Goblin Slayer

Volumen 1

Capítulo 1: El Fin de un Grupo de Aventureros

Parte 5

 

 

Por alguna razón desconocida, no encontraron ningún goblin mientras caminaban por el lado del túnel.

En su lugar, lo que los recibió eran indistinguibles trozos de carne humana esparcida por todas partes.

El rancio, repugnante olor de sangre y vísceras habían llenado la cueva.

—… Uuu, ugh, uaghhhh…

Al poner sus ojos sobre los restos del espadachín, la sacerdotisa no pudo mantenerlo y comenzó a vomitar en el suelo.

Era como si aquellas veces cuando bebía vino de uva y comía pan en el templo hubieran sucedido hace muchos años.

No, si ella fuera a pensar así, entonces eso implicaría que la vez que fue invitada por el espadachín para ir en una aventura fue hace mucho, mucho tiempo.




— Nuevo, huh.

Goblin Slayer ignoró la horrible vista en frente de él y meramente habló después de contar los cadáveres en frente de él.

— Basado en la escala de este nido, no deberían quedar más de la mitad de goblins.

Tomando la espada larga y corta del espadachín, las puso en su cinturón.

También revisó las armas de los goblins, pero no parecía encontrar nada satisfactorio.

La sacerdotisa limpió su boca y lo miró con ojos de reproche, pero él pareció no notarlo.

— ¿Cuántos?

— ¿Eh?

— Algunos novatos vinieron a subyugar goblins… eso es todo lo que escuché de la recepcionista.

— Ah, eso, cuatro personas…

En ese momento, la sacerdotisa casi gritó sonoramente e inmediatamente cubrió su boca con ambas manos.

— S-sobre eso, hay u-una persona más…

Como pudo haberlo olvidado.

La artista marcial quien se usó como cebo y sufrió una extrema humillación solo para salvarlas no estaba por ningún sitio.

— ¿Es una chica?

— Sí…

Goblin Slayer sostuvo su antorcha cerca del suelo y comenzó a examinarlo.

Había algunas huellas frescas, manchas de sangre, tierra y signos de algo siendo arrastrado.

— Parece que ella fue llevada a las partes más profundas de la cueva, aunque no es seguro que siga con vida.

Goblin Slayer miró a las pocas hebras de cabello largo forzosamente tirado alrededor de sus dedos mientras llegaba a esa conclusión.

— Entonces, tenemos que salvarla…

Aunque la sacerdotisa dijo esto, ella estaba desesperadamente dándose valor.

Aun así, Goblin Slayer nunca le respondió. Él encendió una nueva antorcha mientras tiraba la vieja en una bifurcación en el camino.

— Ellos pueden ver claramente incluso si está totalmente negro. Solo enciende una antorcha, no te rodees en oscuridad y pon atención a cualquier sonido.

La sacerdotisa obedeció mientras animaba sus oídos y escuchaba cuidadosamente.




En las partes más profundas de la cueva donde la luz no podía llegar, sonidos de pasos podían ser escuchados.

… ¡Goblins!

Ellos probablemente notaron la luz de la antorcha y vinieron a investigar.

Goblin Slayer sacó una daga de su cinturón y la lanzó a la oscuridad.

Al agudo sonido de algo siendo atravesado vino desde la oscuridad. Bajo la tenue luz de la antorcha, un goblin colapsó sobre su espalda.

Viendo eso, Goblin Slayer se lanzó hacia el frente y le dio una puñalada fatal a su corazón.

Con su garganta atravesada por la daga, el goblin no pudo hacer un sonido mientras moría.

Los rápidos movimientos de Goblin Slayer no podían ser seguidos por sus ojos.

— Diez.

Goblin Slayer meramente contó mientras la sacerdotisa miraba la oscuridad y preguntó cautelosamente:

—… ¿Puedes ver en la oscuridad?

— Difícilmente.

Goblin Slayer no se molestó en sacar la daga que fue embotada por la sangre y grasa del goblin.

Más bien, el sostuvo la espada larga del espadachín en su mano y chasqueó la lengua después de verla.

Entonces él recogió la pica del goblin que acababa de matar hace un momento.

La tosca pica que estaba hecha de huesos de animal parecía más una lanza pequeña para un humano.

— He practicado con sus gargantas como objetivo.

— ¿C-cuántas veces?

— Muchas.

— Muchas…

— Tienes muchas preguntas.

—…

La sacerdotisa bajó su cabeza avergonzadamente.

