Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 2

Capítulo 5: La Mañana que Él Anhelaba

Parte 11

 

 

“—¿Ya estás despierto?”

Cuando Subaru abrió los ojos, el cielo naranja del sol poniéndose estaba frente a él.

Se dio cuenta también, que se había desmayado en el suelo con la cara arriba. Él recordó, también, lo que había estado justo pensando antes, como su consumiera su conciencia.

—Es decir, que él se acobardó de suicidarse, lloro avergonzado, y se durmió por el cansancio.

Era muy vergonzoso como para ser gracioso o  lamentable. Actuó como un bebé. No, Subaru estaba muy por debajo de un bebé, pues ellos no son capaces de pecar.

“¿Podrías decir algo?, me pregunto.”

“…Algo…”

“Pero que broma más vieja, podrida. Eres en verdad algo, bromeando con esa depresiva cara.”

Beatrice lanza una agria respuesta como siempre, algo que se veía muy fuera de lugar en la cima de un acantilado. Era como un paisaje pintado donde una sola pequeña chica destacaba.

“…Ninguna persona sana escalaria vestida así.”

“No tenía intención de escalar montañas rusticas para empezar. ¿Quizás podrías no haber huido a un lugar como este y llorar hasta dormirte?”

Beatrice mueve la manga de su vestido, haciendo su molesta declaración, cuando Subaru se dio cuenta de que Beatrice estaba fuera de la mansión, al punto de mostrarse hasta aquí.

“¿Por qué…?”

“¿El qué?, me pregunto.”

“¿Por qué viniste? Yo…”

—Mientras que Beatrice se había honorado a pactar con Subaru, él no podía decirle nada a ella. Viendo las atrapantes palabras de Subaru, Beatrice hizo una agria, exasperada cara y resoplo.

“Hice un pacto para mantenerte a salvo. Teniéndote arrojándote de un acantilado a tu muerte sería un insulto a mi dignidad.”

“¿No se supone que serias mi guardaespaldas hasta… esta mañana?”

“—No recuerdo haber dicho algo acerca de límites de tiempo. Asumiste incorrectamente que había uno, supongo.”

Subaru busco entre sus memorias mientras Beatrice, mirándolo con un ojo, miraba a otro lado. Beatrice estaba usando esa contradicción entre sus “asunciones” acerca de los detalles para mantener su pacto con Subaru.

Lo golpeo como un rayo a Subaru como una chica con lengua de víbora y la personalidad  de caballo desbocado como Beatrice podía mostrar compasión.

Beatrice no lo había perdonado. Si eso era verdad, entonces quizás—¿Él no se tenía que rendir?

“¡Este no es momento para vanas esperanzas!”

“¡—!”

Beatrice sacudió su cabeza, vertiendo agua fría en Subaru fácilmente.

“No puedes recuperar lo que has perdido. Hay poco que ahora puedo hacer por ti. Ya no puedes explicarle las cosas a la hermana mayor. Dejaste ir esa oportunidad.”

“¡Yo—!”

Yo puede haberle dicho si pudiera, quería gritar.

Subaru hubiera confesado todo y pedir perdón si su corazón no se hubiera sido destrozado en el proceso.

No por que ayudara a Ram—él sabía que eso no lo haría. Sino porque traería paz a su mente.

“En momentos como este, ¿Soy un idiota?… Sí, soy un idiota.”

Subaru había llegado tan lejos con solo poner la cara, disculparse, rogar, protegerse a si mismo, una y otra vez. Y ahora, que ha sido conducido hasta la cima de un acantilado, física y mentalmente, con ningún lugar a donde escapar.

Correr, correr, correr, y correr un poco más era exactamente a lo que Subaru había llegado a este punto.

“Si sabes que no puedo volver… ¿Qué planeas hacer por mí?”

“A lo mucho, podría tenerte muriendo en otro lugar donde no te vea, para que no perturbe mis sueños, supongo. Si deseas huir, puedo llevarte más allá de este dominio.”

La amabilidad de Beatrice, envuelta en severidad, cortó profundamente en su corazón.

La expresión de Beatrice era fría, su mirada acida, como su contemplara una molestia. Aun así, las dulzura de la intención detrás de sus palabras golpeo a Subaru como ninguna otra.




