Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 3

Interludio 2: Una Charla Privada Bajo la Luna

 

 

Había transcurrido cerca de medio día desde que Subaru y Emilia habían prometido el tener una cita juntos.

La suave voz del hombre contenía una elocuencia masculina que era el producto de años de experiencia.

―Primero, debo agradecerte por tu trabajo durante mi auseeencia. La situación pudo ser controlada gracias a tus esfuerzos.

Su tono era casual, pero su firme e inquebrantable resonancia hicieron temblar a los hombros de Ram.

―No merezco tales elogios. Además, al final todo fue resuelto por sus propias manos, Maestro Roswaal…

―No me importa. Incinerar bestias demoniacas en el bosque no es una gran pérdida de tieeempo.

Roswaal movió su mano, hablando como si fuera un asunto trivial.




Ram sabía muy bien que su afirmación no era una falsa modestia, una exageración, o una burla. No podía decir una palabra para refutarlo.

Estaban hablando en el estudio de Roswaal en el piso más alto de la mansión. Como siempre, sus charlas nocturnas sólo involucraban a los dos.

―Dejando a un lado los acontecimientos pasado, hablemos de algo más constructivo. Por ejemplo, me pregunto qué será del joven Subaru a partir de ahora.

―…Su cuerpo está casi completamente curado. La señorita Beatrice se quejó demasiado, pero se esforzó por curarlo, así que…

―Me pregunto qué clase de enfermedad habrá cogido. La conooozco desde hace bastante tiempo, y ese chico es el primero con el que la he visto involucrarse tanto. Podría ser que ella… Ah, no probablemente no…

Roswaal cerró su ojo azul mientras descartaba la implicación de sus propias palabras. Ram fingió no haber escuchado la parte final, sin desear perturbar el proceso de pensamiento de su amo mientras decía, ―De cualquier manera, si no fuera por la Señorita Beatrice, dudo que pudiéramos haber salvado a Barusu.

―Tal vez deberías llamar a ese muchacho alguien afortunado. De hecho, hay pocos sanadores que sean igual de buenos que Beatrice. Me avergüenza decir que me especializo sólo en la imposición de daño.

Roswaal sacudió su cabeza y la inclinó hacia un costado. Las comisuras de sus labios formaron una delgada sonrisa. Era una expresión suave y transparente, de la que no podía ocultar su placer o desagrado a nadie más que a sí mismo.

―Sin embaaargo, supongo que, por lo que dijiste hace un momento, su condición no es del todo buena, ¿cieeerto?

―Sí. Barusu ha obligado a su puerta a volver a la vida después de quedarse sin maná dos veces en un corto periodo de tiempo. Además de eso, él ha sido curado de heridas que podrían haberlo matado, así que… Me pregunto qué tan bien puede funcionar su puerta después de ser forzada a ser abierta y abusar de ello de esta manera.

―¿Es este el diagnóstico de Beatrice y el Gran Espíritu?

―Sí.

Roswaal se cruzó de brazos y cerró sus ojos mientras reflexionaba.

El daño a la puerta de alguien, y, por lo tanto, a la habilidad de usar maná, era una herida fatal para cualquier usuario mágico. Roswaal, portador del título de mago de la corte, apreció agudamente el estado en el que estaba Subaru.

―Aunque las puertas se reparan de maneras diferentes para cada persona, se necesitarían años sin importar qué. Él va enfrentarse a una elección muy difícil.

Ram asintió ante la conclusión de Roswaal antes de expresar cómo es que la condición de Subaru seguía siendo aún más grave.

―No es sólo un problema de su puerta dañada, sino también de los vestigios de las maldiciones.

―…Pensé que el peligro de la activación se había terminado.

―Los conjuradores… en este caso, los Urugarum… han sido eliminados, así que no hay conjuradores que puedan activar las maldiciones… pero la señal de activación todavía permanece en el cuerpo de Barusu.

