Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 2

Capítulo 2: La Mañana Prometida Se Aproxima Lejanamente

Parte 12

 

 

Subaru tenías la mano en la puerta, él se asomaba mientras hablaba con una voz casual.

—Hey, ¿Estás durmiendo bien, loli? Si te quedas despierta hasta tarde no crecerás tanto como deberías y terminarás siendo una adulta pequeña.

Beatrice respondió con resentimiento en su voz.

—…El modo tan natural con el que pasas por el Cruce de Puertas comienza a molestarme.

Ella se sentó en el taburete de madera dentro del archivo mientras miraba a Subaru.

— ¿Me pregunto si tienes algunas razón para venir a verme?

—Realmente no. Pensé en venir a saludar antes de acostarme. Iba a renunciar si no lo conseguía en tres intentos, pero lo logré a la primera, así que…

—Realmente, ¿qué tipo de intuición tienes…?




Beatrice tenía una mirada cansada mientras jugaba con una de sus coletas en forma de taladro. Cuando sus dedos la soltaron, la coleta reboto en la dirección opuesta. Lo que dejo profundamente sorprendido a Subaru.

— ¿Puedo intentarlo también?

—Sólo Puckie puede tocar esto… ¿Me pregunto si puedes irte ya?

—No es justo que sólo tú puedas jugar. Oh bien. Hoy estoy de buen humor, así que te perdonaré.

La idea de la cita con Emilia seguía flotando en su cabeza, por lo que Subaru se dirigió hacia afuera mientras Beatrice lo miraba furiosamente. Pero, en el momento antes de que la puerta terminara de cerrarse, él creyó oír una voz, como si fuera un eco solitario.

—No es como si me importara…




La voz lo tomó por sorpresa.

—Huh, tengo que abrir la puerta para poder darle un buen contraataque.

La puerta que antes había dado a un archivo secreto ahora conducía a una simple habitación de invitados una vez más.

Él intentó abrir y cerrar la puerta frente a él para ver si de esa forma podía atraparla, intentando que esta se conectara de nuevo con el archivo.

Rem miró a un lado y observó a Subaru, abriendo y cerrando la puerta.

— ¿…Qué estás haciendo? ¿Estás comprobando el estado de la cerradura?

—Oh, sí, creí oír un ruido en el vestíbulo las últimas noches… Así que, ¿Eras tú, Rem?

Rem llevaba una bandeja de plata en una mano mientras observaba a Subaru moviendo la puerta.

— ¿Algo te está molestando?

—No, esta puerta me llevó al archivo de libros prohibidos donde reside esa pequeña loli hasta ahora; Sin embargo, el archivo se ha ido.

— ¿Quieres algo de la Señorita Beatrice? Podrías preguntarme si lo prefieres…

—Sólo fui a decir hola antes de irme a dormir. No fue… nada grande.

La frase que escuchó de Beatrice justo antes de que la puerta se cerrara estaba grabada en la mente de Subaru, pero él negó con la cabeza—No era algo por lo que él necesitara presionarla en este momento.

— ¿Sigues trabajando, Rem? Sería mejor que vayas a dormir. La mañana llega rápidamente.

—Me iré a dormir luego de lavar los platos. En este momento, mi Hermana está sirviendo té al Maestro Roswaal.

— ¿Qué demonios están haciendo esos dos en este momento?—Ah, bueno, está bien.

Ya era casi media noche; No le importaba mucho si Roswaal y Ram tenían una charla privada, discutiendo un tema animado entre los dos. No es asunto mío, pensó Subaru. De repente se dio cuenta que Rem lo estaba observando. Sus pálidos ojos azules miraban fijamente en dirección de su cabeza.

—No parece haber mucho tiempo para el corte de cabello eh. Pero, no parece que te moleste tampoco.




—…No, hasta ahora no me ha molestado tanto, bueno sólo un poco.

— ¡Maldición, minimizar tantas veces la situación me hace pensar que realmente te molesta!