Sin duda alguna Beatrice decía la verdad. Si él deseaba huir, ella accedería y lo auxiliaría. Él no sabía que le esperaría después de huir. Pero no podía ponerse peor que esto.

Su propia torpeza había destrozado su oasis, ¿Qué había de mal en tirar todo por la borda y huir?

“—“

La sangre salía un poco del doloroso corte en su mejilla por la Hoja de Viento.

Tocando su herido, Subaru se dio cuenta muy tarde que él había sentido algo así antes. La propia alma de Subaru recordó su filo.

Cuando él estaba huyendo de Rem en las montañas, una Hoja de Viento había cortado la pierna derecha de Subaru hasta la rodilla. Mientras se tocaba la herida, los instintos de Subaru le dijeron que era el mismo tipo de magia.

“La magia que me había arrancado el cuello al final, ¿también? Así que ellas… ambas, me emboscaron…”

Su tardío entendimiento de como él había muerto profundizo la silenciosa desesperación en su corazón.

Incluso ahora, aun podía escuchar el rugido lleno de odio de Ram, sus desgarradores lamentos por haber perdido a Rem. Ese fue el momento. Ese fue el punto de no retorno.

Subaru nunca debió haber dejado la mansión. Incluso si no tenía la resolución para soportar el dolor, él debió haber encarado a Ram y hablar con ella.

Él perdió la oportunidad, y ahora sus corazones estaban separados para siempre. Habiéndose escapado de sus manos esta vez, Subaru no podría tenerla de vuelta.

—Al menos, en ese mundo.

Con una baja, sombría voz, Beatrice interrumpe su silenciosa contemplación.

“La mayor soportaba por la menos. La menor vivía por la mayor. Ni una podía vivir sin la otra.”

Beatrice pasaba sus dedos por su ornamentado cabello, sin mirar a Subaru mientras continuaba hablando.

“Ahora que una mitad se ha ido, el ser entero no podrá regresar. Roswaal parece que tampoco lo pueda perdonar.”

“¿A qué te refieres con eso? ¿Qué sabes…?”

Él sentía como ella trataba de evadir algo. Algo muy importante.

A Subaru le urgía que Beatrice compartiera sus verdaderos pensamientos. Pero ella movió sus dedos desde su cabello hasta la manga de Subaru, jalándola y gentilmente empujándolo al suelo mientras extendía su pie.

Subaru estaba en shock al ver como parecía que fluía hasta el suelo. Beatrice lanzó su cabello hacia atrás.

“¿En verdad te importa?, me pregunto. En estos últimos cuatro días, has gastado la mayor parte de tu tiempo encerrado en tu cuarto y has tenido poco contacto con ellas. ¿Te dejaría la hermana mayor presionarla acerca de estos asuntos ahora? Yo creo que no. No tiene nada que ver contigo.”

“¡No es como…!”

No es como si no supiera nada de ellas, él iba a decir, pero sus palabras murieron en su lengua.

Sus repetidos bucles le habían dado más de dos semanas con ellas. Subaru pudo haber respondido que olvido memorias con ellas durante un tiempo en el cual esta Beatrice no sabía nada, pero no lo hizo, porque de repente se dio cuenta de algo.




Subaru se dio cuenta de que era posible que no supiera nada de Ram y Rem, ni sus verdaderos rostros, sus verdaderos sentimientos, o el lazo que hay entre ellas, justo como Beatrice dijo.

Se preguntó que había aprendido de ellas realmente durante esas primeras tres vidas.

¿Cuál era el punto de Subaru de sentirse mal por ellas cuando en verdad no sabía nada sobre ellas? ¿En verdad era todo un mal sueño?

¿Qué podía Subaru decir para refutar a Beatrice, quien lo miraba severamente hacia abajo en ese preciso momento? ¿O en verdad Subaru no sabía absolutamente nada acerca de ellas?

Incluso aunque pensara en ellas como la gente preciosas que quería proteger…

“Así que al final, ¿trabaje tan duro y patéticamente por mí mismo, sin saber, ni entender nada…?”

No tiene nada que ver contigo.




Subaru no sabía nada. Él había desechado todas sus oportunidades. No tenía más que piel a sus espaldas.

En la oscuridad cubriendo sus ojos, las memorias de los días que el gasto en la mansión se rompieron en pedazos, una por una, hasta el polvo. Y el corazón de Subaru, también, destrozado.




