Re:Zero Kara Hajimeru Isekai Seikatsu

Volumen 1

Capítulo 5: Empezando una Vida en Otro Mundo

Parte 2

 

 

— ¡…!

Los carámbanos entrecruzándose azotaron una niebla blanca y el abrigo negro de Elsa se perdió en la tormenta de baja temperatura. La velocidad de los carámbanos era mucho mayor de lo que Subaru había visto en el callejón y apenas podía seguirlos con la mirada. Subaru pensó que las puntas afiladas de los carámbanos atravesarían el cuerpo de Elsa, las puntas claras de las balas teñidas de rojo con sangre. Había veinte de ellas. Si alguna golpeaba seria letal. Sin embargo…

— ¡¿Le diste?! —dijo Rom.

— ¡¿Por qué tenías que decir eso?! —respondió gritando Subaru.

A pesar de que Rom había estado callado todo este tiempo, había dicho la peor cosa posible en el peor momento posible.

— Para estar preparada… No me gusta usarlo porque es pesado, pero parece que estaba en lo correcto al usarlo esta vez.

Atravesando el humo blanco, Elsa saltó, con su cabello negro bailando detrás de ella.




Tenía su kukri en alto en su mano, y en sus pasos ligeros parecía no tener heridas. Además del hecho que había tirado su abrigo negro y ahora solo usaba su traje ceñido, no parecía diferente a antes.

— ¡No vas a decirme que porque ese abrigo es pesado que solo quitándotelo eres repentinamente mucho más rápida, ¿cierto?!

— Eso sería interesante, pero la verdad es simple. El abrigo tenía una formula tejida en él que puede defender de la magia una única vez. Parece que salvó mi vida.

Elsa cortésmente respondió la pregunta de Subaru antes de arrodillarse y golpear hacia arriba con la punta de su cuchillo. El objetivo era No-Satella, y el golpe estaba dirigido a conducir el cuchillo dentro de su pecho.

Subaru instantáneamente empezó a advertirle, pero…

— Me gustaría que no subestimaras a los magos espirituales. Somos bastante aterradores si nos haces tus enemigos.

No-Satella junto sus manos delante de su pecho, formando un escudo de hielo de múltiples capas que fue fácilmente atravesado por la espada de Elsa, pero tomó el cuchillo y detuvo el ataque. Elsa inmediatamente saltó hacia atrás para retirarse mientras unos pocos carámbanos se precipitaban hacia ella.

El contraataque fue de parte de Puck, quien estaba en el hombro de No-Satella por su cabello plateado, barriendo sus brazos para este lado y ese como un comandante de batalla.

— Uno se encarga de la defensa y otro del ataque… En verdad, es dos contra uno —dijo Subaru.

— Esa es la cosa peligrosa de los magos espirituales. Uno atacara y el otro defiende. Dependiendo de la situación, uno podría usar simple magia, comprando tiempo, mientras el otro prepara un ataque especial… Es por eso que en el campo de batalla decimos ‘Cuando encuentres un mago espiritual, baja tus armas y billetera y corre’ —murmuró Rom, aun agarrando su garrote.

Subaru asintió. No parecía que el emparejamiento entre un mago espiritual y su espíritu fuera fácil de vencer.

— Por cierto, viejo, ¿qué estas planeando hacer?

— Estoy buscando una apertura para ayudar a la chica elfo. De las dos, parece la más deseosa de escucharnos.

— ¡Espera! ¡Espera! ¡Espera! ¡Espera! ¡Espera! ¡Espera! ¡Espera! ¡Solo estarías en su camino! Si vas ahí la única cosa que sucederá es que perderás el brazo derecho y te degollarán. ¡Quédate donde estás!

— ¡No digas eso! ¡La manera en que lo dices es como si ya hubiera sido cortado!

Como Subaru ya había visto cortado a Rom dos veces, sus palabras tenían un sentido de verdad en su tono. Como si Rom sintiera lo que le había sucedido en esas dimensiones diferentes, puso sus manos en su brazo y cuello.

Mientras Subaru fue capaz de convencer a Rom, la verdad era que la lucha entre Elsa y No-Satella era tan intensa, no parecía que había lugar para que alguien interfiriera.

