Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 1

Capítulo 3: El Final y el Comienzo

Parte 3

 

 

— ¡¿Es que no se cansan?! ¿¡Qué es lo que se debe hacer para que aprendan!?

Cansado de ver a esos tres matones de nuevo, Subaru piso el suelo fuertemente.

Esta era la tercera vez que se los encontraba. Todas las veces había sido en un callejón, tres contra uno. Teniendo en cuenta que sus primeros intentos no les habían funcionado, Subaru estaba impresionado de que estuvieran tan determinados a sacarle algo, que lo intentarían una tercera vez.

— No tengo el tiempo ni la paciencia para lidiar con ustedes tontos. ¡Fuera de mi camino, ahora!

La situación actual realmente lo había puesto de mal humor, pero también estaba el hecho de que, dado a lo que había pasado la vez anterior, pensó que los asustaría si gritaba. Al menos eso fue lo que pensó.

—  “Fuera de mi camino” dice, ¡Ja! No me agrada tu actitud. ¿Es que no lo entiendes? No estás en posición para andar dando órdenes.

— ¡Eran tres contra uno la última vez y aun así perdieron como si nada! ¿Creen que pueden darse aires de grandeza? ¡Incluso malos perdedores mostrarían más vergüenza al lamentar!




Sin embargo los matones no parecían tenerle miedo en absoluto, y mantenían sus burlas. Subaru mordió su labio ante sus imprevistas reacciones. Incluso villanos secundarios como ellos tienen orgullo, pensó.




Quería evitar perder más tiempo y correr el riesgo de perder a Felt y Satella, además de tener en cuenta las consecuencias que una pelea podría provocar, Subaru decidió tratar con esta situación pacíficamente.

— Bien, lo que quieran, les daré todo lo que tengo, es lo que quieren de mi ¿Verdad?

Subaru contuvo su irritación y levantó ambas manos en el aire, dando a entender que se rendía.

Los ladrones se vieron entre si después del cambio de actitud de Subaru, y se echaron a reír.

— ¿Qué es eso? Si estabas tan asustado, ¡solo tenías que decirlo!




— ¡Ja! Este tipo, ¡no ladres tan fuerte si solo vas a agacharte al final!

— Como sea, si hará lo que le decimos, entonces eso lo hace más fácil para nosotros, ¿no? Pero que cobarde eh.

Subaru estaba fastidiado, pero solo se rio por lo bajo. Decidió nombrar al grupo “tonto, más tonto y tontísimo” para sentirse mejor y murmuró en voz baja, para que no lo escucharan.

— Una vez me rencuentre con Satella voy a tomar prestado a Puck y los hare… ¿pagar?

Justo cuando estaba por poner todo lo que tenía delante de él, se quedó paralizado.

— ¿Uh?

De entre todo lo que había pasado desde que Subaru llegó a este nuevo mundo, esto era lo más inquietante.

— ¿Por qué…?




Al alcance de su mano, dentro de la bolsa de plástico que le habían dado en la tienda, había una bolsa de crujientes palomitas, eran unas de sus favoritas y las había agarrado por puro capricho como reemplazo para su cena.

Cuando Subaru estuvo con el viejo Rom en la casa de botín, se las había mostrado como un aperitivo, un acto que había lamentado más tarde.

Sin embargo, esa bolsa seguía allí, sellada y tan llena como cuando la había comprado en la tienda.

— No debería de seguir teniendo estos… Rom se lo acabó todo, me quejé, pero no quedó nada. Estoy seguro de eso.

¿Por qué seguían las palomitas en la bolsa? No había rastro alguno de que hubiera sido abierta. No era posible.

Subaru sintió todos sus pensamientos estancados. Sin embargo, aún en ese estado de bloqueo llegó a una conclusión de que era lo que estaba pasando. A pesar de haber concluido algo, no le estaba haciendo ningún bien. Tan pronto como se le ocurrió, lo rechazó como imposible. Su sentido de la razón negaba esa posibilidad.

— ¡Hey! ¿¡Qué estás haciendo!?

—… ¿Qué? —Repentinamente, Subaru oyó una voz a su lado. Cortando sus pensamientos, esa fue la única manera en la que pudo reaccionar.

Era uno de los matones, el más chico. Al que le acababa de poner el nombre de “tontísimo”. Mientras había estado perdido en sus pensamientos, tontísimo había caminado hacia él y había puesto su mano en el hombro de Subaru.

Subaru se movió y alejó su mano de él.

— Fuera de mi camino.

— ¿¡Qué dijiste!?

— En todos los sentidos de la palabra, me he quedado sin tiempo para tratar con ustedes, tengo que… comprobar algo.