La agudeza y la intensidad de la mirada de Rem aumentaron hasta el punto de que su capacidad para hablar vaciló. Subaru terminó el trabajo bastante tarde y Rem había estado constantemente ocupada, así que había pocas oportunidades para ellos. Qué demonios pensó Subaru mientras hacía una mueca, en ese momento Rem levantó un poco su mano.

—Si quieres, ¿Qué tal si lo hago ahora?




— ¿…Ahora? Es muy tarde, ¿verdad?

—No tomara mucho tiempo cortar o lavar tu cabello. Si no lo hago, no podré cumplir el deseo que me confiaste con tus propios labios, Subaru.

— ¡Llamarlo deseo es algo exagerado!

Con una expresión neutral, Subaru vio los ojos de Rem, los cuales estaban llenos de una feroz determinación. Subaru se rascó la cara, dándose cuenta de que debió molestarla un poco durante los últimos cuatro días. Él quería hace algo acerca de esa molestia si pudiera, pero—

—Lo siento, Rem. Tengo una cita con Emilia-tan mañana. Así que necesito levantarme temprano y terminar el trabajo rápidamente, así que no puedo hacerlo esta noche…

—Ya veo… No, estaba siendo irrazonable. Lo siento.




Utilizando la promesa hecha hace un rato como excusa para retrasar la promesa que le había hecho a Rem con anterioridad, Subaru se sentía mal por eso. Pero Rem era una chica práctica y trató de tener en cuenta las circunstancias de Subaru.

Sintiéndose culpable por la posición de Rem, Subaru sintió que sus palabras dejaban un amargo sabor en su propia boca, cuando de repente,

— ¿Qué tal mañana en la noche?

—Dices… ¿En la noche?

—Mi condición para cumplir mi promesa con Emilia-tan es terminar con todo mi trabajo. No hay trabajo especial programado para mañana en la tarde, así que después de eso, dado que aún está en tu mente…

Mientras hablaba, él estaba realmente sorprendido consigo mismo por organizar citas con dos chicas el mismo día. No es como si sus sentimientos hacia Emilia y Rem estuvieran en la misma línea de partida pero…

Con Rem, él sentía un gran cariño hacia su compañera de trabajo. Él aún no sabía exactamente que sentía por Emilia. Ante la sugerencia de Subaru, Rem cerró los ojos y asintió levemente.

—Entendido. Será mañana por la noche. Esta vez es una verdadera promesa, ¿entiendes?

—No sé por qué te molesta mucho, pero sí, es una promesa. Mañana por la noche entonces.

Él pensó en hacer la promesa utilizando el dedo meñique, pero dudó, dado que no estaba seguro de si tal cosa existía en las costumbres de este mundo. Mientras dudaba, Rem hizo una reverencia, volviéndose con un pequeño movimiento de su falda.

Ella se marchó silenciosamente. Subaru la observó antes de volver a su habitación, empezó a bostezar mientras repasaba mentalmente el horario para el día de mañana.

—Tengo que agradecer a esos niños por crear el motivo de mi cita con Emilia-tan mañana. Oh, antes de hacer eso, debo encontrar sitios con buena vista y campos de flores…

Al entrar en su habitación, él tenía la nariz levantada mientras exhalaba todo el aire de su pecho, lleno de esperanzas y sueños para el día de mañana. Subaru se quitó su uniforme de mayordomo, cambiando su imagen al ponerse el chándal de antes, luego de eso se arrastró cansadamente hasta su cama.

Cuando su cabeza golpeó la almohada, sus ojos estaban abiertos, sus pensamientos acerca del día siguiente no le dejaban dormir en absoluto. Enfrentando a su mente que estaba traicionando a su cuerpo, Subaru inmediatamente cambió sus engranajes mentales y recurrió a su arma secreta. La cual era…

—Un Puck, dos pucks…

En su mente, pequeños gatitos grises corrían y jugueteaban mientras él los contaba uno por uno. Subaru unió al Puck imaginario con el real, dejando que su memoria del felino esponjoso lo llevara a un lugar feliz. Su mente se hundió lentamente, en la tierra de los sueños.

—Ciento…Cuatro Pucks…

Imaginando un paraíso esponjoso, el calor envolvió su mente—y finalmente se desvaneció.

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