―Así que están entrelazados con tal complejidad que incluso Beatrice no puede desenredarlos… Vaya, vaya, esa es una maldición en un sentido completamente diferente… Supongo que esto significa que debemos recompensar sus servicios aún más.

Aunque los vestigios que quedaban en ausencia de sus conjuradores eran motivo de preocupación, no había prácticamente ningún peligro de que se activaran. Sin embargo, el cuerpo de Subaru había tomado todas las balas que, en el peor de los casos, se habrían extendido a otros, no sólo a sus compañeros de trabajo, sino también, y más importante, a Emilia.

Como resultado, la participación de Emilia en la selección real había sido preservada. Era, en todos los sentidos, un servicio que merecía una recompensa.

―A propósito, Ram… sobre el tema de las bestias demoniacas, ¿comprobaste lo que te pedí?

Roswaal preguntó con una dócil mirada que era bastante rara de ver en él, y se la dirigió a Ram. Él esperó por su respuesta mientras ella se tocaba la frente. Su dedo rozó la vieja herida bajo su cabello. Ram sintió el débil latido de la cicatriz mientras ella daba su informe.

―Por lo que he podido determinar de los cadáveres que quedaban, todas las bestias demoniacas eran unas sin cuernos.

Roswaal exhaló ante la respuesta de Ram mientras se apoyaba en la silla.

―Las bestias demoniacas que destruí eran las mismas. Sin embaaargo, eso hace que esto sea algo mucho más grande que una cuestión de unas simples bestias peligrosas, ¿no es asííí?

―Unas bestias demoniacas con su cuerno cortado obedecerá al que se lo cortó. Eso significaría que algún tonto dirigió a las bestias hacia su mansión y sus dominios en general, Maestro Roswaal.

―Sin duda está relacionaaado con la selección real. Como la invitación a las tierras de Garfiel, esto ha interferido con nosotros considerablemente.




Ram levantó las cejas ante la invocación de ese nombre.

―Gar… ¿Garfiel dijiste?

Roswaal tenía una mirada conflictiva mientras se encogía de hombros. Su comportamiento era distante, pero Ram sabía muy bien que esto no era poca cosa. De hecho, era una batalla con bajas probabilidades de victoria. Necesitaban cada carta que pudieran agregar a su mano.

Ram sabía muy bien que ella era una de esas cartas. Su incapacidad para hacer cualquier cosa menos el ver la batalla de Roswaal sola realmente la irritaba.

―Volvamos al asunto que nos importa. ¿Tienes alguna conjetura acerca del ‘domador’ que cortó los cuernos?

―…Sí. Pero su rastro ya se ha desvanecido. Uno de los niños que Barusu y Rem supuestamente trajeron del bosque desapareció de la aldea al día siguiente.

Cuando ella preguntó por la chica con trenzas que los dos habían traído de vuelta, habían dicho que los aldeanos afirmaban que no conocían a la chica. Según los niños, ella llegó a formar parte de su grupo en algún momento, pero no podían decir cuándo.

Cuando ella presionó más, le dijeron que era esa chica la que había traído primero a las bestias demoniacas a la aldea, y fue ella quien más tarde llevó a los niños más allá de la barrera en el bosque. Estaba casi segura de que esa chica había sido la domadora.

―Primero la Cazadora de Entrañas en la capital real, ahora la Domadora de Bestias. Ciertamente es un extraño elenco de personajes.

―Aun así, no pueden hacerlo mejor, no importa lo que le lancen, Maestro Roswaal.

―Vaya, que cosa tan descarada viniendo de ti. Ven.

Cuando Roswaal sonrió y la llamó con su mano, Ram atravesó el escritorio de ébano para estar a su lado. Mientras lo hacía, Roswaal colocó su brazo alrededor del pequeño cuerpo de Ram, poniéndola sobre su regazo. Entonces…

―Esto es porque no pude estar aquí para ti la última noooche, debe de haber sido dura para ti.

