Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 3

Capítulo 2: Lloré y Grité y No Lloraré Más

Parte 6

 

 

―Nee-sama, nee-sama. El patán conocido como Subaru ha llegado.

―Rem, Rem. El ladrón de salarios llamado Barusu ha aparecido.




―¡Lo siento mucho por lo de ayer…! ¡Por favor perdónenme!

Subaru buscó el perdón, inclinó la cabeza en señal de una disculpa sincera.

Sintió que no había hecho nada más que inclinar la cabeza durante medio día entero. Él representaba a todos en la mansión, excepto a Roswaal, es decir, a la totalidad de la población femenina.

―He vuelto a una ruta que tiene a todas las chicas observándome otra vez… Parece que tengo un poco de karma profundo.

―Nee-sama, nee-sama. Parece que Subaru es bastante pervertido.




―Rem, Rem. Subaru es un masoquista al que le gusta ser degradado.

―¡Eso está yendo demasiado lejos, especialmente para ti, Hermana Mayor!

Gritando en respuesta a la fuerte reprimenda de las hermanas, Subaru usó sus brazos como punto de apoyo para pasar de su posición postrada a una posición que se sostenía por sus manos, girando su cuerpo y usando el impulso para ponerse de pie.

―De todos modos, siento haber sido tan patético y haber causado molestias el día anterior… Bueno, pasaron muchas cosas, pero he tenido un cambio total de actitud, así que es un nuevo ‘yo’ a partir de aquí en adelante.

―Fue debido al regazo de almohada.

―El regazo de almohada, sí.

―¡¿No me digan que todo el mundo lo sabe?! ¡Eso es tan embarazoso!

Subaru ocultó su cara enrojecida y se derrumbó mientras las sirvientas gemelas se miraban entre ellas.

―Es hora de comenzar con las tareas de la mañana, Nee-sama.

―Es hora de comenzar nuestras tareas matutinas, Rem.

―¡¿Sin comentarios?! ¡Eso me deprime aún más!

Con un gesto de sus manos, las dos dejaron atrás a Subaru y sus quejas, dirigiéndose al trabajo tal como lo habían declarado. Mientras lo hacían, Subaru les pidió que se detengan.

―Tiempo fuera, tiempo fuera. Hay un favor que quería pedirles sobre el trabajo de esta mañana.

La petición de Subaru hizo que las gemelas se detuvieran, giraran y ladearan sus cabezas en sincronía.




―¿Un favor?

―¿Una molestia?

―Es extraño, hace mucho tiempo que no escucho la franqueza de ‘Hermana mayor’ y me está entusiasmando…

Una sonrisa llena de dolor se apoderó de él. A diferencia de la hermana menor, la actitud desagradable de la hermana mayor era mucho más fácil de tratar, pero estaba contento de poder hablar con ellas de esta manera.

Exhaló, tratando de ignorar lo absurdo de la situación.

―En realidad, me gustaría ir a visitar el pueblo. Está cerca, ¿verdad? ¿No hay algo que necesiten comprar allí?

De la noche a la mañana, formó una hipótesis firme en el archivo de libros prohibidos, pero quería ir al pueblo ese día sin importar qué. Eso era lo que estaba en la mente de Subaru cuando Rem puso una mano en su pecho, hundiéndose en un pensamiento.

―Ciertamente, nos estamos quedando sin especias, así que estaba pensando en ir al pueblo mañana…

―Entonces solo cambiemos el día y hagámoslo hoy. Sería bueno si pudiera conseguir más antes de que se te acabe, y no puedes simplemente ir pidiéndole prestado un poco a los vecinos, ¿verdad?




En primer lugar, incluso aunque hubieran querido visitar a los vecinos, no había otras mansiones por esos lares.

Rem pareció reflexionar un poco sobre la sugerencia de Subaru cuando…

―Está bien, ¿no?

―¿Nee-sama?

En contraste con la hermana menor que se encontraba analizando la sugerencia, la hermana mayor acarició su propio cabello rosado con una mirada de indiferencia.

―De cualquier manera, tendremos que irlos a comprar, y no hay otros asuntos de importancia. Es la oportunidad perfecta para emplear a Barusu como animal de carga.

―Estuve en cama con una herida en el estómago hace solo tres días, así que tómalo con calma, ¿de acuerdo?

Subaru había esperado algo de afecto por parte de la despiadada Ram, pero aquel ‘fuego de cobertura’ que le había brindado, le hizo ladear un poco la cabeza en el interior de su mente.

Lo había pensado de esa manera, pero esta era una vívida prueba de que las sirvientas gemelas no siempre estaban de acuerdo en su forma de pensar.

Recordó cómo, en el bucle anterior, Rem había ido a matarlo por juicio propio. Tal vez su manera de pensar estaba incluso más en desacuerdo de lo que Subaru había supuesto.

