Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 2

Capítulo 2: La Mañana Prometida Se Aproxima Lejanamente

Parte 6

 

 

Y así, la vida de Subaru como un sirviente empezó con un golpe.

Con la conclusión de la inesperada sesión con Beatrice, Subaru utilizó un vestidor para ponerse la ropa de Sirviendo que Ram le había dado. Era una camisa blanca con una chaqueta negra y pantalones del mismo color, el traje no contradecía la imagen preconcebida que Subaru tenía de un mayordomo, sin embargo el problema estaba en otra parte.




—Oye, Ramchi, me puse el traje, pero…

Ram, que esperaba fuera de la habitación a que Subaru terminara de cambiarse, entró cuando la llamaron.

—Aunque me gustaría decir algo acerca de cómo me has llamado, ¿hay algo malo con…?

Ram, quejándose mientras entraba, se detuvo a media frase mientras miraba a Subaru, poniéndole la mano en la frente.

—Ciertamente la hay. Tus hombros, y también, tus piernas son demasiado cortas.




— ¡¿Te refieres a mi altura?! La camisa está bien, pero la chaqueta está bastante apretada en la parte los hombros. Soy decentemente atlético, no es como si mi físico me fuera a llevar a alguna parte, pero este top súper apretado me hace parecer como un idiota aquí.

Tal como Ram había indicado, los hombros estaban rígidos porque las mangas estaban pobremente ajustadas. En particular, los extremos del traje estaban demasiado apretados que los hombros no se podían mover con normalidad. Subaru se preguntó si esto era un problema natural al tratar con los uniformes de los sirvientes.

—Puedo enrollar la basta del pantalón, pero no creo que pueda hacer algo con la parte superior. Supongo que podré manejar el pantalón por mi cuenta, pero…

—Así que tienes un talento inesperado, Barusu… No podemos tenerte trabajando con un mal traje. Esto pondría en duda las normas de la mansión, y al Maestro Roswaal podría traerle una mala fama.

— ¿Se viste así y se preocupa por lo que digan los demás?

Aunque Ram tenía una expresión neutral, la inclinación de su cabeza hacía evidente su disgusto, así que Subaru se calló. Subaru “cerrando” sus labios con su dedo trajo un suspiro de parte de Ram.

—No podemos hacer nada con lo que hay dentro, pero al menos podemos hacer que se vea presentable. De todos modos, dejemos el acortamiento de las piernas para más tarde y sólo arreglemos la parte superior.

—Es más fácil decirlo que hacerlo, ¿no lo crees? Tampoco tengo experiencia alguna con eso.

Tal vez podría manejarlo, dijo Subaru mientras evaluaba los límites de sus habilidades de costura, pero Ram replicó,

—No hay necesidad de preocuparse. Rem, ven aquí.

— ¿Ven aquí…? Ella no va a aparecer sólo porque tú…

— ¿Me llamabas, Hermana?




— ¡Waaaaah!

Tan pronto como fue llamada, Rem apareció justo al lado de ellos, dando a Subaru un buen susto.

Era como si estuvieran jugándole una broma.

Las gemelas inclinaron sus cabezas al unísono mientras observaban la repentina reacción de Subaru.




— ¿Por qué estás tan sorprendido?

— ¿Por qué estás tan asustado?

— ¡No estoy a-asustado! ¡Sólo estoy un poco sorprendido! ¡Esa cosa de Poder de Gemelas es realmente sorprendente!

Tal vez se trataba de una especie de “intuición” de gemelos de la que hablaban en esos programas de investigación sobrenatural; Esa cosa donde podían sentir al otro incluso cuando estaban separados.

Al ver a Subaru tan tembloroso, Ram hizo un sonido de Hmph.




—Por supuesto que no es tal cosa. La vi pasar caminando por aquí y la llamé. Sincronización perfecta.

—Esa última parte suena como si lo estuvieras restregando en la cara de alguien.




Rem lo interrumpió.




—Entonces, ¿qué es lo que necesitas? No tengo mucho tiempo para perder en Subaru.

— ¡Esa actitud tan indiferente realmente duele, maldición! ¡Soy el chico nuevo! ¡Sé gentil!

Pero la verdad era que Rem era indispensable para mantener la mansión. Retrasarla por cualquier período de tiempo era seguramente algo malo, pero Ram miró a Rem, señaló a Subaru mientras decía:

—Rem, Seguramente has notado la patética apariencia de Barusu, ¿verdad?

—Sus hombros son extraños y sus piernas son demasiadas cortas. Además, su cara es aterradora. ¿Algo más?

—¡¡Tenías que hablar de esas dos cosas en las que no puedo hacer nada!! No es como la ropa; ¡No puedes cambiar el aspecto de tu cara sin importar cuan duro lo intentes!

Las hermanas ignoraron las quejas de Subaru mientras continuaban conversando. Subaru, el extraño hombre del que estaban hablando, se quedó con nada mejor que hacer que remangarse la basta.

—Barusu, déjale tu chaqueta a Rem. Tendrás que trabajar sin ella hasta mañana por la mañana.

—Eso es una gran ayuda, pero… ¿estás segura de esto? Tienes una montaña de trabajo, ¿no?

—Por supuesto que estoy muy ocupada. Sin embargo, ocuparme de esto me ahorrara tiempo y problemas más tarde.

—Ahh, claro. Por favor y gracias.