— ¿Cuáles son tus habilidades?

—… ¿Eh?

La sacerdotisa no le entendió mientras elevaba su cabeza.

Goblin Slayer miró directamente a la oscuridad en alerta mientras decía:

— Me refiero a tus Milagros.

—… Me fue conferido [Curación Menor] y [Luz Sagrada].

— ¿Cuántas veces al día?

— Un total de tres veces… Me quedan… dos.

Ella no estaba alardeando, pero para una sacerdotisa en su primera petición, ella era considerada ser bastante excelente.

Primero, el rezar a los Dioses y pedir que un milagro fuera conferido… esto era un talento en sí.

Segundo, el número de personas capaces de conectar sus almas con los Dioses muchas veces no eran muchas. Requería experiencia.

— Mejor de lo esperado.

Aun así, la sacerdotisa no pudo sentir una onza de [Ser alabada] desde las palabras de Goblin Slayer.

Su entonación se sentía obligada, fría y motivada pos sus metas.

— Entonces, guarda tus milagros para [Luz Sagrada]. [Curación Menor] no nos servirá aquí…

— E-entendido…

— Ese goblin era un explorador. Así que es esta cueva.

Goblin Slayer apuntó a la oscura, profunda parte de la cueva con la punta de la lanza.

— Pero el explorador nunca regresó, justo como los que mataron a tus compañeros. Porque ya fueron asesinados por mí.

—…

— ¿Qué harías?

— ¿Eh?

— Si fueras un goblin, ¿qué harías?

Esta pregunta le llegó tan de repente que la sacerdotisa sostuvo su barbilla con sus delgados brazos y pensó fuertemente.

«Si yo fuera un goblin, ¿qué haría?»




—… Haría… una emboscada.

— Correcto.

Goblin Slayer simplemente dijo:

— Los derrotaremos en su propio juego. Prepárate mentalmente.

La sacerdotisa asintió con cara pálida.

Goblin Slayer sacó una bobina de cuerda y estacas de madera y comenzó a alinearlas a sus pies.

— Esto es como una maldición.

Goblin Slayer dijo mientras miraba las cosas en sus manos.

— Recuerda, están puestas en la entrada del camino bifurcado. No lo olvides, de lo contrario morirás.

— S-sí.

La sacerdotisa sostuvo su maza fuertemente con ambas manos.

Ella repetidamente seguía murmurando: La entrada del camino bifurcado, La entrada del camino bifurcado.

Ahora, el único en quien podía confiar era este hombre, uno que vino de un origen desconocido y se llamó a sí mismo Goblin Slayer.

Si este hombre se hubiera rendido, entonces ella, la artista marcial y las chicas de la aldea estarían muertas.

En ese momento, Goblin Slayer terminó de preparar la trampa.




— Vamos.

La sacerdotisa se apresuró para alcanzarlo mientras cruzaba sobre la cuerda y dio un paso hacia la cueva.

Este túnel lateral era robusto, al contrario del que fue excavado para ataques sorpresa.

Aparte de los terrones de tierra que caerían del techo que estaba cubierto de raíces, ellos no tenían que temer que el túnel colapsara sobre ellos.

Aun así, el terreno que estaba inclinado hacia abajo se aplanaba entre más avanzaran, la sacerdotisa se ponía más ansiosa.

Esto ya no era territorio humano.

Los cuatro debieron haber puesto atención a esto antes.

Pero ahora, era demasiado tarde.

… Los goblins eran cosas vivientes que vivían bajo tierra…

Pensando sobre eso, en verdad era cierto. Incluso si estaban lejos en similitud con los Enanos.




¿Solo porque tienen cuerpos pequeños, no los tomamos seriamente?

… Incluso si lo lamentaba ahora, era demasiado tarde……

Bajo la débil luz de la antorcha, ella camino con pasos cuidadosos mientras miraba la espalda del hombre.

Ni una onza de confusión ni miedo podía ser visto en sus acciones.

Podía ser que él ya sabía lo que esperaba en frente de él…

— Ya casi llegamos.

De repente, Goblin Slayer se detuvo, causando que la sacerdotisa casi tropezara.

Antes de que él pudiera girar su cuerpo casi robótico, ella apresuradamente recuperó su balance.

— Casi tiempo de usar [Luz Sagrada].

— S-sí. Puedo empezar la oración, en cualquier momento.

Después de tomar un respiro profundo, la sacerdotisa exhaló y sostuvo su maza fuertemente.