De cualquier manera…

―… Si Nee-sama… lo dice, entonces…

Después de pensarlo un poco, Rem finalmente dio su consentimiento.

La mayoría del trabajo en la mansión era hecho solo por Rem, pero Subaru sabía por experiencia que ella le permitía a Ram, la menos hábil de las dos, tomar la mayoría de las decisiones.

Ya sea por mera coincidencia o no, la intervención de Ram en esencia había solucionado el problema.

Subaru apretó un puño cuando el rostro de Rem pasó de mirarlo pensativamente a una mirada tranquila y neutral.

―Sin embargo, de cualquier manera, ir al pueblo debe esperar hasta después del almuerzo. Permítanos hacerlo después de las Dos del Tiempo Solar… después de que hayamos terminado todos los demás trabajos pendientes.




―Todo saldrá bien. Barusu se ha comprometido a trabajar hasta que su cuerpo quede molido a palos, ¿verdad?

―Sí. Solo mira lo que puedo hacer ahora que he renacido. Voy a trabajar de manera tan eficaz como un cuchillo caliente que corta a través de… tú ya sabes qué.

Corrigieron su incompleta expresión al unísono.

―Mantequilla.

―Correcto. Eso.

Subaru se rascó la cara al comprender que había tenido éxito en sus negociaciones. Ahora que la promesa de ir de compras se había hecho, finalmente había llegado el momento de comenzar su tiempo como sirviente.

Observó a Rem irse deprisa, probablemente clasificando en su cabeza el orden de sus tareas, antes de dirigir su mirada a Ram que estaba a su lado.

Naturalmente, Ram había recibido órdenes de quedarse con Subaru por otro día y supervisar su educación.




Sin duda, era mejor evitar la tensión que se había formado el día anterior, o mejor dicho, el día antes de ayer. Más aún, el proceso para que pudiera encontrarse a sí mismo había sido tan doloroso que recrear la tensión era pedir demasiado.

―Hacer autoconciencia de mis defectos en un tiempo tan corto como este… Es una sorpresa mayor a la de ver a un bebé convertido en un hombre en tres días.

Cuando Subaru se sumergió en esa reflexión, Ram se cruzó de brazos y lo miró fríamente.

―Antes de llegar al tema en cuestión…

Por alguna razón, la mirada de Ram hizo que Subaru sintiera que debía enderezar su espalda. Lo hizo y se volteó hacia ella.

―Acerca de esa magia que usaste antes en el jardín…

―Ah, lo siento por ese desastre. No puedo usar esa cosa bien, así que lo dejaré de lado por un tiempo. He oído que me tomaría veinte años aprender correctamente los fundamentos.

―Puede haber sido un desastre, pero no provoques demasiado a Rem.

―¿…?




Sin entender lo que Ram quería decir, un imaginario signo de interrogación apareció en la cara de Subaru. Ram observó la mirada inquisitiva de Subaru antes de hacer un tardío ‘hmph’.

―Rem estaba bastante perturbada por la magia que cubría una esquina del jardín al igual que la señorita Emilia. Deberías estar arrodillándote ante mí en agradecimiento por detenerla, Barusu.

―Ah… Ahhhh… Sí, tienes razón…

Sorprendido por el fracaso de su magia, Subaru no se había percatado, pero era poco probable que un tercero viera ese espectáculo como un simple hechizo fallido.

Estaba realmente agradecido de que Ram no hubiera apretado el gatillo. Por otro lado, estaba horrorizado por la voluntad de Rem de hacer un apresurado juicio en el acto.

―Oh rayos, fui demasiado descuidado… Debería pensar más en el futuro, considerando que mi vida ha terminado cuatro veces con un ‘Continuará’.

―¿Sobre qué estás murmurando…? Si no nos ponemos a trabajar pronto, tanto el desayuno como la cena se retrasarán.

―Oh, solo estaba pensando sobre las compras de la tarde. ¿Quién de ustedes irá conmigo?

Dadas las circunstancias, ir con Rem sería una gran carga para su mente. De cualquier forma, sin embargo, tenía sentido práctico el hecho de que Rem fuera quien se dirigiera junto a él al pueblo. Subaru pensó que iría de compras con Rem, al igual que lo había hecho en dos ocasiones anteriores. Sin embargo…

―¿Qué tonterías estás diciendo?




―… ¿Eh?

Subaru inclinó la cabeza. Por una vez, la expresión neutral de Ram estalló en una sonrisa, una sonrisa diabólica extremadamente fría y maliciosa.

―Irás con nosotras dos. Tendrás una hermosa flor en cada brazo, Barusu.

«Eso sería bueno, siempre y cuando las flores no sean venenosas.»

Subaru, ahora consciente de que las negociaciones habían ido demasiado bien, se cubrió la cara con la palma de la mano, miró hacia el cielo y dirigió su lamento.

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