— ¿Me estás tomando el pelo? —En cuanto Subaru movió a tontísimo hacia un lado, los otros dos se pusieron en frente, bloqueándole el camino.

— ¡Fuera de mi camino! ¡Tengo que ir a un lugar! —Tenía que descartar esta teoría tan absurda y estúpida…

Ante los gritos de Subaru, los hombres vacilaron por un momento. Su pudiera esquivarlos y salir hacia la calle principal, probablemente estaría fuera de peligro. Habiendo decidido que hacer, Subaru empezó a caminar hacia delante con pisadas firmes.

Sin embargo…

—… ¿Qué…?

Justo cuando Subaru puso su pie en el suelo, este se torció. Sus piernas le fallaron y calló de rodillas. Extendió las manos para evitar caer de cara y maldijo su idiotez por tropezarse en un momento tan crítico.

— ¿Eh?… es extraño… —cuando trató de empujar contra el suelo para poder levantarse de nuevo, sus brazos empezaron a temblar. No creía poder levantarse de nuevo. No creía ser capaz de levantar su cuerpo.

— Bueno, tal parece que lo he hecho… ¿no?

Subaru volteó a ver hacia el lugar de procedencia de la agitada voz, entonces se dio cuenta de que es lo que había pasado. Un cuchillo sobresalía de la espalda.




— Gah… Ah… —tan pronto como fue consciente de esto, un dolor insoportable sacudió todo su cuerpo. Se atragantó. Era una reacción natural al agonizante dolor.

«… ¡Me han apuñalado! ¡Me han apuñalado!  ¡Me han apuñalado! ¡Me han apuñalado! ¡Me han apuñalado! ¡Me han apuñalado!»

“Más tonto”, el que tenía el cuchillo, había golpeado primero. Subaru no se había dado cuenta cuando había sacado el arma, y justo cuando estaba tratando de forzar su camino a través de él, había sido apuñalado en la espalda.

Este dolor era el mismo tipo de tortura que había experimentado en las últimas horas, pero no importaba cuántas veces lo viviera, no era un dolor al que pudiera acostumbrarse.

— ¿Qué? ¿¡De verdad lo apuñalaste!?

— ¡No tenía opción! ¿¡Qué crees que hubiera pasado si hubiera podido escapar hacia la calle principal!? Solo piensa en lo que tendríamos que soportar si lo hubiera hecho.

— ¡Espera! No hagas eso, ¡idiota…! Ugh. Sí, esto es malo. Sus tripas están dañadas. Va a morir.

El grandote, “tonto”, le dio la vuelta al cuerpo de Subaru y al hacerlo, el chuchillo se hundió más dentro de su espalda.

— Ughh…

Todavía más dolor llegó al agonizante Subaru.

No podía gritar pidiendo ayuda y mucho menos de frustración. No había nada que pudiera hacer. Solo repetía sus irregulares respiros, sintiendo como se ahogaba con la sangre que se encontraba en su garganta.

Empezó a dejar de sentir sus pies y manos, y su consciencia parpadeaba débilmente como la luz de una vela a punto de apagarse.

Una vez más, su visión se oscureció. Este era el fin, como la última vez.

«¿Qué quieres decir con “última vez”?»

Subaru pensó para sí mismo. El hecho de que ahora se estuviera aferrando a una idea que hasta hace poco había considerado como estúpida le hizo sentirse aún más miserable.

Pero si iba a aferrarse a ella, igual se aferraría hasta el final.

«Aleja tus pensamientos de la muerte. Antes de que mueras, averigua que está pasando a tu alrededor. Estás muerto. Tus brazos y piernas se han ido. Lo que te queda es tu nariz y oídos. Así que lo mejor es usarlos hasta tu último momento. No importa que olor llegue a percibir. No importa si todo lo que oigo son insultos. Huelo el barro de la calle. Huelo el olor como de hierro de mi propia sangre. Mi nariz ha muerto. Dudo que mis oídos duren mucho más…»




—… al… toma… valiosas…

— ¡…ción…! ¡Guardias…!

— ¡… irnos…! Si… capturados, yo…

«Todo lo que fui capaz de recolectar fueron esos pequeños pedazos de su conversación. Está genial y todo… pero la parte de mi cerebro que necesito para procesar eso ya ha muerto. Estoy muriendo por lo que solo escuché. No sé si seré capaz de recordarlo… ¿Qué significa recordar…? ¿Por qué quiero recordar? ¿Qué significa querer? ¿… Por qué…? ¿Qué…?»

Tan pronto como el cerebro de Subaru murió, todas sus demás funciones le siguieron. Al último momento, con un leve sonido de algo siendo removido de él, algo raspando… Subaru perdió la vida una tercera vez.

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