―Sé que está muy ocupado, Maestro Roswaal. Incluso si dejas mis necesidades para más tarde…

―Ram, siempre te he dicho que…

Los ojos de Ram se cerraron cuando Roswaal levantó su barbilla con un dedo, volviendo su rostro hacia el suyo con una sonrisa.

―Tú y Rem están entre aquellos seres preciados para mí, son tan pocos que apenas puedo contarlos con una mano. De hecho, si te hubiera sucedido algo terrible en este incidente, no estoy seguro de haber podido contenerme.

Su dedo permaneció en la barbilla de Ram, mientras las dramáticas palabras que Roswaal lanzaba sobre ella hacían que ella pusiera una mirada cautivadora en su rostro. El calor parecía llenar los ojos de Ram mientras miraba a Roswaal de cerca.

―Para el Maestro Roswaal, Rem y yo somos…

―Sí, para mí, tú y Rem son mis preciadas, vitales, e irremplazables…

Mientras sus palabras se apilaban una sobre otra, los sentimientos de como Roswaal miraba a Ram con su ojo amarillo, hicieron que se detuviera por un breve instante…




―…Peones.

Así es como Roswaal le habló a Ram con un estilo teatral.

Sus palabras no llevaban el menor indicio de culpa, porque estaba diciendo lo que consideraba ser verdad.

Y Ram, al oír que su existencia era descrita como la de un peón…

―…Sí.

…Sus mejillas se ruborizaron mientras asentía con la cabeza.

El comportamiento de Ram era perfectamente dócil y lleno de adoración mientras Roswaal la atraía aún más hacia su regazo.

―Entooonces, ¿deberíamos empezar? Te esforzaste bastante, ¿cierto? Utilizaste mucho maná a pesar de que te dije que tomaras las cosas con calma.

―Lo siento mucho… Por favor, perdóneme.




Ram desató la diadema sobre su cabello rosado mientras reconocía las palabras de Roswaal. Roswaal pasó uno de sus dedos por su cabello hasta donde una pequeña cicatriz blanca descansaba, en la parte superior de su frente.




Era el último vestigio de su vida como una niña prodigio entre el pueblo de demonios.

Roswaal deslizó su dedo sobre la cicatriz, como si fuera una cosa amada y maravillosa.

―…Que las bendiciones de las estrellas caigan sobre ti.

Cuatro colores brillantes fluyeron a lo largo del brazo de Roswaal y convergieron sobre la punta de su dedo para convertirse en una luz blanca. La luz se deslizó por su dedo y cayó sobre la cicatriza de Ram.

La técnica para transferir el maná directamente a otro exigía una habilidad excepcional.

Si la composición elemental del maná no está perfectamente equilibrada, el maná dañaría el cuerpo del receptor cuando se convirtiera en energía. Era una “terapia” que Roswaal podía emplear porque estaba en armonía con las cuatro principales afinidades de maná y era capaz de utilizarlas todas a un nivel muy alto.

Para los demonios, los cuernos en la frente formaban la conexión por la cual el maná entraba y salía del cuerpo. Sus cuernos, que funcionaban como puertas mucho más fuertes y afinadas, eran la principal razón por la que los demonios eran una raza poderosa.




Pero Ram había perdido su cuerno debido a factores externos, dejando a su cuerpo incapaz de utilizar maná o emitir energía cuando su cuerpo lo exigía, una pérdida bastante grave debido a que el cuerpo de Ram estaba en un nivel superior, incluso para los estándares demoníacos.

Dejados a su suerte, su cuerpo simplemente se marchitaría. Estas charlas nocturnas privadas eran un evento diario para evitar que eso sucediera.

Ram sintió que su cuerpo volvía a la vida mientras el maná se derramaba dentro de ella a través de la cicatriz de su cuerno. Ella estaba disfrutando de la dulce sensación de calor que llenaba su cuerpo de adentro hacia afuera cuando ella dijo algo de improviso, ―Ah, olvidé algo. Hay algo más que debo informarle, Maestro Roswaal…

―¿Mm? ¿Y qué podría seeer eso?




