barandilla para mirar por la ventanilla del tren. Escenario que se había cansado de mirar desde hace tiempo.

Del mismo modo estaba a punto de volverse de noche.

Ella llegó a la estación, y justo cuando salía de la puerta de entrada, una vez más se vio a la mujer con suéter de verano.

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Homura fue a comprar una caja de café con leche en la máquina expendedora al lado del quiosco de la estación, y mientras se insertaba el sorbete en él, miraba a la mujer durante un tiempo.

Como siempre, ella estaba llamando humildemente y tratando de repartir volantes, pero sólo una persona de cada treinta como máximo tomaba uno.

Homura había empezado a verla en esta estación hace unos tres años.

Había notado a la mujer, mientras viajaba a la escuela en tren, pero la mujer siempre aparecía allí una o dos veces por semana (la segunda vez cuando fuera un día festivo), con el día exacto de la semana lucía ligeramente diferente a medida que pasaba el tiempo.

Un suéter de verano con piezas de pelusa destacándose en él. Cabello corto. Cuando Homura la había visto por primera vez, ella tenía uno mucho más largo y hermoso. La parte que solía estar atada detrás de la cabeza, finalmente se convirtió en algo corto en ese momento. Homura recordó cómo había pensado que era una lástima cuando vio el cambio.

“… Ella lleva muy poco maquillaje.”

Mientras tomaba el café con leche y con la espalda contra la pared de la estación, Homura distraídamente miraba a la mujer.

La mujer llevaba una cantidad mínima de maquillaje, y ella nunca parecía llevarse bien con él tampoco.

Todavía debía ser muy joven, probablemente de unos treinta años, pero sus dedos y los ojos indicaban claramente el agotamiento imborrable.

“¿Cuánto tiempo continuará así…?”

Homura había pensado, ‘Ah, qué triste’, la primera vez que vio a la mujer.

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También temía que debe hacer si eso le ocurriera a alguien cercano a ella.

Pero en algún momento, se había cansado completamente de mirar a la mujer, y ahora estaba clavada en el escenario de fondo de la estación sin provocar emoción alguna a Homura. A veces, había un ligero cambio y la mujer le llamaba la atención, haciendo que a la vista se sintiera en parte deprimida.

En el tablero de anuncios de estación, no estaba el mismo volante que la mujer estaba repartiendo. La única diferencia era que la cinta puesta en los bordes ya estaba tan vieja hasta el punto de desvanecerse el color.

Un volante voló cerca de los pies de Homura por el viento. Probablemente alguien lo había dejado caer allí después de tomarlo.

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Homura se puso en cuclillas y lo recogió.

 

Estoy buscando a este niño.

 

Si tienes aun algo de esperanza que no podías simplemente tirar a la basura, ¿cómo se supone que puedas renunciar a ella?

La foto de un bebé aún joven llegó a Homura sin comprender.

El volante indicaba que él desapareció cuando tenía un año y un mes de edad.

“Entonces ya ha de tener cuatro años por ahora…”

La ropa que llevaba cuando desapareció, dicha información era completamente inútil en este punto.

El último lugar donde fue visto era el piso del restaurante dentro de una tienda de departamentos muy cerca de esta estación.

Incluso si se lo dijera, esa tienda de departamentos ya había sido cerrada y se había ido todo el bloque de restaurantes allí, reemplazado por los supermercados y los tiendas de comida rápida que estaban abiertas a todas las horas del día.

“Si aún estuviera, él habría ido a la guardería y fuera su primera visita al santuario tradicional…”

Él habría sido mimado por su abuelo y abuela en el campo y comiera una tarta de cumpleaños.

¿Quién era la persona más cercana a este bebé y qué está haciendo esta mujer ahora mismo? ¿Por qué él no estaba aquí? Definitivamente debía existir, el padre de este bebé

Todas las circunstancias que lo rodean no tenían absoluuuutamente naaaaaaada que ver con Homura de todos modos.

Incluso hoy en día, había un montón de gente en el mundo que eran desafortunado, que perdían la vida en accidentes y circunstancias irrazonables y perdían a su insustituible familia. Había un montón de otras personas que estaban sufriendo las consecuencias de sus propias acciones también.