Yaciendo en su espalda, Subaru pone las palmas de sus manos en su cara y lamenta su impotencia.

¿Acaso todo ha sido una utopía fuera de su alcance desde el principio? ¿Fue todo lo que había visto Subaru ahí un simple sueño, el tiempo que gasto una mera ilusión?

Subaru parecía que rompería a llorar cuando Beatrice lo llama.




“… ¿Cuánto más vas a estar así?, me pregunto. Levántate antes que te encuentre.”

Impaciente de ver a Subaru inmóvil, rudamente toma las palmas de sus manos cubriendo su cara y las aparto.

Al mismo tiempo que su campo de visión se abría, la ligera chica usaba todo su peso para poner a Subaru de pie.

“—“

La sensación transportada por sus manos se llevó sus pensamientos.

Ignorado la intensión de Beatrice de levantar a Subaru tan insistentemente, él sintió sus palmas, pensando cómo se sentían.

“H-hey. Que crees que— ¿Por qué estás tan interesado en mis palmas?, me pregunto.”

“he sentido estas manos antes, justo así… Antes, ¿fuiste tú?”

“…Me arrepentiré por el resto de mis días. ¿Quizás estabas simplemente muy desdichado al dormir así?”

Abruptamente, Beatrice mira a otro lado, dándole la mejilla. Subaru flexiono su mano varias veces, reflejando la cálida, pacifica sensación que él había sentido mientras dormía.

—Mientras Subaru tenía su pesadilla. Un sueño con un agonizante sentimiento de desesperación y perdida, una y otra vez.

Esa no había sido la única vez que él ha sentido esa calidez mientras entraba e dolor. Había pasado antes—

“Antes… alguien me tomo de ambas manos…”

Beatrice levanto una ceja sospechosamente. Subaru llevo no solo su mano derecha, sino también su izquierda frente a él.

Era difícil para una persona sostener ambas manos de alguien que está durmiendo. Él dudaba que una persona pudiera acostarse en la cama de alguien y sostener sus manos sin dificultad.

“—“

Así que ¿Por qué sintió como si amabas de sus manos fueran sujetadas? La razón era simple.

“Ram. Rem.”

Ambas sostuvieron las manos de Subaru mientras dormía.

Había pasado aquí en el cuarto bucle, antes que cualquier cosa pasara en la Mansión Roswaal. Viendo a Subaru sufrir mientras dormía, amabas le habían tenido lastima y le dieron una pequeña medida de su compasión.

“—“

Te voy a matar, la voz llena de odio que había salido de su ira se pega a él como una maldición.

Las crueles palabras habían rasgado su corazón. Pero más que eso…

“—¿Puedes dejar de llorar?”

Era  el triste llanto de Ram en desesperación al tener su otra mitad arrancada de ella lo que nunca dejaría sus oídos. En algún rincón del corazón de Subaru, que debería estar destrozado ya, lo lloraba.

—Por naturaleza, Subaru era el tipo que elegía el camino de menor resistencia.

Él no quería sentir dolo, sufrir, desesperar. Solo con el pensamiento de vivir con tales cargas hacían que él quisiera correr.

“Qué… cosas más estúpidas estoy pensando ahora…”

Pero en pensó que no quería correr más. Él quería hacer algo.

“Yo viví esta vez y todo…”

Su desvergonzada suplica a Beatrice le permitió alcanzar el quinto día con facilidad. Era el pensamiento que lo había recibido ese mismo día que Subaru tomo una decisión.

“Eso es. Esta es mi vida. Y es por eso que—“

¿Qué había de mal por una vida más fácil, disfrutable de vivir?

“Yo decido como usarla.”

El momento en que Subaru dijo eso, cruzo una línea. Ya no había vuelta atrás.




Beatrice alineo sus cejas con las palabras de Subaru. Como sea, antes que él pudiera preguntarles por qué ella estaba haciendo eso, sus ojos miraron al bosque, llenos de cautela.

“—Vacilaste demasiado.”

Las palabras de tono arrepentido llegaron mientras el ruido de crujido del viento proveniente del bosque se hacía más profundo.

Mezclándose con el sonido de las hojas ondeando, el sonido de una pisadas alcanzo los oídos de Subaru, también.

Al darse vuelta. Una chica de cabello rosa se presentaba antes él.

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