Goblin Slayer

Volumen 4

Capítulo 2: De Cierto Niño Pequeño

Parte 2

 

 

—Un aventurero, ¿huh? Me pregunto si realmente nos ayudarían.

Por el tosco camino que llevaba el pueblo pionero había un denso y oscuro bosque.

En la entrada, tembló uno de los jóvenes del pueblo, aunque tenía más de treinta años.

El que había hablado sostenía una vieja lanza oxidada, pero parecía intranquilo y poco seguro. Después de todo, habían pasado más de diez años desde que se había ido a la guerra llevando esa arma. E incluso entonces, la batalla había terminado mientras él estaba todavía en la retaguardia, y todo había quedado en nada.

Ahora cualquiera en la aldea con una pizca de experiencia en batalla, había sido convocado para que se enfrentara a los goblins, pero no estaban muy bien preparados.

—El Gremio puede hacer promesas, pero no quisiera toparme con algún bandido…

—Yo, tengo miedo a la magia negra.




Las susurrantes voces pertenecían a dos ansiosos hombres de unos veinte años.

Tenían hachas hechas para cortar leña, ajustando y reajustando su agarre sin descanso.

—He oído que tampoco puedes bajar la guardia con las mujeres (aventureras), o te succionaran el alma.

—Sí, yo también lo oí. Dijo un exsoldado lo más bajo que pudo. — ¿Había una joven, en el pueblo de los fabricantes de seda al otro lado de las montañas?

—Oh, sí, la hubo.

—Bueno, ella dijo que no quería una larga vida comiendo pan duro. Iba a vivir una vida rica y corta como aventurera.

—Se fue de casa, ¿huh?

—Claro que sí. Pero sabes qué, en realidad era porque estaba E-N-A-M-O-R-A-D-A de una chica elfa, una hechicera que había venido al pueblo.

—Aww, mierda.

—Por supuesto, a veces es al revés. Las chicas son capturadas o violadas por aventureros que vienen a su pueblo todo el tiempo, ¿no?

—Basta de estupideces. ¿No lo dijo mi abuelo? El líder del grupo, un hombre de veinte y tantos años, que parecía ser el próximo jefe de la aldea, habló con una severa expresión. —Los únicos pueblos que sobrevivieron a un ataque goblin fueron los que contrataron aventureros.

—Sí, pero…

— ¿O deberíamos enviar a tu hija con a los pequeños demonios como ofrenda?

—Oye, ahora…

—Al menos debes haber oído la historia del mercader ambulante cuya hija fue raptada.

El ex soldado asintió con la cabeza estando acuerdo, mientras el tímido hombre se quejaba de que esto no era bueno, que no soportaba pensar en ello.

—Lo que sé es que mi abuelo no está equivocado. Sabe mucho más sobre peleas que yo.

—Sí, pero son goblins. No tenemos que contratar a ningún aventurero, ¿verdad? Si los dejamos en paz, ¿no serán…?

—Cuando vienen uno o dos, puedes expulsarlos. Los goblins no son un gran problema. Su líder agitó la cabeza, aun mirando seriamente. —Pero el abuelo dijo que cuando empiecen a establecer un nido… vendrán por nuestras esposas e hijas.

—Sí…

—Pero, mira. No hay mucha esperanza de que nosotros podamos matar a todos esos goblins nosotros mismos, ¿verdad? Mientras el ex soldado hablaba, el tímido hombre dio un grito como si se estuviera enfrentando a la muerte en ese mismo momento.

—Cla…cla…cla…claro, no podemos. Tal vez podría ahuyentar a un goblin que viniera al pueblo, pero…

—Bueno, ahí lo tienes. Dijo el ex soldado. —Así es como los aventureros llevan comida a sus mesas, dejémosle que lo manejen.

—Tch. Murmuró el líder —Qué llorón, cobarde…




—Vale, vale, tienes que pensar en sus sentimientos también. Dijo el ex soldado llanamente, protegiendo al tímido hombre de los ataques. —Sabemos que estás comprometido con la hija del jefe, y que estás preparado para el futuro, pero no todo el mundo lo tiene (un futuro).

Frente a este argumento, todos callaron, incluido el líder.

Los jóvenes del pueblo estaban fascinados con los aventureros. Querían amar a las mujeres, comer comida deliciosa, vivir la alta vida. No querían pasar sus vidas arando la tierra del campo. Preferirían luchar contra un dragón. La disposición para enfrentar la muerte llegó fácilmente a sus labios, para ser más exactos, a sus corazones.

Y las mujeres jóvenes eran muy parecidas. Todo lo que podían esperar era convertirse en una de las tontas con la cabeza vacía, que no tenía otra cosa que hacer más que trabajar en el hogar y la granja, o servir al dios en el templo para rezar hasta el momento de su muerte. Si tuvieran mala suerte, podrían ser atacadas y violadas por bandidos o similares, o llegar a ser tan pobres que venderse a sí mismas se convirtiera en su único recurso.

Entonces, ¿por qué no pasar una noche soñando con un aventurero, o abrazar la fantasía de viajar con uno? El más fuerte entre ellos podría incluso reclamar su derecho a convertirse en aventurero.

—Cualquiera se preocuparía por su propia hija, hermana, hijo o hermano.

La vida del pionero en la frontera era cruel.

Los monstruos aparecerían siempre, pero ciertamente no podías contar con que el ejército viniera a protegerte. Su Majestad el rey, cuyo rostro nunca habías visto, seguramente estaba ocupado lidiando con dragones y dioses oscuros, que eran más importantes que tú.

Un templo donde ellos orarían a los dioses en tu nombre podría ser construido como una medida de apoyo, y quizás eso era reconfortante a su manera.

Y había impuestos. La lluvia cayó, el viento sopló, el sol brilló. Algunos días estaban nublados. Y allí había goblins.

Si el dinero se agotaba, siempre estaba la prostitución, o viajar a algún lugar donde encontrar trabajo… y para los jóvenes, era natural soñar en convertirse en aventureros.

Si eso era lo que querían, podían haber intentado simplemente convertirse en empleados en el gremio de aventureros de la capital.

Pero sin educación ni dinero, esto también era sólo un sueño dentro de un sueño.

—Espero que un buen y fuerte aventurero venga por nosotros…




— ¿Esperas? Por eso el rey gasta nuestro dinero de los impuestos para construir Gremios. No te preocupes.

—…Sí.

Más importante que sus sueños o dinero eran los goblins que estaban muy cerca.

Los tres jóvenes se miraron y luego suspiraron profundamente.

Probablemente por eso ninguno de ellos notó que el niño se escabullía silenciosamente en el bosque, solo.

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