Incontables carámbanos habían sido creados y volaban por la habitación. Sin embargo, en medio de todo eso, la manera en que Elsa los manejaba solo podía ser descrita como sobrehumana.

Giraría, se agacharía tan abajo que parecía que se arrastraba por el suelo, y a veces pisaría las paredes para evadir ataques como si estuviera ignorando completamente la gravedad. Si incluso con todo eso no parecía poder evadir un ataque, usaría su espada para cortar el cristal de hielo y romperlo. Se había emparejado con lo que su oponente podía hacer en número con un abrumador grado de habilidad.

— Realmente parece acostumbrada a luchar, a pesar de ser una chica —murmuró Puck, impresionado con las habilidades divinas de Elsa y sentido de lucha.

— Bueno, ha sido mucho desde que alguien me llamo chica.

— Desde mi perspectiva, la mayoría de gente con la que trato son como bebes para mí. Pero aun así, eres tan fuerte que casi siento que debería tenerte lastima.

— Ser elogiada por un espíritu como tú, debo decir que estoy honrada.

Mientras Elsa tomó con alegría el elogio de Puck, se defendió contra otro pedazo de hielo con su cuchillo.

Casi cien piezas de hielo debieron haber sido arrojadas contra ella, pero aparte del primer ataque, no parecía que ninguno de ellos había dado en el blanco.

— Creo que si siguen con esto, Elsa se cansará antes que ellos… pero aún estoy ansioso —dijo Subaru.




— Los movimientos de la mujer de negro son increíbles, pero no creo que puedan perder si siguen teniendo ventaja numérica… pero no es como si ese espíritu será capaz de mantenerse aquí por siempre. Tan pronto como el espíritu se vaya, el balance de poder cambiara —replicó Rom.

— Maldición, tienes razón. ¿Cuánto falta para las cinco?




La primera vez, Puck fue a dormir un poco después del ocaso. No era como si mucho tiempo hubiera pasado desde el inicio de la batalla, pero con tanto uso de magia, ¿no usaría todo su mana guardado o lo que sea?

— Justo cuando las cosas estaban empezando a ponerse divertidas… Me duele ver que algo te distrae de ponerme atención —murmuró Elsa mientras retorcía su cuerpo para evadir un ataque, confirmando los miedos de Subaru.

— Como un hombre popular, es realmente duro para mí. Nunca puedo poner a dormir a las chicas. Sin embargo, sabes que si te quedas despierta hasta tarde será malo para tu piel —replicó Puck con un tono ligero, pero no negó nada de lo que ella estaba diciendo.

Justo cuando Subaru estaba empezando a preocuparse que Puck hubiera llegado a su límite, los movimientos de Elsa inmediatamente se detuvieron en respuesta, Puck le parpadeó sus ojos negros.

— ¿No crees que es hora de que bajemos el telón de esta actuación? Cuando repetimos el mismo acto empieza a ser aburrido.

— Mi pie…

Tan pronto como Elsa trato de dar un paso, se cayó hacia adelante, agarrándose con las manos en el suelo. El pie derecho de Elsa había sido congelado al suelo.

Los fragmentos de pedazos de hielo que Elsa había roto se apilaron en el suelo, y algunos habían servido como manera para atar el pie de Elsa.

— Realmente no pensaste que estaba esparciendo todas estas cosas sin razón, ¿cierto?

—… Supongo que esto significa que me atrapaste.

— Culpa a la brecha entre nuestras edades. Tienes bastantes razones para felicitarte por llegar hasta aquí. Ahora, buenas noches.

Sacando pecho, el cuerpo de Puck, aun en el hombro de No-Satella, empezó a oscilar con alta frecuencia. Puck estaba posicionado como si fuera a liberar su movimiento definitivo, con ambas patas al frente, concentrando más poder mágico que nunca antes, y Subaru miró mientras el tiro mágico se disparó como una flecha. La magia no tomo forma de hielo, sino simplemente una carga de energía destructiva.

A lo largo del camino de la luz blanco-azulada todo se congelo, y en un solo golpe la bodega de botines estaba llena de blanco. La energía paso a través de Elsa y se rompió en la puerta que formaba la entrada de la bodega, destruyendo sus bisagras, y energía congelante residual del ataque incluso llego afuera.