Al mismo tiempo, Goblin Slayer sostuvo la antorcha y lanza corta en sus manos apretadamente.

— Vamos.

— O Madre Tierra, abundante en piedad. ¡Por favor concede tu luz sagrada, a nosotros que estamos perdidos en la oscuridad!

Goblin Slayer inmediatamente se apresuró con fuerza mientras la sacerdotisa apuntaba su maza hacia la oscuridad.

La punta de la maza brilló intensamente mientras los alrededores se volvieron brillantes como el día. Este era uno de los milagros de la Madre Tierra.

Parecía que los goblins había usado la cueva más grande como su salón principal.

Las posiciones de todos los goblins con sus enmarañadas, feas caras que estaban en espera en el gran salón fueron expuestas.

— ¿GAUI?

— ¡¿GORRR?!

Había seis goblins pequeños, un enorme goblin imponente, y uno que estaba sentado sobre una silla con una calavera sobre su cabeza.

A causa de la repentina erupción de brillante luz, los goblins que fueron cegados por ella cerraron sus ojos mientras gritaban en confusión.

En medio del salón, también había figuras femeninas acostadas en el suelo como marionetas con sus cuerdas cortadas. No hay necesidad de decirlo, deben haber pasado a través de muchos tratamientos crueles.

— 6 goblins, 1 hobgoblin, y 1 goblin chamán. Quedan 8.

La voz de Goblin Slayer que nunca tembló fue escuchada mientras simplemente contaba la cantidad restante de enemigos.

Por supuesto, los goblins no solo cerrarían sus ojos y obedientemente esperarían sus muertes.

— OGAGO...GAROA...

El goblin chamán quien estaba sentado sobre el alto trono alzó el bastón en su mano y comenzó a cantar algún tipo de conjuro desconocido.

— ¡¿GUAI?!

Pero en ese momento, la lanza corta en la mano de Goblin Slayer ya estaba volando hacia él.

El goblin chamán cuyo cuerpo fue atravesado por la lanza hizo su grito final y se derrumbó de su trono.

Después de que presenciaran la horrible condición de su líder, los goblins estaban sorprendidos y no pudieron reaccionar. Goblin Slayer no perdió esta oportunidad.

Goblin Slayer sacó la espada larga que había pertenecido al espadachín desde su cinturón. Un afilado, perforante sonido pudo ser escuchado cuando la hoja raspaba contra la vaina.

— Okay, retírate.

— ¿Eh? ¡Ah, sí!

Después de que él dijo eso, Goblin Slayer se giró y siguió corriendo.

Aunque estaba sorprendida por lo ágil que Goblin Slayer era, ella aun así se giró y lo siguió sin entender siquiera qué estaba pasando.

Detrás de ellos estaban los goblins que se estaban reuniendo después de ser momentáneamente sorprendidos por la luz.

Goblin Slayer ignoró a la sacerdotisa que estaba corriendo con todas sus fuerzas detrás de él, solo para seguir aumentando la distancia entre ellos.

Esto podía ser a causa de la diferencia de vanguardia y retaguardia, o podía ser a causa de la diferencia en la cantidad de experiencia y entrenamiento corporal entre los dos.

Pero, aunque él estaba envuelto en una armadura de cuerpo completo y cota de malla, con su visión cubierta por su casco también, aun así lograba moverse con tal nivel de agilidad.

Cuando la sacerdotisa lo vio saltar fuera de la entrada del túnel lateral, ella de repente recordó algo.

— ¡Eh, ah!

Entonces ella saltó sobre la trampa con mucho esfuerzo. En ese momento, Goblin Slayer ya estaba de pie pegaba su cuerpo cerca a la pared.

La sacerdotisa apresuradamente siguió sus acciones y se pegó al otro lado.

— ¡¡GUIII!!

— ¡¡GYAA!!

Sonidos de maldiciones y pasos se acercaron, significando que los goblins estaban caminando la pendiente.

Dando un vistazo, la sacerdotisa vio que el que los dirigía era un goblin grande – era el hobgoblin.

— De nuevo… ¡Encanto!

Goblin Slayer emitió una orden a la sacerdotisa.

La sacerdotisa asintió, apunto su maza que estaba impresa con la marca sagrada al lado del túnel, y empezó el canto sin un momento de vacilación.

— O Madre Tierra, abundante en piedad. ¡Por favor concede tu luz sagrada, a nosotros que estamos perdidos en la oscuridad!