Roswaal continuó con el tratamiento con un ojo cerrado mientras Ram se hundía en sus pensamientos durante un tiempo. Parecía estar en desacuerdo acerca de cómo debería decirlo exactamente.

―Rem se ha… enamorado de Barusu.

―¿Mm?

―Parece que Barusu ha… tocado los puntos débiles de Rem.

Rem era la hermana gemela más joven. Como su hermana mayor, Ram era dolorosamente consciente del estado de ánimo de su hermana menor. Dicho de otra manera, ella sabía muy bien que no era la naturaleza de Rem ser honesta consigo misma.

―Así que se ha enamorado, ¿cierto? Bueeeno, quizá no sea algo tan extraño. Después de todo, ella no me sirve por lealtad, a diferencia de ti.

Ram permaneció en silencio ante la evaluación de su amo acerca de su hermana menor. A diferencia de Ram, que lealmente sirvió a Roswaal sin pedir nada a cambio, Rem consideró eso como una traición de sí misma.

Para Rem, Roswaal era “el patrón de su Hermana”. Puesto que su hermana era el único propósito en su vida, el proceso de pensamiento de Rem nunca se extendió más allá de eso. Fue esa línea de pensamiento lo que hizo a Rem tan imprudente y temeraria cuando se trataba de defender a su comunidad; Quita los ojos de ella, y ella eliminará a cualquier persona que vea como una amenaza sin pensarlo dos veces.

Ram creía que Subaru había sido salvado porque había ganado la confianza de Rem antes de que pudiera ser agredido.

Por supuesto, Ram aún consideraba a Rem como la hermana menor más linda que existía en el mundo, alguien mucho más importante que la propia Ram.

Pero si alguien le preguntaba si Rem ocupaba el más alto pedestal en su corazón, Ram no podía simplemente asentir y estar de acuerdo.

―Independientemente de los sentimientos de Rem, tú tendrás que permanecer en mis manos, Ram. A donde vayas, Rem te seguirá sin dudarlo. Lo veees, las cosas serán como antes. Naaada cambiará.

―…Supongo que sí, aunque ahora que hay algo más preciado para Rem, la posibilidad de que actué precipitadamente es aún mayor, se podría decir.

―Vamos a cruzar ese puente cuando lleguemos a él. Este es un trabajo importante para el mañana, después de tooodo.

Mientras Roswaal bromeaba, la luz se desvaneció de su palma. El tratamiento había terminado.

Ram se sintió llena no sólo de vida, sino también de decepción cuando se deslizó por el regazo de Roswaal. Después de que Ram se levantó de su regazo, él se levantó de la silla.

―Las cosas se pondrán más difíciles a partir de ahora. Requerirá de mucho trabajo, pero estoy contando contigo y Rem, ¿cieeerto?

―Como desees. Soy tuya, Maestro Roswaal, como lo he sido desde aquella ardiente noche.

Ram agarró el dobladillo de su falda y dobló las rodillas en señal de reverencia.

Roswaal notó su muestra de lealtad mientras cruzaba las manos detrás de él y caminaba hacia la ventana. Miró a Ram, siguiéndolo, mientras habría las cortinas.

Cuando miró hacia el cielo y vio la luna llena flotando sobre él, Roswaal entrecerró sus ojos extrañamente coloridos.

―Debemos salir victoriosos en la selección real, no importa qué… por el bien de mi objetivo…

Mientras murmuraba, extendió su brazo, lo envolvió alrededor de los hombros de Ram y la acercó.




Capaz de sentir la calidez de su largo cuerpo por segunda vez, Ram cerró sus ojos y se inclinó hacia él.

Ella escuchó la voz del hombre a su lado, su amo y señor, el hombre al que le había dado su alma.

―…Por el día en que muera el Dragón.

 

 

 

 




– FIN DEL VOLUMEN 3 –

 

Re Zero Kara Hajimeru Isekai Volumen 3 Interludio 2

 

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