Cuando la brillante luz paso, todo estaba congelado, desde el mostrador hasta los objetos robados, a incluso el suelo en el que estaban.

Por supuesto, se golpeaba directo, incluso un humano se volvería rápidamente una estatua de hielo, pero…

— No puede ser… —dijo Puck.

— Por supuesto que puede. Ah, eso fue maravilloso. Realmente pensé que moriría allí… esto era todo asumiendo que el ataque golpeara.

Mientras el ataque de Puck fue evadido, Puck no parecía más enojado de lo que sus palabras transmitían. Simplemente no estaba feliz con lo que Elsa había hecho.

Subaru vio sangre goteando, y un poco de humo elevándose del suelo congelado.

La sangre venia del pie derecho de Elsa. Estaba en pie descalza apenas fuera de la línea de tiro del ataque de Puck y sangrando profusamente de su pie derecho, y no era difícil de ver por qué. Después de todo, había rebanado la planta de su pie.

— Estaba asustada de que tal vez me cortaría todo el pie, viendo que estaba apurada. Eso estuvo cerca.




— Incluso si solo cortas eso, debe doler bastante —dijo Puck.

— Bueno si, tienes razón. Pero es maravilloso. Me hace sentir viva y además de eso…

En respuesta a las palabras preocupadas de Puck, Elsa asintió con éxtasis en sus ojos y sin vacilar puso su pie sangrante contra un pedazo de hielo. Un sonido como aire rompiéndose llegó eróticamente de la garganta de Elsa, y entonces inmediatamente después llevó el cuchillo al hielo alrededor de su pie. Con eso, había logrado detener el sangrado con el hielo.

— Es un poco difícil moverse, pero esto debería ser suficiente.

Dijo Elsa con una risa, taconeando su zapato de hielo contra el suelo, viéndose como si se estuviera divirtiendo.

Subaru no tenía palabras en como la adicción de Elsa a luchar la dejó sin vacilar cuando se trataba de auto-mutilarse, pero ahora mismo era su oponente, No-Satella, la que estaba en problemas.

— Puck, ¿crees que puedas seguir? —susurró No-Satella.

— Lo siento, pero en verdad estoy cansado. Creo que en verdad la subestimé. A este paso voy a desaparecer por quedarme sin mana —Puck respondió, por primera vez sin la confianza que llenaba su voz antes.

Mientras el gato estaba en el hombro de No-Satella, su figura empezó a brillar y parecía como que desaparecería en cualquier momento. Estaban sin tiempo.

— Encontraré una manera de arreglármelas sola, así que ve y descansa. Gracias.

— Si algo sucede, obedeceré mi contrato. De ser necesario llámame, incluso si tienes que usar tu sobredosis —dijo Puck con una advertencia, mientras su cuerpo desaparecía en un fragmento de niebla.

Subaru mordió su labio, pero no era el más decepcionado por la partida de Puck.

— Aw… ¿Te vas? Eso es terriblemente desafortunado —dijo Elsa, la que había estado luchando con Puck con su vida en la línea. Sonaba verdaderamente decepcionada.

Alistó su kukri de nuevo y el taconeo agudo de su zapato helado, empezó a dirigirse hacia No-Satella.




Un número de carámbanos se materializaron alrededor de No-Satella en respuesta, pero había muchos menos que cuando Puck estaba con ella.

A pesar de que Elsa tenía su movimiento limitado ahora, el encuentro parecía igualado.

— Parece que ya no solo nos podemos quedar mirando, ¿cierto?

Dijo Rom, apretando su garrote y preparándose para moverse.

— Ya no sé quién va a ganar esto, así que si solo esperamos perderemos nuestra oportunidad. Entiendes, ¿cierto, Felt?

Continuó Rom.

— Lo sé, lo sé. Ya sea que ayudemos o corramos, debemos movernos pronto —dijo Felt, hablando por primera vez desde que Elsa la amenazó.

Felt se movió al lado de Rom y entonces se giró hacia Subaru.

— Sobre lo que dijiste antes… Gracias. Me hizo sentir mejor.

— ¿Huh?

— ¡Solo un poco! Además, no me llames niña pequeña. Tengo quince años. No eres mucho mayor que yo, ¿cierto?




—… En realidad, cumpliré dieciocho este año. Será capaz de tener licencia para conducir un auto y podré casarme, también.