La Luz Sagrada de la Madre Tierra, quien estaba llena de piedad, de nuevo cauterizó los ojos del hobgoblin sin piedad.

— ¡¿GAUU?!

El goblin que estaba momentáneamente cegado no notó la cuerda a sus pies. Entonces se tropezó y cayó al suelo…

— Once.

Goblin Slayer inmediatamente se apresuró, atravesó su espada en su medula oblonga, y giró la hoja.

El hobgoblin gritó unas cuantas silabas que eran incomprensibles antes de retorcerse hasta su muerte.

— ¡L-los otros se acercan!

Sus milagros habían sido usados. Veces continuas de conducir oraciones con su alma ahora la habían dejado con una pálida, blanca cara.

— Lo sé.

Goblin Slayer rápidamente sacó una pequeña botella de su bolsa y la arrojó al cadáver del hobgoblin.

Al romperse al contacto, la negro, pegajosa y como lodo sustancia dentro de la botella se esparció por todas partes.

La sacerdotisa no había visto esa sustancia antes, ni tampoco había olido un olor tan repugnante en toda su vida. Lo que supuso era que eso era algún tipo de veneno desconocido.

— Adiós.

Goblin Slayer pateó al gigantesco y sucio hobgoblin al lado del túnel.

Los goblins que venían desde atrás vieron un gigantesco bloque de carne volando hacia ellos e inmediatamente lo atacaron con las armas en sus manos.

Sucedió en un instante. Así, cuando los goblins se dieron cuenta de que este gigantesco bloque de carne era su supuesto guardaespaldas, naturalmente cayeron en caos.

Justo cuando sacaron sus armas que habían sido apuñaladas dentro del hobgoblin con mucho esfuerzo y estaban ahora tratando de limpiar la sustancia pegada a ellas…

— Doce, trece.

… Era muy tarde.

Goblin Slayer arrojó la antorcha en su mano hacia ellos.

Con un sonido de bang, los goblins y el hobgoblin fueron engullidos en llamas.

Agudos gritos podían ser escuchados mientras los goblins en llamas luchaban y caían más profundo de regreso al túnel

— ¿Q-qué fue eso…?

— Petróleo. Algunos lo llaman aceite de Medea, otros lo llaman gasolina.

Lo compré de un alquimista… él murmuro sin mucha preocupación.

— Un objeto terriblemente caro para un efecto tan simple.

— ¡Ah! Todavía están las chicas raptadas d-dentro…

— Dos o tres cuerpos de goblins no causarán un gran incendio. Siempre que sigan vivos, no morirán.

Aparentemente los goblins no han sido exterminados… cuando la sacerdotisa escuchó lo que él dijo, ella ansiosamente mordió su labio inferior.

—… Entonces, ¿vamos, a volver, a entrar?

— No. Cuando ya no puedan respirar, saldrán por su cuenta.

La espada de Goblin Slayer aún estaba pegada en el cuerpo del hobgoblin. Él la arrojó, simplemente así.

Probablemente no planeaba usar esa espada que estaba cubierta con resbalosa materia cerebral para luchar.

Goblin Slayer recogió el hacha de piedra tirada por el hobgoblin y la sostuvo en sus manos.

Era solo un arma hecha al atar una piedra a un palo. En cada aspecto, esta arma no era nada más que una tosca.

Y porque no era nada más que un arma tosca, él reviso su condición. Parecía que podía usarla con una mano.

Entonces, Goblin Slayer buscó en la bolsa en su cadera y sacó una nueva antorcha.

La sacerdotisa volvió a sus sentidos y sacó unos pedernales. Aun así, él siquiera la miró.

— Ellos nunca parecen pensar que alguien podría ponerles una emboscada.

—…

— Relájate.

Goblin Slayer hábilmente usó la mano sosteniendo la antorcha para golpear el pedernal mientras decía:

— Todo va a terminar pronto.

Fue justo como dijo.

Él mató a todos los goblins que se escurrían fuera del humo sin siquiera retroceder.

El primero tuvo su cráneo aplastado después de tropezar con la cuerda.

El segundo y tercero fueron golpeados por el hacha de piedra después de saltar sobre la cuerda.

El cuarto tuvo su cabeza aplastada por el hacha de piedra. El hacha se había pegado en la cabeza del goblin, así que Goblin Slayer recogió el garrote de madera que había tirado.

— Diecisiete. Vamos dentro.

— ¡S-sí!