Haciendo caso a Rem, Subaru se quitó la chaqueta y se la entregó a Rem. Al tomar la chaqueta, Rem apuntó al vestidor y le indico con la barbilla que entrara.

—Necesito tomar tus medidas. No puedes tomarlas por ti mismo, ¿verdad?

—…Me siento mal por hacerte pasar por todo este problema.




—No me importa. Algún día, me pagarás por esto. Con intereses.

—Eso no suena bien, pero pareces bastante seria. ¡Qué intimidante!

Subaru y Rem dejaron a Ram, más arrogante que lo normal, en el pasillo y entraron al vestidor.




El vestidor contenía no sólo uniformes de sirvientes, sino también varios cambios de ropa para Roswaal. Todo parecía que venía directamente de un vestidor de circo. Cuando su mirada dejó el área con el traje del señor de gusto algo pobre, varios trajes más coloridos aparecieron. Uno de ellos era un trae que él había visto en la capital real, así que estos eran indudablemente trajes para Emilia.

—Me encantaría tenerla como modelo de todos estos trajes, dando vueltas y mostrándomelos…

— ¿Qué estas murmurando? Ven aquí, por favor.

Siendo llamado por una voz especialmente aguda, Subaru obedeció sin hacer más bromas. El centro del vestidor no tenía una cabina para probarse la ropa, pero en su lugar tenía un pequeño biombo, y allí esperaba Rem con una delgada cinta métrica. La cinta parecía ser un artículo de muy alta calidad.

—Párate por allí, bien ahora te tomaré las medidas. Extiende los brazos y quédate quieto con la espalda recta.

—Está bien. Gracias.

Alejándose de Rem, Subaru extendió ambos brazos como le había ordenado. Subaru se estiró tanto como pudo mientras Rem envolvió la cinta alrededor de sus brazos y espalda.

Los hombros de Subaru se estremecieron con un sonido sensible cuando de repente se dio cuenta del suave toque y respiración de Rem.

—Por favor, no hagas ruidos extraños, Subaru. Es desagradable.

— ¡No puedo evitarlo! ¡Es difícil para los hombres cuando tocas ciertos lugares!

Ante las frías palabras de Rem, Subaru buscó en su mente algo con lo que cambiar de tema.

—Por cierto, hay ropa de Rosschi y Emilia-tan aquí, pero no veo vestidos para ti, Ram, o esa loli. ¿Están en otra habitación?

—La Señorita Beatrice cambia su ropa en su habitación privada. Mi hermana y yo no llevamos otra clase de ropa aparte de está, así que no necesitamos trajes diferentes. Nosotras nos cambiamos en nuestras propias habitaciones.

Subaru alzó las cejas ante la respuesta de Rem. Entonces Rem, que acababa de tomarle las medidas, escribió algo en una pequeña nota. Subaru se cruzó de brazos y la miró.

—No tienes ningún otro tipo de ropa, así que, ¿todos son trajes de sirvienta? ¿Qué pasa cuando sales o tienes días para descansar?

—No es un obstáculo para nuestro trabajo aquí en la mansión o cuando tenemos que acompañar al Maestro Roswaal en público. Creo que es una manera bastante lógica de presentar nuestro estatus sin necesidad de una explicación.

—La lógica no es el punto aquí… Creo que una hermosa chica como tú tiene el deber de llevar ropa bonita y traer alegría a los demás.

—Incluso si mi hermana lo hiciera, si yo me vistiera de esa forma, dudo que alguien estuviera feliz de verme así.

—Yo estaría feliz, ¿sabes?

— ¿Y pasaría algo bueno si te hago feliz, Subaru?

—Tal vez me haga trabajar más duro como sirviente. Eso es algo lógico, ¿no lo crees?

Rem tenía una expresión de sorpresa cuando se volvió hacia Subaru. Subaru, complacido por cambiar su expresión neutral, retorció las comisuras de sus labios con una sonrisa.

—No sé por qué irías tan lejos como para decir algo así, Subaru.

— ¡Incluso sus peinados y trajes son iguales! ¡Sus personalidades son diferentes, por lo que al menos deberían elegir ropa diferente!… O algo como eso. Quiero decir, los trajes de sirvienta se ven bien en ustedes, chicas.

En su traje actual, ella era bastante linda, pero su atuendo era idéntico al igual que el corte cabello. Precisamente porque eran gemelas, él quería ver algo de individualidad, la esencia de la emoción humana.

Así fue como lo sintió Subaru, pero…

—No.

— ¿Eh?

—No es asunto tuyo. ¿Qué hay de malo en que yo sea igual a mi Hermana?




Era difícil de creer, pero la expresión de Rem era mucho más fría hacia el sorprendido Subaru que antes. Subaru involuntariamente se encogió de hombros, la pequeña charla de hace sólo un momento parecía haberse olvidado desde hace mucho.

—…Volvamos y no digas más cosas tontas. No puedo dejar esperando a mi Hermana tanto tiempo, además hay mucho que tienes que aprender.

Su comportamiento no permitía objeción alguna, Rem dio la espalda a Subaru y se dirigió a la entrada de la habitación. Subaru, más confundido que antes, caminaba detrás de ella mientras murmuraba.

—No crees que amas demasiado a tu Hermana…

Él suspiró, preocupado por cómo se desarrollaría su relación con esta chica aparentemente imperturbable.

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