— ¡No puedes ser tan viejo! ¡Tu cara parece más joven que la mía! ¿Por qué no envejeces un poco? ¡Al menos en tu cara!

Bueno, Subaru había vivido sus años perezosamente en el pacifico país de Japón, apuntando a vivir cada día tan ordinariamente como fuera posible, así que no podía evitarse.

Subaru sintió que su falta de determinación estaba siendo burlada, así que miro al suelo, sintiéndose inútil.

El más débil aquí era Subaru, y era suficiente que le faltara completamente la habilidad para luchar, pero también…

— Mis piernas no pueden dejar de temblar… Supongo que esto es lo que pasa cuando te falta determinación.

Olvídense de ser calificado para luchar, Subaru era físicamente incapaz de hacerlo. Rom tenía fuerza en sus brazos, Felt fuerza en sus piernas y No-Satella tenía fuerza en su magia, y así todos podían luchar. Sin embargo, la anormalidad de Elsa triunfaba sobre esas habilidades.

— Parece que está empezando a ser presionada —dijo Rom, y eso era suficiente para completamente describir lo que estaba sucediendo.

No-Satella no había dejado de disparar proyectiles a Elsa, pero Elsa solo los golpeaba con su espada, haciéndolos inútiles. En respuesta al baile de cortantes ataques de Elsa, No-Satella bloquearía los ataques con su escudo de hielo y congelaría el suelo en frente de sus pies para escapar, evadiendo apenas el ataque continuo de Elsa. Después que No-Satella ganara algo de distancia, continuaría el bombardeo, pero no podías negar que su posición era inferior a la de Elsa.




Para cambiar la situación actual, algún tipo de ayuda era absolutamente necesaria.

— ¡Muy bien, voy a ir!

Aparentemente Rom había pensado lo mismo que Subaru, y después de gritar, Rom se unió a la pelea.

Mientras Rom balanceo su garrote, trajo una ráfaga de aire con él, y mientras Elsa se agachó su cabello fue atrapado un poco en la explosión.

— Oh, que rudo de tu parte interrumpir nuestro baile —dijo Elsa.

— ¡Si tanto quieres bailar entonces te haré bailar un buen baile, así que dame todo lo que tienes!

Mientras Rom balanceó su puntiagudo garrote hacia Elsa, cambio su línea de ataque. Empujó el garrote hacia la garganta de Elsa, pero Rom se congeló como resultado.

— ¡¿Qué demonios es esto?!

— Solo soy capaz de hacer esto porque eres fuerte —dijo Elsa desde arriba mientras se paraba en la punta del garrote de Rom.

Ese tipo de técnica solo podía ser realizada por un divino sentido del balance. Antes de que ese balance fuera roto, Elsa balanceó horizontalmente su espada hacia Rom. El golpe estaba al nivel de la frente de Rom. Si golpeaba, la parte superior de su cabeza sería enviada a volar.

— ¡¿Crees que te dejaré?!

¡Shing! Fue el sonido de la espada de Elsa cuando chocó con un cuchillo arrojado por Felt. La colisión había alterado el camino de la espada de Elsa, pero el lado aun chocó con toda fuerza en el lado de la cabeza de Rom. Un sonido seco resonó mientras Rom cayó al lado.

— Que chica tan traviesa —dijo Elsa mientras aterrizó ligeramente de vuelta en el suelo y giró sus ojos hacia Felt.

—…

El pequeño cuchillo de Felt había salvado la vida de Rom. Probablemente había apuntado al brazo de Elsa, pero en la prisa del momento su puntería falló. Sin embargo, sin ese ligero fallo, Rom tal vez no hubiera sido salvado.

— No tienes la determinación para luchar. Simplemente te hubieras acobardado en la esquina como una buena niña.

El taconeo agudo de los pasos de Elsa resonó instantáneamente cuando cerró la distancia entre ella y Felt. Rom estaba inconsciente y No-Satella, que había estado tratando de mantener la distancia, ahora estaba muy lejos. Felt se había congelado como una rana siendo mirada por una serpiente, y…

— ¡¡¡Aaaaahhhh!!!

… así que el único que fue capaz de taclearla a la seguridad fue el cobarde que había estado temblando junto a ella momentos antes.

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