Mientras Goblin Slayer avanzó hacia el grueso humo, la sacerdotisa luchaba para seguirle.

El salón era un gran desastre. Los cadáveres quemados del hobgoblin y otros dos goblins yacían en el suelo con sus caras ya no distinguibles. En cuanto al goblin chamán, yacía estropeado en el suelo con la lanza atravesada a través de su pecho.

En cuando a las chicas, estaban en el suelo con sus sucios cuerpos.

Justo como Goblin Slayer dijo, el humo nunca hirió a las chicas porque flotaba sin causar daños sobre ellas.

Aun así, incluso aunque no estaban muertas, no estaban bendecidas.

Cuando ella vio a la artista marcial, la sacerdotisa inmediatamente entendió esto.

— Ugh, ueeeeee…

A causa de su estómago vacío, todo lo que vomitó fueron sus jugos gástricos.

Su garganta se sentía increíblemente incomoda como si estuviera quemada. Con eso, lágrimas salieron de sus ojos de nuevo.




— Siguiente…

Goblin Slayer la ignoró mientras entraba y extinguía las pequeñas llamas en el suelo.

Él entonces se acercó al goblin chamán cuyo cuerpo había sido atravesado por la lanza y ahora yacía con su cara en el suelo.




El goblin chamán nunca se movió, y tenía una expresión en su cara como si estuviera sorprendido por su muerte.

En sus ojos como bolas se reflejaba Goblin Slayer quien estaba mirando su cara.

— Eso pensé.

Cuando dijo eso, el alzó el garrote en sus manos.

— ¡¿GUI?!

El goblin chamán quería saltar inmediatamente, pero tuvo su cabeza aplastada en el siguiente segundo. Esta vez, realmente estaba muerto.

Goblin Slayer balanceó el garrote alrededor para sacudir la materia cerebral antes de decir suavemente:

— Dieciocho. Los de alto rango siempre son los más testarudos.

Goblin Slayer entonces torpemente pateó el ahora inútil trono.

Viendo como el trono estaba hecho de huesos humanos, la sacerdotisa de nuevo vomitó.

— Un truco típico… mira.

— Uh, ¿eh?

Frotando sus ojos y limpiando su boca, ella alzó su cabeza.

Detrás del trono había una tabla de madera medio podrida que era substituta de una puerta.

Este era una despensa secreta… no, ¿realmente era solo una despensa secreta?

La sacerdotisa escuchó chirridos detrás de la tabla de madera y sostuvo su maza fuertemente.

— Fuiste afortunado.

En cuanto Goblin Slayer abrió la puerta, agudos gritos podían ser escuchados.

— Estas criaturas se multiplican muy rápido. Dentro de poco, habría 50 de ellos, y hubieran atacado en masa.

Imaginando esa escena, también el futuro que ella probablemente hubiera enfrentado, ella no pudo evitar temblar.

Quien sabe, ella pudo haber estado rodeada por 10 o más goblins, y volverse la madre de sus jóvenes.

Mirando fijamente al goblin que había encogido su tembloroso cuerpo, Goblin Slayer alzó el garrote en sus manos.

—… ¿Matarás, a los niños también?

Tal vez, no había necesidad de preguntar en absoluto.

Dándose cuente de que tan frio era el tono de su voz, la sacerdotisa se estremeció.

En cara a la realidad, podía su corazón… sus propias emociones, se habían entumecido.

Ella había esperado eso. Al menos, ahora, eso era lo que ella esperaba.

— Por supuesto.

Goblin Slayer solo asintió ligeramente.

Este hombre, debe haber enfrentado este tipo de situaciones incontables veces.

La sacerdotisa ahora entendía – por qué se llamaba a sí mismo [Goblin Slayer].

— Nunca olvidarán su venganza por el resto de sus vidas. Sin mencionar, los sobrevivientes del nido aprenden, y se vuelven más inteligentes.

Goblin Slayer alzó el garrote en sus manos casualmente. La materia cerebral del goblin chamán estaba chorreando del garrote gota a gota.

— No hay razón para dejarlos con vida.

—… ¿Realmente, no existe un goblin bueno?

— Un goblin bueno.

Goblin Slayer murmuró con sorpresa, e inmediatamente sonrió fríamente con un hmph.




— Podría haber, si buscamos. Pero creo…

—…

— Goblins buenos son lo que nunca deberían aparecer en frente de un humano.

Goblin Slayer dijo eso.

— Veintidós.

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