Había personas más desafortunadas que esta mujer la cual había perdido a su hijo. Si tuviera que comparar la felicidad de las personas, claro está.

A menudo decía para sí misma, ‘¿Qué vas a hacer, incluso si te importa?’

¿No lo decían también las canciones pop?

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¿Cómo se puede hacer feliz a otras personas si no llegas a ser feliz tú mismo?

Incluso el manga se lo gritaba.

Las cosas cambiarán. Los recuerdos no desaparecerán. Así que olvidate de él.

“Es imposible. Alguien-”

¿Alguien? ¿Quién?

Esa mujer siempre estaba de pie en medio de la multitud de gente que pasaba por allí y bajando la cabeza como una muñeca mecánica.

Por favor. Por favor. Por favor.

“Um.”

Antes de que se diera cuenta, Homura estaba de pie delante de la mujer, mientras sostenía el volante que había recogido en una mano y una caja de café con leche en la otra.

“¿…?”

A pesar de que estaba confundida por un instante, la mujer pronto dio una suave sonrisa.

“Hola de nuevo. Vas a casa, ¿verdad?”

La mujer veía radiantemente al uniforme de Homura.

Esta podría ser la primera vez que Homura la había visto sonreír. Y no importa cuán triste y sola se veía, Homura no podía evitar sentir que valía la pena hablarle.

“Así que eres una estudiante de preparatoria ahora.”

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“Ah, sí. Um, yo…”

Homura corrió rápidamente hacia la pared de la estación para agarrar su bolso de allí y luego regresó.

“Umm, ¿puedo ayudarle?”

Homura tendió las manos hacia el paquete de volantes.

“Gracias. Pero todo está bien”.

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Todo está bien‘ Esas palabras resonaron fuertemente en el pecho de Homura.

Tomemos, por ejemplo, un puñetazo de un peso pesado.

Su simpatía irresponsable por un capricho le habría causado a la ligera ser lanzada fuera del ring.

Homura se congeló cuando su ayuda ofrecida fue negada.

Los viajeros que pasaban cerca a Homura la miraron y luego se mezclaban inmediatamente de vuelta a la estación rotatoria de la tarde.

“No, umm, yo”

No le importaba que la miraran otros. Simplemente, que la mirara la agotda mujer.

Y, sin embargo, a pesar del cansancio, los ojos de una madre que no había perdido una firme voluntad en el fondo de sus profundidades le hicieron sentirse tensa a Homura.

Las palabras de justicia repetidas en el manga y dramas de TV pasaron por su cerebro. Pero…

“A-Aun cuando llegué a casa ahora, estaría aburrida sin nada que hacer.”

..Lo que salieron de su boca fueron esas palabras horribles.

“… ¿No-es que yo me refiero?”

“………”

Hubo un breve instante de silencio.

Y entonces, la mujer soltó una risa.

“¿Entonces puedo confiártelo a ti por un rato?”

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“Sí. Gracias. Realmente lo aprecio.”

Homura aceptó la mitad del paquete de volantes. Tenía el débil olor a tinta de una impresora a chorro.

Ella copió la actitud de como la mujer hacía las cosas, estaba muy acostumbrada a verla en el trabajo, y entregaba volantes mientras llamaba a los estudiantes de su edad.

Nada en particular había cambiado. Incluso la gente que tomaban el volante después de ver la imagen inusual de Homura allí también inmediatamente veían que era un volante común y perdían interés, ya que sin cuidado lo metían en el bolsillo.

Al final, la hora pico de salida del trabajo terminó sin que fueran capaces de entregar muchos volantes, justo lo que era de esperarse.

Después de tomar un descanso, la mujer dio un profunda reverencia a Homura.

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“Si es posible, ¿puedo preguntarle su nombre?”

“Sí, yo soy-”

Homura dijo por su nombre, y la mujer entregó su tarjeta de visita a cambio.

Tomó una dirección de contacto que no era diferente de la que estaba impresa en el folleto, pero Homura la tomó como un objeto precioso para ella cuando lo puso en su bolso. Era la primera tarjeta de visita que nunca había recibido en su vida.

Fire Girl Volumen 1 Capítulo 2 Parte 3 Novela Ligera

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